MARTIN LUTERO RECIBE EL TÍTULO DE DOCTOR EN TEOLOGÍA

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HACIENDO MEMORIA

4 de Octubre de 1512

Se lo concede la Universidad de Wittenberg, en donde enseñó hasta su muerte Lectura de la Biblia, que es la interpretación de la Palabra de Dios.

En Wittenberg el líder de la Reforma pronunció una serie de conferencias sobre el Libro de los Salmos y también escribió sobre las Epístolas de Pablo.

Lutero ocupó la silla de su mentor, Staupitz, en la Universidad de Wittenberg hasta el fin de sus días.

Diego Acosta

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LAS TINIEBLAS

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Por experiencia personal, puedo asegurar que uno de los grandes riesgos que corremos los seres humanos, es pensar en nuestros problemas en las horas de la noche.

Durante bastante tiempo a pesar de saberlo, persistí en el error, llegando a situaciones de angustia y ansiedad.

Hasta que el Señor con su infinita Paciencia y Misericordia me enseñó cómo debía obrar en el momento en el que los pensamientos conflictivos buscan adueñarse de la mente.

Hay algo que resulta tan evidente, que quizás por eso lo ignoramos y procedemos de una manera tan poco acertada.

Las tinieblas son el ámbito natural del enemigo!

La noche es el ámbito natural donde mejor puede obrar el espíritu de maldad!

Cómo no creer entonces que la noche no es el momento más idóneo para pensar en los problemas que tenemos?

Y mucho menos en las soluciones!

Cuando el Soberano me indicó la manera de evitar los pensamientos nocturnos, me dio una solución tan efectiva como maravillosa.

La noche, la madrugada, son los mejores momentos para orar y para leer la Palabra de Dios!

Son los mejores momentos para buscar un encuentro poderoso con el Creador, para que podamos encontrar en ÉL no solo el consuelo sino también la Guía que necesitamos.

Desde aquel tiempo en que fui enseñado, he podido recuperar el dominio de mis pensamientos y someterlos a la Voluntad del Supremo.

Mi noche ya no está dominada por el amo de las tinieblas, sino por el Eterno que guarda mis ideas y me Guía por el Camino correcto.

No seamos insensatos y busquemos al Señor en medio de las tinieblas y así encontraremos laLuz.

Salmo 19:8

Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón;
El precepto de Jehová es puro, que alumbra los ojos.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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LEER Y ENTENDER

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El mandato de leer la Biblia, tiene gran importancia y por ello debemos poner nuestra máxima atención en todo esto que significa.

Recuerdo cuando por primera vez los maestros de la escuela bíblica, hablaron del tema y se centraron en dos cuestiones que me parecieron de una obviedad absoluta.

Ellos hablaron de: Leer y entender!

Es evidente, pensé que de eso se trataba, de leer y de comprender lo que se estaba leyendo. Sin embargo caí en la red que rodea a la idea que nos podemos formar sobre este mandato.

Y por esa razón, leí, leí y seguí leyendo, pero en muchas ocasiones sin llegar a asimilar el contenido de los mensajes que estaba conociendo.

Fue entonces cuando advertí la importancia que tenía aquella enseñanza de la escuela bíblica: Leer y entender.

Es evidente que no basta con leer la Palabra de Dios. Porque podemos ser grandes lectores y no recibir espiritualmente nada del mensaje que estamos recibiendo del Creador.

Todo por qué?

Por la falta de comprensión!

Un ejemplo de lo que estoy diciendo, es la información que se proporciona en el Libro de Nehemías, cuando se detallan minuciosamente quienes y cuántos fueron los que regresaron del cautiverio de Babilonia a Israel.

En un primer momento los nombres, cantidades y detalles resultan abrumadores y por tanto, casi excesivos.

Pero eso ocurre por la falta de comprensión de asumir que todos esos detalles que nos pueden resultar fatigosos y excesivos, son los que revelan que Dios es un Dios de Orden.

Exactamente lo opuesto al caos, que es el dominio del enemigo!

No basta con leer. Debemos esforzarnos por entender!

Nehemías 8:8

Y leían en el libro de la ley de Dios claramente,

y ponían el sentido,

de modo que entendiesen la lectura.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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