LA ESTÉTICA


Es notable comprobar como tanto hombres como mujeres apelan a las operaciones quirúrgicas para mejorar o modificar su imagen, en lo que parece es una de las grandes opciones de la sociedad de nuestros tiempos.

No estamos hablando de quienes por razones físicas o por otra clase de problemas deban hacerse operaciones de este tipo, porque en estos casos es obvio que además de necesarias están totalmente justificadas.

Estamos citando los casos de las personas que buscan con la cirugía disimular el paso de los años, en una auténtica batalla por la apariencia tratando de ocultar lo que es una evidente realidad.

También estamos hablando de quienes no están satisfechos con su imagen y buscan mejorarla o hasta modificarla para sentirse más a gusto con lo que ven todos los días en el espejo o para que los demás los vean de mejor aspecto.

Sea la excusa que sea, lo que resulta muy claro es que todos debemos de saber que cada uno de nosotros tiene la apariencia que Dos ha querido que tengamos y por lo tanto todo lo que hagamos por cambiarla va en contra de su Soberana Voluntad.

En realidad la necesidad de cambiar que tenemos todos los seres humanos, es la de abandonar el viejo hombre para convertirnos en hombres nuevos o en mujeres nuevas, pero por la obra del Espíritu Santo.

La intención de cambiar la estética física se contradice con el cambio espiritual, que es el que se nos demanda.

1 Corintios 15:49
Diego Acosta García

ONE WAY

Nada hay más complicado que no saber por dónde vamos, por dudar cuál es el camino correcto, cuál es la senda que nos llevará el destino que estamos buscando.

Cada vez que nos encontramos con una encrucijada dudamos porque no sabemos la dirección por la que debemos continuar la marcha y así se nos pasan primero los días y después los años.

Descubrimos que de tantas encrucijadas que enfrentamos tal vez nos fuimos alejando del camino perfecto y entonces comenzamos a buscar la forma de volver para atrás.

Lo grave de esto es que cuando decidimos volver para atrás, nos volvemos a encontrar con las encrucijadas que ya tuvimos que sortear, por lo que la solución de volver sobre nuestros pasos tampoco es válida.
Podríamos decir que la brújula de nuestra vida ha perdido el norte y por eso dudamos sobre el rumbo a seguir. Y como se trata de nuestra vida nos tenemos que preocupar.

Tal vez ese sea el momento en el que debemos detenernos y pensar cuál fue desde siempre el camino perfecto, el que nunca debimos abandonar porque era estrecho y porque había otros más atractivos y menos difíciles.

Jesús es ese camino. Y en todas las encrucijadas con las que nos encontremos no dudemos nunca en elegir el rumbo que solamente Él nos puede marcar. Volvamos a caminar con Jesús!

Juan 14:6
Diego Acosta García

NOS RENDIMOS?

En este día muchos hombres y mujeres reivindican su derecho a las Libertades Religiosas, un tiempo que parecía que no iba a llegar nunca, pero que finalmente forma parte de nuestra realidad.

Frente a un problema como este, qué hacemos: Nos rendimos? Claudicamos? Admitirmos que el peso de los poderes públicos es mayor que el de nuestra Fe?

O decimos presentes, aquí estamos mansamente demostrando que confiamos en que nuestro Abogado defenderá nuestra causa, pero sabiendo que es necesario que demos un paso al frente.

Nadie nos engañó acerca de que vendrían tiempos difíciles, nadie nos mintió acerca de que por seguir a Jesús sufriríamos como Él mismo sufrió, por eso no podemos rendirnos.

Debemos pensar en días así, que esto puede ser solo el comienzo y que con toda seguridad vendrán días más difíciles, más amargos, en los que no solamente lucharemos por nuestras Libertades Religiosas, sino que tal vez deberemos poner en riesgo nuestra propia vida.

Las batallas serán grandes pero la Victoria final será la mayor que podamos conseguir. Nunca nos olvidemos de esto, porque cuando pensemos en rendirnos, la fe arderá en nuestro interior.

Todos sabemos de quién es la batalla, de quién es la Justicia, pero todos sabemos que no podemos callarnos, que con mansa firmeza debemos mostrar al mundo que existimos.

Lucas 19:40
Diego Acosta García

COMO NACEMOS?

Hace unos años para saber si seríamos padres de un niño o una niña teníamos que esperar hasta el final del embarazo. Recordamos con especial afecto aquel tiempo de incógnita, para saber si vestiríamos de rosa o de celeste a nuestro hijo.

Pero algo teníamos seguro: que nuestro hijo sería una niña o un varón, sin ninguna duda porque nadie cuestionaba que habría de ser así. Desde siempre,  de toda la vida, los niños nacían hombre o mujer.

