LA CONFESIÓN-4

CONSIGNA: SER PRUDENTES Y ESCUDRIÑAR

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Proverbios 28:13.

13El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia.

Las causas por las cuales no somos propensos a confesar nuestros pecados son muy variados, pero normalmente están asociadas con el orgullo, ya sea personal o de la posición que ocupamos. Sin embargo, en la medida en que somos capaces de reconocer nuestros pecados o errores, alcanzamos misericordia de Dios y de los hombres. Si no queremos asumir las consecuencias de ellos, tarde o temprano llegarán hasta nosotros.

1ª Samuel 19:18-23.

18Entonces Simei hijo de Gera se postró delante del rey cuando él hubo pasado el Jordán, 19y dijo al rey: No me culpe mi señor de iniquidad, ni tengas memoria de los males que tu siervo hizo el día en que mi señor el rey salió de Jerusalén; no los guarde el rey en su corazón. 20Porque yo tu siervo reconozco haber pecado, y he venido hoy el primero de toda la casa de José, para descender a recibir a mi señor el rey. 21Respondió Abisai hijo de Sarvia y dijo: ¿No ha de morir por esto Simei, que maldijo al ungido de Jehová? 22David entonces dijo: ¿Qué tengo yo con vosotros, hijos de Sarvia, para que hoy me seáis adversarios? ¿Ha de morir hoy alguno en Israel? ¿Pues no sé yo que hoy soy rey sobre Israel? 23Y dijo el rey a Simei: No morirás. Y el rey se lo juró.

Simei fue rápidamente a enfrentar su responsabilidad por no haber defendido al rey y se expuso al castigo y como consecuencia obtuvo perdón.

Apocalipsis 22:14.

14Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida, y para entrar por las puertas en la ciudad.

Es importante estar limpios todo el tiempo, por tanto cuanto antes solucionemos un asunto más livianos andaremos y nos podremos presentar limpios ante el trono de Dios en cualquier momento.

Pr. Ramón Ubillos

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LA CONFESIÓN-3

ESTUDIO
BÍBLICO

Uno de los problemas principales de la confesión, es cómo y a quién hemos de confesar.

Santiago 5:16.

16Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados.

La Biblia nos habla de confesar al ofendido, por tanto si hemos ofendido a alguien debemos ir y reconocer nuestra falta delante de él. Siempre que ofendemos a alguien, también lo estamos haciendo con Dios.

Mateo 5:23-24.

23Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, 24deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda.

Para presentarte delante de Dios, debes de arreglar las cosas pendientes que tienes con tus cercanos. A veces queremos mostrarnos espirituales ante los demás y no hacemos lo que demostrará que realmente somos espirituales, estar en paz con todos.

1ª Juan 4:20-21.

20Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto? 21Y nosotros tenemos este mandamiento de él: El que ama a Dios, ame también a su hermano.

No podemos dejar correr nuestros pleitos con los hermanos y escudarnos en que amamos a Dios porque la Palabra dice claramente que entonces estamos mintiendo. Si tenemos cosas pendientes con nuestros semejantes las tendremos con el Señor.

Pr. Ramón Ubillos

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LA CONFESIÓN-2

ESTUDIO BÍBLICO

El profeta Daniel estaba delante de Dios en actitud de confesión y el Señor le envío su ángel dándole a entender que se agradaba de su actitud de confesar sus propios pecados y los de su pueblo. Nos es muy fácil reconocer los pecados de los demás, pero Dios quiere que reconozcamos y confesemos los nuestros.

Levítico, 5:5.

5Cuando pecare en alguna de estas cosas, confesará aquello en que pecó.

Desde la antigüedad el Señor dejó este principio en medio de su pueblo, por el cual el pecador debía de confesar sus pecados.

Salmos 32:3-5.

3Mientras callé, se envejecieron mis huesos. En mi gemir todo el día. 4Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano; Se volvió mi verdor en sequedades de verano. 5Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová; Y tú perdonaste la maldad de mi pecado.

El principal perjudicado de la falta de confesión es uno mismo. El diablo toma ventaja en la ocultación de nuestros pecados y lo toma como acusación hacía nuestra vida. Nos acusa de hipocresía y nos roba la fe. Cuando confesamos nos reconfortamos en aquél que nos ama.

Salmos 51:1-4.

1Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia; Conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones. 2Lávame más y más de mi maldad, Y límpiame de mi pecado. 3Porque yo reconozco mis rebeliones, Y mi pecado está siempre delante de mí. 4Contra ti, contra ti solo he pecado, Y he hecho lo malo delante de tus ojos; Para que seas reconocido justo en tu palabra, Y tenido por puro en tu juicio.

El rey David cuando fue amonestado por el profeta Natán, se dio cuenta de su pecado y se puso delante del Señor a confesarlo, pues su anhelo era poder ser tenido justo delante de Dios.

