fantasia1

FANTASÍA

fantasia1

 

 

 

 

 

 

 
El hecho sobrenatural de que siendo hijos de Dios vivamos en la Tierra, nos debería hacer reflexionar acerca de todo lo que nos ocurre viviendo de esta manera.

Estamos permanentemente desarrollando nuestra vida entre dos esferas contrapuestas: La esfera superior que corresponde al Reino y la esfera inferior que corresponde al mundo.

Por esta razón Jesús nos mandó a influir y nos alertó acerca de la posibilidad de ser influidos, para que no caigamos en los atractivos mundanos.

Para muchos de nosotros vivir según lo determina el mundo, tiene su fuerte atracción porque satisface plenamente ese componente de bajas pasiones que todos tenemos.

Nos seducen los logros del éxito, del dinero, de la fama y cuesta librarse de esos engañadores triunfos que algunas personas logran.

Pero caemos en el engaño de ignorar los altos precios que deben pagarse para los triunfos que se logran en el mundo.

Jesús nos alertó de los encantos del mundo y por esa razón pudo enfrentarse y vencer al enemigo, cuando fue tentado por sus encantos.

Es significativo que esto haya ocurrido en el desierto, donde se pierde la perspectiva y donde la realidad parece esfumarse y engañar a nuestros ojos.

Lo mismo nos ocurre cuando admiramos lo que nada tiene de admirable y cuando solo vemos lo que deseamos ver.

La Palabra de Dios nos advierte reiteradamente acerca de la fantasía y de sus innegables atractivos, pero también nos alerta acerca de las consecuencias de caer en los lazos de su seducción.

1 Corintios 6:12

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

1ocultarse

OCULTARSE

ocultarse
Los niños se ocultan cuando juegan y hacen de esta antigua diversión, una de sus preferidas, ya que obligan a una persona a que los busque.

Esto que evidentemente es un juego es algo que también realizamos los mayores. Tratamos de ocultarnos o tratamos de ocultar algo que no nos interesa que se vez o que sea conozca.

Ignoramos de esta manera las advertencias de la Biblia, cuando nos recuerda que nada permanecerá oculto y que todo será revelado.

Tal vez podríamos estar hablando de otra cuestión sobre la que la Biblia también nos enseña: La lucha entre la Luz y las tinieblas.

Jesús dijo que ÉL es la Luz del mundo y frente a esta victoriosa afirmación, el enemigo de nuestra fe se manifiesta en las tinieblas.

Los que obran con maldad generalmente se ocultan en la oscuridad o también tapando sus rostros para no ser reconocidos.

Qué razones tenemos para ocultarnos?

La respuesta también la encontramos en la Palabra de Dios. Cuando nuestros padres fueron buscados en el Edén tras haber pecado, intentaron alejarse de la mirada del Eterno.

Eran conscientes que con su acción se habían rebelado contra la Voluntad Soberana del Creador. Eran conscientes de su necesidad de ocultarse para no ser vistos como pecadores.

Una de nuestras mayores preocupaciones debería ser que todos nuestros actos puedan ser contemplados bajo la Luz y no quedar difuminados en las tinieblas.

Que ninguno de nuestros hechos nos haga pensar en la necesidad de ocultarnos sino de mostrarnos para asumir nuestra responsabilidad.

Jeremías 23:24

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

ayudar

LIMOSNA?

Hands of Homeless Man Receiving Bowl of Soup
Muchos de nosotros hemos sido mal enseñados acerca de lo que significa dar limosna. Que no es otra cosa que sentirnos importantes con relación a las personas que precisan de nuestra ayuda.

Podemos sentirnos que somos superiores a quienes están en situación de necesidad, a quienes están precisando de nosotros en el amplio sentido de la palabra.

La limosna no es un gesto de amor, es un gesto que se origina en el que tiene algo que le sobra para dar y por lo tanto carece de todo significado.

Es limosna lo que se nos reclama?

Es limosna lo que nos reclama Dios para los necesitados?

De ninguna manera!

Dios reclama de nosotros Misericordia, no la que nos hace sentirnos superiores sino la que nos hace sentirnos solidariamente iguales a quienes sufren necesidad.

