SABIDURÍA

Como aprendimos los hombres tantas cuestiones vinculadas a los alimentos, por ejemplo? Como aprendieron los primeros agricultores como debían trabajar para lograr sus cosechas?

Y como supieron que hacer con lo que obtenían de los campos sembrados? Las campo4preguntas se suceden unas tras otras y parecen interminables si las contrastamos con la vida cotidiana.

Del mismo modo podríamos mencionar los tremendos avances de la ciencia. Como aprendieron los científicos a dar determinados pasos que los llevaron a conclusiones brillantes?

Por mucho que se quieran explicar y razonas razonar las respuestas a las preguntas que nos podamos formular sobre el pasado y el futuro, siempre llegaremos a conclusiones parecidas.

El hombre fue creado para señorear la tierra y sobre todas las especies y fue enseñado para que fuera un buen mayordomo sobre semejante grandiosidad.

Los hombres cuando seguimos los mandatos del Eterno logramos grandes éxitos, pero cuando nos alejamos de ellas conseguimos logros que resultan tremendamente peligrosos. Como la energía nuclear, por ejemplo.

Debemos perseverar en seguir aquellas enseñanzas que se nos han dado a lo largo de la historia, para que los resultados sean buenos y para nuestro mayorazgo sobre todo lo creado también sea bueno.

Prescindir de la instrucción del Creador nos puede llevar a nuestra propia destrucción, pero seguir fielmente sus indicaciones nos puede llevar a lograr nuestra legitimidad como siervos fieles.

Isaías 28:26
Diego Acosta García

FIRMEZA

Seguramente habrá quienes duden con relación a que estamos viviendo, como poco, el comienzo de los tiempos del fin. Seguramente habrá quienes hayan decidido ignorar el tema, bien por eludirlo, bien por no admitirlo.

En cualquiera de los casos, en cierta forma representa una forma de ignorar los anuncios de Jesús a los discípulos. Incluso podríamos afirmar que negar lo relacionado con los grandiosos episodios de la Segunda Venida del Señor, es una forma de declarar temor por todo lo que se avecina.bibble

Lo real es que solamente con mirar con cierto detenimiento lo que ocurre a nuestro alrededor, advertiremos que nuestra negativa está basada en la falta de confianza en el propio Señor.

La Tierra misma nos está lanzando mensajes con toda clase de fenómenos que están alcanzando magnitudes desconocidas. Desde terremotos a tornados, desde temperaturas anormales a sequías o inundaciones.

Si aún así siguiéramos negando las evidencias, nos quedan los hechos protagonizados por miembros de nuestra especie, cada vez más brutales, con una desmesura inimaginable y con una perversión cada vez más desafiante.

Frente a la negación solo se opone la certeza del cumplimiento de lo anunciado por Jesús. Y con la certeza surge inequívoca la firmeza con la que debemos afrontar los acontecimientos que alumbrarán el Reino del Señor.

Oremos para que nuestra firmeza venga de lo Alto!

2 Pedro 3:17
Diego Acosta García

DAR…

La naturaleza humana tiene algunas complejidades notables y casi todas ellas relacionadas con el deseo de poseer y con el miedo de perder.

Entre el afán y el temor los hombres nos debatimos sin encontrar el punto de equilibrio para no transformarnos en esclavos del dinero o en enfermos por el pánico a perderlo todo.

La ambición por lograr más y más dinero se transforma en algo obsesivo, rompiendo el avaraequilibrio interior tan necesario para vivir con alegría y sin dudas por el futuro.

Jesús nos dejó una lección de grandiosa sabiduría sobre esta cuestión: Es mejor dar que recibir… Frente a esta maravillosa afirmación, habrá quién se haga preguntas sobre por qué habría de dar más de lo que recibe.

Simplemente porque todo lo que tenemos no nos pertenece, sino que pertenece a Dios quién es el que nos concede aquello que asumimos como de nuestra propiedad.

Y nos podemos preguntar: Por qué los ricos reciben mucho y los pobres tan poco? La respuesta está relacionada con la Verdad que nos recuerda que quienes más reciban más tendrán que responder  de lo que han hecho.

Nunca olvidemos que es mejor dar que recibir. Es un principio espiritual que nos aleja del temor de perder lo que tenemos y nos acerca al corazón de Jesús.

Lucas 18:29-30
Diego Acosta García

LOS RODEOS…

Jesús cuando enseñaba a sus discípulos utilizó las parábolas y también las metáforas para ejemplificar situaciones que debían ser entendidas en profundidad.

Pero siempre habló en forma directa y sin medias palabras. Cuando precisó llamarles hombres de poca fe lo hizo y cuando llegó el momento de calificarlos de hipócritas, también lo hizo.

Esta forma de actuar sería importante que la tuviéramos en cuenta para nuestro diario talkingtrato con las personas que nos rodean y especialmente con nuestros hermanos de creencias.

