VANIDAD Y ÉXITO

 

DEVOCIONAL 

En los años del ocaso personal, se entienden cuestiones que son difíciles de percibir, cuando el impulso de la juventud alienta el esfuerzo desmedido y los afanes por la gloria del triunfo.

De pronto un día nos damos cuenta que hemos sido unos temerarios buscadores de algo tan irreal como para volver inútiles los intentos de alcanzar una cima, que se muestra esquiva y distante cuando creemos que nos hemos acercado a ella.

La cima tiene el nombre de éxito y muchos somos los que nos entregamos a escalar ese propósito, arriesgando no solo la vida personal sino la de quienes nos rodean y afectando a la familia, que tiene el doloroso privilegio de ver tanto esfuerzo que destruye en nombre de la esquiva gloria.

En el ocaso luego de haber aprendido con muchos golpes esta lección, miramos a nuestro alrededor y podemos ver las sonrisas de quienes no se dejaron engañar por el mundo y sus mentiras y disfrutaron de la vida sencilla de quienes Dios cuida por su humildad y mansedumbre.

Proverbios 30:8
Vanidad y palabra mentirosa aparta de mí; No me des pobreza ni riquezas; Manténme del pan necesario.
Diego Acosta / Neide Ferreira

La BENDITA PIEDAD

La BENDITA PIEDAD

DEVOCIONAL 

En el vértigo en el que vivimos olvidamos las cuestiones esenciales. El tiempo no nos alcanza para nada, porque estamos atrapados en hacer lo que el mundo quiere de nosotros.

Hemos dejado de pensar por nosotros mismos y nos sumamos a las modas, los estilos, de enfrentar la vida, desde comer hasta vestirnos, desde sonreír a entristecernos.

Todo lo que hacemos está determinado por las trampas del mundo, que nos llevan a pensar que no hay nada más importante, que aquello que nos justifica ante la sociedad y aspiramos a su reconocimiento.

Así es como nos olvidamos o nos hacen olvidar de lo que Dios ha dispuesto como la mejor forma de vivir, que es precisamente la opuesta a todo lo que nos afana día tras día, pues solo hacemos méritos para que el mundo nos acepte.

A pesar de todo la Piedad de Dios se mantiene sobre nosotros, porque Él verdaderamente nos ama y porque somos importantes para ÉL porque nos ha elegido como sus Hijos, aunque lo neguemos con nuestros hechos.

Elevemos nuestra mirada hacia el Todopoderoso y dejemos de ser esclavos del mundo para vivir con su Piedad y con su Amor.

Jonás 4:11
¿Y no tendré yo piedad de Nínive, aquella gran ciudad donde hay más de ciento veinte mil personas que no saben discernir entre su mano derecha y su mano izquierda, y muchos animales?
Diego Acosta / Neide Ferrreira

QUIÉN ERES TÚ?

QUIÉN ERES TÚ?

DEVOCIONAL

Que responderíamos si alguien nos hiciera esta pregunta: Quién eres tú? Habría tantas contestaciones como existimos, pero el verdadero fondo de la cuestión seguiría sin resolverse.

Yo diría, por ejemplo que trato cada día de superar mi pasado y verdaderamente convertirme en un hombre nuevo, aunque los resultados sean mínimos por no decir imperceptibles.

Sabiendo que cada testimonio tiene su valor y por supuesto su origen, mi testimonio es o puede ser común, al de muchas personas que se esfuerzan, que luchan denodadamente por cambiar.

Y cambiar significa modificar las conductas incorrectas, las cosas que aprendimos y que deberíamos ignorar por erradas o todo aquello que es producto de la influencia del mundo en mi vida.

Este punto quizás sea el más grave inconveniente para realmente mudar mi mente, porque la seducción del mundo es muy grande y los atractivos con los que somos engañados, son muy poderosos.

Razón por la que vamos de un lado para otro, sin seguir un rumbo definido y vamos aceptando que hoy se nos diga algo y mañana aceptamos que se nos afirme lo contrario, generando una incertidumbre o desconcierto que al final, estoy aceptando como una forma de vivir.