Pr. Ramón Ubillos

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LA CONFESIÓN-1

ESTUDIO BÍBLICO

1ª Juan 1:8-9.

8Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. 9Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.

La Palabra nos habla que para recibir el perdón de los pecados hay dos pasos importantes a dar, primero reconocerlos y segundo confesarlos.

Mateo 3:5-6.

5Y salía a él Jerusalén, y toda Judea, y toda la provincia de alrededor del Jordán, 6y eran bautizados por él en el Jordán, confesando sus pecados.

Ante la predicación de Juan el Bautista muchos fueron movidos por Dios a prepararse para la venida del Mesías, ellos confesaban sus pecados antes de bautizarse.

Hechos 19:17-18.

17Y esto fue notorio a todos los que habitaban en Éfeso, así judíos como griegos; y tuvieron temor todos ellos, y era magnificado el nombre del Señor Jesús. 18Y muchos de los que habían creído venían, confesando y dando cuenta de sus hechos.

En Éfeso, al ver la diferencia de tener al Señor o no en las vidas, muchos tomaron una actitud correcta delante de Dios y empezaron a confesar sus pecados.

Daniel 9:20-21.

20Aún estaba hablando y orando, y confesando mi pecado y el pecado de mi pueblo Israel, y derramaba mi ruego delante de Jehová mi Dios por el monte santo de mi Dios; 21aún estaba hablando en oración, cuando el varón Gabriel, a quien había visto en la visión al principio, volando con presteza, vino a mí como a la hora del sacrificio de la tarde.

Pr. Ramón Ubillos

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LA CONDENACIÓN / 2

ESTUDIO BÍBLICO

Marcos 12:38-40.

38Y les decía en su doctrina: Guardaos de los escribas, que gustan de andar con largas ropas, y aman las salutaciones en las plazas, 39y las primeras sillas en las sinagogas, y los primeros asientos en las cenas; 40que devoran las casas de las viudas, y por pretexto hacen largas oraciones. Estos recibirán mayor condenación.

Jesús pone el ejemplo negativo de algunos escribas que buscaban en reconocimiento público y que luego intentan dar rienda suelta a sus concupiscencias, diciendo que estos obtendrían una mayor condenación, lo cual nos hace pensar que también en la condenación habrá diferentes posiciones.

Santiago 3:1.

1Hermanos míos, no os hagáis maestros muchos de vosotros, sabiendo que recibiremos mayor condenación.

Una vez más la Palabra nos habla de mayor condenación, poniendo ahora una condición peligrosa en el hombre, el ser maestro, que no quiere decir que no aceptemos el ministerio de maestro, sino que no seamos maestros de nuestras cosas. Muchos han enseñado doctrinas distintas de las que el Señor puso en su Palabra produciendo condenación hacía ellos y sus seguidores.

Tito 3:10-11.

10Al hombre que cause divisiones, después de una y otra amonestación deséchalo, 11sabiendo que el tal se ha pervertido, y peca y está condenado por su propio juicio.

Hay actitudes de personas que les ponen en una posición de condenación y una de ellas es la de causar divisiones, ya sea por matices doctrinales o por magnificar los defectos y los errores de unos contra otros en lugar de procurar la paz y el entendimiento.

Mateo 13:49-50.

49Así será al fin del siglo: saldrán los ángeles, y apartarán a los malos de entre los justos, 50y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes.

Tenemos que tener claro que al final del tiempo viene el juicio de condenación a este mundo, por ello debemos de procurar ser hallados dignos para no caer en ella.

Pr. Ramón Ubillos

LA CONDENACIÓN / 1

ESTUDIO BÍBLICO

Juan 3:19.

19Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas.

La Enseñanza de Jesús nos habla claramente de la condenación, que consiste, ni más ni menos, que en rechazarle a Él.

Juan 5:28-29.

28No os maravilléis de esto; porque vendrá hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz; 29y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación.

Hay una condenación eterna para aquellos que mueran sin haber recibido la salvación, ya que sólo podemos hacer lo bueno si Dios nos da la gracia para ello, pues sino incluso nuestras buenas obras son trapos de inmundicia para el Señor.

Romanos 13:2.

2De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos.

El que resiste a lo establecido por Dios se va procurando su propia condenación. Si andamos en el Espíritu, es decir, guiados por el Espíritu Santo, entonces, podremos decir confiadamente que estamos seguros de nuestra salvación. Tengamos en cuenta que el hecho de decirlo, si no tenemos la convicción de la fe, no será suficiente.

Pr. Ramón Ubillos

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SER SALVO/2

ESTUDIO BÍBLICO

La finalidad principal de la fe no es hacer milagros ni cosas sobrenaturales, sino la salvación del alma del creyente.

