NEGARSE


Pocas cosas en la vida son más difíciles de entender como nuestra negativa a aceptar la realidad, luchamos contra ella y nos enfrentamos a retos que son verdaderamente inalcanzables.

A pesar de las evidencias nos debatimos y nos negamos a aceptar lo que para muchos, son verdades que prácticamente no tienen discusión, porque están basadas en sólidos fundamentos.

Podemos pensar que la lucha contra la realidad forma parte de un momento de nuestra vida, quizás porque somos muy jóvenes o porque tenemos poca experiencia.

Sin embargo los dos argumentos se rebaten por sí mismos, al constatar cuantos casos hay de personas mayores que también están entregados a la lucha contra la realidad.

Contra qué realidad luchamos? Qué realidad negamos? Se trata de debatirnos contra la peor de las realidades: que es la que sabemos que es la Verdad y no lo que nosotros argumentamos.

Quienes un día conocieron a Dios y luego lo niegan, están luchando contra la realidad más absoluta y por eso libran batallas que están perdidas desde antes de comenzar.

Tengamos amor y misericordia por las personas que se encuentran en esta situación, ayudándolas con el ejemplo de nuestras vidas y con lo que Dios ha hecho en nosotros.

Difícilmente podamos utilizar otros argumentos distintos a éstos, porque las palabras siempre originan debates, pero los hechos siempre se demuestran por sí mismos y es prácticamente imposible negarlos.

2 Timoteo 2:13
Diego Acosta García

POR QUÉ LEER?

Es sorprendente el tiempo que le dedicamos a todas aquellas cosas que nos gustan o que nos entretienen y el que le dedicamos a lo que verdaderamente tiene importancia.

En realidad de lo que se trata es de utilizar con sabiduría nuestro tiempo, para administrarlo de una manera diferente a la forma en que lo hemos hecho hasta el presente.

Podríamos pensar: Por qué habíamos de cambiar de un momento para otro? La respuesta es: Simplemente porque un día hemos advertido que estábamos equivocados y llegó la oportunidad de enmendar el error.

Es necesario aclarar que es bueno tener cosas que nos gusten y nos entretengan, lo que es malo es que ocupen un lugar desmedido a lo largo de cada día.

Todos estos juicios están relacionados con el tiempo que le dedicamos a la Palabra de Dios, a estudiarla, escudriñarla y por encima de todas las cosas, a ser capaces de entender porqué  debe ser nuestra Guía.

Muchas veces nos debatimos en la incertidumbre, sin saber qué hacer, qué decisión tomar y como resolver los problemas que nos afligen o nos preocupan.

Debemos aprender a tener la certeza que la mejor Guía que podamos tener es la Biblia, porque en ellas están contenidas la Sabiduría y el Amor de Dios por todos nosotros.

Salmos 73:24
Diego Acosta García

SÉPTIMO MILENIO: BUSCAN IMPONER LA LEY SHARIA EN MÁS PAÍSES MUSULMANES

 

Una de las consecuencias que originó la victoria de Israel en la llamada Guerra de los Seis Días de 1.967, fue la derrota del “arabismo” y el comienzo del crecimiento del movimiento musulmán.

De allí la importancia que tienen las elecciones que se están celebrando en Egipto, puesto que si triunfara el candidato de los Hermanos Musulmanes, se incrementará la presión para que el Parlamento pueda elaborar una constitución basada en la Sharia.

Esto ocurrirá a pesar de que aproximadamente casi la mitad de los votantes del país se han pronunciado a favor de candidatos seculares y de que alrededor del 10 por ciento de la población es cristiana copta.

Lo mismo ocurre en Libia, donde las autoridades provisionales han sugerido que la Ley Sharia, será la fuente de legislación de la futura Constitución del país, luego del derrocamiento de Gadafi.

En Túnez las autoridades surgidas de las últimas elecciones, anunciaron en cambio, que no utilizarán la Sharia, como fuente para elaborar la nueva Constitución del país.

Fundamentaron su decisión en la necesidad de establecer un consenso con gran parte de la sociedad tunecina que apoya a los candidatos seculares, lo que ha provocado la reacción de los extremistas musulmanes.

Concretamente el líder de Al Qaida, ha condenado en términos enérgicos esta decisión del partido islamita moderado, que está en el poder luego de los últimos comicios.