Dios reclama Misericordia, no la que nos hace sentirnos generosos, sino la que se origina en un auténtico sentimiento de Amor hacia el prójimo.

Por tanto si cuando vamos a prestar ayuda a alguien, nos consideramos superiores o mejores que él, mejor será que no lo hagamos.

Puede interpretarse que estamos alentando a que se niegue ayuda a quién lo necesite. Todo lo contrario, estamos alentando a ayudar pero sin que sea un acto de soberbia.

La Biblia nos enseña a ayudar y a cómo ayudar!

La Biblia nos enseña también las maravillosas promesas que concede el Todopoderoso a quienes ayudan con humildad.

Seamos tan generosos con el prójimo, tanto como desearíamos que lo fueran con nosotros. Por lo tanto nunca pensemos en la limosna!

Isaías 58:10

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

trabajo1

HACEN…HACEMOS…

trabajo
Cada día de nuestra vida tiene un significado muy especial. Así como la Misericordia del Señor se renueva cada día, así también se renuevan nuestras actitudes.

Es posible que no tengamos clara conciencia de esta realidad, pero si reparamos en nuestros hechos cotidianos nos podemos llegar a sorprender.

La mayoría de las veces estamos pendientes de lo que HACEN los demás. Entonces somos capaces de valorar y finalmente de juzgar a otras personas.

Podríamos decir que estamos más preocupados por los demás que por nosotros mismos y nos afanamos por los demás más que por nuestras propias acciones.

En eso consiste la diferencia entre lo que otros HACEN y lo que nosotros HACEMOS!

Con los demás somos extremadamente rigurosos y difícilmente encontraremos algo que nos merezca una buena valoración.

Nuestro sentido crítico se profundiza y estamos predispuestos a ver los errores y las faltas y no los aciertos.

Esto a pesar de que somos conscientes de que todos podemos hacer cosas buenas y cosas malas, cosas acertadas y cosas erradas.

Sabiendo esto, nuestro juicio siempre será duro con lo que otras personas hacen. Nos olvidamos de la enseñanza de Jesús con relación a la vara con la que se medirán los hechos de los demás y los personales.

Por eso, cuando hagamos algo, no es sabio que estemos pendientes de la valoración de los demás. Lo importante es como el Todopoderoso juzgará lo que HACEMOS.

A partir de esta realidad, deberemos aprender a ser benignos para juzgar a los demás, porque con esa vara serán juzgados nuestros hechos.

Miqueas 6:9

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

discutir

DISCUTIR

 

discutir
Las conversaciones pueden desarrollarse apaciblemente o convertirse en una auténtica disputa verbal. Puede que estemos intercambiando ideas o puede que estemos discutiendo.

Por qué llegamos a la discusión?

Esta es la pregunta que nos debemos hacer cuando luego de haber presentado nuestras ideas y escuchado las de otra persona, finalmente terminamos enfrentados a veces en agrios intercambios.

Puede ser que perdamos de vista con una relativa facilidad, que nadie es perfecto, incluyendo en esta afirmación a…nosotros mismos.

Si tuviéramos más presente esta condición de imperfectos, tal vez no llegaríamos a discutir, casi nunca.

El principio de cualquier disputa no es la mansedumbre que proclamó Jesús, sino la soberbia que está en cada uno de nosotros.

Si fuéramos verdaderamente humildes no estaríamos tan convencidos de la veracidad de nuestras afirmaciones, por el contrario, dejaríamos siempre abierta la posibilidad de estar equivocados.

Pero, como permitimos que la soberbia de la estatura que pensamos que tenemos, se imponga en todos nuestros actos, no toleramos que otra persona pueda tener razón.

En otras palabras: Nos cuesta mucho trabajo aceptar la idea de que nuestros pensamientos no sean los correctos, los que se asienten en la razón.

Cada vez que discutimos nos alejamos del Señor!

Aunque parezca una exageración esto es así porque sencillamente no estamos obrando como ÉL obraría ni estamos aceptando a la otra persona como ÉL la aceptaría.

Cada vez que vayamos a discutir tratemos de buscar el dominio propio, para controlar nuestra supuesta superioridad y transformarnos en mansos como Jesús.

