QUEJA

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Cuando los israelitas reclamaron a Moisés agua en el desierto, lo hicieron de una manera que provocó la reacción del hombre que los había sacado de la esclavitud en Egipto.

Moisés les a su vez les recriminó que lo hicieran de ese modo y les dijo: Por qué tentáis a Jehová?

Esta era la cuestión crucial: Los israelitas se habían quejado de las condiciones de su vida bajo Faraón y luego de haber sido liberados, tenían motivo de quejas.

Se habían olvidado de los crueles sufrimientos en Egipto y reclamaban a Moisés que los hubiera sacado de esa tierra para hacerlos perecer de sed ellos y sus ganados.

Con qué rapidez eran capaces de olvidar aquello que los había hecho sufrir para reaccionar de la peor forma, cuando se encontraban frente a una nueva situación, difícil pero no imposible para Jehová.

No es eso lo que nos ocurre cada día, que nos quejamos por todo?

Nos olvidamos de todo lo que hemos recibido y reclamamos todo lo que supuestamente nos falta para vivir no como Dios nos manda, sino como a nosotros nos gustaría.

Ese es el gran motivo de las quejas. Vivir como nos parece mejor, tener lo que supuestamente nos merecemos y disfrutar en lugar de afrontar las dificultades.

Moisés advirtió a su pueblo: No tentéis a Jehová… Lo mismo que Jesús le dijo al diablo en el desierto, cuando probaba su fe.

Recordemos que nuestras quejas no solo nos apartan del Eterno sino que estamos corriendo el riesgo de tentarlo. De qué? De nuestra falta de confianza en su Poder!

Éxodo 17:2-4

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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CRITERIO

Obed
Es probable que hayamos escuchado a alguien decir: Yo tengo mi propio criterio y me comporto de acuerdo a esos pensamientos.

Si esta persona fuera del mundo y siguiera sus modas o indicaciones, no habría mucho que objetar. Pero tratándose de alguien que se llama hijo de Dios, la cuestión cambia radicalmente.

Vivir las cosas de Dios según el criterio personal supone una declaración que además de sorprendente es peligrosa para quién lo proclama.

Las cuestiones de Dios, no son cuestiones de criterio, sino de obediencia!

La exaltación del hombre que formula el humanismo, ha teñido de un tono muy especial la relación entre los hombres y por lógica consecuencia a la relación de los hombres con Dios.

Podríamos decir que hemos hecho crecer a los hombres y hemos empequeñecido a Dios, como resultante de los criterios que empleamos para cumplir sus mandatos.

Suponemos que tenemos el derecho de hacer relativo todo lo que el Eterno ha establecido, según nuestro parecer y nuestro entender.

No sorprende entonces como los creyentes cambian de iglesia, para tratar de encontrar a quienes les digan lo que desean escuchar.

Así hemos transformado el tema del pecado, en un tema desagradable de comentar y poco propicio para una reunión dominical en la Iglesia.

Según este criterio, nos debemos reunir para adorar al Señor y para destacar todas las grandes promesas que nos ha hecho. De nuestras obligaciones, como ya las sabemos, no hace falta mencionarlas.

Tengamos cuidado con nuestro propio criterio, porque corremos el riesgo de agradarnos a nosotros mismos y provocar el desagrado de Dios.

Isaías 1:18-20

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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URGENCIA

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Si volviéramos a leer los Evangelios tratando de encontrar un nuevo mensaje, podríamos sorprendernos con el resultado.

Todo lo que dijo e hizo Jesús en su ministerio terrenal estuvo relacionado con la URGENCIA!

El Hijo del Hombre llegó hasta sentirse cansado del trajín que desarrolló, sin pausas y sin tiempos libres que lo aliviaran de su Misión.

En ese sentido deberíamos recapacitar con relación a nuestros propios hechos…

Cuando decidimos ir a un culto lo hacemos calculando al segundo nuestro tiempo para llegar, para hacerlo casi siempre tarde.

Cuando estamos en el culto deseamos que nada lo alargue más de lo habitual para que no altere nuestros planes.

