MANDATOS

 

CONGREGACIÓN

del SÉPTIMO MILENIO

Con demasiada frecuencia nos olvidamos de los Mandatos que nos ha dado Dios y también su Hijo Jesús.

Pareciera que consideramos que estos Mandatos tienen el carácter de optativos y que no nos conciernen en forma directa.

Incluso hay quienes aseguran no vivir bajo la Ley y por tanto todo lo que signifique Mandamientos quedamos exentos de ellos.

Esto contradice frontalmente con lo que dijo Jesús, cuando afirmó que no solamente que no había venido a abolir la Ley sino que había venido para cumplirla.

Por tanto el ejercicio de Obediencia hacia lo dispuesto por el Eterno, es absoluto y no podemos quedarnos al margen bajo ninguna causa ni por ningún pretexto.

Esto también encierra una promesa del Omnipotente, como por ejemplo en el caso de honrar a nuestros padres, para que nos vaya bien y vivamos muchos años.

Pero, pensemos: Que nos ocurrirá si no cumplimos con el Mandato de honrar a nuestro padre y a nuestra madre?

Lo contrario de la promesa: No nos irá bien ni viviremos muchos años.

La vida de cristianos no es un juego!

Así como nos regocijamos con las bendiciones, debemos ser fieles cumplidores de las obligaciones.

Y nuestra vida no es una aventura caprichosa, sino una Verdad que nos puede llevar a la Eternidad.

Diego Acosta

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LA INTEGRIDAD

CONGREGACIÓN

del SÉPTIMO MILENIO

Somos parte de quienes sostienen que el fin de los siglos anunciado por Jesús, está muy cercano.

No nos apoyamos ni en un sentido religioso de sus palabras, ni en la voluntariedad, ni en la tentación de parecer más cristiano que otros.

Solamente nos detendremos en un aspecto, que rara vez se menciona con relación a este tema. El fin de los tiempos, tiene una evidente relación con cada uno de nosotros.

El fin puede llegar antes del propio regreso de Jesús, porque habrá llegado el término de nuestra vida!

Para decirlo más claramente: El fin de los siglos, puede llegar como le ha llegado a millones de personas desde hace casi dos mil años, simplemente porque les ha llegado la muerte física.

Y pensando en ese fin es que debemos dar un paso sustancial en la dirección correcta: No desviarnos ni a derecha ni a izquierda en el Camino que es el propio Hijo del Hombre.

Esto significa nada más ni nada menos, que debemos de poner todo nuestro esfuerzo para acercarnos al modelo de la Perfección que es Jesús.

Cada día que pasa nuestro fin se acerca, aunque no coincida con el fin de los siglos!

Pablo debió escribir a los primeros cristianos para alertarlos de que el final no llegaría de forma inminente como se creía, erróneamente.

Lo que si llegaría sería el fin de la vida personal, que fue exactamente lo que ocurrió. Esto es así porque nos olvidamos que el Tiempo de Dios es Eternal y el nuestro tiene un límite.

Recordar esta cuestión tan trascendente, puede parecer un acto de gran negativismo, por usar una palabra coloquial de este tiempo.

Todo lo contrario, estamos advertidos a no ser engañados por el propio Jesús y lo primero que debemos hacer es no engañarnos nosotros mismos.

Tanto nuestro final personal como el fin de los siglos, llegará en el momento que solo el Padre sabe!

Razón más que suficiente para que busquemos ser cada día mejores, con la visión de Cristo. Y el principio de ser cada día mejores, se basa en nuestros hechos para que sean la evidencia de nuestra fe.

Y el primero de ellos, no puede ser otro que servir y no servido.

Diego Acosta

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CRUZ Y TUMBA VACÍAS

CONGREGACIÓN

DEL SÉPTIMO MILENIO

Más de 1.900 años después sabemos que Jesús es el Mesías prometido del Antiguo Testamento!

Sin ninguna clase dudas y en el tiempo que conmemoramos su Gloriosa Resurrección, aguardamos confiadamente su Segundo Advenimiento.

