EGOS Y EGOS

DEVOCIONAL

Tristemente la disputa de líderes espirituales, afectan a la Iglesia de Cristo y a las congregaciones que la integran. Tristemente podemos apreciar como hay hombres que se consideran más importantes que la propia Iglesia.

Se apartan así del concepto fundamental de servir y no ser servido y convierten el ego  personal en una cuestión que trasciende de manera pública y ponen de manifiesto que poca importancia conceden al llamado de Dios.

En el Libro de Proverbios podemos encontrar varias reflexiones y advertencias acerca de lo grave que resultan las contiendas, más cuando sus participantes exhiben con torpeza la imagen de su propia valoración.

Por eso decimos que es triste observar como hombres que deberían estar preocupados por sus congregaciones, se afanan en defender posturas personales y jerarquías que nadie les  ha concedido y solamente inspiradas en una desmedida vanidad.

Para los que creemos en el Espíritu Santo y su Obra, nos queda por clamar que el soplo silencioso de la Sabiduría Divina, verdaderamente sea escuchado por quienes se permiten incumplir el Mandato de Servicio y afectan gravemente a la Iglesia de Cristo.

Proverbios 28:25
El altivo de ánimo suscita contiendas; Mas el que confía en Jehová prosperará.
Diego Acosta / Neide Ferreira

ECLIPSE

 

BLOG del TIEMPO

En las próximas horas la especie humana tendrá centrada su atención en un eclipse que no se registraba desde hace más de un siglo. Científicos o no, asistiremos a un fenómeno que ya afectaba a nuestros más lejanos antepasados.

Impulsados por distintos motivos, los hombres podremos ver la magnitud de la Creación de Dios, tan grande e infinita, que con los miles de años de su repetición, aún precisamos entenderla, comprenderla y luego tratar de explicarla.

Para muchos de nosotros, el eclipse es otra manifestación de la Obra del Todopoderoso que nos revela con un episodio de tanta repercusión, como los seres humanos somos frágiles y pequeños, ante su Grandeza y Poder.

Seamos sabios y aprendamos la lección sobre Quién nos ha Creado y ha Hecho con su Palabra, todo lo que vemos, lo que veremos y nos seguiremos asombrando de nuestra pequeña magnitud.

Diego Acosta

ATAQUE AL MATRIMONIO

ANTIVIRUS

Utilizando renovados argumentos, en un país del norte de Europa se advierte a quienes llevan varios años de casados, que su unión está muy próxima a su final. Esta dramática advertencia, se basa en supuestos elaborados pensamientos.

El más llamativo de todos es el de la edad y también el que resulta más dificultoso de comprender, porque el paso de los años en lugar de ser considerado como algo natural y que es común a los dos esposos, parece que afecta solo a uno de ellos.

En este caso el argumento que se utiliza, es el de que la edad se acaba convirtiendo en un sólido muro entre el que no acepta vivir al lado de una persona más o menos envejecida y el que toma la cuestión con naturalidad.

De esta manera uno de los dos se niega a aceptar el orden natural establecido por Dios y se plantea mantener su supuesta juventud, buscando compañías más jóvenes y que no pongan en evidencia la cuestión existencial del paso del tiempo.

Puede parecer hasta ridículo el planteamiento, pero lo que sí no oculta es la manifiesta intención de atacar la Institución creada por Dios, para la vida superior entre un hombre y una mujer.

Diego Acosta

LAS HORAS DIFÍCILES

DEVOCIONAL

Seguramente muchos de nosotros habremos pasado por la dura experiencia de la espera en un hospital, cuando las agujas que marcan los minutos del reloj, parecen muy lentas o directamente detenidas.

Entonces verdaderamente nos damos cuenta de la Gracia infinita que representa saber que somos hijos del Dios Todopoderoso porque podemos aferrarnos a su Amor y Misericordia, cuando ninguna otra cosa nos puede consolar.

En esas horas es cuando debemos pensar cómo debemos obrar a partir de esos momentos para ser verdaderamente hijos agradecidos y no hijos oportunistas que nos acordamos del Padre, cuando lo necesitamos.

En el tiempo de nuestra angustia, es cuando debemos perfeccionar nuestra relación con Dios, haciendo que nuestra confianza en ÉL sea tan profunda como es Su Misericordia con nosotros.

Obremos como nos indique el Espíritu para lograr que esto que nos puede parecer casi imposible de realizar, sea una realidad de nuestra vida.

1 Juan 3:21
Amados, si nuestro corazón no nos reprende, confianza tenemos en Dios.
Diego Acosta / Neide Ferreira