LA BUENA MEDIDA

Como nos impacta advertir que nuestro hermano de fe progresa sin cesar y que todo lo que sabemos de él nos revela que Dios lo bendice grandemente en todo lo que hace.

Nos preguntamos qué tiene de diferente con relación a nosotros? Nos preguntamos por qué Dios lo bendice con todas cosas? Por qué él tiene tanto y nosotros tan poco?

Con tantas preguntas incluso podemos llegar a dudar de la justicia del propio Dios, porque no entendemos porque hay tantas diferencias entre algunas personas y otras.

Y este sentimiento de incredulidad se agranda hasta límites insospechados, cuando se trata de ver la realidad de un hermano de la fe o de un hombre del mundo comparada con nuestra realidad personal.

Cuando llegamos a este punto es necesario reflexionar de otra manera, cambiar la perspectiva del análisis y en lugar de hacernos tantas preguntas, simplemente aceptar que la vida de cada persona es diferente.

Y esto es así porque Dios nos hizo diferentes y porque para cada uno de nosotros Dios ha establecido un propósito diferente y en consecuencia las realidades de cada uno de nosotros serán diferente.

Debemos de aceptar que Dios tiene amor por cada uno de nosotros, que no se olvida de nosotros y en esa aceptación también está implícita que la medida con que Dios nos bendice, es la buena medida!

Salmos 94:19
Diego Acosta García

LA ESCALERA

Simbólicamente la escalera nos permite ejemplificar el nivel de nuestra relación personal con Dios, porque muchas veces nos encontramos con dos alternativas posibles.

Algunas veces nos encontramos espiritualmente alejados de Dios y entonces tenemos la sensación de que estamos descendiendo por escalones que nos apartan cada vez un poco más del Creador.

Estas ocasiones son las que se producen cuando estamos pasando un tiempo de confusión o de pruebas que no comprendemos y que nos colocan en situaciones difíciles que no sabemos afrontar.

También nos sucede que en determinados momentos nuestra relación con Dios se incrementa cada día y entonces subimos por los escalones imaginarios y nos acercamos al Trono de la Gloria.

Estos ascensos y descensos podríamos considerar que son normales en la vida de los creyentes, porque continuamente estamos experimentando las tribulaciones y la alegría que son propias de los seres humanos.

Estos cambios nos deben hacer reflexionar acerca de cómo es nuestra vida espiritual, cómo y porqué permitimos que la influyan demasiadas cosas del mundo.

No es bueno que seamos influenciados por nuestras circunstancias porque nos arrastrarán a descender los escalones de la fe, en lugar de subir hacia el Creador.

Juan 16:32-33
Diego Acosta García

LA NUEVA IDOLATRIA

Existe en estos tiempos la peligrosa tendencia de llevar a niveles de idolatría nuestro apoyo a Israel y también a sus símbolos. Tendencia que incluso está adoptando formas de teología.

Amar a Israel forma parte de nuestra seña de identidad como cristianos, pues somos por Cristo, coherederos de todas las promesas que el Señor hizo a Su Pueblo a través de Abraham.

Y nuestro amor por Cristo no debe derivar como estamos haciendo, en tratar de ser judíos como el Señor lo fue, porque no somos judíos ni tampoco lo seremos.

Estas formas idólatras pueden perjudicar seriamente nuestras convicciones con respeto a la Palabra de Dios y a su contenido más profundo, pues si caemos en ellas nos estaremos alejando de sus fundamentos.

La idolatría tiene el peligro de esconderse en nobles sentimientos, como pueden ser el amor a Israel y su Pueblo y también por nuestro amor y fidelidad a nuestro Salvador.

No podemos ser idólatras ni en lo personal ni como miembros de las congregaciones de las Iglesias del Señor. Debemos ser sabios para aprender a distinguir el amor por lo verdadero y la confusión de convertirlo en idolatría.

La nueva idolatría en resumen, es la misma de siempre. Relacionada con nuestros tiempos, pero igualmente peligrosa.

Éxodo 20:4
Diego Acosta García

EL CANSANCIO

Hace muchos años un miembro del máximo Tribunal de Justicia de un país sudamericano, renunció por “cansancio moral” y su decisión provocó un auténtico terremoto en la sociedad.

Desde entonces la idea del cansancio nos acompaña con relación a la vida cotidiana y también con relación a la vida espiritual. El cansancio es podríamos decir una necesidad física saludable.

Cuando el cansancio afecta lo espiritual, deja de ser bueno y hasta saludable, para convertirse en un auténtico problema que tiene además muy difícil solución.

El cansancio espiritual la mayoría de las veces lo podemos detectar cuando asumimos responsabilidades o tareas, desde nuestras propias fuerzas, confiando en nuestro talento o en nuestra sabiduría.