Pero es bueno recordar como fueron aquellos días que cambiaron para siempre la Historia de la Humanidad, para los habitantes de Jerusalén y más precisamente para el grupo de hombres que estuvo estrechamente ligado a Jesús.

Para los judíos su condena y ejecución significó según entendieron en esos días, el fin del problema que había planteado un humilde profeta venido de Nazaret.

Para los romanos fue también el final de un problema que habían creado a Poncio Pilatos, las diferencias entre los judíos habitantes de Jerusalén.

Creemos no equivocarnos al afirmar que también para los discípulos había llegado el final, porque a pesar de las tres advertencias del Hijo del Hombre, sobre su muerte y Resurrección no terminaron de comprenderlo y aceptarlo.

Más todavía: El hombre a quién Jesús llamó amigo, sería quién lo entregara miserablemente por 30 denarios, buscando él mismo su propio fin colgado con una soga.

Aquel viernes terrible, significó la huida de los hombres más cercanos a Jesús. Temían por su vida, como le sucedió a Pedro y los demás trataron de permanecer lejos para no ser recordados como los frustrados seguidores.

El viernes la Cruz de Jesús quedó vacía al ser depositado su cuerpo en la tumba y el domingo fue precisamente ese lugar el que quedó vacío.

Jesús había Resucitado!

Se cumplieron todas las profecías del Antiguo Testamento y en especial la que formuló Isaías y que conocemos como el Canto del Siervo, que leemos en el Capítulo 53:10-11 de su Libro.

Por ser especialmente significativo, recordamos con temor y temblor lo que Pablo nos dejó como legado para nuestra fe en 1 de Corintios 15:1-9

Además os declaro, hermanos, el evangelio que os he predicado, el cual también recibisteis, en el cual también perseveráis;

por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano.

Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras;

y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras;

y que apareció a Cefas, y después a los doce.

Después apareció a más de quinientos hermanos a la vez, de los cuales muchos viven aún, y otros ya duermen.

Después apareció a Jacobo; después a todos los apóstoles;

y al último de todos, como a un abortivo, me apareció a mí.

Porque yo soy el más pequeño de los apóstoles, que no soy digno de ser llamado apóstol, porque perseguí a la iglesia de Dios.

Por eso, recordemos que el Bien triunfó sobre el mal, que la Vida triunfó sobre la muerte, para siempre. Por eso la tumba y la cruz están vacías!