Sin embargo esta certeza absoluta está siendo cuestionada por quienes sostienen la teoría del género, que asegura que el sexo no es definitivo en el momento del nacimiento sino que se define con el paso de los años.

Entonces nos podemos preguntar: se puede dudar que nacemos hombre o mujer? Se puede dudar de que hemos sido creados hombre o mujer de una manera definitiva?

Es bueno que no permitamos que estas teorías perturben nuestra seguridad acerca de lo que Dios ha creado y lo que es igualmente  importante, acerca de cómo lo ha creado.

La clase de dudas que genera la llamada teoría del género es una forma de rebeldía contra la Voluntad Soberana de Dios y no podemos ser partícipes de ninguna forma de rebeldía contra Dios.

Hemos nacido hombre y mujer, desde Adán y Eva hasta ahora. Y podemos tener la certeza que seguiremos naciendo hombre y mujer. Gracias a Dios, nuestro Creador.

Génesis 2:22
Diego Acosta García
Ilustración: Sindy

LOS SUEÑOS

Con el sueño de un líder comenzó un proceso imparable hacia la libertad de los hombres negros en Estados Unidos. Desde ese tiempo ese sueño lo hemos tomado como un símbolo.

Los sueños son también una de las formas en que Dios se comunica con los hombres, según lo podemos confirmar en distintos
pasajes de su Palabra.

Por tanto podemos decir que soñar en malo? La respuesta es: si se trata de sueños que nos lleven a realidades mejores o
para recibir los mensajes de Dios, es evidente que soñar es bueno.

Si se trata de vivir soñando es otra cosa, porque nos aleja de la realidad, nos aleja de la actitud de servir a los demás
y nos transformamos en hombres y mujeres que llevamos dos vidas.

Una la real y otra la fantasiosa que nos convierte en auténticos esclavos de idealizaciones que nos pueden destruir, porque
seremos incapaces de distinguir incluso lo que es bueno de lo que es malo.

Soñemos que verdaderamente ponemos nuestra vida para servir a los demás, soñemos que en ese espíritu podamos ser capaces
de llevar el mensaje de Salvación a quienes no lo han escuchado.

Soñemos que somos hacedores de la Palabra y no solamente oidores. Soñemos que un día el Señor nos pueda decir: Ven,
siervo fiel.

Hechos 2:17
Diego Acosta García

LA OFRENDA

Desde el primer libro de la Biblia se nos enseña que debemos dar nuestras ofrendas al Dios que es nuestro Creador y también nuestro Proveedor, por agradecimiento y por honra.

Para Él deben ser nuestras primicias, según nos indican tantos ejemplos de hombres que entregaron lo mejor que tenían para testimoniar su reconocimiento al Dios Soberano.

La cuestión que nos podemos plantear, es por qué debemos dar una ofrenda, si ya entregamos nuestros diezmos? Por qué debemos de seguir dando si ya lo hemos hecho con el diezmo?

Sencillamente porque la ofrenda marca como es nuestra relación con Dios, como es de grande nuestro reconocimiento hacia quién nos ha bendecido con dones espirituales y bienes materiales.

Podemos pensar entonces que a mayor ofrenda mayor bendición de Dios? Este pensamiento nos llevaría a las doctrinas que lamentablemente en estos días confunden a las Iglesias y a las congegaciones.

Podemos pensar en cambio, que nuestra ofrenda sea mucha o sea poca, sea material o sea espiritual, es para reconocer al Dios Todopoderoso sus gracias y misericordias para con nosotros.

Porque nuestra ofrenda puede ser de gratitud, aunque no tengamos nada para ofrecer que sea material, pero podemos ofrendar nuestro amor, nuestro tiempo, nuestro trabajo, nuestro empeño por servir.

Ofrendemos con alegría, porque Dios también nos cuida y provee con alegría.

Salmos 141:2
Diego Acosta García

LA MENTIRA

Cuando mentimos estamos cometiendo una grave falta, pero también estamos haciendo daño y nos estamos haciendo daño. La mentira es una peligrosa y cruel compañera.

Muchas veces se justifican las mentiras diciendo que en realidad se tratan de “mentiras piadosas” que es una forma temeraria de negarse a ver la realidad o un brutal ejercicio de religiosidad.

Una mentira siempre será mentira, sea piadosa o no lo sea, tenga buenas intenciones o no las tenga. No caigamos en este facilismo que el mundo nos propone o que la mal entendida caridad nos ofrece.

Pensemos en el daño que hemos ocasionado cada vez que hemos mentido, como hemos defraudado la confianza de la persona que nos ha escuchado y que siempre tendrá por bueno lo que le digamos.

Cuando mentimos también nos hacemos daño a nosotros mismos, no solo porque faltamos a las normas que nos fueron enseñadas, sino porque podemos caer en el peligroso tobogán de mentira tras mentira.

