EL CASAMIENTO

DEVOCIONAL

El anuncio de un casamiento muy cercano en lo familiar, siempre es motivo de alegría. De mucha alegría!

Lo cierto es que cuando dos personas deciden dar un paso tan importante, están convirtiendo su compromiso personal en otro más relevante todavía.

Están declarando delante de Dios que están dispuestos a asumir la responsabilidad que supone el matrimonio, como la norma suprema establecida para la relación entre un hombre y una mujer.

Sin dejar de reconocer que hay muchas parejas que viven sin casarse y que cumplen a su manera con el compromiso espiritual, no es menos cierto que el compromiso ante los hombres adquiere otra dimensión.

Los términos ambiguos desaparecen y queda lo verdadero: La decisión de abandonar los argumentos mundanos, para hacer suyos los del Eterno.

Y esto es motivo de alegría, de otra forma de alegría también, porque exalta la familia como elemento superior de una sociedad que sin rumbo, pretende negarla.

Génesis 2:24
Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre,
y se unirá a su mujer,
y serán una sola carne.

Diego Acosta / Neide Ferreira

EL SIGNIFICADO DEL COMPROMISO

 

EL SIGNIFICADO DEL COMPROMISO…!
Obligación no es sinónimo de compromiso,
la obligación supone cumplir con lo que debemos
el compromiso es ser fieles al Pacto con Dios.
El casamiento, es un ejemplo del elevado sentido
que tiene ser fieles al compromiso.
Diego Acosta – MENSAJE
CONGREGACIÓN SÉPTIMO MILENIO

SER JOVEN…!

Blog del TIEMPO!

Como algunos teoremas matemáticos, la definición de joven tal vez pueda explicarse mejor pero a partir de lo contrario.

Una persona mayor, podrá hablar de lo que significa la juventud, dependiendo de cómo hayan sido esos años en su experiencia personal.

Esa es una visión a partir de la cual se podrá hablar de un tiempo maravilloso o de un período olvidable.

Lo cierto es que ser joven es ante todo un tiempo que debe ser vivido con alegría y responsabilidad. La alegría por la fuerza vital que se tiene en esos años y la responsabilidad, por saber que es algo que como todo, cumplirá su ciclo.

Ser joven debe significar tener un compromiso sólido con la familia, con los estudios que debemos atesorar, con la iglesia donde debemos aprender a seguir a Jesús y a servir.

Los que no lo somos, a su vez debemos recordar cuanto sufrimos por la falta de respeto de los mayores, por ser mandados sin misericordia y por ser tratados como los muchachos-para-todo.

En la búsqueda de ese equilibrio ser joven representa en el presente una responsabilidad más grande que nunca, para quienes transitan esa edad maravillosa.

Para quienes no lo somos, ser joven representa una hermosa oportunidad de transferir conocimientos, de guiar por el buen Camino y de respetar a personas, que tienen menos años que nosotros.

A Jesús los judíos lo recordaron como al hijo del carpintero, porque fue fiel a su deber de obediencia y de trabajar con José. No lo olvidemos!

Diego Acosta

www.septimomilenio.com