LA MODA INDIA

ANTIVIRUS

Prácticamente todos los días en distintos medios de comunicación, se exalta el yoga como favorecedor de la vida de las personas.

En realidad se lo presente como un “ayudador” para quienes lo practiquen, para buscar bienestar corporal y también espiritual.

Estos mensajes son tremendamente traicioneros. No se dice nada del origen del yoga ni lo que en realidad significa su práctica.

El yoga tiene una profunda raíz religiosa, basada en las enseñanzas de Buda y originarias del budismo, por lo que tiene unas derivaciones más que importantes.

Quién practica yoga, aunque lo niegue, no le guste o no lo quiera entender, en realidad está practicando el budismo, que es totalmente contrario a Dios.

Algún mal intencionado podrá decir que Buda es otro dios, pero estará ignorando que Buda está muerto y que nuestro Dios es un Dios vivo y real.

Tengamos cuidado con el budismo disfrazado como yoga!

No es lo que parece y no es lo que quienes nos llamamos hijos de Dios debemos hacer!

Lo que supuestamente son buenas intenciones, en realidad es un ocultamiento perverso del budismo. Y un día se nos reclamará su práctica!

Diego Acosta

Audio: Jésica Juez

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SI AL YOGA, NO A JESÚS

LA OTRA HISTORIA

Resulta sorprendente la difusión que en los últimos años ha tenido la práctica del yoga. Su práctica es promocionada hasta para ser impartida en los colegios primarios.

Con gran habilidad se la presenta como una habilidad que permite desarrollar la concentración y contribuir a la paz interior.

Si esto fuera así, sería inobjetable!

Pero, como casi siempre la sociedad acepta determinadas propuestas, por la simple cuestión que ignora cuáles son sus orígenes.

Que significa yoga?

La palabra proviene de la India donde utilizando el idioma sánscrito clásico, se la deriva de jug, que quiere decir relacionar, unir, conectar.

El yoga se lo debe vincular con las prácticas religiosas del hinduismo, el hainismo y el budismo. Por tanto tiene una connotación espiritual relevante.

Lo que ocurre con su difusión, es que estas cuestiones relacionadas con principios religiosos son rigurosamente ignorados y entonces le damos al yoga, una motivación diferente.

Lo cierto y lo concreto que la práctica del yoga no es una inocente forma de practicar ejercicios, sino una forma de consagración a otros dioses.

Y de la misma forma en que se permite la difusión del yoga, nos podemos preguntar por qué hay tantas limitaciones y prohibiciones relacionadas con el Mensaje de Jesús?

Si el yoga está consagrado a otros dioses, por qué no podemos hablar del verdadero Dios y del Mensaje de Salvación que nos trajo su Hijo?

Diego Acosta

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