Sofonías 2:3

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

mareo

MAREO

mareo
Vivir la sensación de mareo es muy parecido a alejarse de la realidad, pues todo tiene una perspectiva diferente y el mundo parece no parar de dar vueltas.

Esto es lo que ocurre cuando algo en nuestro cuerpo está afectando el sentido del equilibrio, que es el que normalmente evita que perdamos la condición de estar firmes.

En el mundo espiritual hay una cierta correlación con esta cuestión física. Si comenzamos a advertir que estamos mareados, seguramente es porque nos estamos alejando del Todopoderoso.

Esto generalmente ocurre cuando algo está afectando el equilibrio que debemos de tener para vivir y que evita que nos apartemos del Señor.

Lo más sorprendente es que tanto para el mareo físico como para el mareo espiritual, la solución parece ser siempre la misma.

Y no es otra que fijar la vista en un punto determinado en lo físico y fijar toda nuestra atención en Dios, en lo estrictamente espiritual.

El mareo es un síntoma de que algo no está bien!

Debemos ser muy cuidadosos para estudiar los síntomas, especialmente aquellos que nos puedan mostrar las razones por las que nos estamos alejando del Eterno.

Tal vez estemos dependiendo cada día más de las cuestiones del mundo, olvidando lo transitorio de la vida y centrándonos en lo que no tiene ninguna importancia.

Volver nuestros ojos al Señor, nos apartará de las circunstancias mundanas y sus atractivos y renovaremos nuestra relación con ÉL.

Si el MAREO es un síntoma de que algo no está bien, no caigamos en la tentación de solucionarlo con las medicinas del mundo!

Santiago 5:15

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

orar

ORAR…

????????
Hay momentos en los que solamente nos queda orar…

Tal vez muchos se puedan sentir identificados con las circunstancias, de encontrarse en un momento muy difícil, muy complicado y sin que nadie pueda ayudarnos.

Son esos momentos en los que ninguno de nuestros amados puede estar a nuestro lado, por mucho que lo desearan.

Son momentos en los que verdaderamente advertimos que estamos en una situación de absoluta indefensión y en los que nadie nos puede ayudar, ni siquiera el mejor de nuestros amigos.

Son momentos en los que comprendemos la magnitud de nuestra debilidad, porque no tenemos la fortaleza que pensábamos o la que deseábamos mostrar a los demás.

Son esos momentos… en los que solamente nos queda ORAR!

Rápidamente se nos vienen a la memoria pasajes de nuestra vida, nos acordamos de nuestra esposa o de nuestro esposo, de nuestros hijos, hacemos memoria de nuestros padres.

Pero en el fondo, muy en el fondo de nuestro interior sabemos que en esas circunstancias solamente nos queda ORAR al Señor!

Declarar nuestra debilidad, nuestra entrega total a sus decisiones y clamar porque su Misericordia se derrame poderosamente sobre nuestras vidas.

Es probable que muchos se sientan representados en momentos como estos y puedan transmitir este mensaje de Amor al Señor.

Cuánto más débiles somos mayor es la confianza que debemos depositar en quién nos ha dado la vida. Y en el Único que tiene Autoridad para apagarla.

Nunca olvidemos que el Eterno se glorifica en nuestra debilidad!

Hebreos 4:16

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

meaculpa.1

EXCUSA

meaculpa.1
La Biblia en su infinita Sabiduría nos declara que no hay nada nuevo bajo el sol!

Ni siquiera las excusas a las que somos tan afectos para desligarnos de cualquier forma de responsabilidad, se libran de esta afirmación que podemos leer en el Libro de Eclesiastés.

Que es una excusa?

Es el método más rápido que hemos inventado los hombres para no asumir nada que signifique el reconocimiento de nuestros errores o de nuestras culpas.

Es bastante difícil asumir que tenemos la culpa total de algo o de que somos los directos responsables de algo. Cuanto más grave sea, mayor será la disculpa y mayor el intento de librarnos de las consecuencias.

En ese afán de no ser culpables, aunque verdaderamente lo seamos, somos capaces de formular las más alocadas teorías, tratando de desviar la atención sobre nuestra persona.

