EL ÚLTIMO MES

PERSONAL

Nos quedan pocos días para terminar el año y es tiempo de analizar lo pasado y pensar en todo lo que hicimos y lo que dejamos de hacer.

Qué cosas podemos enmendar?

Qué cosas tenemos que perdonar?

Qué cosas nos deben ser perdonadas?

Muchas preguntas y poco tiempo para las respuestas. En lo que de nosotros dependa, no dejemos pasar ni un minuto en poner en práctica lo que sería bueno para acabar el año.

Fue un año bueno?

Complicado seguro, para algunos habrá sido el año del reencuentro con la familia, para otros, el de haber perdido precisamente la institución que Dios estableció.

Y también habrá quienes han llorado mucho por las dolorosas pérdidas, pero tanto unos como otros teniendo a Jesús en el corazón, todo habrá sido diferente.

Pensemos en quienes se rebelan, se resisten, niegan la existencia del Eterno y lo rechazan para sus vidas. Oremos por ellos y clamemos para que no nos ocurra lo mismo que a ellos.

El 2020 nos ha acercado al final de los tiempos. Y demos gracias por haber podido ser sus testigos.

Diego Acosta

JESÚS…Personal

PERSONAL

Cómo vamos a lavar los pies de nuestro Señor con nuestras lágrimas si no tenemos un corazón quebrantado?

Cómo arrodillarnos en Su Presencia sin un espíritu doblegado a Su voluntad?

Cómo contar con Su benevolencia sin un corazón humillado?

Pero Suya es la Misericordia, Él hace en nosotros todas nuestras obras, Él prepara nuestro corazón para recibir Su bendición.

Texto: Salma Ferreira

NO A HALLOWEEN

PERSONAL

En este día hay quienes sin pensar, simplemente por inercia siguiendo las normas y modas del mundo, se aprestan a celebrar una fiesta.

Como es posible que se celebre una fiesta con muertos, espíritus malignos, con consagraciones a seres infernales?

Incluso se ignora de manera perversa, lo que la tradición celta imponía como forma de no verse afectados por los espíritus del mal: La ofrenda de niños para que las familias no padecieran las maldiciones.

Por qué no se comenta que en este el sacrificio ritual de niños, era casi normal?

Incluso lo que se presenta como una simpática costumbre, la del truco o trato, no es otra cosa que la forma de evitar que un espíritu malévolo, maldijera a una casa y a todos sus habitantes, trayendo toda clase de desgracias sobre ellos.

Las calabazas iluminadas tenían el propósito de no encontrarse con este maligno, que se conocía como Jack.

En definitiva, estamos en libertad de celebrar Halloween, pero asumiendo sus consecuencias. La rebeldía contra lo dispuesto por Dios tiene su costo.

Dios es un Dios de vida y no de muerte.

Recordamos: Jesús declara en Juan 8:12

Yo soy la luz del mundo;
el que me sigue, no andará en tinieblas,
sino que tendrá la luz de la vida.

Estamos advertidos!

Diego Acosta

 

 

MIEDO a los espíritus de los muertos

PERSONAL

Una de las características de esta celebración de los celtas, era que resultaba conveniente disfrazarse para confundirse con los malos espíritus que se mezclaban con los vivos.

En el solsticio del otoño, cuando se daban por terminadas las cosechas en Irlanda y comenzaba un nuevo año céltico, esta práctica de confundirse con los malos espíritus, generó varias situaciones.

Una era la de los disfraces y otra la de realizar banquetes en las tumbas de los muertos familiares, como otra forma de confundirse con los espíritus que esa noche se consideraba estaban liberados para deambular entre los vivos.

La iglesia católica quiso “cristianizar” este evento y creó el día de todos los santos, que se celebra el primero de Noviembre.

En realidad Halloween, puede interpretarse como la noche de brujas o la noche de la víspera de los difuntos. La Palabra de Dios nos enseña que no debemos de tener tratos con los muertos ni mucho menos intentar comunicarnos con ellos.

La participación de los niños en Halloween, debe ser un llamado de atención para los padres y preocuparse para que en ningún caso los hijos participen de lo que se “celebra” en este día.

Diego Acosta

NO DEBEMOS CELEBRAR HALLOWEEN

PERSONAL

Podemos celebrar los creyentes Halloween?

Esta pregunta ha sido formulada tantas veces, que sorprende que haya personas que se llamen hijos de Dios y tengan dudas de tanta profundidad.

Y surgen más preguntas?

Que se les enseña en sus congregaciones?

O tal vez en sus congregaciones se celebre Halloween?

Lo cierto es que históricamente hablando los celtas creían que cuando llegaba su año nuevo, la línea que unía el mundo con el de los muertos, permitía que los espíritus buenos y malos podían pasar a través de ella.

Por esta razón utilizaban máscaras para asustar a los espíritus malignos que se podían presentar en los pueblos que habitaban. Otros en cambio, celebraban banquetes en las tumbas de los antepasados familiares.

Con estos antecedentes es posible si podemos celebrar Halloween?

Incluso es completamente contrario a lo que nos enseña la Palabra de Dios, que nuestros hijos participen de los festejos que puedan realizarse en los colegios donde estudian.

El endeble argumento de que si mis hijos no participan de Halloween quedarán marginados del resto de los niños, puede ser contestado con las explicaciones que se les deben dar y con las enseñanzas que reciben acerca de Jesús.

No celebrar Halloween no es una opción. Es una decisión basada en la Palabra de Dios.

Diego Acosta