Casi siempre hacemos lo contrario de Jesús, buscamos las medias palabras para no hablar claramente de aquellos temas que merecen un tratamiento abierto, sincero y concreto.

No es con medias palabras que vamos a solucionar los problemas entre hermanos y mucho menos vamos a poder aclarar las dudas que se presenten en materias especialmente delicadas.

El lenguaje de Jesús fue llano y sencillo y continuamente hizo referencia a las cosas que los hombres de su época podían entender, como por ejemplo las estaciones del tiempo.

Del mismo modo deberíamos proceder, naturalmente que con la prudencia y el amor necesario como para no ofender ni agrandar más los problemas que ya existen.

Es necesario que obremos con claridad y hablemos del mismo modo, para que las palabras sean un instrumento que nos aproximen a la Verdad y no para que nos alejen de ellas.

Lucas 12:56
Diego Acosta García

SÉPTIMO MILENIO: REFLEXIÓN SOBRE LAS RELACIONES HOMOSEXUALES

Cada tanto se renueva la cuestión de la llamada homofobia, alimentada por las informaciones relacionadas con las decisiones legislativas sobre el matrimonio entre dos personas del mismo sexo.
Quienes nos llamamos hijos de Dios debemos tener especial cuidado con relación a este hombremujertema, pues presenta aspectos que nos pueden desenfocar de su verdadera naturaleza.
Conviene recordar como cuestión fundamental que fuimos creados Hombre y Mujer. Sin ninguna otra clase de alternativa y sin ninguna otra interpretación posible. Esa es la única Diversidad.
También debemos dejar claro que el Amor de Dios es superior a cualquier pecado de los hombres, pero eso no es lo mismo que decir que Dios tolera el pecado a través de su Amor.
Quién está en pecado debe ser restaurado para seguir gozando del inmerecido privilegio que tenemos todos sus hijos, de ser amados de una manera inentendible para nuestra mente.
Por tanto el argumento que debemos ser tolerantes con quienes están en pecado, tiene todos los límites que el propio Amor de Dios impone a sus hijos.
Sabemos que Dios condena el pecado pero ama al pecador. Que para decirlo de otra manera, sería expresar que Dios ama a quién ha caído en el pecado, pero espera su arrepentimiento para ser perdonado.
Sin arrepentimiento no hay perdón y si persistimos en el pecado el perdón del Eterno no nos alcanzará, porque hemos desechado voluntariamente la posibilidad de redimirnos.
No caigamos en los falaces argumentos de quienes viven en pecado y además tienen una actitud de orgullo y de ostentación, no solo ante los hombres sino ante el propio Creador.
Las cuestiones  de Dios son categóricas, rotundas, terminantes. Si intentamos tergiversar su Palabra, estamos corriendo el riesgo de aceptar los argumentos engañosos que usan quienes optan por vivir en pecado.

Diego Acosta García

EXAMINAR

Pareciera que los que nos llamamos hijos de Dios deberíamos aceptar todo lo que se nos dice y lo que se nos escribe, por el simple hecho de que provienen de personas también creyentes.

En realidad debemos hacer todo lo contrario. Muchas veces los mensajes que recibimos están condicionados por realidades que ignoramos o lo que es peor, no deseamos ver.

Los condicionantes son las circunstancias personales de quienes son autores de los examinar1mensajes, que pueden estar relacionadas con intereses económicos o por la satisfacción de los egos.

Por esto es que debemos examinar, incluso este mismo Devocional, para que en la confrontación con las Escrituras surja la Verdad y no las semiverdades.

Estamos viviendo los días relacionados con el final de los tiempos y por tanto todo lo que nos advirtió Jesús cobra una dimensión real al ser protagonistas contemporáneos de grandes acontecimientos.

Pero como es de suponer siempre hubo y siempre habrá quienes se oponen a esos acontecimientos, a sabiendas o siendo instrumentos de las fuerzas que encabeza el enemigo de nuestra fe.

No dudemos ni por un momento de examinar todo lo que llega hasta nosotros. Es la manera de preservar nuestra fe, nuestra relación con el Señor y de poder identificar a quienes se oponen al tiempo Glorioso.

1 Tesalonicenses 5:21-22
Diego Acosta García 

LA CAÍDA

Comentaba un miembro de una congregación que el episodio de Adán y Eva así como era único era también irrepetible y que los hombres ya habíamos pasado esa dura prueba.

Con esto argumentaba que este caso de rebelión contra Dios ya no se podría volver a repetir porque era evidente que ya deberíamos haber aprendido la lección.eden

Estos pensamientos parecen ser compartidos por muchas personas y también por los creyentes que miran lo ocurrido en el Edén, como algo que no volverá a suceder.

Pero, es realmente así? En base a qué podemos argumentar que el episodio de Adán y Eva no se volverá a repetir? Si observamos atentamente lo que ocurre a nuestro alrededor comprobaremos que estamos equivocados.

