Ante la celebración comercial del Día de la Madre, recordemos el Evangelio de Lucas,
cuando la joven que iba a ser la madre de Jesús
dio un grandioso ejemplo de obediencia y el testimonio
de su profunda fe. Diego Acosta- – MENSAJE
Jesús era amigo de Lázaro y de sus dos hermanas: Marta y María, que vivían en Betania, muy cerca de Jerusalén. En una visita que les hizo, quedó en evidencia el carácter hospitalario de Marta.
Tanto fue que le reclamó a Jesús por la actitud de su hermana de no ayudarla en las tareas, pero Él le respondió que estaba afanada y turbada por muchas cosas, pero solo una era necesaria.
Y de esta manera pretendió dejarle en claro, que lo importante eran sus enseñanzas y no las preocupaciones que estaba mostrando Marta como anfitriona.
Es importante advertir que Jesús no la reprendió, sino que trató de que entendiera que siempre deberíamos escoger entre dos alternativas, buscando siempre la más relevante.
Incluso el conflicto que le planteó Marta porque su hermana María permanecía a sus pies, escuchándolo, no tenía la menor importancia, por cuanto era su Palabra lo que más les valía escuchar.
Muchas veces los afanes, aunque sean legítimos, nos impiden tener la perspectiva de lo Verdadero y de lo que puede edificar nuestra propia vida.
En el episodio de la resurrección de su hermano Lázaro, Marta exhibe la dimensión de su fe aunque el Señor hubiera llegado demasiado tarde, según ella, para devolverle la vida a su hermano.
Marta le dijo al Hijo del Hombre: Sí, Señor… Creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, que ha de venir al mundo según consta en el Evangelio de Juan 11:27.
No debemos juzgar a quienes se afanan y preocupan en el servicio a Dios, al contrario, tratemos de que perciban, con Amor y Misericordia, que es lo mejor para sus vidas.
La joven nazarena que estaba desposada con José, cumpliendo el proceso hasta la consumación física del casamiento, recibió el anuncio celestial de que sería la Madre de Dios hecho Hombre, según leemos en Lucas 1:26-38.
La pregunta de María acerca de: Como será esto? Pues no conozco varón?, es decir que no había tenido relaciones físicas con ningún hombre, fue respondida de que sería por Obra del Espíritu Santo.
El debate sobre la pregunta de María, se cierra con el sencillo argumento de que en la vida de los judíos, no se contemplaba un casamiento sin que fuera consumado físicamente por sus miembros.
María respondió como lo hicieron siervos y profetas de Dios, según consta en Lucas 1:38, lo que demuestra la firmeza y profundidad de las convicciones de la nazarena.
La razón: Porque exponía su vida, al concebir un hijo sin estar casada según el rito judío y por lo tanto era digna de los castigos que se hacían a las mujeres en esa condición, es decir lapidación o apedreamiento.
José para evitar esta dramática situación decidió repudiarla, pero un ángel lo convenció de lo contrario y en obediencia aceptó a María, sabiendo que su maternidad era Obra Dina.
Tras ello María y José cumplieron fielmente con la demanda del imperio romano de censarse en Belén, pequeña población al sur de Jerusalén y que fue menospreciada por los hombres de su tiempo.
Allí llegaron y ante la falta de alojamiento nació Jesús en un establo, cumpliendo la promesa de Jehová Dios a David, según podemos leer en el Salmo 89:3-4.
La vida de María es la historia ejemplar de una Sierva de Dios que asumió ser la Madre del Mesías y luego formó una familia con José y sus cinco hijos. El hecho sobrenatural de la presencia del Hijo de Dios en la Tierra, tuvo materialización sobrenatural, a través de María.
María y Aarón hablaron contra Moisés porque había tomado una mujer cusita. Jehová los llamó y les advirtió que cuando tuviera un profeta se mostraría en sueños y María quedó leprosa. EN ESTE DÍA
Juan fue el fruto de la unión de Elizabeth que era estéril y mayor y de su esposo Zacarías, a quienes un ángel anunció su nacimiento. Fue consagrado para servir a Dios y adoptó la condición de nazareno.
Un hecho asombroso se registra en los Evangelios, cuando María fue a visitar a su prima Elizabeth, Juan se movió en el vientre de su madre, celebrando la presencia de la madre de Jesús.
Su nacimiento es paralelo con el de Jesús y se puede afirmar que él puso término a casi 400 años de silencio profético y es el puente entre el Antiguo y el Nuevo Testamento. Es también el último profeta de la era precristiana.
