OCTAVA PLAGA – I

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El enfrentamiento de Faraón con Jehová comenzó a llegar a su final con el desarrollo de la octava plaga. Jehová mandó a Moisés, junto a su hermano Aarón, para que fueran a la corte con un fin específico.

El Todopoderoso anunció a sus enviados que había endurecido el corazón de Faraón y el de sus siervos, para demostrarles quién era ÉL que se revelaba a través de sus señales.

Esta vez las palabras de Moisés fueron categóricas: ¿Hasta cuándo no querrás humillarte delante de mí? Deja ir a mi pueblo, para que me sirva.  La pregunta de Jehová tenía el agregado de la advertencia: Si no se permitía que los israelíes se fueran, enviaría al día siguiente sobre Egipto la langosta.

Las consecuencias serían tremendas: las langostas cubrirían toda la tierra y comerían todo lo que escapó de los daños de la anterior   plaga de granizo.

Además llenarían las casas de Faraón, la de los siervos y las de todos los egipcios, como nunca vieron los ojos de sus padres y abuelos, como nunca hasta hoy. Tras el anuncio se retiraron.

Entonces por primera vez los siervos de Faraón intervinieron para pedirle que aceptara los reclamos de Jehová para que no continuara la destrucción de Egipto.

Faraón aceptó e hizo llamar a Moisés y Aarón y les preguntó quienes serían los que se irían y la respuesta fue que serían los niños, los viejos, sus hijos e hijas, además de las ovejas y vacas para celebrar la fiesta solemne de Jehová.

Ante ello reaccionó Faraón anunciándoles que solamente permitiría que salieran los hombres, sin acceder a que también lo hicieran los niños. De esta manera pretendió asegurarse que regresarían tras la adoración a Jehová, rompiendo el acuerdo y desencadenando la octava plaga.

Diego Acosta

SIETE PLAGAS SOBRE EGIPTO

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El Proceso iniciado por el Dios Todopoderoso para liberar a su Pueblo de Egipto, se estaba cumpliendo y afectando seriamente el poder de Faraón.

El soberano más poderoso de la tierra solo tenía un problema: Los judíos que habitaban en la rica tierra de Gosén. En contra de lo que había previsto su padre, no se integraron con los millones de habitantes del Reino.

Al contrario de 70 personas crecieron hasta ser cientos de miles y formando un núcleo poderoso, que se mantenía al margen de la vida de los egipcios.

Las siete primeras plagas tuvieron algunos detalles singulares. Las tres primeras fueron anunciadas por Aarón y de ellas  dos pusieron en alerta a Faraón, que fueron la de conversión en sangre de todas las aguas y la presencia de millones de ranas.

La restante, la tercera, llegó sin ser anunciada y fue la de los mosquitos o piojos o pulgas. Faraón lejos de conceder el pedido de los enviados de Jehová, respondió endureciendo su corazón.

En la siguiente serie de tres plagas cambió el protagonista que pasó a ser Moisés, quién anunció las dos que azotarían a Egipto: tábanos y peste que afectó principalmente al ganado. La última llegó sin advertencia ninguna y fue la de las úlceras.

Moisés anunció el hecho sobrenatural que se abatiría sobre Faraón y su Reino: el del granizo gigantesco y el fuego, que desafió toda forma de lógica humana. Granizo y fuego, juntos…

Faraón se tendría que enfrentar a las siguientes pestes, que serían las finales hasta la liberación del Pueblo de Dios.

Diego Acosta

GRANIZO Y FUEGO

Jehová envió a Moisés para que aunciara a Faraón
que si no liberaba a los israelíes,
se abatiría la séptima plaga sobre Egipto
afectando a personas y sus propiedades,
quedando indemnes los judíos que vivían en Gosén.
Diego Acosta – ESCUDRIÑAR

SEXTA PLAGA

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La actitud desafiante de Faraón ante Jehová, provocó un nueva reacción del Todopoderoso. La plaga de las úlceras se inició con el Mandato a Moisés y Aarón.

