AL CÉSAR LO DEL CÉSAR

DEVOCIONAL

La vigencia de la Palabra de Dios a través de los siglos, es asombrosa, lo que revela la Infinita Grandeza de su Autor y renueva la necesidad  de leer y releer lo que hombres Inspirados escribieron a lo largo del tiempo.

Uno de los ejemplos que podemos encontrar es el de la pregunta que le hicieron a Jesús, de sí debían o no pagar el tributo exigido por el César, durante el mandato del imperio romano. Esa pregunta que encerraba una auténtica trampa, a la que respondió el  Hijo del Hombre con una Sabiduría que muestra su condición de Dios.

Si la sociedad protestaba contra el dominio de los romanos y por el cobro de los impuestos, ¿cómo podría ser lícito cumplir con honradez esa obligación? Jesús sin dudarlo afirmó: Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios.

El tiempo verbal de dar equivale a pagar una deuda, que era como debía interpretarse el pago de los impuestos al imperio dominante. Es decir, no admitía discusión alguna, pues no había ninguna opción de hacerlo contrario o ignorar su legitimidad.

La Biblia, sigue vigente en estos tiempos y todos estamos obligados a cumplir con nuestras obligaciones monetarias con el Estado, sabiendo como sabemos el perfecto ejemplo que dio Jesús sobre el tema.

Marcos 12:17
Respondiendo Jesús, les dijo: Dad a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios. Y se maravillaron de él.
Diego Acosta / Neide Ferreira

EGOS Y EGOS

DEVOCIONAL

Tristemente la disputa de líderes espirituales, afectan a la Iglesia de Cristo y a las congregaciones que la integran. Tristemente podemos apreciar como hay hombres que se consideran más importantes que la propia Iglesia.

Se apartan así del concepto fundamental de servir y no ser servido y convierten el ego  personal en una cuestión que trasciende de manera pública y ponen de manifiesto que poca importancia conceden al llamado de Dios.

En el Libro de Proverbios podemos encontrar varias reflexiones y advertencias acerca de lo grave que resultan las contiendas, más cuando sus participantes exhiben con torpeza la imagen de su propia valoración.

Por eso decimos que es triste observar como hombres que deberían estar preocupados por sus congregaciones, se afanan en defender posturas personales y jerarquías que nadie les  ha concedido y solamente inspiradas en una desmedida vanidad.

Para los que creemos en el Espíritu Santo y su Obra, nos queda por clamar que el soplo silencioso de la Sabiduría Divina, verdaderamente sea escuchado por quienes se permiten incumplir el Mandato de Servicio y afectan gravemente a la Iglesia de Cristo.

Proverbios 28:25
El altivo de ánimo suscita contiendas; Mas el que confía en Jehová prosperará.
Diego Acosta / Neide Ferreira

LAS HORAS DIFÍCILES

DEVOCIONAL

Seguramente muchos de nosotros habremos pasado por la dura experiencia de la espera en un hospital, cuando las agujas que marcan los minutos del reloj, parecen muy lentas o directamente detenidas.

Entonces verdaderamente nos damos cuenta de la Gracia infinita que representa saber que somos hijos del Dios Todopoderoso porque podemos aferrarnos a su Amor y Misericordia, cuando ninguna otra cosa nos puede consolar.

En esas horas es cuando debemos pensar cómo debemos obrar a partir de esos momentos para ser verdaderamente hijos agradecidos y no hijos oportunistas que nos acordamos del Padre, cuando lo necesitamos.

En el tiempo de nuestra angustia, es cuando debemos perfeccionar nuestra relación con Dios, haciendo que nuestra confianza en ÉL sea tan profunda como es Su Misericordia con nosotros.

Obremos como nos indique el Espíritu para lograr que esto que nos puede parecer casi imposible de realizar, sea una realidad de nuestra vida.