Su misión fue la de anunciar el nacimiento del Mesías y de poner de manifiesto la necesidad de arrepentirse pues se había acercado el Reino de los Cielos.
Razones por las que es considerado un profeta singular y también el primer evangelista de la nueva era determinada por el nacimiento de Jesús. De allí que se puede recordar a Isaías 40:3 Voz que clama en el desierto: Preparad camino a Jehová; enderezad calzada en la soledad a nuestro Dios.
Al contrario de Jesús, Juan no se dedicó a buscar a la gente sino que esperaba que ellos se acercaran hasta el lugar donde predicaba y bautizaba en el desierto de Judea en uno de los márgenes del río Jordán.
Su mensaje fue claramente definitorio del comienzo de una nueva época en el Plan de Dios para la Salvación de los hombres. Su figura es teológicamente la más importante de los Evangelios.
Su autoridad escatológica queda demostrada por la imperativa necesidad de la acción inmediata al proclamar el Arrepentimiento, como algo necesario ante el advenimiento del Reino de los Cielos o del Reino de Dios.
Se declaró menor que Jesús y se subordinó a ÉL y los bautismos que practicaba contribuían a la purificación relacionada con el arrepentimiento.
La forma de proceder de Jesús provocó su confusión al punto que envió a sus discípulos para confirmar si Él era realmente el Cristo. Esta faceta lo muestra en su condición humana más rotunda.
Tras su trágica muerte ordenada por Herodes, sus discípulos se esparcieron por diversos lugares del mundo conocido. En cuanto a sus restos mortales, sobre el cráneo se asegura que se encuentran guardados en: Constantinopla en Turquía, Amiens en Francia, Roma en Italia y en Munich en Alemania.
En el Islam se lo considera como otro de los profetas. Juan el Bautista, es uno de los personajes más relevantes de la cristiandad.
EL SIGNIFICADO DEL COMPROMISO…! Obligación no es sinónimo de compromiso, la obligación supone cumplir con lo que debemos el compromiso es ser fieles al Pacto con Dios. El casamiento, es un ejemplo del elevado sentido que tiene ser fieles al compromiso. Diego Acosta – MENSAJE
CONGREGACIÓN SÉPTIMO MILENIO
Utilizando la Sabiduría de Eclesiastés, una vez más recordamos la frase: NO hay nada nuevo bajo el sol.
Es una antigua práctica la de utilizar a un gran personaje, para lograr réditos personales. Y si ese personaje es Jesús, las cuentas parecen ser de resultados más que satisfactorios.
La autora de un best sellers, ha escrito un libro donde una vez más se utiliza a Jesús, en el centro de una trama en la que vive casado con una mujer.
Apelando a las medias verdades y/o a la ignorancia de sus lectores, menciona por ejemplo que el origen del libro se puede encontrar en los años en los que no se sabe nada del Hijo del Hombre.
Se refiere al tiempo que transcurre entre los 12 años y los 30, en los que inició su Ministerio Terrenal. Falso, los mismos judíos, hablaron de Jesús, como el hijo del carpintero que vivía en Nazaret.
Lo recordamos: Mateo 13:55 ¿No es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos, Jacobo, José, Simón y Judas?
La alusión a José y a su oficio que ejercía en Nazaret, es más que obvia. Por eso hablábamos de las medias verdades, que no son otra cosa que una mentira.
Sí se sabe que hizo Jesús entre los 12 y los 30 años. Vivió en Nazaret con su familia.
La blasfemia que podría ser argumentada para hacer una referencia a este libro, puede ser aplicada. Pero somos partícipes de que no ofende quién quiere, sino quién puede.
Se puede agraviar, ofender a Jesús?
NO, pero sí es evidente que se lo puede utilizar con fines inconfesables, pero muy reedituables como puede ser un libro que probablemente se convierta en un gran negocio para su autora.
La Santidad de Jesús,está fuera del alcance de los humanos y más si solo son mercaderes con apariencia de escritores.
La vida del hijo de Isabel prima de María,
tiene excepcionales contornos pues su presencia en el desierto de Judá fue anunciada por el profeta Isaías además de ser destacado como de similares condiciones del profeta Elías. Juan el Bautista, anunció la venida del Mesías. JESÚS Y MATEO
En el tercer Capítulo del Evangelio de Mateo aparece
Juan el Bautista, cuya vida se desarrollaría en el desierto de Judea y cuyo nombre fue originalmente Zacarías. Isabel, su madre y prima de María, fue quién bendijo el embarazo
de la que sería madre de Jesús. JESÚS Y MATEO