DEVOCIONAL 

Uno de los grandes interrogantes que nos formulamos quienes somos seguidores de Cristo, es saber para qué fuimos llamados. Y a veces nos preguntamos si Dios no se habrá olvidado de nosotros.

En realidad de un modo genérico todos hemos sido llamados, pero pocos hemos aceptado ese llamamiento. Y habiendo aceptado es cuando surge la gran pregunta. Siendo escogidos, tenemos la primera misión de alabar al Todopoderoso.

Pero eso no nos basta como respuesta y nos seguimos planteando la misma pregunta. Y lo entenderemos, cuando hayamos interpretado lo que significa que  muchos son los llamados y pocos los escogidos.

Los escogidos somos los que aceptamos seguir a Cristo, a arrepentirnos de nuestros pecados y tras recibir el Perdón nos planteamos cómo seguir creciendo. Podríamos decir que debemos ser pacientes y esperar que el Creador nos hable.

Y mientras tanto además de adorarlo podemos comenzar a poner en oración a todas las personas que conocemos y a todas las que no conocemos, a los que son nuestros amigos y a los que consideramos nuestros enemigos. En otras palabras somos intercesores!

Este es en sí mismo un motivo para lo que fuimos llamados y escogidos.
Recordemos, además, que Moisés tenía 80 años cuando Dios le encomendó que liberara a su pueblo de la esclavitud en Egipto. Por tanto el paso del tiempo, sólo demanda paciencia de nuestra parte para esperar la Voz del Soberano.

 

Mateo 22:14
Porque muchos son llamados, y pocos escogidos.
Diego Acosta / Neide Ferreira