Cuando leemos la Biblia, miramos continuamente la hora para no extendernos más de lo que nuestras necesidades lo permiten.

Que hubiera sucedido si Jesús hubiera procedido de la misma manera?

Tal vez por esto tenemos dificultad en entender el sentido de las señales antes del fin, que el Mesías les reveló a los discípulos.

Jesús estaba hablando desde una perspectiva Eternal, anunciando que su venida sería pronto. Pero en el sentido de nuestra corta vida, nos alertaba que debemos estar preparados para nuestro propio fin.

Como no sabemos cuándo llegará el FIN debemos estar preparados desde la doble perspectiva. Desde la Eternal para cumplir con la Gran Comisión y desde lo personal, para cuando llegue la hora del Juicio.

De allí la URGENCIA de llevar el Evangelio hasta los confines de la tierra. Se trata de nuestra acción personal, de lo que hagamos con nuestro tiempo. De allí la URGENCIA de vivir de acuerdo con las normas del Eterno.

Mateo 24:44

Diego Acosta
Música: Neide: Ferreira

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HOMBRE Y MUJER

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Estamos casi totalmente convencidos que esta frase si no llevara la firma del Padre de la Reforma, seguramente sería considerada como una torpe forma de propaganda a favor del matrimonio.

Incluso hasta habría quienes la podrían calificar de cursilería de bajo nivel, porque es demasiado simple y porque es demasiado explícita.

Casi nadie diría que se trata de una frase preciosa en su simplicidad y grandiosa en lo que representa como una enseñanza para las generaciones futuras.

En el fondo, lo que está en consideración es el matrimonio. La institución que Dios estableció como forma superior de relación entre un hombre y una mujer.

Es lo que afirma Lutero: Matrimonio de hombre y mujer!

Cuando el Eterno decidió que no era bueno que el hombre estuviera solo, entonces creó a la mujer, su ayuda idónea.

Estaba completando su Creación con el complemento indispensable para hacer de los dos, sus joyas más importantes, tanto como que juntos tendrían la misión de ampliar la especie.

Si nos atenemos a lo que Dios ha Creado, advertiremos que hizo al hombre fuerte de estructura y a la mujer, pequeña en su comparación, pero dotada de una especial capacidad para ser idónea.

No en vano el Eterno enjuició severamente a la humanidad por haberse permitido desviaciones con relación al orden natural que impuso: El hombre siempre debe ser hombre y no perder su condición y del mismo modo con la mujer. Estaba enjuiciando las prácticas anti natura!

Reflexionemos sobre la frase de Lutero, que se puede constituir en una guía para el renuevo en la relación con nuestra esposa, con nuestro esposo.

Génesis 2:24

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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EL CAUCE

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Cuando los ríos crecen por las grandes lluvias, se vuelven torrentosos y arrastran con su fuerza todo lo que encuentran a su paso.

Esta imagen que es enseñanza del ministerio de Jesús y sus ejemplos con la naturaleza, nos debería hacer reflexionar con relación a muchas de nuestras reacciones.

Se parecen a las aguas torrentosas que según van aumentando su volumen, tienen efectos más graves sobre las márgenes de los ríos que habitualmente discurren tranquilos y previsibles.

Que ocurre cuando los ríos se desbordan?

Todo es consecuencia del aumento de las aguas que va recogiendo, como consecuencia de grandes precipitaciones que aumentan su cauce hasta niveles desproporcionados.

Así nos pasa en algunos momentos. Vamos acumulando situaciones y un día nos convertimos en el río torrentoso que va arrastrando todo lo que encuentra a su paso.

Si es en la naturaleza los daños de las crecidas sueles ser muy graves e incluso para las personas mismas y sus bienes y los de la comunidad.

Si es en nuestro interior las crecidas sueles ser graves porque decimos cosas y tomamos actitudes que dañan a quienes nos rodean.

Donde comienza a obrar Dios?

Trayendo consuelo y ayudas inesperadas a quienes se vieron damnificados por las aguas turbulentas y dando sabiduría y comprensión a quienes se vieron afectados por nuestras reacciones.

Finalmente todo vuelve a su cauce, con daños y con lamentaciones, pero finalmente todo vuelve a la normalidad.