Y como una mentira debe justificar o cubrir a otra, podemos llegar a la cruel situación de que de tanto mentir comencemos a creernos nuestras propias mentiras.

La mentira es la gran herramienta que utiliza el enemigo de nuestra fe, no en vano es el padre de la mentira. No seamos instrumentos del enemigo utilizando sus armas.

Pensemos que la Verdad nos hará libres. Siempre. En cualquier caso y en cualquier situación!

Proverbios 14:5
Diego Acosta García

SOLAMENTE LA FE

Hace casi quinientos años un hombre recibió la revelación de que la Salvación solamente se podía lograr por la fe, no por obras como se enseñaba y como se practicaba.

Ese mensaje que volvía a las raíces profundas de las enseñanzas de Jesús, cambiaría primero la historia de Europa y luego la del mundo. Desde entonces muchas cosas han ocurrido.

Desde la perspectiva personal deberíamos seguir creyendo que solamente por la fe podemos lograr la Salvación, aunque lo que tenemos delante de nosotros desmienta esta verdad.

Podríamos decir que seguimos creyendo que solamente por la fe podemos salvarnos? Podemos afirmar que no le damos valor a nuestras obras como para creer que aunque sean importantes por ellas no nos salvaremos?

Los hombres hemos ido creando una compleja estructura de creencias que nos alejan cada vez más del pensamiento original del Salvador y nos acercan cada vez más a lo que el mundo quiere que creamos.

Una situación muy parecida a la que se vivía hace casi quinientos años y que la Revelación Divina a un hombre, cambió la historia. No será necesario que también recibamos una Revelación que cambie nuestra propia historia?

Demos gracias a Dios por su Revelación a Lutero. Clamemos por su misericordia para que en este día nos renueve la Revelación que nos salve.

1 Pedro 1:5
Diego Acosta García

LA REBELDIA HORARIA


Un día los hombres decidieron que Dios se había equivocado y entonces tomaron la decisión de enmendar su error. Ese día establecieron el horario de invierno y verano para una parte importante del mundo.

Los argumentos acerca de los errores de Dios fueron múltiples y fueron desde la economía hasta mejorar la calidad de vida de millones y millones de personas.

La realidad ha demostrado lo absurdo de la decisión del cambio horario, puesto que los objetivos tan notables que se habían anunciado no se cumplieron.

En nuestra vida puede ocurrirnos lo mismo. Un día decidimos que Dios se ha equivocado, que nuestra vida tiene que ser diferente y entonces nos establecemos normas dictadas por nuestra razón.

Según pasan los años vamos comprendiendo que aquellos poderosos pensamientos que nos hicieron confrontar con Dios a propósito de nuestra vida, no eran válidos.

Entonces comenzamos a comprender muchas de las cosas que nos han ocurrido y advertimos que nos enredamos en el lazo de nuestra inteligencia y en el engaño de nuestra capacidad.

Tenemos la opción de arrepentirnos por nuestro error, clamar por la misericordia del perdón y entonces volver a entregar nuestra vida a los designios de Dios.

Aunque los hombres persistan en su rebeldía contra Dios, que se manifiesta dos veces al año con un cambio de horario.

Génesis 1:18
Diego Acosta García

HALLOWEEN Y EL SATANISMO

La frivolidad de nuestra sociedad nos ha llevado a celebrar una fecha que en realidad tiene un significado tremendamente grave: El 31 de octubre es el día en que los satanistas realizan sus cultos de ofrendas al enemigo de nuestra fe.

No se trata de un juego, se trata de que desde siempre se han ofrecido sacrificios de muerte a Satanás, incluyendoa los propios hijos para evitar la obra destructora del maligno en las familias.

Cada vez que disfrazamos a uno de nuestros hijos, lo que estamos haciendo es consagrarlo a las potestades diabólicas, porque aunque nosotros lo tomemos como un simple pasatiempo, Satanás nunca juega.

Debemos reaccionar con firmeza frente a lo que se presenta como una tradición, como un motivo más para divertirnos, si es que tiene algo de diversión asustar o amedrentar a los demás. Que sería lo menos grave.

La obra destructora que se está haciendo en la sociedad en la que vivimos, nos debe llevar a la lectura apasionada de la Palabra de Dios para recuperar la fuente de toda razón y justicia.

No consagremos a nuestros hijos a Satanás. No permitamos que se presente como diversión, lo que es un culto a los poderes ocultos. No seamos partícipes de los pactos diabólicos.

Estamos advertidos. Asumamos nuestra responsabilidad. Es la Palabra de Dios la que nos amonesta!

Deuteronomio 18:10-13

Diego Acosta García