LA NUEVA IDOLATRIA

Existe en estos tiempos la peligrosa tendencia de llevar a niveles de idolatría nuestro apoyo a Israel y también a sus símbolos. Tendencia que incluso está adoptando formas de teología.

Amar a Israel forma parte de nuestra seña de identidad como cristianos, pues somos por Cristo, coherederos de todas las promesas que el Señor hizo a Su Pueblo a través de Abraham.

Y nuestro amor por Cristo no debe derivar como estamos haciendo, en tratar de ser judíos como el Señor lo fue, porque no somos judíos ni tampoco lo seremos.

Estas formas idólatras pueden perjudicar seriamente nuestras convicciones con respeto a la Palabra de Dios y a su contenido más profundo, pues si caemos en ellas nos estaremos alejando de sus fundamentos.

La idolatría tiene el peligro de esconderse en nobles sentimientos, como pueden ser el amor a Israel y su Pueblo y también por nuestro amor y fidelidad a nuestro Salvador.

No podemos ser idólatras ni en lo personal ni como miembros de las congregaciones de las Iglesias del Señor. Debemos ser sabios para aprender a distinguir el amor por lo verdadero y la confusión de convertirlo en idolatría.

La nueva idolatría en resumen, es la misma de siempre. Relacionada con nuestros tiempos, pero igualmente peligrosa.

Éxodo 20:4
Diego Acosta García

EL CANSANCIO

Hace muchos años un miembro del máximo Tribunal de Justicia de un país sudamericano, renunció por “cansancio moral” y su decisión provocó un auténtico terremoto en la sociedad.

Desde entonces la idea del cansancio nos acompaña con relación a la vida cotidiana y también con relación a la vida espiritual. El cansancio es podríamos decir una necesidad física saludable.

Cuando el cansancio afecta lo espiritual, deja de ser bueno y hasta saludable, para convertirse en un auténtico problema que tiene además muy difícil solución.

El cansancio espiritual la mayoría de las veces lo podemos detectar cuando asumimos responsabilidades o tareas, desde nuestras propias fuerzas, confiando en nuestro talento o en nuestra sabiduría.

Cuando obramos así sobreviene el desgaste tanto físico como mental, que paulatinamente se va convirtiendo en un desgaste que afecta nuestra relación con la Iglesia y con nuestros hermanos, y finalmente con Dios.

Como podemos evitar el cansancio espiritual? Esa es la gran pregunta y la respuesta es: simplemente aceptar que somos instrumentos del Señor y que sus propósitos se manifestarán en nuestras vidas.

Por tanto no debemos asumir nunca ninguna acción, sino tenemos la certeza de que estamos obrando dentro de la Voluntad Soberana del Creador y entonces y solamente entonces, habremos derrotado el cansancio espiritual.

Isaías 40:28
Diego Acosta García

NUESTRO ABOGADO

Qué difícil es enfrentar la adversidad cuando llega bajo las apariencias de las falsas acusaciones, del engaño o de las mentiras! Qué difícil es afrontar esta realidad!

Nada nos puede resultar más incomprensible, que algunas voces se levanten contra nosotros utilizando argumentos que tergiversan las situaciones y nos colocan en el papel de villanos.

Más difícil es todavía cuando la murmuración llega de nuestros propios hermanos de la fe, porque nos resulta más triste y complicado reaccionar.

Como debemos obrar entonces? La respuesta es tener calma, apelar al dominio propio y examinar la situación con la mayor serenidad posible y sin caer en la respuesta airada.

Debemos de pensar que siempre que ocurren casos extremos como estos, detrás de ellos se esconde la obra de maldad que agita a los hombres a realizar actos perversos.

Por tanto no debemos reaccionar respondiendo al agravio con agravio, a la calumnia con más calumnia, al encono con más encono, debemos ser mansos y pacientes.

Y entonces comprenderemos que por mucho que nos duela, que por mucho que nos entristezca, nuestra lucha la debemos dejar en manos del Señor, porque Él es nuestro abogado!

Isaías 50:8
Diego Acosta García

DESPUES DE LA NOCHE… EL DIA

Quién podrá decir que nunca le tocó vivir una noche cruel, amarga, desesperada, tenebrosa? Quién podrá decir que nunca esperó con ansias que llegara el nuevo día?

A los que vivimos esa experiencia sin conocer al Señor, esa noche tremenda constituye un recuerdo inolvidable de lo que pueden nuestros pensamientos y nuestra ansiedad.