Era la primera vez que se vería afectada la salud humana y también otra circunstancia en la que los hermanos no tendrían que usar la vara.

Jehová ordenó que tomaran cenizas de un horno y que Moisés la esparciera delante de Faraón. Las cenizas se convertirían en polvo sobre todo Egipto y producirían dos consecuencias: provocarían sarpullidos y úlceras sobre los hombres y también sobre el ganado.

Los hornos que formaban parte de los trabajos excesivos que Faraón imponía a los israelitas, en este caso serían las proveedoras de las cenizas que utilizó Jehová en el cumplimiento de su Orden.

Cuando Moisés cumplió lo establecido por Jehová y las cenizas se convirtieron en polvo, los hombres fueron víctimas de sarpullidos y de úlceras.

El Libro de Éxodo revela que también las sufrieron los hechiceros, que habían dejado de ser mencionados a partir de la tercera plaga. Esto deja en evidencia que Faraón los seguía utilizando a pesar de los fracasos que habían tenido en su lucha contra las plagas.

En el Libro de Apocalipsis se menciona nuevamente al castigo de las úlceras cuando el primero de los siete ángeles derramó su copa cumplió la orden de derramar las siete copas de la Ira de Dios. Apocalipsis 16:2 Fue el primero, y derramó su copa sobre la tierra, y vino una úlcera maligna y pestilente sobre los hombres que tenían la marca de la bestia, y que adoraban su imagen.

Faraón y tal como Jehová había anunciado a Moisés, no escuchó el reclamo de liberar a su Pueblo. Y en este caso fue el propio Dios quién volvió a endurecer el corazón del soberano de Egipto. De esta manera lo entregó a los malignos propósitos de su corazón

Diego Acosta

 

CIRO, EL GRANDE

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Ciro, era hijo del rey Cambises I de Ansham. Nació en 580 a.C. aproximadamente, en Persia, hoy Irán. Su madre fue Mandane, hija del rey medo Astiages y de Arvenis, princesa del reino de Lidia.

Con alrededor de 21 años heredó el reino de su padre y en el año 549 a.C. logró dominar por completo el imperio Medo y desde entonces se hizo llamar Rey de Persia.

Sumó a su imperio a los Lidios al oeste y al imperio Babilónico en el año 540 a.C. Ciro entró en Babilonia y gobernando toda la Mesopotamia, Siria y Judea. Era el más grande imperio de la época.

El fin del exilio de los judíos en Babilonia se produjo el año 538 a.C. cuando Ciro decretó la libertad de alrededor de 40 mil judíos, para que se cumpliera la profecía de Jeremías hablando por boca de Jehová.

2 Crónicas 36:23 Así dice Ciro, rey de los persas: Jehová, el Dios de los cielos, me ha dado todos los reinos de la tierra; y él me ha mandado que le edifique casa en Jerusalén, que está en Judá. Quien haya entre vosotros de todo su pueblo, sea Jehová su Dios con él, y suba. El Templo había sido destruido por los babilonios en el año 587 a.C.

Ciro o Cyrus, pasó a la historia por haber garantizado lo que las Naciones Unidas llamaron los primeros Derechos Humanos.

Ciro estableció para sus súbitos la libertad para practicar sus propias costumbres, su religión, el respeto a las minorías religiosas y sociales, castigando a quienes obraran en sentido contrario.

Estableció la prohibición de la incautación de tierras y propiedades y fundamentalmente declaró ilegal la esclavitud en cualquiera de sus formas.

Los griegos lo reconocieron como Legislador, ya que consagró las primeras constituciones y sistemas judiciales. Fue el transformador del sistema de trueque al monetario, al normalizar las monedas de oro y de plata. Y estableció el primer servicio postal de la humanidad.

