31 de Julio de 1826 – LA INQUISICIÓN ESPAÑOLA EJECUTA AL ÚLTIMO ACUSADO
Cayetano Ripoll fue acusado de hereje en 1824 por la Junta de Fe de Valencia. Fue arrestado en la casa donde vivía y apartado de sus funciones de maestro.
Fue acusado de cuatro delitos:
Sustituir la expresión Ave María por Alabado sea Dios
No acudir a misa ni llevar a sus alumnos
No saludar en la puerta de su casa el paso de la procesión
Comer carne el Viernes Santo
Ripoll fue ahorcado y es la última ejecución realizada por la Inquisición en Europa. Según los historiadores sus últimas palabras fueron: Muere un reconciliado con Dios y con los hombres.
A Palavra de Deus sempre nos ensina o que é melhor para cada um de nós.
Pensando nisto, me lembro daquela ocasião em que Eva se encontra com a serpente, que não é outro senão o próprio Satanás.
O que a Palavra nos ensina está relacionada com a solidão de Eva, mãe de todos os viventes, como está escrito em Gênesis 3:20.
Eva está sozinha!
Sua solidão converte-se em um elo frágil da corrente que tinha com Adão, o primeiro homem. E Satanás aproveita-se dessa ocasião com astúcia, agindo em forma de serpente para atacar a primeira vítima humana da sua maldade.
Posso até imaginar esse momento: Eva longe de Adão, passeia distraída, olhando e admirando a grandiosidade do Éden, o lugar que Deus preparou para que eles vivessem.
A serpente aparece, mas como duvidar de uma das criações do Grande Criador?
É muito difícil de fazer isso e também muito difícil de compreender. Eva estava sozinha, enfrentando uma situação desconhecida e, sem saber, cara a cara com nada mais nada menos o inimigo de Deus e, portanto, nosso inimigo.
Essa solidão em que Eva se encontrava, em uma situação tão delicada, tão frágil e tão propensa às tentações, é a que faz pensar na profundeza do que nos ensina a Bíblia.
Precisamos reunir-nos, congregar-nos, porque na comunhão com os irmãos somos mais fortes frente aos ataques do inimigo, que sempre ou quase sempre usa as tentações para atacar-nos.
A solidão da Eva se parece muitas vezes com a nossa!
Congreguemo-nos para poder enfrentar nosso inimigo!
La Palabra de Dios siempre nos enseña acerca de qué es lo mejor para cada uno de nosotros.
Este pensamiento viene a mí, recordando el momento en el que Eva se encuentra con la serpiente, que no es otro que el propio Satanás.
Eva está sola!
Se convierte en su soledad en un débil eslabón de una cadena que formaba con su esposo, el primer hombre, Adán.
La astucia de la serpiente le sirve perfectamente a Satanás para elegir el momento propicio para hacer su primera víctima de maldad.
Me puedo imaginar el momento: Eva está lejos del Varón, pasea mirando y admirando la grandiosidad del Edén, el lugar que Dios les ha dado para que vivan.
La serpiente se aparece, pero cómo dudar de una de las Creaciones del Hacedor?
Muy difícil de hacerlo y muy difícil de comprenderlo. Estaba sola enfrentando una situación desconocida y enfrentando sin saberlo, nada más ni nada menos que al enemigo de Dios y por consecuencia, nuestro principal enemigo.
Esa soledad de Eva en la que estaba en una situación tan delicada, tan frágil y tan propensa a las tenciones, es la que me hace pensar en la profundidad de la enseñanza bíblica.
Es necesario que congreguemos, porque con la comunión de los hermanos, somos más fuertes ante los ataques del enemigo, que siempre o casi siempre vienen a través de la tentación.
La soledad de Eva, tiene muchos parecidos con la nuestra!
Congreguemos para poder enfrentar a nuestro enemigo!
Entonces Jesús vino de Galilea al Jordán, a Juan, para ser bautizado por él. Pero Juan se lo impedía, diciendo: Yo necesito ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí? Pero respondiendo Jesús, le dijo: Permítelo ahora, porque así nos conviene cumplir toda justicia. Entonces se lo permitió,
Mateo 3:13-15
Me maravilla el respeto que Jesús tuvo por el ministerio que a Juan le había sido dado por Dios, cada uno tenía un cometido.
Respetar el trabajo de mis hermanos sin menospreciar su trabajo en el Señor dice mucho de mi amor por Dios y por el prójimo.
Cada uno tiene que dar conforme a su capacidad, y como dispuso en su corazón, no por obligación ni imposición, no aparentando ser lo que no se es, ni tampoco queriendo imitar lo que otro hace. Al que hay que imitar es a Jesucristo, pero servirle con los dones y los talentos que a cada uno le es dado.