Como las voces malignas hablan a nuestros oídos y no nos dejan ninguna esperanza, no nos dan ninguna salida y solamente se afanan en hundirnos sin piedad.

Es en esos momentos cuando pensamos que debería haber una salida, que a pesar de toda la negrura de la noche y de nuestro horizonte, algo debería de haber para vivir de otra manera.

No para buscar una solución a un determinado problema, sino para cambiar de vida de una vez y para siempre, para no volver a ser los mismos y no repetir los antiguos errores y las repetidas faltas.

Cuando estamos más sumergidos en esa negrura de pensamientos, nos damos cuenta que algo está ocurriendo, que no es otra cosa que  comienza a anunciarse un nuevo día. El enemigo ya no nos hará temer.

Y pensamos, si esta noche tan dolorosa ha pasado y llega un nuevo día, como no habrá un amanecer para nuestra vida? Y mucho tiempo después supimos que había un día que duraría para siempre.

Isaías 50:8
Diego Acosta García

SEAMOS FLEXIBLES

Frecuentemente se utiliza la imagen de un lápiz como ejemplo para determinadas situaciones, porque se mantiene rígido cuando lo usamos, pero si lo quisiéramos sacar de esa rigidez terminará por romperse.

Podemos pensar: es buena la rigidez? Si se trata de cuestiones esenciales, no cabe duda que no podemos cambiar lo que es verdadero por lo que no lo es o intentar tergiversar o adulterar como significado.

Por qué entonces cuando intentamos modificar la rigidez nos podemos romper como un lápiz? Porque son dos conceptos antagónicos. La rigidez de las cosas inmutables y la rigidez de las personas, que muchas veces no es otra cosa que encerrarse en nuestras propias convicciones.

Esta posibilidad de rompernos o de romper haciendo mal a alguien es más probable de lo que nos imaginamos, puesto que hemos sido llamados a ser prudentes, particularmente con quienes viven todavía en la infancia espiritual.

No podemos hacer alardes de nuestros conocimientos y de nuestras posiciones rígidas, sin correr el riesgo de hacer daño a quienes recién están comenzando su camino con el Señor.

Muchas veces dependerá de nuestra flexibilidad la posibilidad de que lleguemos con el mensaje profundo, sin tratar de imponer un determinado criterio en base a una postura dogmática.

La flexibilidad al contrario que el lápiz, está hecha de amor, de misericordia, de paciencia. Recordemos cuánto podría haber cambiado nuestra vida espiritual si hubiéramos encontrado en nuestro camino a un hombre, a una mujer flexible.

1 Corintios 8:11

Diego Acosta García

BENDITA INQUIETUD

Un día cualquiera, un día como hoy, descubrimos que dentro de nuestra apacible vida hay algo que comienza a perturbarnos, aunque no sepamos muy bien de que se trata.

El sosiego que tenemos en nuestro interior nos hace acomodarnos a una determinada forma de comportarnos, somos creyentes pero con el límite necesario como para que nada nos afecte.

Ese límite está relacionado con nuestro compromiso con la Iglesia, con nuestros hermanos, con nuestros amigos más cercanos. El límite funciona de manera impecable para que nada nos demande ningún tipo de compromiso.

Tampoco estamos comprometidos con nada ni con nadie en la vida de la Iglesia, ya que asistimos puntualmente a los cultos y damos nuestros diezmos y ofrendas, pero siempre con la participación limitada.

Pero un día algo altera esta fórmula de vivir sosegadamente, sin alteraciones ni cambios bruscos, sabiendo que cumplimos pero siempre con el mínimo imprescindible.

Hasta que el Espíritu Santo nos inquieta y nos hace pensar en una determinada situación, en un determinado hermano, que sabemos debemos afrontar y debemos ayudar.

En ese momento nos damos cuenta que es vida apacible no se corresponde con el propósito del Señor para nuestra vida. Y ese día reaccionamos y buscamos comprometernos y nos sentimos transformados. Ese día puede ser hoy. Bendita inquietud.

Romanos 15:13

Diego Acosta García

EL BUEN CONSEJO

Cada uno de nosotros debemos de tener la seguridad que Dios está pendiente de todas nuestras necesidades, por complejas y difíciles que sean y en los lugares y momentos más insospechados.

Por esa razón ÉL sabe cuando el Espíritu Santo debe obrar en nuestras vidas con la palabra de sabiduría, con el consejo necesario para que no nos desviemos del camino correcto.