Se le reconoce influencia sobre Aristóteles y el imperio romano. Las normas establecidas por Ciro, fueron detalladas en un cilindro que se conserva hasta hoy, en Londres. Fue verdaderamente un grande la Historia y un benefactor del pueblo judío.

Diego Acosta

 

COLÓN ERA JUDÍO

 

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Tres académicos españoles afirman que Cristóbal Colón era un judío secreto, ya que por la época en que emprendió sus viajes, estaba vigente la Inquisición en España, establecida el 1 de noviembre de 1478.

Las cartas personales del navegante, aportarían revelaciones a la tesis, pues estaban escritas en castellano ladino, la versión judía de la lengua española, análoga a la lengua yiddish del alemán.

En las epístolas se pueden ver pequeños monogramas, que fueron utilizados por los judíos religiosos, que dice b´ezrat Hashem, que se puede traducir como: con la ayuda de Dios.

De Colón fueron estudias varias cartas y la única que no llevaba el monograma de referencia, era la que estaba dirigida al Rey y a la Reina. A qué reyes? A Fernando II de Aragón e Isabel I de Castilla, los llamados reyes católicos, cuya unión marcó el comienzo del Reino de España.

En el testamento del navegante se formulan cuestiones que se consideran reveladores. Entregar la décima parte de los ingresos para las dotes de las niñas pobres, que era una antigua costumbre judía. Otra disposición era entregar dinero a un judío en Lisboa, que vivía en la judería.

También instruyó a sus hijos para que utilizaran una especie de firma oculta de forma triangulas de puntos y letras, muy similares a las inscripciones de las lápidas de los cementerios judíos en España. La firma era una oración el kadish que estaba casi íntegramente escrita en arameo y una parte en hebreo.

Finalmente se asegura que Colón postergó su primer viaje, para que no coincidiera la fecha con el término del tiempo dado a los judíos para que se convirtieran o abandonaran el territorio del que sería Reino de España. Partió el 3 de Agosto de 1492, desde el Puerto de Palos de Moguer, en la Provincia de Huelva.

El interrogante está abierto: Colón era judío…

Diego Acosta

QUINTA PLAGA

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Tras haber sufrido cuatro plagas Faraón, seguía con el corazón endurecido y Jehová mando entonces a Moisés que le anunciara que si mantenía su decisión de no dejar marchar a su pueblo enviaría una nueva plaga sobre el ganado de Egipto.

Por segunda vez se le anunció que habría una distinción: Éxodo 9:4  Y Jehová hará separación entre los ganados de Israel y los de Egipto, de modo que nada muera de todo lo de los hijos de Israel. Y para refrendar el carácter de milagroso se le hizo otro anuncio, Éxodo 9:5 Y Jehová fijó plazo, diciendo: Mañana hará Jehová esta cosa en la tierra.

Al día siguiente se cumplió el anuncio que Moisés había formulado en nombre de Jehová. Murió el ganado de los egipcios, pero ninguno de los rebaños de los israelíes.

Faraón mandó comprobar si el anuncio se había cumplido con el Pueblo de Israel en la región de Gosén y los enviados le confirmaron que en sus ganados no había ningún muerto.

No obstante el corazón de Faraón se volvió a endurecer y no permitió la libertad que se le reclamaba. Sin embargo el golpe sufrido fue de una gran magnitud.

Los egipcios rendían culto a algunos animales. En concreto al toro Apis, la  representación del dios Ptah. En algunas regiones se adoraba a las vacas, porque representaban a la diosa Hathor. En esos casos se la simbolizaba con la imagen de una mujer-vaca.

Las pérdidas no solo fueron materiales sino también afectaron algunas cuestiones de gran importancia para los egipcios. Por algunas evidencias, los únicos animales que no murieron fueron los que se encontraban en los establos y no pastando en los campos.

Diego Acosta

PONCIO PILATO

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Poncio Pilato nació en una familia rica del centro de Italia y pertenecía a la orden ecuestre que era el segundo nivel desde lo alto de la pirámide social romana.

