RENOVAR EL PACTO

Así como la Misericordia de Dios
se renueva cada día,
así debemos de renovar nuestro Pacto con el Eterno,
para ser fieles cumplidores en el nuevo año
del Mandato de llevar el Evangelio a toda criatura.
Diego Acosta – MENSAJE
CONGREGACIÓN SÉPTIMO MILENIO

QUIÉN ERA ENOC?

ESCUDRIÑAR

Enoc es uno de los hombres más singulares que menciona la Biblia. De hecho su primera cita en Génesis se verifica en el mismo Capítulo en el que se relaciona a los descendientes de Adán, con la determinación de Dios de que el hombre perdiera su condición de inmortal. Por esta razón se mencionan varias veces las palabras: y murió. Y la singularidad radica en que el hijo de Jared, Gn 5:18, fue el único hombre junto con Elías, que fue llevado por Dios sin que tuviera la muerte reservada a los hombres, Gn 5:24.

Enoc según nos revela la Biblia, fue el séptimo desde Adán en la descendencia de Set y fue el hombre más brillante de la era patriarcal antes del Diluvio.

Su jerarquía puede medirse por la circunstancia que la propia Palabra revela: Nos dice que caminó con Dios y es necesario remarcar que esto solo es posible cuando existe el verdadero amor en el corazón de los hombres. Esta es la razón por la que los impíos del mundo, caminan en una dirección contraria a la del Eterno, porque no tienen amor auténtico en su interior y así lo prueban sus obras de maldad. Quién camina con Dios, demuestra que está reconciliado con ÉL y por eso tiene comunión con el Todopoderoso y es fiel con sus Mandamientos y con sus Providencias.

Ampliando el sentido de lo expuesto, puede decirse que los hombres caminan siguiendo a Dios, pero en el caso de Enoc, lo hacía con ÉL, como si verdaderamente estuviera en el cielo. Para Enoc este grado de relación con el Creador, era la verdadera razón de su vida.

La ejemplaridad de Enoc es manifiestamente importante para los judíos, que a lo largo de los siglos le asignaron una preponderancia que muy pocos hombres han alcanzado a lo largo de la historia.

Diego Acosta

 

ANTE EL ARCA DE NOÉ

ARQUEOLOGÍA BÍBLICA

Los restos de una de las más emblemáticas construcciones realizadas por el hombre, podrían comenzar a ser investigados en los próximos meses.

EL Arca de Noé, cuya historia se relata en la Biblia en el Libro de Génesis, a partir del Capítulo  6, versículo 9 y continúa con los impresionantes detalles del Diluvio, hasta el Capítulo 9:17, se habría establecido que se encuentra en una ladera del monte Ararat, en la actualidad Turquía.

Recientes estudios realizados con escaneos de 3D de tecnología GPR y ERT, confirmaron que la estructura de barco que fuera encontrada en la región de Dogubayazit, coincide con las medidas bíblicas.

El Arca se encuentra en la zona de Durupinar, nombre dado por el cartógrafo Ilhan Durupinar, que en 1959, descubrió la existencia del Arca.

Las comprobaciones tendrían las dimensiones señaladas en el Libro de Génesis, que son de 300 codos de largo, 50 codos de ancho y 30 de altura. Los expertos han establecido que el codo bíblico tiene 45,6 centímetros.

Estas medidas corresponden por asombroso que resulte, a las que se utilizaban en la construcción de barcos en la década de los 70 del siglo pasado.

Como ocurre con estos descubrimientos, siempre son refutados por personas que se oponen a ellos, pero el gobierno de Turquía, ante la posibilidad de que se trate efectivamente del Arca, dispuso la creación en la región de un Parque Nacional.

Ninguna excavación ha sido autorizada hasta ahora, pero las pruebas en 3D, demostraron que los restos se encuentran entre los 8 y veinte pies de profundidad, es decir entre alrededor de dos metros y medio y seis.

Lo concreto es que una vez más las referencias contenidas en la Palabra de Dios, se revelan como auténticas y eficaces. Se espera ahora el tiempo de las excavaciones, en el monte Ararat denominado por los turcos Agri Dragi y símbolo nacional para los armenios, en cuyo territorio estuvo originalmente el monte de 5.137 metros de altitud.

Diego Acosta

 

 

 

 

MALÉVOLO

CONSIGNA: SER PRUDENTES Y ESCUDRIÑAR

<< DEVOCIONAL

A veces me pregunto si recordar un hecho, significa que no lo he olvidado y por tanto no he perdonado a su protagonista.

