CALIDAD

DEVOCIONAL

En el mundo se considera la educación de calidad, como uno de los elementos que definen la situación de un país.

Es decir, se habla de que el nivel de enseñanza que se imparte en los colegios públicos, es alto y permite el desarrollo de los niños pensando en su futuro.

Tomando en cuenta estos pensamientos, me he preguntado si quienes nos llamamos hijos de Dios, también pensamos en la educación de calidad?

Realmente le damos a nuestra descendencia la educación que pueda llamarse de calidad, con relación al Eterno?

Pienso que la respuesta sincera debería ser NO!

Estoy demasiado ocupado en mi propia vida, que ni siquiera soy capaz de ocuparme de lo que estudian mis hijos o mis nietos en la escuela, dejando de lado mi responsabilidad indeclinable e intransferible.

Al Creador y a mis hijos debo ofrecerle lo mejor de mí, no los restos del tiempo que me sobra tras dedicarle atención a ese personaje tan importante que soy yo mismo.

Esto me será reclamado!

Deuteronomio 12:27
Guarda y escucha todas estas palabras que yo te mando,
para que haciendo lo bueno
lo recto ante los ojos de Jehová tu Dios,
te vaya bien a ti y a tus hijos después de ti para siempre.

Deuteronômio 12:27
Guarda e ouve todas estas palavras que te ordeno,
para que bem te suceda a ti e a teus filhos,
depois de ti para sempre, quando fizeres o que for bom e reto
aos olhos do Senhor, teu Deus.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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