HIJOS ÍNTEGROS

CONGREGACIÓN
SÉPTIMOMILENIO

Debemos esforzarnos por ser hijos íntegros, y por tener hijos íntegros.
El Salmo 51:6 dice
» yo sé que tu amas la verdad en lo íntimo;
en lo secreto me has enseñado sabiduría».
Todos los padres queremos y necesitamos creer que nuestros hijos son sinceros, que no nos engañan, que no nos mienten; pero cuando descubrimos que uno de nuestros hijos nos ha estado engañando nos sentimos hundidos, decepcionados ¿ verdad?, es necesario que ellos aprendan a sentir la satisfacción que les queda cuando son sinceros y dicen la verdad, sobre todo que sepan que el Señor aborrece la mentira, sentirán la libertad cuando perseveran en la verdad, sobre todo es necesario que descubran que la recompensa de la mentira es vacía, no deja buen sabor y no produce buenos resultados.
Señor tu quieres que la verdad habite en el corazón de nuestros hijos, revela tu verdad, pedimos protección para ellos en medio de tanta maldad y aliéntalos a ser sinceros en las pequeñas cosas, sabiendo que algún día tendrán que asumir grandes responsabilidades y que solo las alcanzarán siendo fieles en lo poco.

Lourdes Diaz

www.septimomilenio.com

LA MIRADA

CONGREGACIÓN
SÉPTIMO MILENIO

En tiempos difíciles y cada vez más complicados, en los que cada día resulta más fácil llamar a lo malo bueno, es importante rescatar el sentido verdadero de algunas cuestiones.

Una de ellas es el Amor!

Jesús lo destacó como primordial, basando en sus principios el Reino de Dios, lo que representó para los hombres un cambio fundamental en su historia.

Amar al prójimo!

Extendiendo el valor del sentimiento, más allá de lo que llamamos la familia, más allá de lo que resulta natural en la especie. Amar al prójimo es un paso gigantesco para la mente y el razonamiento humano.

Pero si lo es con el prójimo, mucho más lo es con el Mandato de amar al enemigo!

Incluso puede resultar hasta incomprensible, que se nos diera como Mandato, un gesto de esta magnitud, porque representa todo lo contrario de lo que podamos guardar en nuestro corazón.

El Hijo del Hombre no violentó nuestra capacidad de decisión, sino que amplió de una manera casi inaudita, nuestra capacidad de cambiar y renovar a los hombres y mujeres nacidos nuevos, luego del bautismo.

Esta es una de las razones por las que se nos enseña que luego del bautismo, hombres y mujeres, somos recién nacidos a una nueva vida, en donde el Amor se manifiesta de una forma poderosa. Tan poderosa que es capaz de llevarnos a amar hasta el enemigo.

Qué significado tiene entonces, el amor al enemigo?

Uno de ellos, es el de amar la Vida!

Y la expresión suprema de este concepto, no es otro que el de la maternidad, de la obligación que tenemos como personas y como sociedad de cuidar a las mujeres que están en el tiempo de la gestación.

Muchas veces este tiempo, es un tiempo de alegría, de agradecimiento. Pero en otros, es un tiempo de dolor y de angustia, que lleva a muchas mujeres a tomar decisiones que pueden parecer buenas, pero que se transforman en una pesadilla que las acompañará para siempre.

Con el Mandato del Amor, está implícito el Mandato por la Vida!

Amar al prójimo y al enemigo y a la Vida, no son opciones. Son cuestiones fundamentales que nos serán reclamadas! El Amor, es la mirada del Eterno sobre nosotros, los hombres!

Diego Acosta / Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

POR QUÉ?

CONGREGACIÓN
SÉPTIMOMILENIO

Alguien hablaba de la decadencia de la especie humana, argumentando que cada día precisamos más ayudas para poder vivir. Y lo grave era que nada aseguraba que estemos viviendo mejor.

Esta sorprendente evaluación del tiempo presente, nos debe llevar a analizar la cuestión más elemental: Esto es una verdad en mi vida cotidiana?

Vivo mejor o peor?

En qué sentido?

Para decirlo de otra manera: La humanidad en su conjunto está evolucionando o involucionando?

Por la experiencia que supuestamente conceden los años, tal vez podríamos reconocer que en algunos aspectos no somos mejores que antes.

Sencillamente porque el modernismo o progresismo o cómo le queramos llamar nos está induciendo a vivir de una manera que se aleja casi por completo del ideal espiritual y moral bajo el que deseamos regir nuestra conducta.

