HACER Y ENSEÑAR

HACER Y ENSEÑAR

El Príncipe de Paz formuló nuevas precisiones acerca de la vigencia de la Ley.

MATEO 5:19 De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, este será llamado grande en el reino de los cielos.

Jesús enseñó sobre una cuestión fundamental: Qué en el Reino de los Cielos, hay rangos que son determinados únicamente por Dios y están relacionados con nuestros comportamientos.

De allí la importancia que tiene que vivamos como enseñamos, es decir que nuestras obras no contradigan nuestras palabras.

El Hijo del Hombre mencionó el hecho de quebrantar alguno de los mandamientos pequeños y enseñarlos de la misma manera, lo que determinará que será llamado pequeño en el Reino.

Debemos entender que no habrá impunidad para quienes desobedezcan, desacrediten o menosprecien la Palabra de Dios. Esto no significa perder la Salvación, pero en el rango del Reino, seremos considerados pequeños.

Por el contrario quienes obren correctamente, serán llamados grandes en el Reino de los Cielos. Pablo en su Carta a los Romanos en 2:12 profundiza en esta cuestión: Porque todos los que sin ley han pecado, sin ley también perecerán; y todos los que bajo la ley han pecado, por la ley serán juzgados.

Diego Acosta

 

LA LEY ES PALABRA DE DIOS

LA LEY DE DIOS

El Hijo del Hombre siguió reflexionando a propósito de la Ley dada por Dios a Moisés en el Monte Sinaí.

MATEO 5:18 Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido. Jesús puso de manifiesto dos cuestiones fundamentales: La inspiración del Antiguo Testamento tanto como su permanente vigencia y validez.

Ejemplificó la absoluta infalibilidad del Antiguo Testamento, que es inequívocamente la Palabra de Dios y por tanto tiene plena autoridad.

Por tanto debemos comprender que de ninguna manera el Nuevo Testamento puede ser considerado como reemplazo o anulación del Antiguo, sino como su cumplimiento y explicación.

Desde esta perspectiva es posible asegurar que los requisitos ceremoniales fueron cumplidos por Cristo y los cristianos quedamos eximidos de cumplimentarlos, como se acredita en Colosenses 2:16-17, Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo, todo lo cual es sombra de lo que ha de venir; pero el cuerpo es de Cristo.

Cabe recordar entonces lo escrito por Moisés en Deuteronomio 6:4-5 Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. Las palabras que los judíos repiten a la mañana y al anochecer todos los días de su vida.

Y en el Salmo 119, el más largo de todos en el versículo 1 manifiesta: Bienaventurados los perfectos de camino, los que andan en la ley de Jehová. Y en el versículo 89 refrenda Para siempre, oh Jehová, permanece tu palabra en los cielos.

Con estos conceptos podemos entender lo que dijo Jesús, ni una jota ni una tilde pasará de la ley. Haciendo alusión a la letra yohd que es la más pequeña del alfabeto hebreo y al tilde que es una diminuta extensión de una letra.

 

 

 

VUESTRA LUZ

VUESTRA LUZ

El Príncipe de Paz siguió enseñando a propósito de la importancia de la Luz y su sentido tanto espiritual como material.

MATEO 5:16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos. Jesús dejó rotundamente establecido la importancia de una vida ejemplar y que pueda ser tomada como tal por los hombres, lo que glorifica al Padre.

Las buenas obras son aquellas que no se proclaman ni se exhiben, sino que se basan en el principio de ayudar al Prójimo, de amarlo y cuidarlo, sin buscar en ningún caso la vana-gloria.

De allí la importancia que tiene la Luz espiritual, porque es la que testimonia la naturaleza profunda de las buenas obras. Y que son las que verdaderamente glorifican al Eterno.

En el Antiguo Testamento, tenemos una referencia sobre esta cuestión en el Salmo 22:23 Los que teméis a Jehová, alabadle; glorificadle, descendencia toda de Jacob, y temedle vosotros, descendencia toda de Israel. Elocuente mensaje del rey David.

Sobre la condición de Padre de Dios, recordamos dos testimonios. En el Salmo 68:5 Padre de huérfanos y defensor de viudas. Es Dios en su santa morada. Y también en Isaías 64:8 Ahora pues, Jehová, tú eres nuestro padre; nosotros barro, y tú el que nos formaste; así que obra de tus manos somos todos nosotros.

Diego Acosta

 

 

EL TRISTE ÉXITO

DEVOCIONAL

Infelizmente el mundo parece habernos convencido de la necesidad de convertirnos en personas exitosas. Por lamentable y casi inadmisible que resulte, esta parece ser la realidad.

Tener éxito es tener también la posibilidad de exhibirnos ante la sociedad, como auténticos ejemplos de superación y formar parte del exclusivo núcleo de triunfadores.

Todo esto es doblemente triste, por cuánto es algo que perturba el corazón de muchos, que entienden que ese es el buen camino, sin saber que no lleva a ninguna parte.

Y lo más grave todavía: que hay muchos que no quieren saber y otros lo ignoran, que el éxito del mundo, es la paga que recibirán quienes lo busquen y lo deseen.

El mezquino y esquivo éxito del mundo, será la paga para quienes lo persigan como un objetivo personal, perdiendo lo más importante que es la Bendición de la Salvación y la Vida Eterna.

Jesús vino a nosotros para darnos Vida, no para darnos éxitos.

Mateo 16:27 Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras.

Diego Acosta – Neide Ferrreira