Lo hacen los niños y lo hacemos los mayores, cada uno en su medida, agravando de esta manera esta irresponsable forma de conducirnos.

Las excusas nos sirven para incumplir con el trabajo, con los compromisos asumidos o lo que es peor, hasta con nuestras obligaciones con el Todopoderoso.

Cuál fue la primera excusa de la historia humana?

La esgrimió el padre de la humanidad: Adán, para adjudicarle la carga de la desobediencia a la ayuda idónea que Dios le había dado.

Por esta razón afirmamos que no hay nada nuevo bajo el sol. Y también afirmamos la urgente necesidad con la que cada uno de nosotros debe comenzar la difícil misión de no excusarnos!

Génesis 3:12

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

evangelista1

QUE DECIR…

evangelista1

Un joven se declaraba triste porque muchas veces deseaba hablar de Jesús a otras personas y no sabía que decir.

A pesar de sus buenas intenciones no encontraba las palabras adecuadas, para llevar el mensaje que sabía debía hacer llegar a quienes estaban a su alrededor.

Uno de los maestros evangelistas le preguntó: Alguna vez antes de intentar hablar, has levantado tu oración al Señor?

El joven dijo que prácticamente nunca hacía eso, que simplemente se dejaba llevar por el impulso y allí se terminaba todo.

El maestro le explicó: Lo que ocurre es que cuando tratas de obrar con tus fuerzas, es muy difícil todo lo que intentes hacer.

Tanto sea evangelizar como cualquier otra cosa. Nuestras fuerzas son escasas y podría decir, que de mala calidad. En cambio cuando obramos tras haber orado tenemos renovadas nuestras energías e incluso nuestro ánimo.

El joven declaró que nunca había pensado en eso, simplemente creía que Dios obraba en cualquier momento y circunstancia y que con eso bastaba.

Dios obra siempre, fue la respuesta. Siempre, pero es necesario que nosotros declaremos nuestra debilidad para que ÉL se glorifique en ella!

El joven de esta historia sonrió agradecido y se prometió orar siempre antes de hacer nada. Había comprendido que cuando no sabemos QUE DECIR…es porque estamos obrando con nuestras fuerzas.

Para enfrentarnos al mundo no basta con nuestras buenas intenciones. No basta con responder a nuestros impulsos. Debemos saber que decir… en cada momento y eso solo se consigue buscando al Señor!

Marcos 13:11

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

CONSAGRACIÓN

legumbres1
Cada vez que damos gracias por los alimentos recibidos, también estamos dando gracias por saber que ellos son una provisión del Señor, buena para nuestro cuerpo.

Esta cuestión que forma parte de nuestras diarias manifestaciones como creyentes, tiene sin embargo una implicancia mayor de la que le concedemos.

Bendecir y dar gracias por la comida, significa que también estamos respetando las normas alimentarias que el Señor dio a su pueblo.

Daniel nos dio un extraordinario ejemplo del cuidado que debemos de tener con los alimentos y el respeto que debemos de tener sobre lo que el Todopoderoso ha determinado sobre ellos. Y el valor que representa ser fiel al mandato recibido.

Recordamos a Daniel junto a sus compañeros cautivos en Babilonia, luego de que Nabucodonosor sitiaría y dominara la Jerusalén gobernada por el rey Joacim, de Judá.

Nabucodonosor mandó que Daniel y sus amigos recibieran otros nombres y que además vivieran de la forma en que se vivía en la corte de Babilonia.

Esto suponía comer los alimentos de la corte y beber del vino del rey de los caldeos, que estaban consagrados a sus dioses paganos.

Daniel pidió al jefe de los eunucos, bajo cuyas órdenes debía vivir, que les permitiera comer legumbres y beber solamente agua, durante diez días. Si soportaban la prueba, no deberían comer los alimentos de la corte.

Daniel y sus amigos, bajo la Gracia del Señor superaron la prueba y pudieron mantenerse libres de la CONTAMINACIÓN de los alimentos consagrados a otros dioses.
Aprendamos la lección sobre los alimentos!

Daniel 1:8

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

www.septimomilenio.com