Que triste es esta realidad y me puedo imaginar como ofenderá al Padre, que un hombre que fue elegido para ser discípulo de su Hijo, no sea capaz de cambiar de vida y ser lo que debe ser.

Proverbios 25:14
Como nubes y vientos sin lluvia, Así es el hombre que se jacta de falsa liberalidad.
Diego Acosta / Neide Ferreira

imitadores

IMITADORES

EL ABUELO SALOMÓN

En los tiempos en que vivimos obramos compulsivamente y nos hacemos eco, de todo lo que se nos dice, insinúa, sugiere o directamente podríamos decir que se nos manda hacer.

Por eso es que seguimos las modas, las propuestas que muchas veces no tienen nada que ver con nuestra sensibilidad y que sin embargo las aceptamos porque otras personas lo hacen.

Nos estamos convirtiendo en imitadores de primera calidad, es decir lo hacemos muy bien, dando satisfacción al mundo por haber ganado un nuevo militante de sus métodos.

Por qué aceptamos que esto sea así?

Muchas veces por comodidad, por indolencia o simplemente porque no nos detenemos a pensar en cómo obramos y nos dejamos arrastrar por la vorágine en la que vivimos.

Es necesario que reaccionemos y que seamos imitadores, pero de los buenos ejemplos, que los hay y pueden transformar nuestras vidas para siempre.

Sólo es necesario pensar un poco y reflexionar.

Diego Acosta

peligrosa profecia

PELIGROSA PROFECÍA

No nos equivocamos si pensamos que la abundancia
es Bendita si proviene de Dios
y maldita si la proclaman los hombres y el mundo.
La verdadera prosperidad es la Salvación
y el mayor tesoro el temor al Eterno.
Diego Acosta – MENSAJE
CONGREGACIÓN
SÉPTIMO MILENIO

 

el triste exito

EL TRISTE ÉXITO

DEVOCIONAL

Infelizmente el mundo parece habernos convencido de la necesidad de convertirnos en personas exitosas. Por lamentable y casi inadmisible que resulte, esta parece ser la realidad.

Tener éxito es tener también la posibilidad de exhibirnos ante la sociedad, como auténticos ejemplos de superación y formar parte del exclusivo núcleo de triunfadores.

Todo esto es doblemente triste, por cuánto es algo que perturba el corazón de muchos, que entienden que ese es el buen camino, sin saber que no lleva a ninguna parte.

Y lo más grave todavía: que hay muchos que no quieren saber y otros lo ignoran, que el éxito del mundo, es la paga que recibirán quienes lo busquen y lo deseen.

El mezquino y esquivo éxito del mundo, será la paga para quienes lo persigan como un objetivo personal, perdiendo lo más importante que es la Bendición de la Salvación y la Vida Eterna.

Jesús vino a nosotros para darnos Vida, no para darnos éxitos.

Mateo 16:27 Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras.

Diego Acosta – Neide Ferrreira

penosa frivolidad

PENOSA FRIVOLIDAD

ANTIVIRUS

Qué difícil es aceptar la idea del mundo de que la vida continúa…a pesar, por ejemplo, de los horrores de la invasión de Rusia a Ucrania.

Es difícil pero no nos debemos engañar, porque es nuestra actitud, cuando el dolor ajeno nos deja indiferentes y solo pensamos en las seducciones que el mundo nos propone.

Pero deberíamos comprender que el horror y la angustia que viven millones de personas, tienen que ver con nuestras vidas porque al final, todo tendrá su repercusión.

Esta frivolidad es la que nos permite ignorar todo lo malo que ocurre a nuestro alrededor, sin advertir que hay muchos hombres y mujeres, que tienen comportamientos diferentes.

Que lloran con los que lloran y sufren con los que sufren y por esas razones son impulsadas a ayudar a quienes lo necesitan, sin pensar en sus propios problemas o circunstancias.

Jesús nos mandó a ayudar al Prójimo y debemos entender que esa es la más elevada forma de poner en práctica el Mandamiento del Amor. Pensemos que algún día, los necesitados podríamos ser nosotros mismos.

Diego Acosta