Porque es verdad que en algunos aspectos hemos avanzado como nunca, pero con el alto costo de perder nuestra individualidad y convertirnos en un colectivo de miles de millones de personas.

No estamos exaltando al hombre desde la perspectiva humanista, pero sí destacando que cada día perdemos una parte de nuestra propia esencia.

Con quién? O con quienes?

Esa es la gran cuestión! Somos lo que otras pocas personas quieren que seamos, abandonando prácticas que fueron hermosas, por otras que nos alejan casi con violencia de los principios en los que creemos.

Una de ellas, es la del cuidado con los más débiles de la sociedad: las viudas y los huérfanos. Pero esencialmente el mundo nos lleva a olvidar a dar Amor y brindar Misericordia al prójimo.

Jesús nos enseñó que ese era el principio fundamental en el que se basaba el Reino que ÉL vino a anunciar que se estaba acercando. Y pareciera que cuanto más próximo está, más lejanos nos parecen los fundamentos del Mensaje de Salvación.

Hoy mismo es necesario reflexionar acerca de cómo vivimos, si lo hacemos de acuerdo a las normas en las que creemos o si por el contrario vivimos el mundo quiere que lo hagamos.

En esa diferencia, está la respuesta fundamental en estos difíciles tiempos en los que nos toca vivir. Recordando que quién nos demandará nuestros comportamiento en el Juicio, es el mismo que está a nuestro lado para siempre.

Diego Acosta / Neide Ferreira

 www.septimomilenio.com

EL MEDIADOR….!

CONGREGACÓN
SÉPTIMO MILENIO

La Palabra de Dios es una colosal y dramática referencia para los hombres, porque es inmutable, porque es viva y no cambia nunca, con un sentido de lo Eternal de muy difícil comprensión.

Es dramática porque desde siempre nos ha confrontado con dureza y con Amor, con nuestra pequeñez y también con nuestra rebeldía que llegó a una magnitud, que provocó el más grande castigo que ha recibido la Creación con el Diluvio.

Pero el Soberano siempre tuvo Misericordia por su Obra y especialmente por los hombres, por eso, para que no nos perdiéramos por nuestros pecados e iniquidades nos envió a su Hijo.

Y por eso es el Único Mediador, entre los hombres y el Padre!

Porque habiendo vivido como vivió entre nosotros, sabe como somos, conoce todas nuestras debilidades y también la medida de la soberbia que tenemos en el corazón.

Jesús lo sabe todo de nosotros, por eso es el Mediador!

Él sabe de nuestros miedos, de nuestros afanes, de nuestros planes descabellados, de nuestras fantasiosas ilusiones, de la mezquindad de nuestros corazones, de la ruindad de nuestras maquinaciones, de la estrechez de nuestras miradas.

Sabiéndolo todo solamente ÉL puede llevarnos hasta el Padre, para interceder y defender nuestras causas, que estarían perdidas si no fuera por su Misericordia infinita.

Pensando en esta cuestión de relevancia fundamental para mi vida y la de mis congéneres, me arrepiento de todo lo malo que hice, antes y después de conocer el Mensaje de Salvación.

Me arrepiento y pido perdón por mí y por todos los pecadores, por aquellos que se rebelan y no aceptan humillarse y por aquellos otros que todavía no han escuchado de mi boca el sublime Mensaje que nos encomendó el Hijo del Hombre.

En este día demos gracias por el Mediador!

En este día, porque no sabemos si mañana tendremos la oportunidad de hacerlo, porque el tiempo del fin puede haber llegado a nuestra vida de humanos falibles y mortales.

Demos gracias a Dios por su Hijo, porque sea ÉL nuestro Mediador y oremos para que libere la mente y los corazones de los que viven creyendo que la tradición es más grande que su Poder.

Diego Acosta / Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

LINO

CONGREGACIÓN
SÉPTIMO MILENIO

Las cuestiones relacionadas con la Santidad de Dios, son tan relevantes que su Palabra nos revela hasta los cuidados más detallados  que debían cumplir quienes servían en el Templo.

Uno de esos detalles era el de que las vestiduras de los sacerdotes debían ser de lino, para preservar al máximo la higiene personal de quienes servían en tan altas funciones.

Dios es un Dios de grandes y de pequeños detalles.

Tanto unos como otros, responden a que su Majestad es tan elevada con relación a los hombres, que debe enseñarles acerca de como la deben considerar y de cómo deben preservar ellos mismos su aseo personal.

Trazando una alegoría con todo lo expuesto, podríamos preguntarnos: Cómo somos de cuidadosos con el templo que simbolizamos con nuestro cuerpo?

