LS FANTASÍA DE LA NOTORIEDAD

DEVOCIONAL

La fantasía del mundo sobre la notoriedad, impulsa a muchas personas a que conciban la idea de ser notorios, diferente a los demás. En otras palabras: sentirse superiores, a ser reconocidos, a ser admirados.

Esa necesidad lleva a quienes son víctimas de su propio afán, a adoptar prácticas que normalmente tal vez no utilizarían nunca, pero en esta nueva proceso hacia la notoriedad, se atreven incluso a desafiar los límites del tan temido ridículo.

Como afirmó el sabio bíblico, no hay nada nuevo bajo el sol, así que este afán por ser diferente a los demás, ni siquiera es algo novedoso, pues a lo largo de la historia sobran los ejemplos de seres ambiciosos, ególatras cuyas ansias desmedidas tuvieron penosas consecuencias para ellos mismos y para quienes les eran cercanos.

Buscar la notoriedad, es también una forma de rebelarse a Dios, pues es una evidencia que no estamos de acuerdo con Su Decisión, de Crearnos como somos y de ocupar el lugar que debemos en el Plan de Vida del Todopoderoso.

Nos bastaría ser sabios con la Sabiduría que viene de lo Alto, para no caer en esta siniestra trampa del diablo en contra de nuestra existencia, que nos lleva a sentirnos mejores y superiores que los demás,  olvidando que solo somos lo que Dios ha dispuesto que seamos.

 

1 Juan 2:16 

Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo.
Diego Acosta / Neide Ferreira