EL ARTE DE PEDIR

EL ABUELO SALOMÓN

Algunas personas han convertido el pedir en un auténtico arte, si es que puede recibir ese nombre, la acción de tener la mano siempre extendida para reclamar.

Y muchos también se pasan la vida pidiendo, como si fuera algo natural exigir, como si pedir fuera un derecho adquirido solamente por existir.

Es curioso que poco que pensamos en estas situaciones que son más importantes de lo que nos podamos imaginar, porque representan una forma de vivir egoísta y hasta simplista.

Nos podemos imaginar que haya quienes disfruten de esta forma de arte…pero lo que no saben es que persistiendo en estas actitudes se privan de la maravillosa alegría de dar.

Si pedir es como un arte, el dar es una virtud, porque habla de un corazón agradecido por todo lo recibido en la vida, abriendo las manos no pare exigir sino para dar a otros, no lo que nos sobra sino aquello que hasta podamos necesitar.

Esa es la alegría de dar y no la mezquindad de pedir.

Diego Acosta

TIEMPO DE RESTAURAR

EL ABUELO SALOMÓN

Para todo hay un tiempo, para lo bueno y para lo malo, para la alegría y también para la tristeza. Y también hay un tiempo para sanar y para restaurar.

En los tiempos difíciles debemos pensar que no siempre habrá dolor y sufrimiento, ni tampoco desesperanza y amargura. A todo lo malo seguirá lo bueno.

Siempre ha sido así y seguirá siendo!

Restaurar, es un esfuerzo edificante porque borramos del pasado lo que nos hizo daño y también perdonamos a quienes nos hicieron ese daño.

Persistir evocando aquello que nos hizo doler, es una idea que nos destruye y también nos limita, hacia un mañana que debe ser mejor que el que tenemos.

No miremos las ruinas, sino miremos con los ojos de la esperanza, aquello que podamos construir, sobre lo que haya quedado de bueno. Esto es restaurar.ruinas, esperanza,

 

LA GENEROSIDAD Y LA ALEGRÍA

Jesús dijo que quién más había dado sido la viuda
porque dentro de su pobreza.
había dado su sustento.
Una idea opuesta a la avaricia
y que nos debe hacer pensar en el Prójimo.
Diego Acosta – MENSAJE
CONGREGACIÓN SÉPTIMO MILENIO

 

ABRAZO

Blog del TIEMPO!

En estos tiempos de frivolidades desmesuradas, el abrazo de dos niños pequeños, nos devuelve la alegría de vivir.

Pensando en que siempre debemos elevar nuestra mirada por sobre las circunstancias y tener la capacidad de aprender la hermosa enseñanza de dos criaturas.

Demos gracia a Dios por eso!

Diego Acosta

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A BÍBLIA – Romanos 12:1-8

Paulo nos exorta para que cuidemos os nossos corpos, transformemos o nosso entendimento e sirvamos com os nossos dons.

1 Rogo-vos, pois, irmãos, pela compaixão de Deus, que apresenteis o vosso corpo em sacrifício vivo, santo e agradável a Deus, que é o vosso culto racional.

E não vos conformeis com este mundo, mas transformai-vos pela renovação do vosso entendimento, para que experimenteis qual seja a boa, agradável e perfeita vontade de Deus.

Porque, pela graça que me é dada, digo a cada um dentre vós que não saiba mais do que convém saber, mas que saiba com temperança, conforme a medida da fé que Deus repartiu a cada um.

Porque assim como em um corpo temos muitos membros, e nem todos os membros têm a mesma operação,

assim nós, que somos muitos, somos um só corpo em Cristo, mas individualmente somos membros uns dos outros.

De modo que, tendo diferentes dons, segundo a graça que nos é dada: se é profecia, seja ela segundo a medida da fé;

se é ministério, seja em ministrar; se é ensinar, haja dedicação ao ensino;

ou o que exorta, use ese dom em exortar; o que reparte, faça-o com liberalidade; o que preside, com cuidado; o que exercita misericórdia, com alegria.

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LA BIBLIA – Romanos 12:1-8

Pablo nos exhorta a cuidar nuestros cuerpos, transformar nuestro entendimiento y a servir con nuestros dones.

1Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.

No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.

Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función,

así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros.

De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe;

o si de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza;

el que exhorta, en la exhortación; el que reparte, con liberalidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría.

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