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A TIEMPO…!

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Una de las cuestiones más complejas que debemos afrontar los creyentes, quienes nos llamamos hijos de Dios, es cuando debemos dejar de orar…

Y la respuesta a este planteamiento es única y absolutamente categórica: NUNCA!

Debemos perseverar en la oración al Supremo aún en los momentos en los que parezca que absolutamente todo está perdido.

En los momentos en los que las circunstancias parecen demostrarnos que ya no hay margen para nada. Aún en esos momentos…debemos seguir orando.

En la Biblia tenemos ejemplos impresionantes acerca de cómo los profetas del Altísimo y otros grandes hombres de Dios, siguieron orando a pesar de todo.

Ezequiel fue uno de los profetas que se postró para clamar a Jehová para que no destruyera al remanente de Israel.

No importó a este siervo que todo acusara a los hebreos y que sus actitudes fueran dignas de las más severas sanciones.

Ezequiel tuvo la firmeza y también la osadía de clamar al Eterno por su Pueblo, para que la ira no se desatara a través de un Juicio completo como había sido anunciado.

El profeta conocía el Amor y la Misericordia del Hacedor y apeló a ellas para que el castigo sin límites no afectara a Israel y a Judá.

Ezequiel no justificaba las malas acciones y naturalmente no justificada los pecados, pero si apelaba al corazón del Todopoderoso.

El profeta nunca se rindió ante las evidencias y consideró que para orar siempre se está a tiempo!

Que nuestra fe sea mayor que lo que nuestros ojos puedan ver!

No desmayemos…Oremos. Siempre estamos… a tiempo!

Ezequiel 9:8

Diego Acosta / Neide Ferreira

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Amigos2

AMIGO

Amigos2
Recordando a un amigo de tiempos pasados, intentaba encontrar la razón por la que luego de muchos años de estrecha relación, lo dejé de ver.

No fue fácil ni rápido, pues la memoria deja de retener en sus múltiples pliegues, cuestiones que pareciera deseamos olvidar más que recordar.

Poco a poco fui reconstruyendo como fue el último tiempo de la amistad y entonces vino claramente a mi mente el motivo: El nivel de mi exigencia hacia él.

Pretendía que fuera además de un buen amigo, un hombre inteligente, emprendedor, dado a buscar nuevas perspectivas.

Pero él no era así!

Era una persona aferrado a su tierra, añorando sus gentes y hasta sus olores, cuando viajaba, anhelando siempre el momento de retornar a los lugares familiares.

Esa demanda que advierto era desmedida, fue la que lentamente me fue separando de quién durante muchos años fue un buen amigo.

Confiable, generoso, de buenos pensamientos y en muchos aspectos, hasta podría decir que era ejemplar, con relación a mis comportamientos.

Pero no fui capaz de medir con sabiduría lo que demandaba de él, que tuviera muchos más puntos en común con mi forma de pensar.

No fui capaz de advertir que si él cambiaba como yo esperaba, hubiera dejado de ser la persona con la que tuve tantos buenos y malos momentos compartidos.

Aprendí que no podemos exigir de los demás, más de lo que ellos puedan dar. Aprendí a aceptar a las personas tal y como son.

Lamentablemente en ese aprendizaje, perdí un amigo, al que algunas veces añoro por su alegría y hasta por su serena sabiduría.

Solamente Jesús, será siempre el Único Perfecto!

Probervios 17:3

Diego Acosta / Neide Ferreira

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CERTIDUMBRE

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Difícilmente pase un día sin caer en la duda, ante las contradicciones que me plantean las noticias o las referencias, sobre lo que debería ser una Verdad absoluta.

Por qué pierdo la seguridad que debería ser total?

Simplemente porque en el fondo estoy buscando algo que pueda ser más atractivo que la realidad conocida, algo novedoso que pueda conmoverme.

El impacto de lo desconocido, parece ser más importante que aquello que es la Verdad, sin el menor género de dudas.

Tal vez mi caso no sea el único, de quienes buscamos sentir…

sentir la presencia del Espíritu

sentir una emoción incontrolable en la Alabanza

sentir que el mensaje escuchado es para mí

sentir que la koinonia trasciende los límites de la congregación

sentir una atracción irreflexiva por la prédica de una determinada persona

sentir un llamado de contenido emocional

Sentir…

Sentir…

En este punto me pregunto: Es evidente que sentir…es una forma de expresar sentimientos y donde se originan los sentimientos?

No se originan en el corazón?

Y la Biblia no nos advierte acerca de lo traicionero que resulta el corazón?

Es posible que todo influya para que mis dudas sean demasiado importantes y deba hacer una profunda reflexión sobre como estoy obrando.

