ELCRISTIANISMO, RELIGIÓN IMPERIAL

LA OTRA HISTORIA

Hacia finales del cuarto siglo, más concretamente en el año 380, Teodosio I adoptó una resolución de gran trascendencia para el imperio romano.

Estableció que el cristianismo católico, era la religión oficial del imperio, a través del Edicto de Tesalónica, que también fue conocido como: A todos los pueblos.

Teodosio I, fue el emperador que consiguió reunir bajo su mandato tanto a la parte occidental como a la oriental, quedando todo el imperio romano bajo su poder.

De allí la importancia que tuvo el Edicto de Tesalónica, estableciendo que el cristianismo era la religión oficial para todos los hombres y territorios bajo el dominio romano.

Es significativo recordar que los cristianos comenzaron a tener presencia en Roma, unos 70 años después de la muerte y Resurrección de Jesús y su Ascensión.

Alrededor del año 100 comenzaron a ser objeto de persecuciones, al igual que los judíos, acusados de ser los responsables de muchos de los episodios de gravedad que afectaron al imperio.

Hasta el año 100, los romanos tenían como máxima deidad al propio emperador, como ocurrió primero con Augusto y continuó con Julio César y con Marco Antonio, su sucesor tras ser asesinado.

A partir de esta situación comenzaron los problemas para judíos y cristianos, que debían adorar a los emperadores y no a su propio Dios.

Trajano, impuso un paréntesis en el hostigamiento a las dos minorías religiosas, pero tras su desaparición los ataques continuaron.

En el año Constantino se convirtió al cristianismo, honrando al Dios de los judíos y los seguidores de Jesús. Pero recién en el año 380, se oficializó cuál sería la religión oficial del imperio. Se iniciaba un nuevo proceso histórico, hasta el fin del poder de los romanos. Se iniciaba la consolidación de la iglesia católica romana.

Diego Acosta

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EL IMPERIO ROMANO ES CRISTIANO

HACIENDO MEMORIA – DCCXCIII

27 de Febrero de 380

El emperador Teodosio I, dispone que el cristianismo sea la única religión del imperio, tanto el de Occidente como el de Oriente.

Lo hizo a través del llamado Edicto de Tesalónica, siguiendo la  política que había adoptado Constantino favorable a la libertad de culto para los cristianos.

Este pronunciamiento sería el último entre el imperio occidental y el oriental.

Diego Acosta

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