DOS MUJERES

 

CARTA DE ALEMANIA

Con estupor hemos leído que varias personas aludieron a la igualdad del género, al referirse a Angela Merkel y a la nueva presidenta del Partido Socialista Alemán.

Lo que aparentemente es una significativa victoria, para otros es en cambio un agravio a la condición de mujeres de la Canciller y de Andreas Nahle.

También es un agravio a su capacidad, porque a nadie se le ocurre que la señora Merkel fue elegida Canciller por su condición de mujer.

Y en el mismo sentido cabe la idea de que Andreas Nahle haya sido elegida como Presidente del socialismo alemán, por su condición de mujer. Aunque sea la primera vez en que una mujer presida el partido fundado en 1918.

La igualdad del género suena más a una retrógrada manera de vivir, que a una exaltación de la mujer. Las personas deben ser consideradas por su valor intrínseco, no por su sexo.

Recordamos a propósito de esta cuestión que Dios no hace acepción de personas y mucho menos por cuestiones relacionadas con el sexo hombre-mujer.

Distinto es que hablemos de los derechos de la mujer, que son violentados una y otra vez, con la cuestión de los salarios, por citar a una problemática de rigurosa actualidad.

Dos mujeres en funciones relevantes en Alemania, no hace a la cuestión de la igualdad del género, es una distinción al talento. La frivolidad no tiene nada que ver con la capacidad de las personas, sean hombres o mujeres.

Diego Acosta

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