Este grupo era el utilizado para compensar el poder de la aristocracia del Senado y tras las interminables guerras internas, los nuevos ricos tuvieron oportunidades de progresar en el imperio.

Pilato fue el quinto gobernador de Palestina, entre los años 26 al 36 y su larga permanencia en el cargo se habría debido a la complacencia que el emperador Tiberio sobre su gestión.

Era Prefecto y residía en Cesárea y ante los historiadores judíos su figura es la de un corrupto, violento y codicioso. Los cristianos lo presentaron durante siglos como el hombre que condenó a Jesús en contra de sus convicciones.

Cuando Pilato se instaló en Jerusalén para mantener el orden en la celebración de la Pascua, Caifás el líder del concilio judío le planteó el caso de Jesús, que podía ser considerado como de alta traición por su peligrosidad para el imperio romano.

Anás detuvo al Hijo del Hombre y luego de interrogarlo lo envió ante su suegro Caifás y este finalmente lo presentó a Pilato. Los evangelios narran como el gobernador ante la afirmación de los judíos que no tenían más rey que César, ordenó que lo crucificaran.

Recordamos Juan 19:21-22  Dijeron a Pilato los principales sacerdotes de los judíos: No escribas: Rey de los judíos; sino, que él dijo: Soy Rey de los judíos. 22 Respondió Pilato: Lo que he escrito, he escrito.

Con la muerte y Resurrección de Jesús se cumplieron las profecías bíblicas y el Reina en el Trono de la Gloria, junto a Dios Padre. El gobernador quedó en la memoria según lo registra Mateo en 27:24: Viendo Pilato que nada adelantaba, sino que se hacía más alboroto, tomó agua y se lavó las manos delante del pueblo, diciendo: Inocente soy yo de la sangre de este justo; allá vosotros.

Diego Acosta

 

 

PLAGA DE MOSCAS

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A diferencia de las tres plagas anteriores, ya no es Aarón el que ejecutará las órdenes de Jehová, sino que ahora será el propio Moisés el que tendrá a su cargo el anuncio y la ejecución del cumplimiento de lo dispuesto por el Eterno.

Moisés fue temprano y habló con Faraón que acababa de salir del río y le anunció que si no deja salir a los suyos, habría una nueva plaga sobre Egipto.

Pero en este caso, Jehová le anunció que habrá una diferencia entre su pueblo que habita en Gosén y sus súbitos.  Éxodo 8:23 Y yo pondré redención entre mi pueblo y el tuyo. Mañana será esta señal. Jehová cumplió su anuncio y hubo una molestísima plaga sobre todo Egipto.

Faraón llamó a Moisés y Aarón y les ofreció que los israelíes se marcharan a ofrecer sacrificios a Dios en la tierra. Pero los enviados de Jehová rechazaron y propusieron salir al desierto durante tres días.

Ellos no podían aceptar ofrecer sacrificios al Eterno en medio de la corrupción de Egipto, ni entre los ladrillos que fabricaban ni entre las ollas de carne que cocinaban.

Faraón finalmente aceptó que así se hiciera y pidió que oraran por él y que la plaga de las moscas terminara. Moisés oró a Jehová y el Todopoderoso retiró todas las moscas, pero Faraón no cumplió su promesa de liberar al Pueblo de Dios. Su corazón estaba endurecido por la soberbia y la codicia por las riquezas que le proporcionaban los cautivos.

Diego Acosta

AMERICA BÍBLICA

Por considerarlo de singular interés, reproducimos una síntesis de la Conferencia pronunciada por el Embajador de Estados Unidos en Israel, al recibir el Premio Guardián of Zion, otorgada por elCentro Ingeborg Rennert de Estudios de Jerusalén de la Universidad Bar-Ilan.

