LA BURLA

DEVOCIONAL

Más de una vez he visto como hay personas que se burlan de otros y son amargos en sus risas y ofensivos en sus gestos.

Incluso también, más de una vez fui objeto de burLas, que lastiman y duelen, y se tornan en inolvidables provocando el rencor y los malos deseos.

Por tanto tengamos en cuenta el tremendo valor de la burla, del daño que puede causar y sobre todo del daño que puede causar en el propio burlador.

Si me burlara de alguien, por las razones que sean, seguramente habría en mi corazón una enorme dosis de soberbia y también de falta de respeto.

Sería yo un ser superior si me burlara de alguien?

Decididamente no, sino que reflejaría mi pobreza de espíritu, mi mala voluntad hacia el prójimo y también la torpeza y negligencia de mi proceder.

Perdono a quienes se burlaron de mí y pido perdón por cada una de mis burlas, porque me apartan de Jesús y de su Mandato de cuidar del prójimo.

Proverbios 13: 1
El hijo sabio recibe el consejo del padre;
mas el burlador no escucha las reprensiones.

Diego Acosta / Neide Ferreira

EL CASO CUBA

ANTIVIRUS

Sorprendente como hay líderes, partidos, países, instituciones que todavía se niegan a declarar que el gobierno de Cuba es una dictadura, una larga dictadura.

Esta negativa lleva a pensar como son algunas ideologías, que amparan la falta de derechos, cuando las reclaman con vehemencia en países de signo diferentes.

Hace poco un dirigente de una determinada ideología, defendió que Cuba era una democracia, porque se celebraban elecciones cada cinco años. Se le preguntó entonces cuántos partidos participaban y la respuesta fue bochornosa: Uno…

Por esta razón es que pensamos que la libertad debe existir en todas las sociedades y no en algunas, según convenga a la ideología que defendemos. Esto recuerda a las feministas que defienden los derechos de las mujeres, según de que país se trate.

Hay un síntoma que constata la falta de libertad y no es otro que la persecución de las minorías religiosas. Y tristemente es el caso de Cuba, aunque no se lo pueda o quiera reconocer.

Diego Acosta

 

OLVIDOS SOSPECHOSOS

DEVOCIONAL

En otros tiempos tenía un amigo que siempre que le era infiel a su esposa, me decía: Menos mal que yo siempre me arrepiento después, nunca antes.

Tanto disfrutó de esta forma de olvido, que terminó por romper su matrimonio y ocasionar un grave daño a su familia. Un  caso muy parecido al mío. Lamentablemente.

Haciendo memoria de estas situaciones, me vuelvo a colocar en la vida de aquel amigo que quedó en el pasado, cuando acepté a Jesús.

Y lo que veo me entristece porque fácilmente puedo advertir que el engaño, comienza por el propio engaño, por la mentira que nos hacemos a nosotros mismos, para perseverar en las malas acciones.

Ahora que mi vida ha cambiado radicalmente, entiendo que ser un hombre nuevo, implica entre otras cosas la libertad de cumplir con los Mandatos del Eterno y la alegría de ser libre de la tragedia del pecado.

Lucas 7:48
Y a ella le dijo:
Tus pecados te son perdonados

Diego Acosta / Neide Ferreira

 

TRAGEDIA Y SOLIDARIDAD

CARTA DE ALEMANIA

Durante casi cuatro horas a partir del horario central de las 20:15 todos los canales estatales y los de los distintos estados federados, emitieron un programa especial de solidaridad con relación a la tragedia de la semana pasada.

En medio del dramatismo que revelan las imágenes y las historias que se van conociendo, resultó reconfortante apreciar como el país se ha volcado con las familias de las víctimas y los damnificados por las inundaciones.

Dejando de lado la anecdótica cantidad recaudada, si es valedera la impresión que dejó Alemania en una masiva demostración de solidaridad.

Se calculan que serán más de dos mil millones de euros los necesarios para solventar las pérdidas individuales, familiares y también para recuperar las actividades que quedaron devastadas por las aguas.

Las pérdidas por los daños en infraestructuras son de una cuantía impresionante: Solamente para restaurar los servicios ferroviarios serán invertidos más de 2.400 millones de euros.

La Alemania solidaria se ha puesto en marcha para ayudar a los suyos en la hora de la tragedia.

Diego Acosta

 

EL ESPÍRITU OLÍMPICO

ANTIVIRUS

Los Juegos Olímpicos representan uno de los grandes espectáculos que se ofrecen cada cuatro años. Cinco en el que se está celebrando por causa de la peste.

El asombroso número de participantes y las cifras de los costos de  organización, suponen nuevos records. Objetivo que para muchos atletas es el máximo anhelo.

Pensando en todas estas cuestiones, llegamos a la conclusión que el verdadero “espíritu Olímpico” que tanto se proclama, no está en ninguno de los elementos que hemos señalado.

Estaría, suponemos en el de los hombres y mujeres que llegaron anónimamente que se volverán en las mismas condiciones. Solo habrán cumplido con su sueño de haber participado y con la alegría de haber representado a su país.

Estos anónimos, saben perfectamente que no tienen en la práctica ni la más remota posibilidad de ganar, pero igual participan. Tal vez porque en ellos, está depositado el verdadero espíritu y no el gran negocio que aparenta ser.

Diego Acosta

 

ES UNA AMENAZA?

BLOG del TIEMPO

Un coro gay de una ciudad de Estados Unidos, interpretó una canción cuyo estribillo anuncia que vendrán a convertir a nuestros hijos.

Y agrega que luego vendrán a convertirnos a nosotros, sus padres y por extensión a sus abuelos. Nos preguntamos: La letra de este coro, representa una amenaza?

En todo caso deberían confirmarlo las propias asociaciones que representan al colectivo gay o también desautorizarlo si no es una amenaza para quienes tenemos nuestra fe puesta en Dios.

Si fuera confirmado el apoyo al estribillo del coro gay, debemos pensar que hemos sido objeto de una amenaza pública que concierne a la familia y en especial a la familia cristiana.

Por tanto, estamos indefensos ante las amenazas de quienes se declaran homosexuales y buscan convertirnos?

En tiempos en los que resulta muy difícil discrepar con lo que opinan los colectivos que defienden las relaciones entre personas del mismo sexo, debemos estar alertas.

Para que nuestros hijos no sean convertidos en homosexuales o lesbianas y para que nosotros mismos, sus padres, tampoco lo seamos y nos apartemos del Dios Todopoderoso.

Diego Acosta