Y más todavía: Si analizamos nuestra propia vida advertiremos que tampoco nadie está al margen de cometer el mismo error de nuestros padres.

Estamos hablando del pecado en cualquiera de sus formas, desde la rebelión hasta la mentira, pasando por los de la carne y los del orgullo y la vanidad.

El ejemplo de Adán y Eva debe permanecer en nuestra memoria como una alternativa absolutamente cierta para nuestra vida, sin creernos que estamos al margen de esa historia.

Si creemos que en nosotros no se podrá repetir el pecado de nuestros padres, estamos comenzando a correr el grave riesgo de pensar como ellos, que podemos ser como Dios.

Génesis 3:16-17
Diego Acosta García

ADVERTENCIAS

Podríamos quejarnos amargamente y con razón al ver lo que ocurre en el mundo y como algunas personas medran y triunfan, convirtiéndose en falsos referentes de la sociedad.

Las quejas están relacionadas con la vida que muchos llevamos en cualquier sociedad, tratando de ser ciudadanos cumplidores de sus obligaciones y fieles a los principios de la honradez.

Las quejas se relacionan también por las actitudes de quienes lucran desde sus cargos, utilizan sus rangos para enriquecerse y finalmentimpio1e logran superar la acción de la justicia.

Podemos comprobar como se miente por interés y se tergiversan los argumentos favoreciendo a los supuestamente poderosos, dejando sin argumentos a los cumplidores de la ley.

Lo grave de todo esto, espiritualmente hablando, es que cada día sumamos una nueva frustración y cada día damos un mensaje negativo a quienes siendo más jóvenes que nosotros, solo advierten lo evidente.

Pero es necesario recordar que la Biblia en su texto y en su contexto nos advierte claramente que nunca prevalecerá el mal y que siempre habrá Justicia igual y para todos.

Quienes hoy se creen capaces de burlar las leyes de los hombres, se equivocan cuando piensan que también podrán burlar la Ley del Eterno. Por esta razón debemos seguir cumpliendo lo  que se nos ha mandado.

Proverbios 19:5
Diego Acosta García

HERRUMBRE

Cuando algo se ensucia se puede limpiar…esta afirmación demasiado obvia en principio es sin embargo un mensaje dado por Jehová a quienes habiendo estado sucios, nos ha limpiado.

Sin embargo hay quienes a pesar de la obra del Eterno persisten en seguir en la suciedad, se resisten a abandonar el grado de limpieza que solamente Él puede otorgar.

Vana actitud de los hombres, la de ser limpiados y buscar seguir viviendo en la suciedad porque nos exponemos al castigo que herru1con toda seguridad recibiremos por el pecado.

El herrumbre que ha limpiado el Señor, mencionado por Ezequiel,  no es otra cosa que la lujuria que llega a dominar a los hombres más allá de cualquier cosa imaginable, porque es en definitiva la más elemental de las acciones humanas.

Esta advertencia acerca de vivir en pecado, de ser esclavos de nuestra carne, nos debe hacer reflexionar acerca de cómo es nuestra conducta con relación a los propósitos del Señor.

El profeta advierte a los habitantes de Jerusalén acerca de sus comportamientos y nos advierte también acerca de los nuestros, para que no persistamos en la actitud pecadora.

El Señor nos quiere limpios y nos limpia, pero cuando insistimos en vivir en la inmundicia nos exponemos a su ira y su castigo, porque Él odia el pecado, pero a pesar de todo sigue amando a los pecadores.

Ezequiel 24:13-14
Diego Acosta García

CLONACIÓN?

Una joven se mostraba maravillada por la noticia de que la ciencia había logrado lo que parecía imposible: La clonación de seres humanos! Un avance deslumbrante!

A veces no es bueno enfrentar abiertamente estas ideas tan contundentes porque se produce el efecto contrario y por tanto es necesario apelar a la prudencia y a la Sabiduría que viene de lo Alto.cloning1

Confrontar las creencias personales con la ciencia es tan estéril como anecdótico, porque el punto de partida es diferente en lo práctico y en lo esencial.

Quienes nos regocijamos porque exista un Creador de toda la maravilla que somos y de todo lo que nos rodea, difícilmente podremos dejar de reconocer que ese mismo Creador ha capacitado a hombres y mujeres de una manera diferente.

Son los científicos que con esa sabiduría tan especial con la que han sido creados, son capaces de producir hechos relevantes en lo físico, pero con un evidente sin sentido espiritual.

Así llegamos a analizar con la joven  la cuestión clave: Y para qué precisamos los seres humanos hacer una clonación de otro ser humano? Qué sentido tendría si hemos sido creados notablemente diferentes?

Hay una sola respuesta: Ninguna. Solamente el Eterno tiene la explicación para todo lo creado. Y sabemos que somos hechura suya y que por esa razón nunca la podremos imitar o… clonar.
Génesis 2:4
Diego Acosta García