ECLIPSE

 

BLOG del TIEMPO

En las próximas horas la especie humana tendrá centrada su atención en un eclipse que no se registraba desde hace más de un siglo. Científicos o no, asistiremos a un fenómeno que ya afectaba a nuestros más lejanos antepasados.

Impulsados por distintos motivos, los hombres podremos ver la magnitud de la Creación de Dios, tan grande e infinita, que con los miles de años de su repetición, aún precisamos entenderla, comprenderla y luego tratar de explicarla.

Para muchos de nosotros, el eclipse es otra manifestación de la Obra del Todopoderoso que nos revela con un episodio de tanta repercusión, como los seres humanos somos frágiles y pequeños, ante su Grandeza y Poder.

Seamos sabios y aprendamos la lección sobre Quién nos ha Creado y ha Hecho con su Palabra, todo lo que vemos, lo que veremos y nos seguiremos asombrando de nuestra pequeña magnitud.

Diego Acosta

LAS HORAS DIFÍCILES

DEVOCIONAL

Seguramente muchos de nosotros habremos pasado por la dura experiencia de la espera en un hospital, cuando las agujas que marcan los minutos del reloj, parecen muy lentas o directamente detenidas.

Entonces verdaderamente nos damos cuenta de la Gracia infinita que representa saber que somos hijos del Dios Todopoderoso porque podemos aferrarnos a su Amor y Misericordia, cuando ninguna otra cosa nos puede consolar.

En esas horas es cuando debemos pensar cómo debemos obrar a partir de esos momentos para ser verdaderamente hijos agradecidos y no hijos oportunistas que nos acordamos del Padre, cuando lo necesitamos.

En el tiempo de nuestra angustia, es cuando debemos perfeccionar nuestra relación con Dios, haciendo que nuestra confianza en ÉL sea tan profunda como es Su Misericordia con nosotros.

Obremos como nos indique el Espíritu para lograr que esto que nos puede parecer casi imposible de realizar, sea una realidad de nuestra vida.

1 Juan 3:21
Amados, si nuestro corazón no nos reprende, confianza tenemos en Dios.
Diego Acosta / Neide Ferreira

FAMILIA o poliamor?

BLOG del TIEMPO

Quienes ponderan el llamado poliamor, lo hacen utilizando argumentos que los ubican en los lugares más avanzados de la sociedad. Sin embargo están cometiendo un doble grave error.

El poliamor no es otra cosa que el amor libre, propuesta que fue abandonada por los líderes de la Rusia comunista a comienzos del siglo pasado, por los graves problemas que produjo y que desapareció tan bruscamente como el ímpetu que alentó su implantación.

Si esto es lo que se trata de ocultar, podemos decir que no hay ningún método eficaz contra la falsedad y mucho menos con un cambio de nombre para algo tan burdo como fracasado. Siendo esto muy grave, hay una cuestión espiritual más grave todavía.

Se trata de que el amor libre o el poliamor, atentan o pretenden atentar contra la institución Creada por Dios: La Familia. El gravísimo fracaso soviético, es el mejor antecedente, para defender la unión entre un hombre y una mujer, para concebir hijos, como una bendición del Dios Todopoderoso.

Estamos alertados: El mundo sigue buscando las formas más seductoras para destruir una sociedad con principios y normas espirituales, que tienen su fundamento en el Dios Verdadero.

Diego Acosta

QUIÉN JUZGA AL PRÓJIMO?

ANTIVIRUS

Acusar de extremismo a la iglesia Evangélica parece haberse convertido en otro supuesto filón, para ganar notoriedad, aunque difícilmente prestigio.

Criticar a una rama de la iglesia y además haciéndola cercana a una forma de opinión política, es no solo aventurado sino también irrespetuoso.

Tal vez porque se especula que la Iglesia no será capaz de reaccionar y de esta forma debilitar los argumentos que se alzan en su contra. Este mensaje no tiene el propósito de defender a nadie, sino el de esclarecer una cuestión fundamental.

Se trata que el supuesto extremismo eclesial, de existir, no es menor de sus acusadores, que haciendo abuso de la libertad de expresión, se permiten valorar cuestiones espirituales, con la vulgaridad de ubicar a quienes profesan la fe, como cercanos a una determinada idea política.

El Movimiento Reformista que inició Martin Lutero hace más de 500 años, buscó y busca colocar a la Fe en su verdadera dimensión, y será Dios el Supremo Juez, quién determine quienes se apartaron de sus Mandamientos y juzgan al Prójimo.

Por eso es que nos preguntamos: ¿Quién juzga a quién?

Diego Acosta