Romanos 10:9-10 y 13.

Esta es la palabra de fe que predicamos: 9que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. 10Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación. 13porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.

Dos pasos para la salvación creer y proclamar el nombre de Jesús, si invocas a Jesús el te salvará. Invoca es llamar, buscar a Jesús para que actúe en tu vida.

Juan 10:9

9Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos.

Si entras por Jesús serás salvo, fuera de Él no hay salvación. Sólo los que aceptan esta verdad pueden alcanzar la salvación.

Hechos 4:11.

12Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.

Sólo en el nombre de Jesús podemos encontrar salvación para el hombre. No hay ninguna religión, ni medio, ni fórmula para que el hombre pueda presentarse limpio delante de Dios que a través de Jesús.

Lucas 19:5.

9Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham. 10Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.

Jesús exclamó que la salvación había entrado en la casa de Zaqueo, como fruto de que éste aprovecho la presencia de Jesús para cambiar su vida.

Pr. Ramón Ubillos

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SER SALVO/1

 

ESTUDIO BÍBLICO

Marcos 16:16.

16El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.

La salvación tiene como principio creer en Jesús, el que no cree es condenado y el que cree salvado. Por eso la salvación de cada uno será fruto de su fe personal en Jesús.

Juan 3:16-19.

16Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. 17Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. 18El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. 19Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas.

Dios provee un medio de salvación a través de la muerte vicaria de Jesús en la cruz y con la condición de que el hombre acepte por la fe esta salvación para su vida. Tener especialmente en cuenta la expresión, el que no cree ya ha sido condenado. Tu fe o la falta de ella son primordiales para tu salvación o condenación.

Hechos 16:30-31.

30y sacándolos, les dijo: Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo? 31Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa.

Ante la transcendental pregunta, la respuesta de los discípulos fue concreta: cree y serás salvo.

1ª Pedro1:9.

9obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas.

La finalidad principal de la fe no es hacer milagros ni cosas sobrenaturales, sino la salvación del alma del creyente.

Pr. Ramón Ubillos

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EL PECADO-1/2

ESTUDIO BÍBLICO

Existe un proceso en el pecado del hombre que comienza con la tentación, que hace mella en cada individuo en las áreas en que su propia concupiscencia se manifiesta (sus debilidades). Hasta aquí no hay pecado, pero cuando uno, de su voluntad, decide seguir la tentación entonces comienza el pecado que puede ser en deseo, acto u omisión.

Mateo 5:27.

27Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio. 28Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón

La codicia ya produce, delante de Dios los efectos del pecado. Tanto la codicia como el odio, la envidia o la queja son actitudes pecaminosas del corazón.

Santiago 4:17.

17y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado.

Dejar de hacer algo que sabemos que podemos para bien de otros es pecado, así aquellos hombres piadosos que pasaron delante del herido en la parábola del buen samaritano pecaron con su actitud de evitar compromiso en aquella situación.

Romanos 14:20-23.

20No destruyas la obra de Dios por causa de la comida. Todas las cosas a la verdad son limpias; pero es malo que el hombre haga tropezar a otros con lo que come. 21Bueno es no comer carne, ni beber vino, ni nada en que tu hermano tropiece, o se ofenda, o se debilite. 22¿Tienes tú fe? Tenla para contigo delante de Dios. Bienaventurado el que no se condena a sí mismo en lo que aprueba. 23Pero el que duda sobre lo que come, es condenado, porque no lo hace con fe; y todo lo que no proviene de fe, es pecado.

La medida correcta para saber cuando hay pecado o no en algo, está en la fe que tenemos en hacerlo, si realmente guiados por el Espíritu (que es el que da fe) tenemos fe para hacer algo, tendremos libertad para hacerlo, mas si hay duda entonces se cumple la palabra “lo que no proviene de fe es pecado”

Pr. Ramón Ubillos

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EL PECADO 1/1

ESTUDIO
BÍBLICO

Génesis 1:27.

27Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.

Dios crea al hombre a la imagen de Dios y por lo tanto sin pecado, y el hombre comienza a vivir en el mundo sin pecado.

Romanos 5:12-13.

12Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron. 13Pues antes de la ley, había pecado en el mundo; pero donde no hay ley, no se inculpa de pecado.

Por el pecado de Adán y Eva entró el pecado en el mundo y de ellos a los demás. No es cuestión de echarles la culpa a ellos, pues cada uno peca por su propia voluntad, el hecho es que desde ellos la humanidad está sujeta al pecado. Curiosamente el pecado es anterior a la ley, por lo tanto no podremos decir que el pecado es transgresión de la ley, aunque la transgresión de la ley es pecado.

Santiago 1:12-15.

12Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman. 13Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie; 14sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. 15Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte.-

Pastor Ramón Ubillos

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