Diego Acosta

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PRIMERO DIOS


CONGREGACIÓN

del SÉPTIMO MILENIO

Cuándo le preguntaron a Jesús cuál es el gran mandamiento de la ley, él contestó: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente”, Mateo 32:27.
Este es el grande y primer mandamiento, parece fácil pero no lo es, podemos pensar que lo cumplimos pero fallamos constantemente. ¿Es fácil amar a quién no ves y ponerle en primer lugar? ¿ Preferir a Dios antes que a padre o madre, hijos, o antes que la pareja? ¿Antes que el trabajo? ¿Antes que los amigos?¿Antes que las posesiones?
¡¡Si, antes y ante todo!!
Es difícil cumplir con este mandamiento, no voy a hablar de nadie, puedo ponerme a mí misma de ejemplo. Para mí es un reto diario, no poner a nadie ni nada antes que a Dios, pero también reconozco mí cobardía a la hora de tener que recordarle a personas queridas y especiales para mí, que se están equivocando, que están dejando a Dios en un segundo o tercer plano; que cuándo ponen a sus hijos, a su pareja, su trabajo, antes que a Dios le están deshonrando.
Siempre me digo a mi misma ¡Eres una cobarde! Porque lo que no quieres es molestar a la otra persona, también me digo: ¡Eres una sentimentalona!! Porque como la tal o cual persona es tu amiga no quieres enfadarla.
Los cobardes no le gustan nada al Señor, la cobardía es un síntoma de miedo, Proverbios 29:25 dice: “El temor al hombre es un lazo, pero el que confía en el SEÑOR estará seguro”. Por cobardía Elí perdió su sacerdocio por cubrir y no amonestar a sus hijos. Pero lo más rotundo es lo que nos advierte Apocalipsis 21:8 los cobardes no entrarán al Reino.
Los sentimentales tampoco le agradan al Señor, el sentimentalismo es un mal consejero. Cuándo Jesús anuncia a sus discípulos que le es necesario ir a Jerusalén y allí padecer mucho, Pedro le quiso disuadir diciéndole: “Señor, ten compasión de ti; en ninguna manera esto te acontezca”, Mt.16:22.
Pedro le estaba hablando al amigo, al maestro, al compañero que les había acercado el Reino de Dios, con el que se deleitaba, no quería perderle, ya no podía imaginarse su vida sin él.
La respuesta de Jesús fue contundente: !!Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres. Mateo 16:23
Poner la mira en las cosas de Dios es darle a Él las primicias, el primero en todo.
Por eso hoy quiero decirte a ti que lees, escudríñate, ¿qué es lo primero para ti? Dejas de orar? Dejas de acudir a la iglesia? Dejas de cumplir con el compromiso adquirido con Dios?
También quiero pedirte que te examines ¿ eres cobarde? ¿ eres sentimental? Pues tú cobardía y sentimentalismo le desagradan a Dios tanto como el que lo relega a un segundo plano.
De tal manera te ama Dios que dio a su único Hijo para que no te pierdas y tengas vida eterna, pero Jesús fue a la cruz primero porque amaba al Padre y no quería desobedecerle y después por amor a ti. Pon a Dios en primer lugar y todo lo que amas, lo que necesitas o lo que quieres, Él, lo tendrá en sus manos y lo guardará para ti.
Jesús lo tuvo claro, su decisión le llevó a negarse a si mismo. Decide.

Lourdes Diaz

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LA PALABRA

Dios le reveló a Moisés como fue la Creación y destacó de manera muy especial, que todo fue hecho con el Poder de su Palabra

El Eterno estaba magnificando ante los hombres el Poder de su propia existencia, antes de la Eternidad y antes de que comenzara el Principio, como se escribió en Génesis.

Por esta razón debemos de tener especial cuidado con la Palabra. Con la Palabra de Dios para estudiarla, comprenderla y vivirla y también con nuestras propias palabras.

Es sorprendente como el Soberano nos concedió el uso de la palabra, tal vez lo único en lo que nos podemos  aproximar a su Grandeza.

ÉL habló y Creó todo lo que conocemos y lo que desconocemos.

Nosotros hablamos y podemos dar vida o dar muerte a lo que sí conocemos.

Es decir: Si bendecimos a una persona, a una situación, a una iglesia, a un país, estamos dando vida a través de la palabra viva que trae consigo el Poder de Dios.

Si maldecimos, estamos desatando las fuerzas oscuras, opuestas a la Santidad del Altísimo y generamos muerte a los mismos que antes podríamos haber bendecido.

De allí la importancia de la Palabra.

La de Dios porque es la del Omnipotente y del Justo de Israel y la nuestra, porque puede ser la expresión de lo mejor o de lo peor de hombres y mujeres que somos una parte imperfecta de la Creación.

Reflexionemos sobre esta cuestión, porque es necesario advertir que cuando bendecimos también estamos trayendo bendiciones a nuestra propia vida.

Pero cuando hacemos lo contrario, estamos llevando el mal a otros y trayéndolo a nuestra propia vida y a nuestra casa.

No en vano Jesús nos advirtió que en el final de los tiempos, tengamos cuidado para que nadie nos engañe. Y tal vez debemos hacerlo para cuidarnos de nosotros mismos.

De nuestro engañoso corazón que nos puede llevar a decir cosas, que lamentaremos el resto de nuestra existencia.