Esta cuestión que puede parecer ajena al sentido de todo lo que se nos indica en el Antiguo Pacto, tiene no solo el valor de la simbología sino también el valor de la realidad.

Algo que en la práctica debemos de hacer efectivo en cada uno de nuestros actos, de ahí que resulte más que conveniente que consideremos que el lino tiene sus especiales virtudes.

Una de ellas es la de evitar que ante el esfuerzo, nuestro físico produzca los efectos considerados como efluvios que pueden afectar la limpieza del Templo.

Qué Templo?

El Templo que simbolizamos con nuestro cuerpo. De allí su importancia y de allí también la necesidad de que somos la Iglesia viva, la que está encarnada con nuestra propia existencia.

Por eso es que se nos enseña que es errado decir que vamos a la Iglesia, cuando en realidad deberíamos decir que vamos al culto, porque nosotros mismos somos la Iglesia viviente.

Razón más que suficiente para que cuidemos nuestro cuerpo, con el mismo esmero que el Eterno demandaba a quienes cumplían funciones en el Templo.

El lino representa de esta manera el nivel que el Supremo reclama de quienes le servimos cotidianamente, para que seamos dignos de tan alta distinción.

Somos Mayordomos de nuestro cuerpo material, porque somos el Templo viviente de la Iglesia que Jesús estableció en la Tierra. Razón de más para que usemos el lino simbólico de nuestra santidad.

Diego Acosta / Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

CADA UNO…

CONGREGACIÓN
SÉPTIMOMILENIO

Los grandes hombres de la Biblia, dejaron trascendentes enseñanzas inspirados por el Espíritu Santo que es quién concede la Sabiduría que viene de lo Alto.

Los hombres, en cambio, participamos en la diaria batalla por vivir en el mundo, lleno de acechanzas, tentaciones de todo tipo y también con trampas y atajos que supuestamente son los mejores caminos…hacia la nada o hacia la pérdida de todo.

La diferencia entre los hombres inspirados y cada uno de nosotros, es que ellos fueron capaces de advertir la Obra del Espíritu y en cambio los menos sabios, somos incapaces de percibir siquiera su presencia poderosa.

A esto debemos agregarle la natural tendencia a comparar situaciones o personas, tratando de encontrar referencias que nunca serán halladas, por la sencilla razón de que somos joyas únicas del Creador.

Por tanto difícilmente podremos comparar la vida de nuestro amigo o de nuestra esposa, con la propia, porque al ser diferentes las conclusiones necesariamente serán distintas.

Por esta razón es que la Palabra de Dios nos enseña que cada uno tiene su llamado, que para la vida de todos hay un Propósito, que es especial y único en cada caso.

Llegar a esta clase de conclusiones puede muy difícil e incluso llevarnos mucho tiempo, porque nuestros afanes nos impiden detenernos a pensar, a reflexionar acerca de las cuestiones superiores de la vida.

Incluso hasta en eso nos equivocamos, porque por mucho que nos empeñemos, nos afanemos e incluso nos angustiemos, todo será como lo ha dispuesto el Eterno.

Su Amor y Misericordia podrá aliviarnos de algunos pesares, pero su Plan se cumplirá porque su Omnipotencia es la que determina como será cada situación y la suma de todas ellas, que llamamos…vida.

Por esto Jesús nos dijo que quién quiera seguirlo que tome su propia cruz, la personal y no la de ninguna otra persona. Esta cruz que debemos llevar sobre nosotros, es la que nos ha sido asignada desde el Principio.

Por eso cada uno, debe ocuparse de su propia vida y tener siempre como Guía, que el Señor nos mandó a amar al prójimo, hasta el enemigo y esto significa llevar siempre el Mensaje de Salvación.

Debemos hacerlo, como Dios lo ha establecido, para cada hombre y cada mujer, para cada uno.

Diego Acosta / Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

 

VELAR…AHORA

 

 

CONGREGACIÓN
SÉPTIMOMILENIO

Cuando Jesús dijo que no pasará esta generación hasta que estas cosas acontezcan, eran los primeros tiempos del cristianismo. Pasaron más de 1.900 años y ese anuncio comienza a concretarse.

La referencia como siempre es Israel, que obtuvo en 1947 un territorio para los judíos y se declaró Estado soberano en 1948.

Si contamos una generación por el término de cien años, no nos queda mucho tiempo, para que comiencen a concretarse los tiempos del fin, como anunció al Hijo del Hombre a los discípulos.

Hay otras evidencias?

Sí. El dominio de la maldad en el mundo, la frialdad de los creyentes, la tibieza de la Iglesia, la tolerancia al pecado, la creciente falta de compromiso del Pueblo de Dios.