A propósito de esta cuestión el líder sucesor de Bin Laden declaró: Habéis escuchado que algún hospital diga que no tiene nada que ver con el tratamiento de enfermos?

Ampliando sus declaraciones manifestó: Habéis visto un partido comunista que no inste al comunismo o que una agrupación democrática o laica, que anuncie que no quiere aplicar sus principios? Obviamente, la respuesta es no.

En la Franja de Gaza, el Ministro del Interior islamista perteneciente a Hamás declaró: Se mantendrá la aplicación estricta de la Sharia, no habrá paz con el  secularismo.

Agregó: La única paz es primero con Dios, luego con la yihad, sin especificar si hacía referencia a la lucha espiritual o a la lucha armada, luego con la resistencia y luego con la gente y los martes.

Es evidente que la radicalización de los musulmanes en varios países árabes, sigue anunciando tensiones y graves amenazas a la existencia de Israel como estado soberano.

Fuentes: ABC – España

Diego Acosta García

ANTE EL DESÁNIMO

Muchas veces nos podemos encontrar ante una situación que nos lleve al desánimo, mucho más cuando es inesperada y cuando se origina por causa de una persona amada.

Estamos hablando de esos problemas que nos pueden surgir con nuestros cónyugues, hijos, hermanos u otros familiares directos, con quienes las confrontaciones son más difíciles.

Nos podemos preguntar: Ante un problema, nos podemos desanimar? La respuesta es afirmativa, pero nos debe llevar a la reflexión.

A pensar que en nuestra condición de hijos de Dios, el desánimo es un sentimiento, una emoción, que de ninguna manera debe mezclarse con nuestras reacciones.

Es comprensible el desánimo e incluso el enfado, pero en ningún caso debemos permitir que una situación de este tipo se convierta en algo que controle nuestros pensamientos y nuestras decisiones.

Dejarnos llevar por los sentimientos, por las reacciones que surgen de hechos inesperados, nos puede conducir a otros hechos y a otras situaciones peores aún, que la que provocó el problema inicial.
Nuestra reacción frente al desánimo es orar para que sea Dios quién obre, para que sea

Él quien resuelva cualquier situación que pueda haberse originado, entre hombres que somos falibles y sentimentales.

1 Crónicas 22:13
Diego Acosta García

LA RESTAURACIÓN

Una de las más sorprendentes promesas que recibimos los seres humanos, es la de la restauración espiritual y física. Es algo que nos cuesta entender y en muchos casos aceptar.

La restauración supone un cambio que devuelve a un objeto a su apariencia original, lo que en términos de valoración de la sociedad eleva al grado de arte, algunos resultados.

Este concepto se entiende perfectamente, pero nos cuesta interpretar lo que significa que una persona pueda ser restaurada. Y las dudas se amplían cuando se trata de una relación restaurada.

La complejidad de las emociones humanas tornan muchas veces en algo fuera de toda lógica, que los vínculos entre dos personas puedan ser restaurados.

Sin embargo, la restauración de las relaciones entre un hombre y una mujer,  por ejemplo, es absolutamente posible desde la perspectiva espiritual.

Es una de las más notables obras que puede realizar el Espíritu Santo, cuando actúa sobre una determinada situación, produciendo un cambio tan significativo como duradero.

Quizás la medida de nuestra incapacidad para modificar separaciones o divorcios, es lo que determina dudar de la restauración espiritual. No limitemos al Espíritu Santo en su obra maravillosa de reconciliación!

Zacarías 9:12
Diego Acosta García

AHORA…

Los hombres y mujeres de nuestro tiempo deseamos lograr todo lo que deseamos en el momento… podríamos decir que estamos viviendo en la civilización del “ahora”.

Casi frenéticamente avanzamos hacia nuestros objetivos, no importan las circunstancias ni los medios que empleemos para lograrlos, la cuestión es obtener todo… ahora.

El “ahorismo” se ha convertido en el signo de la sociedad que ha perdido la capacidad de esperar ni un solo minuto, incluso cuando esta actitud está en contra de toda razonabilidad.

Por qué vivimos de esta manera? Que nos está pasando a los seres humanos? Si tuviéramos que responder por nosotros mismos, diríamos que nuestra incapacidad para esperar está relacionada con nuestras dudas.