Decidir si me dejo llevar por el sentir…o aceptar que la Verdad de Jesús, no se valora con el corazón sino con el convencimiento que se recibe de la fe.

El corazón me puede traicionar, pero Jesús y sus enseñanzas nunca!

Debo seguir aprendiendo que la Biblia es la Única fuente de razón y de justicia que me debe guiar. Y que mis sentimientos, probablemente me aparten de esa certidumbre.

Proverbios 22:21

Diego Acosta / Neide Ferreira

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eses

POTESTAD

 eses

 

La Soberanía del Eterno está por encima de cualquier idea o pensamiento humano!

La Majestad del Todopoderoso está por encima de cualquier circunstancia que el hombre pueda imaginar.

Estas categóricas expresiones vinieron a mi mente, cuando leyendo el Libro del profeta Isaías, pude una vez más comprobar algo que ya conocía, pero que había pasado por alto.

Jehová utilizó al rey de otro país para reunir a su Pueblo!

Esta afirmación supera todo lo que seamos capaces de elaborar con relación a la forma de obrar del Creador. Solo Él puede transformar situaciones impensables y convertirlas en realidades extraordinarias.

Si esto hizo Dios con el rey Ciro, que no podrá hacer con mi vida, con la vida de cada uno de sus hijos!

Lograr comprender esta cuestión puede transformar definitivamente mi vida, porque seré capaz de tener la confianza necesaria, como para esperar todo del Poderoso de Israel.

Si Él decidió que un rey persa fuera el instrumento para que Jerusalén sea edificada y el Templo levantado, como es que puedo dudar de su Poder?

En los momentos más difíciles y en las circunstancias más tremendas, Él puede actuar para producir hechos asombrosos.

Solo basta tener la confianza, que a su vez genera la paciencia y la certeza de que todo se cumplirá en mi vida. Que aquello que me fue prometido se cumplirá.

Como se cumplió la profecía formulada 150 años antes de que Ciro fuera rey de Persia, que él sería un instrumento al servicio de Israel.

Si cuestiones tan notables fueron posibles, por qué no confiar en el Señor en la hora de la angustia?

Isaías 44:28

Diego Acosta / Neide Ferreira

moses

OBRAR

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Pensando que los hombres de nuestro tiempo leemos en el Antiguo Testamento sobre hechos que ocurrieron hace alrededor de 3.500 años, no deja de sorprender su enorme vigencia.

Es evidente que nuestra situación, no es la del pueblo hebreo en el Libro de Deuteronomio, que narra su llegada a las tierras de Moab, 40 años después de haber sido liberados de Egipto.

Pero sí son aplicables a nuestros días, las exhortaciones de Moisés a su pueblo, porque revelan como es de importante, antes y ahora, la conducta que debemos observar quienes somos hijos del Altísimo.

Moisés habló de los estatutos y decretos que Jehová había establecidos para ellos y pensando en esto, me detengo a reflexionar.

Moisés recordó y me recuerda, que mi vida debe ser ejemplar para que las personas que me rodean, puedan advertir que soy un hombre diferente a los demás.

No porque mi apariencia sea diferente, sino porque mi forma de comportarme sí me hace distinto a quienes viven en el mundo.

Esto que fue proclamado hace más de tres milenios, revela como la Palabra de Dios no pierde su vigencia ni su actualidad.

Por eso podemos decir que es viva y eficaz!

Moisés no estaba pidiendo a su pueblo, que hablara, estaba pidiendo que obrara según lo establecido por el Eterno, que es algo completamente diferente.

Tengo tan claro esta diferencia, que me esfuerzo para que quienes me rodean, puedan ver en mí, un reflejo del Señor. Tal vez sea un mal reflejo, pero esa es mi intención.

Seamos fieles y vivamos siendo ejemplares!

Deuteronomio 4:5-6

Diego Acosta 7 Neide Ferreira

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ROCÍO…

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Que es el rocío…?

Otra maravillosa parte de la Creación, que la mayoría de nosotros consideramos más un problema…que algo con lo que nos podamos deleitar.

Una mañana me detuve a observar como el rocío había caído sobre las plantas y había hecho vivificar las flores de un jardín.

El verde era más verde y los colores más brillantes. Y todo sin que ningún hombre interviniera para absolutamente nada.

Todo lo había hecho el Creador desde el comienzo mismo de los tiempos!

Un poco asombrado volví a mis preocupaciones cotidianas, pero con la impresión de que algo había ocurrido, aunque no sabía muy bien que era.

Rocío…

La palabra iba y venía en mi mente, como si hubiera un mensaje pendiente de ser reconocido, pendiente de ser apreciado.