Cuando obramos así sobreviene el desgaste tanto físico como mental, que paulatinamente se va convirtiendo en un desgaste que afecta nuestra relación con la Iglesia y con nuestros hermanos, y finalmente con Dios.

Como podemos evitar el cansancio espiritual? Esa es la gran pregunta y la respuesta es: simplemente aceptar que somos instrumentos del Señor y que sus propósitos se manifestarán en nuestras vidas.

Por tanto no debemos asumir nunca ninguna acción, sino tenemos la certeza de que estamos obrando dentro de la Voluntad Soberana del Creador y entonces y solamente entonces, habremos derrotado el cansancio espiritual.

Isaías 40:28
Diego Acosta García

NUESTRO ABOGADO

Qué difícil es enfrentar la adversidad cuando llega bajo las apariencias de las falsas acusaciones, del engaño o de las mentiras! Qué difícil es afrontar esta realidad!

Nada nos puede resultar más incomprensible, que algunas voces se levanten contra nosotros utilizando argumentos que tergiversan las situaciones y nos colocan en el papel de villanos.

Más difícil es todavía cuando la murmuración llega de nuestros propios hermanos de la fe, porque nos resulta más triste y complicado reaccionar.

Como debemos obrar entonces? La respuesta es tener calma, apelar al dominio propio y examinar la situación con la mayor serenidad posible y sin caer en la respuesta airada.

Debemos de pensar que siempre que ocurren casos extremos como estos, detrás de ellos se esconde la obra de maldad que agita a los hombres a realizar actos perversos.

Por tanto no debemos reaccionar respondiendo al agravio con agravio, a la calumnia con más calumnia, al encono con más encono, debemos ser mansos y pacientes.

Y entonces comprenderemos que por mucho que nos duela, que por mucho que nos entristezca, nuestra lucha la debemos dejar en manos del Señor, porque Él es nuestro abogado!

Isaías 50:8
Diego Acosta García

SEPTIMO MILENIO: PALESTINA SI… ISRAEL NO

La cuestión de la creación del estado palestino sigue siendo motivo de controversias, luego de la presentación que se hiciera ante las Naciones Unidas.

Resulta sorprendente que en medio del clima de apoyo que se produjo en torno a la decisión de la Autoridad Nacional Palestina, se comente poco o casi nada en un mensaje discordante. Una omisión deliberada?

Nos referimos al pronunciamiento hecho público del líder supremo de la República Islámica de Irán, que criticó la acción de Mahmoud Abbas, por no haber ido lo suficientemente lejos con su petición.

El ayatolá Alí Jamenei fue coherente con sus anteriores declaraciones con relación al estado palestino y fundamentalmente con relación al Estado de Israel.

En una conferencia pronunciada en Teherán dijo que el motivo central de la crítica a la solicitud de los palestinos tenía como fundamento, que estaba basada en las fronteras existentes antes de la guerra de 1.967.

Esas fronteras anteriores a la confrontación armada, implicaría según el ayatolá la aceptación del derecho de Israel a existir, cosa que desde Irán se cuestiona radicalmente.

De esta manera Jamenei insiste en la reiteración del mensaje de que los palestinos deben reclamar todos los territorios, incluidos los que ocupa Israel desde 1.948 como estado soberano reconocido por las Naciones Unidas.

Los palestinos reclaman la creación de un estado independiente en Cisjordania,
la Franja de Gaza, que tendría como capital a Jerusalén Este o Jerusalén Oriental.

Podemos comprobar una vez más que estamos ante la reiteración del mensaje iraní de que uno de los objetivos básicos del país, es la desaparición del Estado de Israel y consecuentemente de los judíos.

Estamos por tanto ante la reiteración de otra de las señales que debemos de tener en cuenta, para comprender que estamos en los tiempos decisivos de la cuenta que nos lleva al crucial SEPTIMO MILENIO.

La defensa de la legitimidad de la existencia del Estado de Israel, basada en los principios bíblicos y en el reconocimiento internacional, es uno de los principales propósitos que debemos alentar quienes nos sentimos coherederos de todas las promesas del Dios Supremo a Su Pueblo.

Diego Acosta García

DESPUES DE LA NOCHE… EL DIA

Quién podrá decir que nunca le tocó vivir una noche cruel, amarga, desesperada, tenebrosa? Quién podrá decir que nunca esperó con ansias que llegara el nuevo día?

A los que vivimos esa experiencia sin conocer al Señor, esa noche tremenda constituye un recuerdo inolvidable de lo que pueden nuestros pensamientos y nuestra ansiedad.

Como las voces malignas hablan a nuestros oídos y no nos dejan ninguna esperanza, no nos dan ninguna salida y solamente se afanan en hundirnos sin piedad.

Es en esos momentos cuando pensamos que debería haber una salida, que a pesar de toda la negrura de la noche y de nuestro horizonte, algo debería de haber para vivir de otra manera.