La apremiante necesidad de resolver todo en el momento, descubre que tenemos miedo en saber lo que nos depara el futuro y por eso queremos saber todo rápido.

No tenemos capacidad de esperar porque el ansia nos domina y el ansia está relacionada con nuestra falta de confianza en nosotros mismos. El vértigo controla por completo nuestra capacidad de entendimiento.

Lo más preocupante es que ni aún así, volvemos nuestra mirada a Dios. Nos olvidamos que Jesús nos dejó un mensaje de Esperanza que sigue vigente. Abandonemos el ahora y pensemos en la Eternidad!

2 Crónicas 7:15
Diego Acosta García

LA ECONOMÍA ESPIRITUAL

Hace un cierto tiempo, predicábamos sobre la avaricia y pusimos como ejemplo lo que ocurriría si en una Iglesia, milagrosamente tuviéramos 100 millones de dólares o de euros para repartir entre los presentes.

La sorpresa fue generalizada cuando descubrimos que todos quienes asistíamos al Culto, lamentábamos no haber traído a nuestros familiares para que participaran de semejante acontecimiento.

Las conclusiones a las que llegamos nos llenaron de preocupación. Nadie se alegró de recibir una parte de esa cantidad, sino de la parte que pudieron haber recibido de haber pedido a sus familiares que los acompañaran.

Nos lamentábamos por no tener una parte mayor del reparto de dinero y no por el hecho de no haber puesto nuestro empeño en que otras personas vinieran a la Iglesia.

Quedó perfectamente claro que estábamos siendo víctimas de la avaricia, uno de los grandes males que afecta a la especie humana desde la Creación, según lo podemos constatar en el pasado como en el presente. Y podemos agregar que en el futuro.

Que nos sucede a los seres humanos con el dinero? Simplemente que nos domina la avaricia, el ansia incontenible de tener más de lo que Dios nos concede.

Nunca pensamos que Su medida es infinitamente mejor que la nuestra, porque nos conoce y sabe nuestros límites y sabe también el daño que nos podríamos hacer si nos permitiera obrar con avaricia.

Hebreos 13:5
Diego Acosta García

SÉPTIMO MILENIO: A 45 AÑOS DE LA GUERRA DE LOS SEIS DÍAS

Con la perspectiva del paso del tiempo, se puede afirmar que este conflicto armado, tuvo la importancia espiritual del cumplimiento profético de la unificación de la Ciudad de Jerusalén. Y el comienzo del SEPTIMO MILENIO?
La Historia nos recuerda que la escalada de agresiones lanzada contra Israel por sus vecinos árabes se agudizó de manera espectacular en los primeros meses de 1.967, en los que fueron contabilizados más 37 ataques.
Egipto dispuso la evacuación de las fuerzas de las Naciones Unidas del desierto de Sinaí y además sus tropas comenzaron a avanzar hacia la frontera judía.
La Voz de los Árabes irradiaba una categórica afirmación: Desde hoy ya no existe una fuerza de emergencia internacional que proteja a Israel. Se agotó nuestra paciencia. No nos quejaremos más a las Naciones Unidas sobre Israel.
El comunicado terminaba con una rotunda definición: El único método que aplicaremos contra Israel es la guerra total, que resultaré en el exterminio de la existencia sionista.
De esta manera Egipto, Siria, Irak y Jordania, explicitaban su firme decisión de hacer desaparecer a Israel, reuniendo una poderosa fuerza de más de 250 mil hombres, 2 mil tanques y 700 aviones.
Pese a los compromisos internacionales, Egipto cerró a la navegación el estrecho de Tirán, vital para el aprovisionamiento de Israel en su comunicación con el Golfo de Aqaba.
Frente a este cuadro las autoridades hebreas ordenaron un ataque preventivo en contra de Egipto, que se concretó con un devastador bombardeo sobre las unidades áreas.
En solo cuatro horas Israel consiguió casi el dominio total del espacio aéreo con lo que el curso de los acontecimientos cambiaron radicalmente. El milagro comenzaba a producirse!
Jordania atacó Israel, quizás por un error de interpretación de imágenes de los radares y por esta razón los dirigentes del estado hebreo decidieron responder al fuego.
Al cumplirse el tercer día de la guerra, el 7 de junio, las avanzadillas judías lograron la conquista de la parte Este de Jerusalén, por lo que la ciudad quedaba totalmente bajo la jurisdicción de Israel.
Luego del impresionante triunfo de Israel en la contienda fueron devueltos algunos de los territorios ocupados. Egipto recibió la totalidad del Sinaí, Jordania una parte de su superficie. También Israel devolvió la casi totalidad de la llamada Franja de Gaza.
De esta manera se permitía el establecimiento  de la Autoridad Nacional Palestina. Además de Gaza, la ANP, recibía alrededor del 40 por ciento de Cisjordania.
La Guerra de los Seis Días tiene como parte de sus hechos, el ataque de un navío de los Estados Unidos, el USS Liberty, por parte de las fuerzas israelíes, en lo que ha quedado definido como un “trágico error”.
Lo sustancial de la Guerra, es que alrededor del 93 por ciento de los territorios ocupados por los hebreos, fueron devueltos. Pero hay también otras consecuencias.
La más importante de todas es la unificación de la Ciudad de Jerusalén, la Ciudad de David, bajo la autoridad hebrea, que constituye el cumplimiento de otra profecía bíblica.
Pero además debe destacarse la derrota del “arabismo” encabezado por el presidente egipcio Nasser y el comienzo del proceso de “islamización” del mundo árabe.
Con la creación del Estado de Israel en 1.948 y la Guerra de los Seis Días, se cumplen varias profecías bíblicas. Estamos frente al comienzo de los acontecimientos relacionados con el SEPTIMO MILENIO?.