Diego Acosta

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CALZA TUS PIES Y CORRE

CONGREGACIÓN

del SÉPTIMO MILENIO

La letra de una canción dice: con mi Dios yo saltaré los muros, con mi Dios ejércitos derribaré, el adiestra mis manos para la batalla… la cantamos tantas veces, pero… ¿ la creemos? ¿ la vivimos?

Son muchas las batallas en la vida de un cristiano, tenemos las que enfrentan todos los seres humanos, más las que se añaden por ser un hijo de Dios; lo que me sorprende es lo desprevenidos que estamos en ocasiones y como caemos en la trampa de la discusión, del juicio, de la división, del desánimo, caemos en la tibieza, en la amargura, el resentimiento, la indignación, entramos en polémicas y murmuraciones o dejamos que la duda nos aleje del Señor.

Hace unos días me encontré con alguien que servía al Señor y que alababa a Dios y oraba al Padre; se había desencantado y dejó que en su corazón entrara queja hacia los hombres, se apartó del Señor y ahora su vida va mal pero no lo reconoce, sigue enfadada con Dios. Por supuesto ella no se culpa, la culpa es de los demás.

La palabra de Dios dice en la Carta de Efesios 6: 12 que no tenemos lucha contra sangre ni carne… estamos advertidos, tendremos luchas, se nos presentaran batallas pero Dios nos dice que tenemos que estar fortalecidos en el poder de su fuerza. No caigas en el engaño, no dejes que tus pies queden presos en las asechanzas entretejidas para hacerte sucumbir de la fe.

En otro versículo del mismo capítulo dice:  y calzados los pies con el apresto del Evangelio de la paz. Apresto es: Preparación a que se someten los tejidos para que tengan mayor consistencia. Si lees la palabra de Dios, si hablas con Él, si le escuchas, si le honras, si le obedeces,  si atesoras la palabra leída y la pones por obra, tu tendrás esa preparación, tu tendrás consistencia, resistencia y podrás enfrentar cada prueba y cada dificultad que venga a tu vida, sabrás que aquello que te está pasando no es culpa de nadie, es algo para lo que Dios te ha preparado. Hay un verdadero enemigo, de eso también aprendes con el Señor y además te da las armas para vencerle, no debes temer. Pero hay un enemigo verdaderamente peligroso para ti, Tú, tú mismo . Has de aprender a conocerte y a someterte a Dios, salta ese muro, derriba ese ejército, Dios te adiestra, te prepara para la batalla, eres más que vencedor. Calza tus pies y corre la carrera de la fe.

Lourdes Diaz

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TU DECIDES

CONGREGACIÓN

del SÉPTIMO MILENIO

Porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan. Mateo 7:14

Dice la palabra: y pocos son los que la hayan; somos advertidos de una realidad y es que la salvación no es algo que todos pueden alcanzar,  también dice la palabra: porque muchos son los llamados y pocos los escogidos Mateo 22:14

¿Te imaginas ir a uno de esos lugares de los que ahora vemos imágenes? lugares a los que para  llegar a la cima tienes que recorrer un camino  de laderas escarpadas, de alturas y estrecheces por las que algunas veces es casi imposible que pase una persona ¿ Te lo imaginas?

Pues ahora imagina que tienes que ir por ese camino con alguien que todo el rato está enfadado, que te adelanta, que después se atrasa, o con una persona que te pide constantemente ayuda para llevar sus cosas, pues no quiere renunciar a llevar tanta carga, o que quiere parar en el camino y quedarse a hacer noche en un lugar no adecuado para ello, o sea a la dificultad del camino, y a la necesidad de que te centres en ir dando cada paso con seguridad para no resbalarte y caer, añade la dificultad de tener que ir atendiendo a alguien que busca que le prestes atención y que va añadiendo carga a tu mochila ¿ Crees que sería fácil caminar? ¿ No crees que te dificultaría mucho más la llegada a la cima?.

Pues eso mismo ocurre en el camino a la salvación, cuándo caminas con alguien que siempre se queja, maldice, miente, se empeña en cargarte con su mochila llena de rencores, remordimientos, tristezas, o quiere hacer aquello que tú sabes no debes hacer el camino  se hace mucho más difícil.

