LOS REBELDES

DEVOCIONAL

Cuando escuchamos decir que la historiase repite, estamos ante una de las grandes verdades que rodean la vida de los humanos.

Jehová reprochó al pueblo de Israel por haberse rebelado contra su Autoridad y lo mismo nos puede decir en estos días, como una prueba concluyente que el corazón de los hombres es el que alberga la maldad.

Por qué oscuras razones obramos de esta manera?

No es casual a pregunta, porque la actitud humana parece regida por las tinieblas y por el diablo que las habita y las rige. Y su influencia parece extenderse cada día más.

De allí la necesidad de buscar la Luz, como las que en un túnel nos permite adivinar donde está la salida. Como es natural me incluyo en los malos comportamientos.

Solo la Grandeza del Eterno nos libra de ser fulminados por tanta rebeldía sin sentido y por tanta soberbia vana. Solo cabe pedir perdón y apelar a la Misericordia del Poderoso para volver a llamarnos sus hijos.

Jeremías 2:31
ES!Oh generación! atended vosotros a la palabra de Jehová.
¿He sido yo un desierto para Israel, o tierra de tinieblas?
¿Por qué ha dicho mi pueblo:
Somos libres; nunca más vendremos a ti?

PT  Ó geração! Considerai vós a palavra do Senhor.
Porventura, tenho eu sido para Israel um deserto?
Ou uma terra da mais espessa escuridão?
Por que, pois, diz o meu povo:
Desligamo-nos de ti; nunca mais a ti viremos?

Diego Acosta / Neide Fereira

LA HONRA HUMANA

 

DEVOCIONAL

Tristemente los hombres buscamos cada día, la honra que nos pueden conceder otros hombres.

Tristemente porque nos afanamos en lograr que nos distingan otros hombres que tienen las mismas limitaciones, las mismas ambiciones, las mismas miserias.

Y esta pequeña visión que tenemos de nosotros mismos, es la que ambicionamos como algo importante para nuestra vida y en ese altar ofrendamos derechos y humillaciones.

Sabiendo esto, pido perdón por hacer lo mismo a pesar de que me considero hijo de Dios y cometo la indignidad de buscar el reconocimiento de otros hombres iguales a mí.

Solo el Eterno es el que concede la honra y ningún hombre si no fuera por su Gracia, estaría en condiciones de recibirla.

Pido perdón por mí y por quienes pavoneándose, se consideran mejores que los demás, más importantes que el resto y en realidad no somos otra cosa que pobres hombres que vivimos por la Misericordia del Supremo.

Proverbios 29:23
La soberbia del hombre le abate;
pero al humilde de espíritu sustenta la honra.

Provérbios 29:23
A soberba do homem o abaterá,
mas o humilde de espírito obterá honra.

Diego Acosta / Neide Ferreira

Qué ejemplos les damos a los jóvenes?

Con demasiada frecuencia criticamos a nuestros jóvenes,
sin pensar que las generaciones
que tenemos más años que ellos,

seguramente no somos un buen modelo
en cuanto a la frivolidad en que vivimos
y al mundo que les dejamos.

Diego Acosta – Blog del TIEMPO

HOMBRES…MAQUILLADOS…?

ANTIVIRUS

La imagen de un hombre maquillado, fue presentada como una de las tendencias que está marcando una nueva moda de la sociedad.

Resulta sorprendente como puede ser considerada moda, algo mucho más serio que la patética muestra de desorientación y desconcierto con la que vivimos.

Pensemos: En la sociedad de la que formamos parte, no fue el maquillaje uno de las prácticas aceptadas y reservadas para las mujeres?

Entonces por qué un hombre precisa maquillarse?

Será porque está perdiendo noción de su propia condición de hombre y busca parecerse a la otra parte de la especie humana?

Parecerse o tener los mismos hábitos que las mujeres?

Que está pasando en el mundo?

No creemos que se trate de tendencias, sino de síntomas de una sociedad que está enferma, gravemente enferma y no nos percatamos de esta realidad.

O no lo vemos o no lo queremos ver?

Otra cuestión, aparentemente menor pero importante, no por lo que pueda representar que haya alguien que en su desesperado afán de distinguirse o de llamar la atención se maquille.

Sino porque haya hombres, a los que les parezca bien maquillarse como las mujeres. Es evidente que estamos llamando bueno, a lo malo!

Diego Acosta
Audio: Jesica Juez

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