Ninguna fuerza de la naturaleza es superior al Poder del Eterno y ningún conflicto humano, es superior a su Misericordia.

Isaías 59:19

Diego Acosta
Neide Ferreira

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FATALISMO

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Hay reuniones en donde pareciera que el enemigo de nuestra fe tiene ganada la batalla final. Y esto parece comprobarse con las expresiones y las actitudes de algunas personas.

El mundo está cada vez peor…
La iglesia parece un club social
El matrimonio tiende a desaparecer…
El primer amor se está olvidando…

Muchas frases, muchas repeticiones y sobre todo la carga de fatalismo con que se describen las circunstancias que nos rodean a los creyentes.

Por qué este fatalismo?

Ninguno de nosotros fue engañado por Jesús!

ÉL no nos mintió con la prosperidad…
ÉL no nos prometió alegría, nos anunció aflicciones…
ÉL no nos prometió un mundo en paz…
ÉL nos anunció que seríamos perseguidos…

Y también ÉL nos prometió el Espíritu Santo como compañía, como Consolador y cumplió. No nos dejó abandonados.

El fatalismo entonces, deriva no de un engaño del Autor de nuestra fe sino de nuestros propios engaños y de nuestras erradas interpretaciones de las verdades bíblicas.

No debemos aceptar las palabras de quienes entienden las dificultades como derrotas y la adversidad como una frontera insuperable.

Jesús nos dio la Salvación y la Vida Eterna, nos reclamó compromiso para cumplir con la Gran Comisión y obediencia para servir y no ser servidos.

El fatalismo nunca será el mensaje de Jesús y por tanto no nos debemos dejar engañar por sus falsos profetas. Que cada fatalista cargue con su responsabilidad y con el peso de sus errores!

Juan 17:15

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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PROVISIÓN

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Las imágenes que son propias de determinados tiempos del año nos muestran grandes mesas, finamente decoradas, como el escenario de maravillosos y carísimos manjares.

No cabe duda que esas imágenes logran el impacto que buscan: Mostrarnos grandes celebraciones, con manifestaciones tan soberbias de riqueza, como faltas de contenido.

En este clima descubrimos una foto en la que se aprecia una sencilla comida, con muy aspecto porque representa un alimento saludable para el cuerpo y agradable para nuestra vida.

Estas diferencias son las que marcan los contrastes que existen entre lo opulento y lo necesario, entre lo superfluo y lo indispensable.

Por esta razón cuando oramos por cada comida dando gracias por ella, debemos dar gracias por la PROVISIÓN, porque es la medida verdadera del cumplimiento de la promesa de no ser abandonados.

Es casi seguro que quienes compartan la comida de la foto que nos conmovió, no tengan una gran mesa ni vajilla sofisticada para contenerla ni cubertería carísima para gustarla.

Pero también es más que probable que sí tengan la certeza que esa comida que tienen para servirse, es la PROVISIÓN que el Señor les ha permitido que disfruten.

Esto nos debe hacer reflexionar acerca del auténtico sentido que le debemos dar a aquello que el Señor nos entrega, como una muestra de su Misericordia.

Debemos dar gracias por la PROVISIÓN!

Porque ella cubre nuestras necesidades, aquellas que el Señor conoce mejor que nosotros mismos!

Salmos 37:16

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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OCIOSOS

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Los ociosos tienen su lugar en la sociedad.

Algunos porque se han quedado sin trabajo y desanimados y otros porque directamente no buscan una forma de ganarse la vida, porque no les gusta… el trabajo.

Tal vez se hayan simplificado los ejemplos, pero hay una razón: No es de estos ociosos que deseamos hablar, es de otra clase de personas, pero del mismo género.

En el fondo se trata de advertir y de advertirnos acerca de los peligros que tienen los ociosos, aquellos que sin hacer nada pretenden que otros tampoco hagan nada.

Un ocioso es el que malgasta su tiempo, el que derrocha cada minuto de su vida, en la afanosa tarea de no hacer nada.