La Declaración de Independencia de los Estados Unidos; Este brillante documento cambió fundamentalmente la forma en que pensamos sobre la relación entre un gobierno y sus ciudadanos. La Declaración de Independencia establecía que todo ser humano fue creado igual y dotado por su creador –recordemos esas palabras– de ciertos derechos inalienables, entre ellos la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad. La idea de que los derechos humanos esenciales procedían de Dios y no del hombre fue un concepto revolucionario. Hizo esos derechos permanentes, innegables, no negociables e inmunes a los caprichos de la política. ¿Cómo supieron nuestros padres fundadores qué derechos Dios consideraba inalienables? Nuestros fundadores lo sabían porque todos leían la Biblia. No puede haber duda de que la República Americana fue esculpida a partir de las lecciones de la Biblia. No es sorprendente que todos los derechos inalienables identificados en la Declaración de Independencia (la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad) encuentren su hogar en la Biblia misma, sin duda la influencia más fuerte sobre los redactores de la Declaración de Independencia.. Nuestros fundadores no solo fueron fuertemente influenciados por la Biblia, sino que también sabemos de dónde se derivó esa influencia. De hecho, el profeta Isaías nos dice. “De Sión saldrá la ley y la palabra del Señor de Jerusalén. Ki metzion tetze Torá u’dvar Hashem m’yerushalayim”. Entonces, no solo filosóficamente sino también geográficamente, es irrefutable que nuestra gran república estadounidense tiene sus raíces en Jerusalén, nunca lo olvidemos. Comprender esta conexión entre el nacimiento de América y los valores que surgieron de la ciudad de Jerusalén es comprender todo lo que ha ocurrido: Es entender por qué los peregrinos arriesgaron sus vidas en el siglo XVII para llegar a un mundo nuevo y establecer lo que muchos de ellos denominaron una “nueva Jerusalén”. Es entender cómo 13 colonias americanas, todas abrazando la costa este, de alguna manera se expandieron miles de millas en todas las direcciones bajo la doctrina del “Destino Manifiesto”, una doctrina que afirma el derecho divino y el destino de América para habitar la tierra de océano a océano. . Nuestros fundadores americanos tomaron muy en serio las palabras de Dios a Jacob mientras dormía en Bet El y soñaba con una escalera que ascendía a los cielos: Ufaratzta yama vakedma, v’tzaphona v’negba – “saltarás hacia el oeste y el este, el norte y el sur”. Comprender la herencia bíblica de Estados Unidos también es entender por qué Estados Unidos abrió un consulado en Jerusalén en 1844, 104 años antes de que existiera el Estado de Israel, momento en el cual el nuevo cónsul general plantó una bandera estadounidense en la Puerta de Jaffa, y declaró que los Estados Unidos de América “extienden su protección a los judíos de Jerusalén”. También es comprender por qué casi todos los estados de la unión tienen ciudades y pueblos con nombres de ciudades y pueblos del Israel bíblico, desde Belén hasta Shilo, Betel, Hebrón, Jericó, Nazaret, Sión e incluso Jerusalén. También es comprender por qué el presidente Harry Truman hizo que Estados Unidos fuera la primera nación en reconocer al renacido Estado de Israel en 1948. También es comprender por qué en 1995 el Senado de los Estados Unidos y la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, por abrumadora mayoría, aprobaron la Ley de la Embajada de Jerusalén reconociendo a Jerusalén como la capital indivisa de Israel y ordenando el traslado de nuestra embajada a esa ciudad. También es entender por qué todos los presidentes desde Bill Clinton prometieron trasladar nuestra embajada a Jerusalén, o al menos mantener su carácter de capital indivisa de Israel, aunque perdónenme si señalo que sólo uno cumplió su promesa. Y, finalmente, también es comprender por qué, hoy, la Embajada de los Estados Unidos se encuentra orgullosa en la ciudad indivisa de Jerusalén, la capital eterna del estado judío. De