¿Que pide Dios de mi?
Oh hombre, El te ha declarado lo que es bueno y ¿qué pide Jehová de ti? Solamente hacer justicia, y amar misericordia y caminar humildemente con tu Dios. Miqueas 6:8
Que vivas el verdadero evangelio, dar de comer al hambriento, vestir al desnudo, visitar a los enfermos, a los presos, cuidar de las viudas y los huérfanos…todo lo demás son doctrinas de hombres que imponen pesadas cargas que si no puedes llevar te acaban condenando, porque te crees que como no agradas a quien te las impone acabas creyendo, que al que no agradas es a Dios. Dios nunca enviará sobre ti una carga mayor de la que puedas soportar.
“Señor, llena mi corazón con tu amor de tal forma que pueda tener siempre presente lo que es más importante para ti y para la extensión de tu reino, el amor a Dios y al prójimo. Dame sabiduría y valentía para actuar con Justicia, bondad y misericordia en todo lo que haga y lo que diga, en el nombre de Jesús, amén.”
Sem nenhum motivo aparente, me veio à lembrança Judas Iscariotes, o traidor mais conhecido pelos homens.
Quando falei aparente, é porque no fundo sei que o Espírito nos desperta para pensar sobre certos assuntos.
Não sobre qualquer assunto, mas sim sobre um que é muito importante – A tradição representa uma das atitudes mais desdenháveis que nós, os seres humanos, somos capazes de cometer.
A definição de traição é: falta cometida por violar a fidelidade ou lealdade a ser mantida ou preservada.
Quanto traio alguém, violo a fidelidade que lhe devo a essa pessoa. Poderíamos pensar, com isto, que essa fidelidade é uma coisa que a outra pessoa espera que eu tenha para com ela.
E se estivesse enganada, porque eu nunca tive essa atitude de ser fiel? Do mesmo modo, seria uma falta, porque deveria ter esclarecido desde o começo: Eu não sou fiel, eu não posso ser fiel a você.
Esta situação está intimamente ligada à lealdade, que é outra coisa que uma pessoa poderia esperar de mim.
E Judas?
Ele violou a fidelidade e a lealdade que devia a Jesus. E também em relação aos discípulos com os quais esteve durante muitos meses ao lado do Messias.
Quando ele se converteu em traidor?
Quando deixou de ser fiel e de ser leal!
Esta questão tão inquietante que o Espírito Santo despertou no meu interior é muito perturbadora porque nos confronta com a nossa realidade pessoal.
Eu já traí a Jesus?
Em princípio, não. Pois a resposta está errada!
Traí a Jesus sempre que não fui fiel ou leal com o próximo. O pior das nossas faltas em relação a outras pessoas é que não só estamos faltando com elas, mas estando transgredindo para com Deus.
Sin ninguna razón aparente, vino a mi memoria Judas Iscariote, el traidor más conocido por los hombres.
Cuando digo aparente, es porque en el fondo estoy sabiendo que es el Espíritu el que nos llama a reflexionar sobre determinados asuntos.
No sobre cualquier asunto, sino sobre uno que es especialmente relevante: La traición constituye uno de los actos más deleznables que podamos cometer los seres humanos.
Definición de traición: Falta que se comete quebrantando la fidelidad o lealtad que se debe guardar o tener.
Cuando yo traiciono a alguien lo que estoy haciendo es quebrar la fidelidad que le debo. Podría suponerse que esa fidelidad es algo que el otro espera que yo tenga.
Y si estuviera equivocado y yo nunca tuve esa actitud de ser fiel? Lo mismo habría incurrido en una falta, porque esta situación la debí aclarar en su momento: Yo no soy fiel, yo no tengo razones para serte fiel.
Esta situación está estrechamente vinculada con la lealtad, que también es algo que otra persona pueda esperar de mí.
Y Judas?
Él violentó la fidelidad y la lealtad que le debía a Jesús. Y también a los discípulos con quienes había compartido muchos meses al lado del Mesías.
Cuando se convirtió en traidor?
Cuando dejó de ser fiel y de ser leal!
Esta inquietante cuestión que ha traído hasta mí el Espíritu, es perturbadora porque nos confronta con nuestra realidad personal.
Yo he sido traidor a Jesús?
Categóricamente no. Respuesta equivocada!
He sido traidor a Jesús cada vez que no he sido fiel o leal con mi prójimo. Las faltas a los demás, tienen como agravante que somos transgresores frente al propio Dios.