DÍA DEL PERDÓN

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Con el anochecer comienza el día más sagrado del calendario hebreo: El Día del Perdón, la jornada durante la cual el Eterno pone fin al juzgamiento de la humanidad y sella su dictamen, preferentemente en el Libro de la Vida.

Los judíos de todo el mundo conmemoran este acontecimiento que tiene al ayuno como protagonista, el único decretado en la Torá, desde hace alrededor de 3.300 años.

Es el día del arrepentimiento por las malas acciones y el tiempo en el que se busca poner fin a los hechos que deben ser perdonados y se busca la reparación por los daños cometidos.

La reconciliación es una cuestión interior, que permitirá que en el futuro no se vuelvan a repetir los mismos errores y lograr que se recuperen los mejores valores de cada uno.

De allí que se hable arrepentimiento, perdón y reconciliación.

Es el día en el que se sugiere que toda persona debe mirar a lo largo de su vida en cinco direcciones:
-Hacia Adelante, para saber a donde se dirige,
-Hacia Atrás, para recordar de donde se viene,
-Hacia Abajo, para no pisar a nadie,
-Hacia los Costados, para saber quién lo acompaña en los tiempos  difíciles,
-Hacia Arriba, para saber que siempre hay alguien que lo está cuidando.

Diego Acosta

 

 

EL VALOR DEL PERDÓN

El perdón es una de las expresiones mayores del Amor,
razón por la que nos es tan difícil perdonar
como pedir perdón.
Más difícil todavía es pedir perdón
a quienes nos causaron daño,

por los pensamientos que tuvimos hacia ellos.
Diego Acosta – MENSAJE

5781: Perdón por el error

Al anunciar el nuevo año judío, el Rosh Hashaná me equivoqué
y en lugar de hablar del año 5781, hablé del año 5780.
La Biblia nos enseña con infinita Sabiduría, que el que crea estar en lo alto, que se cuide de no caer. En este caso, no por pensar que estaba en lo alto, sino por creer que hay errores que es imposible cometer. Perdón.
Diego Acosta – PERSONAL

YOM KIPPUR

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En Israel se conmemora el Yom Kippur, el Día de la Expiación o Día del Perdón, la fecha más solemne de la vida del pueblo judío.

Se inicia 10 días después de haberse celebrado el Año Nuevo y tiene el propósito de expresar el arrepentimiento sincero por los pecados cometidos ante el Eterno.

Se ayuna para expiar los pecados mediante la penitencia pues el comer y el beber y demás placeres corporales nos incitan a continuar en la persecución de lo material y evitan que el alma procure la verdad.

Además se visten ropas blancas como señal de pureza en esta jornada dedicada a la vida espiritual, las plegarias y la meditación en las sinagogas. En el día más sagrado del judaísmo se recitan cinco plegarias.

En 1973 Israel sufrió durante esta jornada de Yom Kippur el ataque de varias naciones árabes, en la que sería la última gran confrontación a gran escala en la región.

Diego Acosta

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LA CONFIANZA

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David es autor de numerosos Salmos, en los que deja claramente manifestada sus actitudes frente al Creador.

Pocos hombres como él pueden exhibir luchas personales y también tantas muestras de confianza en el Eterno.

Su vida se torna como una suerte de gran espejo donde se magnifican todos los hechos de un hombre y todos aquellos que lo convierten en un personaje ejemplar.

Así como en la vida del Rey hay cosas que cuestionar y alabar, pensemos que del mismo modo también en nuestra vida hay situaciones similares.

Es evidente que la idea del gran espejo, aleja toda posibilidad de comparación entre quién fue uno de los grandes hombres de Israel, con cada uno de nosotros.

Pero es bueno que consideremos un aspecto de David, que es digno de valorar como uno de sus más notables méritos.

Y no es otro, que a pesar de su humana condición, tuvo  siempre una ejemplar relación con el Señor.

Teniendo todo esto en cuenta, es bueno reflexionar en forma personal acerca de la vida de David y la de cada uno.

Bien podría decir, que como en la vida del Rey, en mi vida hubo dos tiempos claramente definidos. Uno en los que pensé que podía luchar contra el mundo y otro en los que comprendí que sin el Soberano nada podía hacer.

Así es como cuento mis errores, mis iniquidades y mis malos procederes, sabiendo que en el arrepentimiento de todo, está el principio del Perdón que es el único que nos redime.

Seamos como David: Que el amor y reverencia hacia el Supremo, sea más grande que nuestros errores.

Salmo 19:14

Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti,
Oh Jehová, roca mía, y redentor mío.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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