Creo haber olvidado y haber perdonado, al hombre que me dio una de las lecciones más duras de mi vida. En una ocasión, pude ver en sus ojos la mala intención y luego de haberla cometido, la sonrisa de satisfacción.

Durante casi un año sufrí las consecuencias físicas de su maldad, doblemente dolorosa porque lo consideraba un amigo. Grave error y más pensándolo desde la perspectiva bíblica, que por aquel entonces no conocía.

Está claro que los hombres somos malos, que es una clamorosa mentira decir que los hombres nacemos buenos. Es otro de los engaños con los que el mundo nos seduce y nos conquista.

Si no fuéramos malos Dios no hubiera dispuesto el Diluvio ni enviado a su Hijo para salvarnos.!

Luchar contra mi propia maldad, es una de mis propuestas cotidianas, sabiendo que con cada pequeña victoria, me acerca a Jesús!

Números 14:18
ES
Jehová, tardo para la ira y grande en misericordia,
que perdona la iniquidad y la rebelión,
aunque de ningún modo tendrá por inocente al culpable;
que visita la maldad de los padres sobre los hijos hasta los terceros y hasta los cuartos.

PT – O Senhor é longânimo e grande em beneficência,
que perdoa a iniquidade e a transgressão,
que o culpado não tem por inocente
e visita a iniquidade dos pais sobre os filhos até à terceira e quarta geração.

Diego Acosta / Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

EL MEDIADOR….!

CONGREGACÓN
SÉPTIMO MILENIO

La Palabra de Dios es una colosal y dramática referencia para los hombres, porque es inmutable, porque es viva y no cambia nunca, con un sentido de lo Eternal de muy difícil comprensión.

Es dramática porque desde siempre nos ha confrontado con dureza y con Amor, con nuestra pequeñez y también con nuestra rebeldía que llegó a una magnitud, que provocó el más grande castigo que ha recibido la Creación con el Diluvio.

Pero el Soberano siempre tuvo Misericordia por su Obra y especialmente por los hombres, por eso, para que no nos perdiéramos por nuestros pecados e iniquidades nos envió a su Hijo.

Y por eso es el Único Mediador, entre los hombres y el Padre!

Porque habiendo vivido como vivió entre nosotros, sabe como somos, conoce todas nuestras debilidades y también la medida de la soberbia que tenemos en el corazón.

Jesús lo sabe todo de nosotros, por eso es el Mediador!

Él sabe de nuestros miedos, de nuestros afanes, de nuestros planes descabellados, de nuestras fantasiosas ilusiones, de la mezquindad de nuestros corazones, de la ruindad de nuestras maquinaciones, de la estrechez de nuestras miradas.

Sabiéndolo todo solamente ÉL puede llevarnos hasta el Padre, para interceder y defender nuestras causas, que estarían perdidas si no fuera por su Misericordia infinita.

Pensando en esta cuestión de relevancia fundamental para mi vida y la de mis congéneres, me arrepiento de todo lo malo que hice, antes y después de conocer el Mensaje de Salvación.

Me arrepiento y pido perdón por mí y por todos los pecadores, por aquellos que se rebelan y no aceptan humillarse y por aquellos otros que todavía no han escuchado de mi boca el sublime Mensaje que nos encomendó el Hijo del Hombre.

En este día demos gracias por el Mediador!

En este día, porque no sabemos si mañana tendremos la oportunidad de hacerlo, porque el tiempo del fin puede haber llegado a nuestra vida de humanos falibles y mortales.

Demos gracias a Dios por su Hijo, porque sea ÉL nuestro Mediador y oremos para que libere la mente y los corazones de los que viven creyendo que la tradición es más grande que su Poder.

Diego Acosta / Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

OTOÑO…PRIMAVERA

 

 

 

ANTIVIRUS

Frívolamente el mundo recuerda que para el hemisferio norte comienza el otoño y que para el sur, la primavera.

Nadie recuerda que esta certeza que tenemos los humanos, deriva de la promesa que Dios hizo a Noé tras el diluvio.

Dijo Jehová: No volveré a maldecir la tierra a causa del hombre y estableció las estaciones, definiendo las más extremas, el frío y el calor, según podemos leer en el Octavo Capítulo del Libro de Génesis.

Es trascendente que recordemos, aunque se trate de cuestiones aparentemente sin importancia, que todo lo que vemos y lo que desconocemos es Obra del Eterno.

Diego Acosta

www.septimomilenio.com