SEAMOS FIELES

DEVOCIONAL 

La fidelidad es junto con la obediencia, uno de los compromisos que nos demandará Dios en el día que afrontemos el Juicio. Es evidente que lo debemos de tener presente en cada uno de nuestros hechos.

Hace poco ocurrió algo bastante habitual como francamente menor, que puso a prueba el compromiso de fidelidad de la que hablamos. Por una cuestión de proceso administrativo nos devolvieron dos veces una cantidad de dinero.

Eran unas monedas que podrían haber provocado obrar con displicencia ante lo exigua de la cantidad, pero debemos ser fieles en lo poco y en lo mucho. Y esto motivó el costo que  significó desplazarnos hasta donde se produjo el problema y devolver las monedas que habíamos recibido de más.

Lo más sorprendente fue la forma en que fuimos recibidos al anunciar el motivo de nuestra presencia. Les parecía inaudito que por tan poca cantidad alguien se hubiera tomado la molestia de devolverla.

Pero en las cuestiones de Dios nada es relativo, sino absoluto. De allí que debemos ser tan fieles en lo poco, cómo lo debemos ser en lo mucho. El Todopoderoso no derrama su Misericordia gradualmente, sino que la recibimos íntegramente y sin condiciones.

Salmos 101:6
Mis ojos pondré en los fieles de la tierra, para que estén conmigo; El que ande en el camino de la perfección, éste me servirá.
Diego Acosta / Neide Ferreira

LS FANTASÍA DE LA NOTORIEDAD

DEVOCIONAL

La fantasía del mundo sobre la notoriedad, impulsa a muchas personas a que conciban la idea de ser notorios, diferente a los demás. En otras palabras: sentirse superiores, a ser reconocidos, a ser admirados.

Esa necesidad lleva a quienes son víctimas de su propio afán, a adoptar prácticas que normalmente tal vez no utilizarían nunca, pero en esta nueva proceso hacia la notoriedad, se atreven incluso a desafiar los límites del tan temido ridículo.

Como afirmó el sabio bíblico, no hay nada nuevo bajo el sol, así que este afán por ser diferente a los demás, ni siquiera es algo novedoso, pues a lo largo de la historia sobran los ejemplos de seres ambiciosos, ególatras cuyas ansias desmedidas tuvieron penosas consecuencias para ellos mismos y para quienes les eran cercanos.

Buscar la notoriedad, es también una forma de rebelarse a Dios, pues es una evidencia que no estamos de acuerdo con Su Decisión, de Crearnos como somos y de ocupar el lugar que debemos en el Plan de Vida del Todopoderoso.

Nos bastaría ser sabios con la Sabiduría que viene de lo Alto, para no caer en esta siniestra trampa del diablo en contra de nuestra existencia, que nos lleva a sentirnos mejores y superiores que los demás,  olvidando que solo somos lo que Dios ha dispuesto que seamos.

 

1 Juan 2:16 

Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo.
Diego Acosta / Neide Ferreira