1 Juan 3:21
Amados, si nuestro corazón no nos reprende, confianza tenemos en Dios.
Diego Acosta / Neide Ferreira

LA IDOLATRÍA

 

Desde Pentecostés, las alusiones a la suerte o a echar suertes para saber la Voluntad de Dios, quedan superadas porque el Espíritu Santo es quién revela y confirma la Voluntad del Todopoderoso.
Pr. Fernando Moreno Iglesia Esperanza de Vida . Valencia

LO QUE TIENE CADA DÍA…

DEVOCIONAL

Una publicación hacía mención a un refrán japonés que decía que el viento de mañana…es para el día de mañana, haciendo una reflexión sobre que no debemos preocuparnos por la jornada que vendrá, sino ocuparnos de la que estamos viviendo.

El comentario seguramente ha despertado muchas expectativas y como siempre tenemos la tendencia a dejarnos sorprender por lo que resulta nuevo, perdemos la perspectiva acerca del verdadero fondo de la cuestión.

En su Magisterio terrenal Jesús, habló de los afanes que nos llevan a preocupaciones profundas, pero dándonos una referencia maravillosa sobre el sentido espiritual del tema, que es desde luego más clara y directa que la que hemos comentado de la publicación.

Jesús nos enseñó que nos debemos preocupar por el tiempo que estamos viviendo, porque el de mañana tendrá su afán y su propio mal. Podemos interpretar que el Hijo del Hombre nos estaba enseñando que no nos preocupemos por el futuro y que en cambio debemos fortalecer nuestra Confianza en Dios.

Solo el Padre sabe lo que ocurrirá en el futuro, pero sí debemos recordar que el afán de este día, no lo debemos extender al de mañana, porque no sabemos como será pero que como todas las cosas está bajo la Autoridad de Dios.

Mateo 6:34
Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.  
Diego Acosta / Neide Ferreira

ESFUERZO INÚTIL

DEVOCIONAL

Un dicho popular habla acerca de quienes siembran vientos y tienen como cosecha tempestades. Esta reflexión está basada en varios textos bíblicos que utilizan figuras similares pero con distintos fundamentos.

En realidad la idea de sembrar vientos, sustenta el pensamiento de que quienes siguen doctrinas distintas a lo que Dios ha establecido, sólo recogen torbellinos, porque son inútiles espiritualmente.

En otras palabras solo los hombres somos capaces de trabajar tenazmente, por cosas que no tienen ningún valor y que por el contrario son malas para la vida eterna. Y ese es el fondo de la cuestión.

Lo que sembramos y lo que hacemos para nuestra vida eterna, la que sigue a la muerte física y que ignoramos por el inútil esfuerzo de seguir todo lo que el mundo propone, que que tiene como consecuencia la auto-destrucción.

Seamos sabios y sembremos todo lo que nos ayude a poder disfrutar de la Vida Eterna sin sufrimientos ni dolor.

Oseas 8:7
Porque sembraron viento y torbellino segarán; no tendrán mies, ni su espiga hará harina, si la hiciere extraños la comerán.

Diego Acosta / Neide Ferreira

VANIDAD Y ÉXITO

 

DEVOCIONAL 

En los años del ocaso personal, se entienden cuestiones que son difíciles de percibir, cuando el impulso de la juventud alienta el esfuerzo desmedido y los afanes por la gloria del triunfo.

De pronto un día nos damos cuenta que hemos sido unos temerarios buscadores de algo tan irreal como para volver inútiles los intentos de alcanzar una cima, que se muestra esquiva y distante cuando creemos que nos hemos acercado a ella.

La cima tiene el nombre de éxito y muchos somos los que nos entregamos a escalar ese propósito, arriesgando no solo la vida personal sino la de quienes nos rodean y afectando a la familia, que tiene el doloroso privilegio de ver tanto esfuerzo que destruye en nombre de la esquiva gloria.

En el ocaso luego de haber aprendido con muchos golpes esta lección, miramos a nuestro alrededor y podemos ver las sonrisas de quienes no se dejaron engañar por el mundo y sus mentiras y disfrutaron de la vida sencilla de quienes Dios cuida por su humildad y mansedumbre.

Proverbios 30:8
Vanidad y palabra mentirosa aparta de mí; No me des pobreza ni riquezas; Manténme del pan necesario.
Diego Acosta / Neide Ferreira