OLVIDOS SOSPECHOSOS

DEVOCIONAL

En otros tiempos tenía un amigo que siempre que le era infiel a su esposa, me decía: Menos mal que yo siempre me arrepiento después, nunca antes.

Tanto disfrutó de esta forma de olvido, que terminó por romper su matrimonio y ocasionar un grave daño a su familia. Un  caso muy parecido al mío. Lamentablemente.

Haciendo memoria de estas situaciones, me vuelvo a colocar en la vida de aquel amigo que quedó en el pasado, cuando acepté a Jesús.

Y lo que veo me entristece porque fácilmente puedo advertir que el engaño, comienza por el propio engaño, por la mentira que nos hacemos a nosotros mismos, para perseverar en las malas acciones.

Ahora que mi vida ha cambiado radicalmente, entiendo que ser un hombre nuevo, implica entre otras cosas la libertad de cumplir con los Mandatos del Eterno y la alegría de ser libre de la tragedia del pecado.

Lucas 7:48
Y a ella le dijo:
Tus pecados te son perdonados

Diego Acosta / Neide Ferreira

 

EL CASAMIENTO

DEVOCIONAL

El anuncio de un casamiento muy cercano en lo familiar, siempre es motivo de alegría. De mucha alegría!

Lo cierto es que cuando dos personas deciden dar un paso tan importante, están convirtiendo su compromiso personal en otro más relevante todavía.

Están declarando delante de Dios que están dispuestos a asumir la responsabilidad que supone el matrimonio, como la norma suprema establecida para la relación entre un hombre y una mujer.

Sin dejar de reconocer que hay muchas parejas que viven sin casarse y que cumplen a su manera con el compromiso espiritual, no es menos cierto que el compromiso ante los hombres adquiere otra dimensión.

Los términos ambiguos desaparecen y queda lo verdadero: La decisión de abandonar los argumentos mundanos, para hacer suyos los del Eterno.

Y esto es motivo de alegría, de otra forma de alegría también, porque exalta la familia como elemento superior de una sociedad que sin rumbo, pretende negarla.

Génesis 2:24
Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre,
y se unirá a su mujer,
y serán una sola carne.

Diego Acosta / Neide Ferreira

REGALO INMERECIDO

DEVOCIONAL

Cuando cumplí dos años más que el medio siglo, hacía unos pocos días que había aceptado al Señor como mi Salvador y no sabía que sería el mejor regalo de aniversario que he recibido en toda mi vida.

Han pasado 27 años de ese domingo tan especial en el que por primera vez entré en una iglesia evangélica y sin comprender mucho lo que veía, sí supe con absoluta certeza que era lo que estaba deseando encontrar.

Es necesario el paso el tiempo para comprender como son los planes de Dios para cada uno de nosotros, porque difícilmente en  el momento en que ocurren los grandes acontecimientos no sabemos ni siquiera que están sucediendo.

Agradezco al Eterno por ese presente que sigue siendo maravilloso varios años después y también agradezco tener la posibilidad de entender lo que representa.

Nunca pensé en tener un regalo tan valioso sin merecerlo, por lo que humildemente le doy las gracias al Creador de todo.

2 Samuel 22:47
Viva Jehová, y bendita sea mi roca,
Y engrandecido sea el Dios de mi salvación.

Diego Acosta / Neide Ferreira

 

LOS TRANSGRESORES

DEVOCIONAL

Recuerdo una campaña política que estuvo basada en la afirmación que hacía el principal candidato, de que era un transgresor.

En cierta forma esta manera de expresarse resultó muy atractiva para miles de personas, que veían en este dirigente político, tal vez un reflejo de lo que les gustaría hacer y no hacían.

Muchos años más tarde cuando acepté al Señor, comprendí el grave error que cometimos todos. Uno por ser transgresor y los otros, por compartir sus dichos y no rechazarlos.

Esta peligrosa forma de obrar revela hasta qué punto no somos capaces de advertir los graves riesgos que tiene, no saber discernir lo malo de lo bueno.

Un transgresor no es otra cosa que un hombre o una mujer, que no acepta el orden de Dios y por tanto convierte en rebeldía la mayoría de sus hechos.

Los herederos del Reino seremos los obedientes al Eterno, no los transgresores.

Éxodo 39:42-43
En conformidad a todas las cosas que Jehová había mandado a Moisés,
así hicieron los hijos de Israel toda la obra.

Y vio Moisés toda la obra,
y he aquí que la habían hecho como Jehová había mandado;
y los bendijo.

Diego Acosta / Neide Ferreira