Por eso estamos llamados a Velar, para que cuando lleguen los tiempos del fin estemos preparados para los acontecimientos anunciados por Jesús, tanto en lo personal como en lo colectivo relacionado con nuestra condición de hijos del Eterno.

Cada vez es más indisimulable que unos por conveniencia y otros por dejación, estamos abriendo las brechas para que el principio de Familia, sea vulnerado como nunca antes.

Dios estableció el Mandato de la Familia, formada por un hombre y una mujer!

Todo lo que lo contradiga, es una forma de rebelión contra el Supremo y una forma de ver menguar los principios y valores que nos distinguen del mundo, frío, cruel, oportunista.

Por eso estamos corriendo el riesgo de que las nuevas leyes, alteren el inalienable derecho y obligación, que tenemos los padres para educar a nuestros hijos.

Las dictaduras de cualquier signo, siempre intentaron controlar a los niños, porque era una manera perversa de asegurar el futuro del control del país.

Ahora, los métodos han cambiado, pero los objetivos son los mismos: Un grupo de iluminados o de perversos, intenta controlar el presente y el futuro de nuestros descendientes.

Por esto estamos llamados a VELAR por nuestra familia, nuestros hijos, porque solamente así seremos fieles al Mandato establecido por Dios. Y no debemos olvidar que ser fieles al Eterno es lo más importante para nuestra vida. Hoy y siempre.

Diego acosta / Neide Ferreira

www.septimomileni.com

EL PRECIO

CONGREGACIÓN
SÉPTIMO MILENIO

En una congregación una pareja manifestó su deseo de retirarse durante un tiempo porque tenían muchas dudas, porque estaban confusos con relación a la iglesia y con relación a Dios.

Esta decisión provocó reacciones de todo tipo, desde la comprensión hasta la incredulidad, porque como es natural si alguien se aleja por esas razones, algo está ocurriendo que afecta a todos.

En medio de esos difíciles momentos, una de las más antiguas maestras bíblicas, dijo unas palabras que resultaron más sorprendentes todavía: Ese es el precio…

Con la máxima discreción ella explicó las razones de tan drástica frase!

Por qué nos sentimos confusos?

Por qué precisamos alejarnos de la iglesia?

Por qué ponemos a Dios en el medio de esta clase de situaciones?

La confusión se origina en nuestro interior y somos los causantes primeros de todo lo que nos ocurre. Por qué? Porque vivimos en un continuo movimiento buscando cosas nuevas, novedades que nos agiten, que nos llenen de esa forma de entusiasmo que llamamos…incentivos.

Esto significa que no tenemos las bases sólidas que deberíamos de tener luego de pasar un cierto tiempo, viviendo la vida de una congregación y en lo que se supone un crecimiento espiritual continuo.

Si creemos no precisamos estímulos que nos impulsen a nuevas sensaciones, sino todo lo contrario. Si creemos, nos podemos afirmar en la Roca y comenzar a ser ayuda y referencia para quienes se inician en el camino de la fe.

Esto origina confusión, porque siendo como se supone que somos personas con tiempo en los caminos del Señor, por qué tenemos estos altibajos?

Y también esta situación nos tiene por responsables. Porque no encontramos en la Palabra de Dios, aquello que buscamos, porque no sabemos muy bien qué es lo que buscamos.

No tenemos una religión, tampoco tenemos soluciones mágicas a los problemas, ni tampoco manifestaciones que nos hagan llegar al éxtasis, como muchos pretenden al buscar sensaciones, impropias de un creyente.

Y si nos alejamos del Eterno, finalmente estamos demostrando que todo en lo que hemos creído y en todo lo que supuestamente hemos aprendido, no tiene relación con lo que llamamos la Fe.

No busquemos soluciones ni sensaciones en las cosas de Dios. Busquemos el Camino que nos abrió Jesús, hacia el Reino donde solo prevalecerá la Verdad y entonces seremos libres. Y entonces tendrá sentido pagar el precio por la perseverancia, aún en medio de las humanas dudas.

Diego Acosta / Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

TEORÍA…?

CONGREGACIÓN
SÉPTIMO MILENIO

Siempre que tengamos en nuestras manos la Biblia, debemos recordar que además de las hojas que están ante nuestra mirada, esencialmente nos encontramos ante la Palabra de Dios.

Única. Irrepetible. Poderosa. Inmutable. Perfecta!

Por tanto debemos abandonar las prácticas del mundo de interpretar, de analizar, de comprender todo, para asumir la actitud reverente que nos enseñó Pablo: Temor y Temblor.

