LOS NO CREYENTES Y SEMANA SANTA

El sistema religioso ha relegado el hecho fundamental
del sacrificio de Cristo en la Cruz y su Resurrección,
que es el triunfo sobre la muerte.
Por su sacrificio recibimos el perdón por nuestros pecados.
Todo lo demás es tradición.
Mensaje Pr Ramón Ubillos
Iglesia Cuerpo de Cristo – España

 

 

 

LAS CUATRO GRULLAS

DEVOCIONAL

Estudiando en la Palabra de Dios, recordé a los cuatro jinetes del Apocalipsis y a su obra de destrucción y muerte. Como siempre, esta lectura impresiona por la magnitud casi inimaginable de las tragedias que se abatirán sobre la especie humana.

Con esos pensamientos me acerqué a la ventana de mi casa y para mi mayúscula sorpresa, pude ver como volaban cuatro grullas cumpliendo con su viaje migratorio.

La sorpresa fue por varias razones. Una de ellas, la del número, porque eran la misma cantidad que los jinetes, solo que en este caso lo que vino a mi corazón es que estaba frente a la maravilla del mundo espiritual, tras recordar lo que ocurriría en el mundo material.

Y ese vuelo simbolizaba como los hijos de Dios debemos dejar de mirar las circunstancias y elevar nuestros ojos hacia lo Alto, para buscar la Majestad del Eterno.

Y también significó consuelo y aliento frente a las revelaciones del Libro de Juan, que nos recuerda que el Plan del Todopoderoso se cumplirá pronto.

Apocalipsis 6:8
Miré, y he aquí un caballo amarillo,
y el que lo montaba tenía por nombre Muerte, y el Hades le seguía;
y le fue dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra,
para matar con espada, con hambre,
con mortandad, y con las fieras de la tierra.

Diego Acosta / Neide Ferreira

Palabras de vida o muerte

Cuando bendecimos damos vida
y cuando maldecimos damos muerte,

este es el gran valor de las palabras
que salen de nuestra boca

que son el reflejo de lo que tenemos en el corazón.
Seamos sabios con el don que Dios nos concedió
para que sea siempre de bendición.
Diego Acosta – MENSAJE DOMINICAL

LO SINIESTRO

Blog del TIEMPO!

Lo último de lo último en materia de tendencias…es visitar lugares macabros, allí donde la tragedia humana se manifestó con la vida cegada de hombres y mujeres.

Es verdad que hay personas a las que les place sufrir, tener miedo o se sienten atraídas por el dolor de otros seres o les despierta el morbo del sufrimiento que padecieron.

Será por eso que ahora debemos visitar determinados lugares?

Como se ha convertido en una tendencia, hay quienes lo vivirán con fruición y otros lo harán con gusto, solamente para estar a la moda, como nos sugiere el mundo que hagamos.

Por qué exaltamos la muerte o el sufrimiento?

Por qué no nos alegramos por existir?

En esto es que el turismo de la muerte se diferencia de lo que legítimamente podemos llamar turismo histórico. No es lo mismo visitar los tremendos sucesos como el de  Pompeya a recorrer el escenario de asesinatos rituales o de accidentes nucleares.

Se trata de elegir entre la muerte y la vida!

Más grave, se trata de recuperar la capacidad de discernir!

Diego Acosta

www.septimomilenio.com

ATENTADO CONTRA UNA MEZQUITA

Blog del…TIEMPO!

Haciendo un elemental ejercicio de coherencia, comentamos el brutal atentado contra una mezquita en Quebec, en Canadá, que provocó la pérdida de la vida de seis personas.

La coherencia está relacionada con nuestros reclamos, permanentes y sostenidos durante muchos años, de reclamar a los musulmanes la condena de los actos terroristas protagonizados por sus hermanos de fe.

Por esta razón repudiamos este atentado contra personas inocentes, entregados a su creencia en un lugar natural para hacerlo.

Cuando se produce un atentado terrorista ejecutado por musulmanes, reclamamos la condena por el hecho por su colectividad. Reclamamos por la falta de condena y por las celebraciones por las muertes de los infieles.

En este caso repudiamos la violencia practicada contra los musulmanes, porque ninguna idea, ninguna religión, vale lo que una vida humana. No celebramos la muerte de nadie ni la por la tragedia de cada familia.

Dios es el Único que tiene Autoridad sobre la vida!

Diego Acosta

www.septimomilenio.com