PRIMEROS DISÍCIPULOS DE JESÚS

El Hijo del Hombre inicia su Ministerio caminando por la orilla del Mar de Galilea.

MATEO 4:18 Andando Jesús junto al mar de Galilea, vio a dos hermanos, Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano, que echaban la red en el mar; porque eran pescadores.

Jesús ya había conocido a los hermanos en Betábara en las cercanías del río Jordán, donde Andrés se había convertido en discípulo de Juan el Bautista. En el Evangelio de Juan, en 1:35-51 se narra como el hijo de Elizabeth, mostrando toda su humildad, dirigió la mirada de quienes habían sido sus seguidores, hacia el Hijo de Dios.

Los dos hermanos habían dejado a Juan y marchado junto a Jesús, pero luego decidieron volver a Capernaum donde continuaron con su trabajo. Las referencias al primer año del Ministerio de Jesús son escasas, pero según detalla Lucas en 4:23, ÉL ya había hecho milagros en la zona de Capernaum y también en Judea, por lo que el conocimiento que se tenía sobre su persona estaba alcanzando mucha notoriedad. Esta afirmación se puede corroborar en Lucas 4:14 Y Jesús volvió en el poder del Espíritu a Galilea, y se difundió su fama por toda la tierra de alrededor.

Los principales hechos del primer año del Ministerio del Hijo del Hombre los refleja Juan en su Evangelio en 2:12 al 4:21. Por lo que se puede afirmar que el conocimiento que se tenía sobre ÉL era muy grande.

El llamado que reitera Jesús a los hermanos Simón, llamado Pedro y Andrés, tiene en esta renovación un carácter más significativo y por tanto a largo plazo.

Diego Acosta

 

 

EL GRAN PRIVILEGIO

DEVOCIONAL

Los que hemos aceptado a Jesús sabemos lo difícil que resulta el camino que se presenta a partir de esa gran decisión.

No menos difícil que los primeros seguidores de Jesús, que se enfrentaron entre otras muchas cosas a la incomprensión de sus propias familias o a las críticas de la sociedad.

Este grado de dificultad es el gran valor del discipulado!

La conveniencia o el interés personal, nada tienen que ver con el privilegio de servir a Jesús, cumpliendo sus Mandatos y siendo fieles aún en la adversidad.

El maravilloso Sígueme que dijo el Hijo del Hombre a los primeros discípulos, debe estar vigente en el corazón cada día de nuestra vida, sin importar nada más que la obediencia.

Cuando los años pasan y se comprende el significado de ser discípulo del Príncipe de Paz, también se comprende el sentido que tiene la existencia y la esperanza bendita de la Vida Eterna.

Mateo 10:1
Entonces llamando a sus doce discípulos,
les dio autoridad sobre los espíritus inmundos,
para que los echasen fuera,
y para sanar toda enfermedad y toda dolencia.

Diego Acosta / Neide Ferreira

 

A DONDE IREMOS…?

DEVOCIONAL

A donde iremos en la hora de la angustia?

A donde iremos en la hora del miedo?

A donde iremos?

Muchas veces he pensado en que es probable que haya muchas personas que se hayan hecho estas preguntas y aún así, se siguen negando las respuestas.

Me apena profundamente pensar que haya quienes sabiendo de Dios reniegan de ÉL, de su Hijo, de su Mensaje de Salvación, negándose toda posibilidad de ser libres con la Verdad.

Y también pienso cuál es mi parte de responsabilidad en estos dramas personales, que son más dolorosos sabiendo que quienes perseveren por este camino tan equivocado, solo tendrán el dolor eterno.

A donde iremos?

Es necesario insistir que el único lugar al que debemos ir es ante el Trono de la Gloria, para pedir perdón por nuestros pecados, por la soberbia y por el orgullo que nos impide aceptar que nada somos.

Clamo al Eterno para que este Mensaje no se pierda, como tantos otros que no fueron escuchados.

Mateo 25:31
Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria,
y todos los santos ángeles con él,
entonces se sentará en su trono de gloria,

 

Diego Acosta / Neide Ferreira

EL FINAL DE LA FANTASÍA

La peste nos ha enseñado
que hemos llegado al final de lo fantasioso
y que estamos en el principio de dolores
que nos llevarán a los momentos cruciales
de Apocalipsis, con el Glorioso regreso de Jesús.
Diego Acosta – MENSAJE

CONGREGACIÓN SÉPTIMO MILENIO

VOLUNTARIOS EJEMPLARES

DEVOCIONAL

En circunstancias muy especiales he podido disfrutar del trabajo de voluntarios, que forman parte de varias entidades de la ciudad en donde vivo.

Tal vez se podrían emplear otros calificativos, pero disfrutar significa apreciar la actitud de muchas personas, que se han volcado a servir al prójimo.

Como es natural me resulta muy difícil saber si estas personas son o no son creyentes, si tienen a Dios en sus vidas, pero sí puedo afirmar que tienen amor o misericordia por el necesitado.

Muchas veces cuando pienso en ser voluntario, me imagino grandes obras y grandes servicios, pero estos hombres y mujeres, me han enseñado que acercar un vaso de agua es algo maravilloso.

En la práctica se entiende perfectamente cuando Jesús enseñó, que ayudando al Prójimo es como darle un vaso a agua a ÉL mismo, otorgándole sentido a la condición superior del Amor.

Los voluntarios están impartiendo una gran lección de solidaridad, una ejemplar manera de romper con el frío indiferente de una sociedad, que como todas solo piensa en sus propios problemas.

Gracias por el ejemplo y gracias por la ayuda para comprender que la vida del creyente debe enriquecerse sirviendo al Prójimo, como enseñó el Hijo del Hombre.

Mateo 25:35
Porque tuve hambre, y me disteis de comer;
tuve sed, y me disteis de beber;
fui forastero, y me recogisteis;

Mateus 25:25
Porque tive fome, e destes-me de comer;
tive sede, e destes-me de beber;
era estrangeiro, e hospedastes-me.

 Diego Acosta / Neide Ferreira