En este camino estrecho hay momentos en los que solo puedes pasar tu solo y con una carga muy ligera y tristemente tendrás que ver como muchos se caen por las laderas y otros se van quedando en los refugios del camino y renuncian a seguir caminando; muchos no llegarán al gran refugio en la cima.

Valora todo lo que dice la palabra de Dios, es verdad que hay momentos en los que tendremos que cargar con un herido, y otros en los que tendremos que rescatarle de una caída, incluso que tendremos que ayudarle a levantarse. Pero nunca podremos cargar con su exceso de equipaje, no podemos pararnos, no podremos apartar la mirada de la cima

Que el Señor nos ayude a encontrar caminantes que también puedan ayudarnos a nosotros, porque todos estamos necesitados de una mano a la que agarrarnos, y que el Señor nos ayude a ser ayudas idóneas y no cargas opresoras o acompañantes incómodos.

Pero no olvides que por esa Puerta, por ese Camino, no entrarán ni caminarán multitudes, y con tristeza veremos salir del camino a seres queridos a personas muy amadas.

Tú decides con quién y cómo quieres hacer el camino, pero recuerda que de esa decisión depende que tú llegues a la Cima.

Lourdes Diaz

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EL PASTORADO

CONGREGACIÓN

Del SÉPTIMO MILENIO

En los tiempos que nos toca vivir, quizás sea importante hacer algunas reflexiones relacionadas con la misión del pastor.

Jesús en su Ministerio Terrenal, dejó rotundamente establecido que había venido a servir y no a ser servido.

Una tremenda declaración de principios, que es bueno repensar en función de la tarea y de la forma que realizan muchos siervos.

Todos los pastores sirven y no son servidos?

Por qué produce irritación cuando se habla de este tema en las congregaciones?

Todos los pastores son fieles a lo establecido por Pedro de no establecer señorío sobre las congregaciones?

Por qué cuando se habla de esta cuestión, rápidamente se habla de rebeldía en contra del pastor?

Estas y otras muchas preguntas se pueden hacer en torno a la forma en que muchos hombres y mujeres desempeñan sus funciones de pastores.

En muchos casos, como lo expresó el propio Jesús, tienen comportamientos de asalariados y por eso abandonan a sus ovejas ante la menor dificultad.

Son estos líderes los que guiarán a los miembros del Cuerpo de Cristo, en los difíciles tiempos bíblicos que se avecinan?

Es necesario que vez de producir respuestas airadas, se hagan reflexiones serenas. Y fundamentalmente se hagan exámenes de conciencia profundos y sinceros.

Por todo lo expuesto, es importante recordar las propias palabras de Jesús, en el Evangelio de Juan 10:7-13:

Volvió, pues, Jesús a decirles: De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas.

Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y salteadores; pero no los oyeron las ovejas.

Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos.

10 El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.

11 Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas.

12 Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa.

13 Así que el asalariado huye, porque es asalariado, y no le importan las ovejas.

En todo caso y como reflexión final, bueno será recordar que las ovejas no pertenecen a NINGÚN pastor y que están a su cuidado, según el Mandato del Hijo del Hombre. A su especial cuidado, para servirlas y no ser servidas por ellas.

Diego Acosta

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EL QUE QUIERA…

CONGREGACIÓN

del SÉPTIMO MILENIO

Durante muchos años una ideología política argumentó que la religión era el opio, la droga de los pueblos.

Con esta frase se pretendía afirmar que todo lo relacionado con la fe, no era otra cosa que pura fantasía, engaño, falsedad.

Se aseguraba que la fe lo que buscaba era hacer adormecer las conciencias de las personas, para que no pensaran en su realidad.

Obviamente todos estos argumentos estaban dirigidos a exaltar la ideología que supuestamente respetaba los derechos de los hombres y mujeres, que debían ser sus seguidores.

Lo cierto es que esta frase tuvo repercusión en millones de personas, que la conceptuaron como cierta y fueron los que muchos años después, vieron como todo desaparecía bajo la dramática realidad.

