VALDENSES CALVINISTAS

HACIENDO MEMORIA MLXVIII

12 de Septiembre de  1532

Los valdenses que se asegura son descendientes de la Iglesia Primitiva, se reunieron en Italia, en Angrogna, en el norte de Italia.

Este encuentro duró seis días y se lo conoce como el Sínodo de Chanforan, aunque en realidad no debería haber recibido ese nombre por cuanto la iglesia no estaba constituido.

Los valdenses a partir de esta reunión se organizaron como Iglesia y adhirieron al Movimiento Reformista de Suiza. que tenía como inspirador a Juan Calvino.

Diego Acosta

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LOS VALDENSES – 1

LA OTRA HISTORIA

Pocos grupos del pasado tienen un origen tan controvertido,  con relación a sus creencias y también a su propia existencia.

Hay quienes los consideran los continuadores de la iglesia primitiva, que se mantuvieron fieles a la iglesia surgida con Constantino, cuando la declaró la religión oficial del imperio romano. Aunque  esa relación no duró mucho tiempo.

Y también hay quienes los identifican con Pedro Valdo,  que fue el fundador del movimiento que inicialmente recibió el nombre de los Pobres de Lyon,.

El origen de esta denominación no es otro que la inquisición católica en Carcasonne, que ha fechado en 1170 las primeras acciones contra los valdenses.

Tal vez pueda afirmarse que este grupo de creyentes que habitó en los Alpes de Italia, Francia y Suiza, principalmente, fue un grupo de disidentes de toda la liturgia de la iglesia romana.

Los valdenses fueron también grandes evangelizadores y se tiene constancia que recorrieron Alemania, Bélgica, Holanda e incluso llegaron hasta los países Escandinavos.

Fueron expulsados de la región mencionada y su regreso, fue fechado el 17 de Agosto de 1689, en lo que se ha dado en llamar el Glorioso Retorno.

Obviamente los principios de su doctrina, los acercan tanto a la Reforma iniciada por Lutero, que son reconocidos  como parte de las iglesias surgidas en ese proceso.

Si resulta singular y controvertida la historia de los valdenses, si tiene más sólidos fundamentos los principios en los que creían.

Los comentaremos en la segunda entrega de este Comentario.

Diego Acosta

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