Estos hombres y estas mujeres siempre están buscando a quienes hacer caer en si misma trampa, en esa espiral sin freno de malgastar lo único de verdad de valioso que tenemos mientras vivimos: El tiempo…

Pero más peligrosos son todavía los ociosos espirituales, aquellos que nada hacen por el Reino y son los más hacen para que otros caigan en su misma situación.

Usan y abusan de nuestra buena voluntad para atenderlos, para prestarles atención. Buenas intenciones que contrastan con las malas de ellos, que solo intentan apartarnos de nuestros propósitos.

Cuando estemos cerca de un ocioso, podemos hacer dos cosas. Una, orar por él, para que Dios transforme su vida. Y la otra, es huir de él, para que no nos atrape como el que se ahoga busca ahogar a su salvador.

Servir al Reino, es cosa de hacedores de la Palabra!

1 Tesalonicenses 5:14

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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LLORAR

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Cuando hablamos del dolor que nos lleva a llorar en la mayoría de los casos, estamos haciendo referencia a situaciones personales o relacionadas con nuestros amados más cercanos.

Y es natural que así sea, que lloremos por las situaciones angustiosas que enfrentamos. Aunque también deberíamos orar por el Consuelo y la Templanza que solo ÉL puede darnos.

Lo notable, es cuando podemos llorar por cuestiones que no nos atañen directamente ni por causa de nuestros familiares.

Es esto lo que hizo Nehemías cuando se enteró en las condiciones en las que se encontraba la ciudad amada: Jerusalén.

Quienes no habían sido llevados en cautividad vivían malamente en condiciones más que precarias. Y por añadidura, los muros de la Ciudad de David estaban destruidos y sus puertas quemadas.

Este panorama desolador fue el que conmovió a Nehemías, al comprobar cómo el castigo impuesto por Jehová, había hecho que los babilonios, saquearan, destruyeran y casi despoblaran a Jerusalén.

Los babilonios habían sido el instrumento usado por el Eterno para disciplinar en Judá a quienes habían incumplido su Pacto.

Nehemías entonces lloró y clamó al Soberano de Israel por la situación de su pueblo, reconociendo el pecado cometido y pidiendo perdón por la rebeldía.

Así como Nehemías lloró por Jerusalén y por quienes vivían en la ciudad, así también debemos llorar con los que lloran.

Nehemías nos ha dejado un grandioso ejemplo del verdadero Amor y de la verdadera Misericordia. No es por nuestra pena personal, la única razón por la que debemos llorar.

Nehemías 1:4

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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ORAD…

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En los días previos a la traición de Judas y a la posterior muerte y Resurrección, Jesús nos dejó un mandato y una grandiosa lección.

El mandato fue el de orar y la lección la de hacerlo, especialmente cuando más difíciles sean las circunstancias que afrontemos.

Jesús les dijo a los discípulos: Orad…!

Esto era y es lo más importante que se puede hacer cuando llegan a nuestra vida los momentos en los que la adversidad pone a prueba la magnitud de nuestra fe.

Eso y no otra cosa les mandó Jesús a quienes lo habían seguido cercanamente durante su ministerio terrenal, que estaba en los tiempos culminantes del Plan de Dios.

La oración se convierte en el instrumento poderoso para clamar al Padre su ayuda y Misericordia, para que no estemos solos en el momento de la prueba.
Jesús se apartó para orar!

Así debemos obrar para tener un tiempo de intimidad con el Padre, para pedirle ante la adversidad el consuelo y la fortaleza que solo ÉL nos puede brindar.

Pedro, Jacobo y Juan acompañaron a Jesús hasta Getsemaní y los tres finalmente se durmieron en lugar de perseverar en aquello que les había mandado Jesús.

La flaqueza y la tentación de la carne, muchas veces son más poderosas que nuestras intenciones!

Mientras Jesús oraba ellos cedieron ante el sueño, como seguramente nos ocurrirá a cada uno de nosotros si no somos capaces de luchar contra la flaqueza de nuestro cuerpo. O contrala flaqueza de nuestra fe.

Jesús nos mandó: Orad! Y lo debemos hacer, a pesar de nuestra propia debilidad.

Lucas 22:45-46

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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