Diego Acosta García

LA LEPRA ESPIRITUAL

Históricamente la lepra ha sido una de las enfermedades más terribles que podían soportar los seres humanos, al punto que dos Capítulos del Libro de Levíticos en la Biblia, le dedican una especial atención.

Puede suponerse que con los adelantos de la ciencia médica la lepra ha sido derrotada, pero estamos como casi siempre frente a un grave error en base a enfocar todo desde un simple punto de vista material.

La lepra de la que nos habló Jesús, es mucho más graves que la física y también mucho más presente de lo que nos podamos imaginar o reconocer, en nuestra vida cotidiana.

El pueblo hebreo hablaba de la lepra como la enfermedad de las tres muertes y se estaban refiriendo a los estragos tremendos que causa la lepra espiritual, que no es otra cosa que la maledicencia.

Las tres muertes de la maledicencia afectaban a quién murmuraba, calumniaba o denigraba, afectaba a quién prestaba sus oídos para escuchar cosas tremendas y finalmente dañaba cruelmente a quién era objeto de esas palabras.

Se nos advierte que podemos bendecir o maldecir, dar vida o dar muerte, con la maledicencia que no es otra cosa que la lepra espiritual. Cuidemos nuestras palabras, las dichas y las oídas para no padecer y no hacer padecer gravemente.

Mateo 8:3
Diego Acosta García

LLAMAR LAS COSAS…
Los refranes populares muchas veces tienen conceptos engañosos o que tienden a confundirnos, pero otras veces nos revelan cosas que sería muy importante tener en cuenta.

En esto pensábamos cuando escuchamos a una persona decir: Es necesario volver a llamar a las cosas por su nombre. Pocas palabras que encierran una gran enseñanza.

Especialmente en este mundo en el que vivimos en el que todo se diluye en las medias palabras, en las indefiniciones, donde lo ambiguo parece que tiende a ser más importante que lo categórico.

Si nos ponemos a pensar en esta suerte de hablar sin decir nada, en decir cosas sin comprometernos, en asumir posturas equívocas, es bastante fácil vivir, podríamos decir que muy plácidamente.

Pero es así como debemos vivir? Si obramos así quién hablará de la Esperanza y de la Salvación? Es para esto que fuimos llamados? Cada pregunta, genera muchas respuestas.

Llamar las cosas por su nombre es una exigencia que nos obliga a ser fieles a nuestra creencia, aunque las circunstancias no sean las adecuadas para mantener posturas de firmeza.

No fuimos llamados a la ambigüedad y menos a participar del peligroso mundo de las semiverdades. No tengamos miedo a hablar de la Verdad y mucho menos a hablar con la Verdad.

Éxodo 23:22
Diego Acosta García