La cuestión es: Era verdad o es verdad que la fe es la droga de los pueblos?

Que es el veneno que contamina los corazones y la razón?

Es verdad que los hombres no tenemos más alternativas que sujetarnos a una creencia?

Rotundamente NO!

Los hombres fuimos Creados para ser libres!

Fuimos Creados bajo el principio del libre albedrío, por lo que podemos tomar nuestras propias decisiones.

La frase que comentamos tuvo éxito, fundamentalmente porque se basaba en la ignorancia de quienes la escuchaban y la daban por cierta.

Hay pruebas irrefutables acerca de que el Eterno nos ha Creado libres!

El profeta Ezequiel habló por boca de Jehová, para darnos precisamente esa libertad para decidir!

El propio Jesús en su Ministerio terrenal, utilizó el mismo argumento para decirnos que teníamos libertad para oír o para no hacerlo.

Por tanto, que es lo malo de la fe?

Nos impide ser libres?

Ni la fe tiene nada de malo ni nos impide ser libres!

El Altísimo nos ha concedido la libertad de oír su Palabra o de negarnos a escucharla. Es decir: Tenemos la decisión final sobre su Mensaje.

Lo aceptamos o no lo aceptamos!

Lo aceptaremos si lo escuchamos. No lo aceptaremos si nos negamos a escucharlo.

Como todas las decisiones, cada una conlleva sus consecuencias. Si escuchamos el Mensaje de Salvación, seremos salvos.

Si ejercemos nuestro derecho a no escuchar a Jesús, el Hijo de Dios hecho hombre, nos condenaremos.

Por tanto podemos decidir, para nuestra Libertad o para nuestra condena.

Diego Acosta

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LIGEROS DE EQUIPAJE

 

CONGREGACIÓN

SÉPTIMO MILENIO

Ligeros de equipaje pero con el equipaje hecho

Jesús les dijo: No lleven nada para el viaje. No lleven bastón ni mochila, ni comida ni dinero. Tampoco lleven ropa de más. Lucas 9:3

¿Alguien se imagina salir de viaje sin llevar una maleta llena con lo necesario y algunas cosas más?

Hace unos días fui de viaje y la compañía me ofreció un billete a buen precio pero era importante que solo llevara conmigo un bolso de mano, eso me exigía hacer una maleta con las cosas más necesarias y justas. Yo suelo llevar cosas demás cuando voy de viaje, siempre digo: esto por un si acaso, aquello por si se tercia… y así muchas veces llevo de viaje ropa, complementos y cosas que ni uso.

Leyendo este pasaje de Lucas me imaginé a mí misma en el lugar de aquellos discípulos que oyeron estás palabras de Jesús « no lleven nada para el viaje» menuda prueba de fe. Ve de viaje y confía, todo lo que necesitas lo tendrás, ni ropa, ni bastón en que apoyarte, ni maleta para guardar nada, ni comida, ni dinero, ni ropa demás, ligeros de equipaje para caminar sin peso, dependiendo de la provisión de Dios, no necesitaban llevar nada más que lo justo. ¿Y qué es lo justo? Antes de decirles que no llevaran nada Jesús le dio lo que iban a necesitar… poder para sanar enfermedades y autoridad sobre todos los demonios. Luego los envió a anunciar las buenas noticias del reino de Dios y a sanar a los enfermos. Lucas 9:1-2

Aprender a caminar con lo justo es difícil porque siempre queremos más. Este viaje de la vida es limitado, no cargues demasiadas cosas, camina ligero, ten fe,  si buscas el Reino de Dios y su Justicia todo lo demás es añadido, por tanto ¡¡TEN FE!! Lo que necesites lo vas a tener. Pero cuando realices el último viaje solo podrás llevar contigo lo que Él te dio y cuándo llegues a tu destino final, podrás decirle aquí está lo que me has dado duplicado  entonces Él te dirá ¡¡Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu Señor!!

Lourdes Diaz

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