VANIDAD Y ÉXITO

 

DEVOCIONAL 

En los años del ocaso personal, se entienden cuestiones que son difíciles de percibir, cuando el impulso de la juventud alienta el esfuerzo desmedido y los afanes por la gloria del triunfo.

De pronto un día nos damos cuenta que hemos sido unos temerarios buscadores de algo tan irreal como para volver inútiles los intentos de alcanzar una cima, que se muestra esquiva y distante cuando creemos que nos hemos acercado a ella.

La cima tiene el nombre de éxito y muchos somos los que nos entregamos a escalar ese propósito, arriesgando no solo la vida personal sino la de quienes nos rodean y afectando a la familia, que tiene el doloroso privilegio de ver tanto esfuerzo que destruye en nombre de la esquiva gloria.

En el ocaso luego de haber aprendido con muchos golpes esta lección, miramos a nuestro alrededor y podemos ver las sonrisas de quienes no se dejaron engañar por el mundo y sus mentiras y disfrutaron de la vida sencilla de quienes Dios cuida por su humildad y mansedumbre.

Proverbios 30:8
Vanidad y palabra mentirosa aparta de mí; No me des pobreza ni riquezas; Manténme del pan necesario.
Diego Acosta / Neide Ferreira

por que nos desnudamos

POR QUÉ NOS DESNUDAMOS…?

ANTIVIRUS

Cada día más podemos ver como las mujeres y los hombres practican la moda de la desnudez.

Es evidente que si lo hacen es porque algún beneficio piensan obtener, siempre ligado con el dinero o cumpliendo con el afán del éxito.

Pero si nos ponemos a pensar, el valor que tiene un desnudo la cuestión cambia totalmente de perspectiva y entonces podemos llegar a conclusiones que nos devuelvan a lo razonable.

Obviamente estamos hablando de los desnudos con propósitos comerciales o lucrativos o como le queramos llamar. Lo que sí sorprende es que exhibirse de esta manera, nos puede llevar a pensar si cada persona que lo hace no tiene otros argumentos que su cuerpo, para buscar notoriedad.

En estos casos, es triste la conclusión, porque pone en evidencia que quizás estemos perdiendo el respeto a nuestro propio cuerpo al mostrarlo sin tapujos por el mejor afán de lograr un beneficio.

Tal vez estemos perdiendo el valioso significado del respeto a la intimidad y a los valores perdurables que estableció Dios cuando fuimos Creados.

Diego Acosta