EN MI NOMBRE – lll

La cuestión de la Sanidad depende esencialmente de la fe que tengamos para creer que podemos ser sanados.

Es absolutamente necesario que creamos que Dios nos quiere sanar y que no es su Voluntad, de que estemos dolientes.

Entonces se producirá el milagro de la sanidad, cuando estemos seguros y convencidos por fe, que podemos ser sanados.

Nuestra certeza debe estar centrada en que quiere cumplir su Promesa de que nos sanará. Si esto es así, entonces ocurrirá el Milagro.

Recordemos el mensaje del Libro de Números, 23:19:

Dios no es hombre, para que mienta,
Ni hijo de hombre para que se arrepienta.
El dijo, ¿y no hará?
Habló, ¿y no lo ejecutará?

Debemos de tener la seguridad de que el propio Eterno tiene celo del cumplimiento de sus Palabras.

Estos son pasos indispensables para llegar a tener la plena fe, en el cumplimiento de las Promesas del Todopoderoso.

Diego Acosta

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