LA CALMA

DEVOCIONAL

Sin ánimo de caer en fáciles juegos de palabras, puedo afirmar que la calma, es la hija de la Confianza.

Aún en los momentos más difíciles, cuando las grandes decisiones pueden llegar a hacernos perder hasta el sueño, siempre debemos de conservar la calma.

Lo contrario sería manifestar que simplemente no tenemos Confianza en el Eterno ni en sus decisiones para nuestra vida.

Es evidente que resulta muy difícil obrar como se habla, porque las palabras surgen más fluidamente que los hechos.

Pero, cada día debo esforzarme más, para que mis palabras reflejen no solo mis hechos sino también lo que está en mi corazón.

Por eso, cuando vienen a mi mente todas las posibilidades que surgen cuando se deben tomar decisiones, me remito a pensar que TODO está resuelto y que siempre será lo MEJOR para mí.

Aunque crea que mis elaborados pensamientos sean muy buenos, siempre serán pequeñas ideas, de un hombre pequeño.

Eclesiastés 11:6

Por la mañana siembra tu semilla,

y a la tarde no dejes reposar tu mano;

porque no sabes cuál es lo mejor,

si esto o aquello,

o si lo uno y lo otro es igualmente bueno.

Eclesiastes 11:6

 Pela manhã, semeia a tua semente e,

à tarde, não retires a tua mão,

porque tu não sabes qual prosperará;

se esta, se aquela

ou se ambas igualmente serão boas.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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