La cuestión es tener la capacidad para discernir cuál es la Palabra que el Espíritu nos trae y para saber diferenciarla de aquella que nuestros pensamientos puedan creer que es la correcta.

El Espíritu nunca nos aturdirá con su mensaje, por el contrario nos hablará como un susurro para que podamos recibir la profunda enseñanza que nos guiará por el rumbo mejor.

No nos deben importar las circunstancias ni los problemas que estemos atravesando. E incluso hasta es probable que no advirtamos que estamos en dificultades o haciendo cosas que nos perjudican.

El Espíritu siempre nos hablará. La cuestión es saber escuchar y por encima de todo, ser sabios para hacer lo que se nos sugiere, para obrar en consecuencia. Eso es lo que llamamos el buen consejo, como el que recibió Moisés de su suegro.

Éxodo 18:20

Diego Acosta García

EL DON DE LA CREATIVIDAD

En estos días el mundo despide a uno de los hombres que con su creatividad recrearon la tecnología, para demostrar que los dones naturales son un auténtico regalo.

Por esa creatividad se le han rendido homenajes prácticamente en todos los países del mundo, lo que revela la magnitud de su aporte.

Incluso es notable como se destacan también sus facetas menos ponderables, aquellas que lo revelan no solamente como un talento genial sino como hombre con claroscuros como todos los hombres.

Pero es importante rescatar como enseñanza espiritual, que este hombre siendo tan dotado por dones y talentos, nunca se envaneció como para atribuirse toda la capacidad y negar a Dios.

Por el contrario exaltó la importancia de la fe como instrumento para transitar por la vida, buscando los horizontes mejores y los desafíos mayores.

Tal vez nunca se pudo imaginar que con su mensaje de fe se estaba acercando al Creador de todos y al Creador que le otorgó su propio talento.

De todas las circunstancias podemos extraer enseñanzas que nos lleven a entender cuál es el propósito que Dios ha determinado para cada uno de nosotros y como en este caso, aprendamos la lección de sabiduría de no negar al Supremo.

Proverbios 3:13

Diego Acosta García

RETOQUES ESPIRITUALES

En estos tiempos es muy frecuente escuchar sobre retoques que se hacen sobre las fotografías de las personas para mejorar su aspecto, para disimular defectos y para hacerlas más atractivas.

Esta práctica no solo que está extendida sino que tiene sus admiradores y también sus detractores, por cuánto hay quienes entienden que con esos retoques se está falseando la realidad.

En nuestra vida espiritual corremos el riesgo de estar haciendo ex
actamente lo mismo: vamos retocando determinados aspectos hasta que finalmente comenzamos a dar una imagen agradable.

Tenemos las características de los hermanos simpáticos, amables, considerados, afectuosos  y más o menos dispuestos a ayudar a los demás aunque con determinados límites.

Lo peligroso de esta cuestión es que nos podemos llegar a confundir y no saber exactamente quienes somos. Somos los que en realidad somos o somos los retocados?

En nuestra vida espiritual no puede haber retoques porque debemos ser íntegros y cabales guiados en todo momento por el Espíritu Santo para obrar como lo que verdaderamente somos.
No podemos engañar a Dios, pero corremos el grave riesgo de engañarnos a nosotros mismos.

Salmos 15:2

Diego Acosta García

NO SEAMOS ESTANQUES

Si miramos con franqueza nuestro interior, tal vez descubramos que poco a poco nos hemos ido convirtiendo en un estanque donde las aguas permanecen quietas.

Nos podemos preguntar: Que ha pasado para que las aguas dejen de fluir y se conviertan en un estanque? Que ha ocurrido en nosotros para que nos hayamos convertido en un estanque espiritual?

Cada cual tendrá su respuesta, pero podemos decir que no es bueno que seamos estanques porque si las aguas dejan de fluir, lentamente van perdiendo su pureza y se convierten en algo peligroso y contaminado.

Busquemos en qué lugar y en qué momento las aguas dejaron de fluir, dejaron de ser aguas vivas llenas de bendición y se convirtieron en un estanque oscuro y cada vez más denso.

Las aguas vivas deben alimentar nuestro interior, para purificarlo y convertirlo a su vez en otra fuente de vida, para ser capaces de alimentar de vida a quienes lo necesitan.

Los ríos de aguas vivas deben de correr libres, impetuosos, saludables en nuestro espíritu, para que la renovación sea posible y podamos servir con alegría a quienes nos rodean.

No seamos estanques. No impidamos que las aguas vivas sean aguas de bendición.

Jeremías 17:13

Diego Acosta García

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