No para buscar una solución a un determinado problema, sino para cambiar de vida de una vez y para siempre, para no volver a ser los mismos y no repetir los antiguos errores y las repetidas faltas.

Cuando estamos más sumergidos en esa negrura de pensamientos, nos damos cuenta que algo está ocurriendo, que no es otra cosa que  comienza a anunciarse un nuevo día. El enemigo ya no nos hará temer.

Y pensamos, si esta noche tan dolorosa ha pasado y llega un nuevo día, como no habrá un amanecer para nuestra vida? Y mucho tiempo después supimos que había un día que duraría para siempre.

Isaías 50:8
Diego Acosta García

SEAMOS FLEXIBLES

Frecuentemente se utiliza la imagen de un lápiz como ejemplo para determinadas situaciones, porque se mantiene rígido cuando lo usamos, pero si lo quisiéramos sacar de esa rigidez terminará por romperse.

Podemos pensar: es buena la rigidez? Si se trata de cuestiones esenciales, no cabe duda que no podemos cambiar lo que es verdadero por lo que no lo es o intentar tergiversar o adulterar como significado.

Por qué entonces cuando intentamos modificar la rigidez nos podemos romper como un lápiz? Porque son dos conceptos antagónicos. La rigidez de las cosas inmutables y la rigidez de las personas, que muchas veces no es otra cosa que encerrarse en nuestras propias convicciones.

Esta posibilidad de rompernos o de romper haciendo mal a alguien es más probable de lo que nos imaginamos, puesto que hemos sido llamados a ser prudentes, particularmente con quienes viven todavía en la infancia espiritual.

No podemos hacer alardes de nuestros conocimientos y de nuestras posiciones rígidas, sin correr el riesgo de hacer daño a quienes recién están comenzando su camino con el Señor.

Muchas veces dependerá de nuestra flexibilidad la posibilidad de que lleguemos con el mensaje profundo, sin tratar de imponer un determinado criterio en base a una postura dogmática.

La flexibilidad al contrario que el lápiz, está hecha de amor, de misericordia, de paciencia. Recordemos cuánto podría haber cambiado nuestra vida espiritual si hubiéramos encontrado en nuestro camino a un hombre, a una mujer flexible.

1 Corintios 8:11

Diego Acosta García

BENDITA INQUIETUD

Un día cualquiera, un día como hoy, descubrimos que dentro de nuestra apacible vida hay algo que comienza a perturbarnos, aunque no sepamos muy bien de que se trata.

El sosiego que tenemos en nuestro interior nos hace acomodarnos a una determinada forma de comportarnos, somos creyentes pero con el límite necesario como para que nada nos afecte.

Ese límite está relacionado con nuestro compromiso con la Iglesia, con nuestros hermanos, con nuestros amigos más cercanos. El límite funciona de manera impecable para que nada nos demande ningún tipo de compromiso.

Tampoco estamos comprometidos con nada ni con nadie en la vida de la Iglesia, ya que asistimos puntualmente a los cultos y damos nuestros diezmos y ofrendas, pero siempre con la participación limitada.

Pero un día algo altera esta fórmula de vivir sosegadamente, sin alteraciones ni cambios bruscos, sabiendo que cumplimos pero siempre con el mínimo imprescindible.

Hasta que el Espíritu Santo nos inquieta y nos hace pensar en una determinada situación, en un determinado hermano, que sabemos debemos afrontar y debemos ayudar.

En ese momento nos damos cuenta que es vida apacible no se corresponde con el propósito del Señor para nuestra vida. Y ese día reaccionamos y buscamos comprometernos y nos sentimos transformados. Ese día puede ser hoy. Bendita inquietud.

Romanos 15:13

Diego Acosta García

EL BUEN CONSEJO

Cada uno de nosotros debemos de tener la seguridad que Dios está pendiente de todas nuestras necesidades, por complejas y difíciles que sean y en los lugares y momentos más insospechados.

Por esa razón ÉL sabe cuando el Espíritu Santo debe obrar en nuestras vidas con la palabra de sabiduría, con el consejo necesario para que no nos desviemos del camino correcto.

La cuestión es tener la capacidad para discernir cuál es la Palabra que el Espíritu nos trae y para saber diferenciarla de aquella que nuestros pensamientos puedan creer que es la correcta.

El Espíritu nunca nos aturdirá con su mensaje, por el contrario nos hablará como un susurro para que podamos recibir la profunda enseñanza que nos guiará por el rumbo mejor.

No nos deben importar las circunstancias ni los problemas que estemos atravesando. E incluso hasta es probable que no advirtamos que estamos en dificultades o haciendo cosas que nos perjudican.

El Espíritu siempre nos hablará. La cuestión es saber escuchar y por encima de todo, ser sabios para hacer lo que se nos sugiere, para obrar en consecuencia. Eso es lo que llamamos el buen consejo, como el que recibió Moisés de su suegro.

Éxodo 18:20

Diego Acosta García

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