hecho, justo antes de dejar el cargo, junto con el presidente Paul Packer de la Comisión Presidencial para la Preservación del Patrimonio Estadounidense en el Extranjero, reconocí oficialmente la Ciudad de David en Jerusalén, el lugar donde gobernaron los reyes bíblicos y predicaron los profetas, como patrimonio estadounidense. sitio. Los inicios físicos de Estados Unidos se remontan a Plymouth Rock, Valley Forge, el Congreso Continental, la Convención Constitucional, el 4 deJulio u otros puntos importantes de referencia histórica. Pero el comienzo espiritual de Estados Unidos, sus principios fundamentales fundamentales, su comprensión de los derechos otorgados por Dios a cada ser humano, ese comienzo espiritual ocurrió, en palabras de Isaías, con «la palabra del Señor que salía de Jerusalén». ¿Traicionan los judíos una “doble lealtad” cuando apoyan a Israel? Absolutamente no. Los judíos que apoyan a Israel representan lo mejor de nuestra herencia estadounidense y nuestros valores estadounidenses. Muchos de nosotros miramos hoy a nuestra capital en Washington DC con tanta confusión, desconcierto y decepción. ¿Quiénes somos como estadounidenses, en qué nos hemos convertido, qué representamos? Donde antes sentíamos tanto orgullo y confianza, ahora nos quedamos con la incertidumbre e incluso con el vacío. La respuesta a esta crisis existencial en Estados Unidos no es volverse republicano ni demócrata. La respuesta es volver a los valores judeocristianos sobre los que se forjó Estados Unidos: restaurar nuestro compromiso fundamental con la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad. Renovar nuestra relación con nuestro creador y los principios eternos para una vida útil y significativa que se nos da en la Sagrada Torá. A medida que nos alejamos cada vez más de nuestros valores, nos debilitamos como nación. Moisés vio este problema hace 3500 años y nos advierte sobre esto en Deuteronomio 12: 8: «no hagáis como nosotros aquí hoy, haciendo cada uno lo que bien le parezca». Qué descripción más acertada de los tiempos modernos: todos hacen lo que les parece correcto: «Ish kol hayashar beinav». Somos una nación bendecida porque somos una nación de leyes y una nación de valores. No fuimos creados como una nación de trabajadores autónomos que persiguen la última moda o teorías a medias, todos impulsados ​​a autovalidar nuestras peores elecciones. Nuestra nación se fundó sobre los principios de responsabilidad personal, igualdad, oportunidad, generosidad y rendición de cuentas, todas lecciones que surgieron de los reyes, sacerdotes y profetas de Jerusalén. En Israel deben comprender la extraordinaria responsabilidad que ahora tienen, desde 1967, como guardianes de Jerusalén. Como ninguna otra nación o ejército que le precedió, Israel ha convertido a Jerusalén en una hermosa ciudad digna de su estatus divino. Está abierto y accesible a personas de todas las religiones e incluso a personas sin fe, a pesar de las falsas narrativas ofrecidas por los enemigos de Israel. Ustedes en Israel deben ser elogiados por su cuidado y mantenimiento sin precedentes de Jerusalén. Israel se ha ganado el derecho de ser responsable de Jerusalén y nunca debe renunciar a ese derecho. E Israel nunca debe dividir Jerusalén: esta es la voluntad no solo del pueblo judío sino de millones más en todo el mundo, e incluso es la ley de los Estados Unidos. Para tantas personas en todo el mundo, Jerusalén es nuestra estrella polar Desafío a todos los israelíes y estadounidenses a convertirse en Guardianes de Sión. Representar a Sion, a Jerusalén, como la eterna capital indivisa del Estado judío y como la fuente de todo lo que consideramos sagrado y digno de ser preservado. Al hacerlo, defenderemos todo lo que hace que Estados Unidos e Israel sean las dos naciones más grandes de la tierra y la última y mejor esperanza para nuestra humanidad colectiva. Gracias. Que Dios bendiga a Israel. Y que Dios bendiga a los Estados Unidos de América.

Embajador David Friedman

Fuente: Jerusalén Post – Israel