Temor ante la Majestad del Eterno, Temblor ante la responsabilidad que asumimos por ser sus hijos.

Ante la magnitud de estos pensamientos, no caben las teorías ni los ejercicios de racionalidad, sino la humildad para que sea el propio Dios quién se nos revele!

Así reemplazaremos lo falso con lo Verdadero, los sentimientos y las emociones con el Amor, la lástima por la Misericordia, la soberbia por la Mansedumbre.

No podemos ni debemos asumir que tenemos alguna capacidad para interpretar a Dios, porque sería cometer un acto de arrogancia y hasta de rebeldía, que nos alejaría tal vez eternamente de la sombra benefactora de su cobijo.

Pensando en estas cuestiones, me sorprendió como una y otra vez pretendemos ser más sabios que los sabios, ignorando que la única Sabiduría verdadera es la que se nos concede desde lo Alto.

Las alegaciones, justificaciones y explicaciones humanas, son meras muestras de la religiosidad que domina nuestras mentes y nuestros corazones.

Solo la religión se considera autoridad para interpretar al Todopoderoso y solo la religión convierte lo bueno en malo y lo Verdadero en dogmas y normas incumplibles.

Por eso es peligroso teorizar!

Más que peligroso, resulta de una osadía inaudita, más propia de hombres y mujeres mundanos, que de quienes nos consideramos que por haber dado los pasos a través del arrepentimiento y el perdón, estamos viviendo en el Camino de la Salvación.

No caigamos en la trampa legalista de sentirnos superiores a otros y creer que podemos ayudarles a interpretar lo que solo ÉL, nos puede revelar por su Gracia infinita.

La teoría es otra forma de la tradición que trata de humanizar lo que es esencialmente espiritual!

El único que nos puede llevar a la comprensión es el propio Dios y el único que se nos presenta en su Grandeza infinita es ÉL. Todo lo demás es vana-gloria y religiosidad humana.

Diego Acosta / Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

TRANQUILIDAD

CONGREGACIÓN
SÉPTIMO MILENIO

TRANQUILIDAD

Como vivimos envueltos en constantes mensajes y sugerencias, a veces buenos, otros irrelevantes o hasta contradictorios, cuando leemos alguno diferente nos llama la atención.

Uno de ellos decía que para dormir bien, lo único que precisaba era tener un millón de dólares!

Ironías aparte, sorprende que se pueda llegar a concebir la idea de que el dinero, pueda ser motivo suficiente como para dormir sin problemas toda la noche.

Que significa la tranquilidad?

Podríamos decir que la tranquilidad está relacionada con la condición de tranquilo, que significa pacífico, sosegado con una cierta dosis de quietismo, es decir la tendencia de permanecer quieto, sin hacer nada.

Me preguntaba en qué situación se encontraría quién formuló esta afirmación del millón de dólares, por cuánto es inocultable que precisamente en el dinero es donde no hallaremos ninguna clase de tranquilidad.

Si no lo tenemos, nos preocupa esa circunstancia y entonces nos sobreviene el afán por conseguirlo. Y en el caso opuesto, si lo tuviéramos estaríamos preocupados por conservarlo y naturalmente por aumentarlo.

Es evidente que tanto en una circunstancia como en la otra, el dinero nunca nos dará tranquilidad, muy por el contrario, solo nos dará problemas porque en la Palabra de Dios se nos anuncia que está en la raíz de todos los males del hombre.

Y siguiendo con la tranquilidad y el quietismo, es decir el no hacer nada, Jesús nos dejó un Mandato que debemos de cumplir y que evidentemente no nos permitirá estar quietos.

El Hijo del Hombre nos mandó llevar el Mensaje de Salvación a todas las personas y hasta los confines de la tierra, con lo que la posibilidad de estar inmóviles es opuesta a tan maravillosa tarea.

También la búsqueda de la tranquilidad es opuesta a la visión que Jesús nos enseñó, por cuanto nos anunció que tendríamos aflicciones, situación que es evidentemente lo contrario de lo que anhelamos.

Por que buscamos la tranquilidad?

Tal vez porque en el fondo lo que pretendemos es vivir cómodamente, tratando de no ver la realidad que nos rodea y por tanto ignorando las necesidades del prójimo.

Pero, que estamos haciendo con nuestra vida?

El Eterno nos mandó a vivir para servir, con Amor y Misericordia, precisamente para tener un Propósito para seguir hasta el último aliento.

Diego Acosta / Neide Ferreira

www.septimomilenio.com