Finalmente me dediqué a pensar en la imagen que había impresionado mis ojos por la mañana…con el rocío resplandeciente con la luz del sol.

Como aquellas pequeñas gotas formadas por la humedad en el frío de la noche, podían causar tanto efecto sobre la naturaleza?

Y entonces vino a mí, la revelación sobre el rocío!

Esas gotitas de agua, eran una manifestación del Poder de Dios!

Solamente ÉL puede hacer con tan poca cosa, algo tan inalcanzable para los humanos, como es reverdecer las plantas y alentar su vida!

Pensé como cambiaría mi existencia si dejara caer el rocío sobre mí, el humilde rocío que el Eterno nos envía y que tantas veces ni nos enteramos de su presencia.

Oremos para que el rocío caiga sobre nuestra vida. Oremos para que esa manifestación del Poder del Soberano, obre restaurando aquello que está marchito.

Daniel 4:15

Diego Acosta / Neide Ferreira

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COMPARAR

People walk along a pedestrian street in downtown Shanghai April 26, 2013. China posted a current account surplus of $55.2 billion in the first quarter of 2013, preliminary data from the country's foreign exchange regulator showed on Thursday. REUTERS/Carlos Barria (CHINA - Tags: BUSINESS SOCIETY) - RTXZ0T7


Un error que cometía bastante frecuentemente, era el de compararme con otros hermanos que tenían ministerios que torpemente calificaba de exitosos.

En más de una ocasión, tuve que orar para luchar contra ese peligroso sentimiento que llamamos envidia y que es inaceptable en la vida de un creyente.

Aún sabiendo esto, no podía menos que sentirme triste por ver a otros hermanos desarrollando servicios, que me parecían muy importantes.

Cuando pasaba revista a lo que yo estaba haciendo, era el momento peligroso para todas estas cuestiones, que tienen mucho más de mundanas que espirituales.

Con frecuencia comencé a preguntarme qué era lo que estaba sucediendo. Hasta que alguien con mucha experiencia, me explicó lo que ocurría.

Era muy sencillo: Estaba cometiendo el grave error de compararme con los demás!

Había caído en el error de no advertir una cuestión fundamental en esta cuestión: No debemos compararnos con nadie!

La razón?

Las comparaciones son válidas entre iguales!

Nunca entre personas distintas!

Y ese fue mi error: Olvidarme, no percibir este concepto esencial que nos muestra la Palabra de Dios y que en mi torpeza espiritual había pasado por alto.

Como me puedo comparar con otra persona, si Dios nos ha Creado a todos diferentes?

Acaso es posible, como coloquialmente se expresa, comparar peras con clavos?

El Eterno nos ha Creado diferentes, porque para cada uno de nosotros, tiene un Propósito distinto, con lo que cualquier intento de comparación es casi infantil.

Aprendamos a vivir según los mandatos del Señor!

No cometamos errores que nos puedan apartar del Camino que cada uno debe recorrer!

2 Corintios 10:12

Diego Acosta / Neide Ferreira

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IMPORTANTE

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Cada día el Todopoderoso tiene una lección para corregirme!

Cada día!

Así es como he aprendido sobre algo que pude distinguir como un grave error, en mi vida de cristiano. Un error que me apresuro a corregir.

Se trata de lo que considero Importante!

Que es importante para mí?

Qué es IMPORTANTE para el Eterno?

Ahora tengo la certeza de la enorme diferencia que existe entre lo que un ser pequeño y necesitado considera valioso de aquello que el propio Dios considera trascendente.

La explicación es sencilla, pero entenderlo me resultó extremadamente difícil.

Cada vez que oro al Soberano, le pido seguramente por algo que creo es tremendamente necesario para mí.

Sin embargo en esa situación me olvido de lo fundamental: Quién soy yo, para determinar lo que es importante de lo que no lo es?

Acaso pretendo ocupar el lugar del Todopoderoso?

Pensándolo desde esta nueva perspectiva, ahora entiendo que eso es lo que estaba haciendo:

Nada más ni nada menos que ocupar su lugar.

En otras palabras: Estaba determinando como debía obrar Dios ante mi necesidad, olvidando que ÉL está en el control de todas las cosas.

Y por esa única razón, ÉL decide lo que es mayor y lo que es menor, lo que es valioso de lo que no lo es, de lo que es urgente y de aquello que no pasa de ser una humana ansiedad.

He aprendido que lo IMPORTANTE para el Santo de Israel, es mi obediencia y mi confianza!
Todo lo demás, está sujeto a su VOLUNTAD y por tanto, aquello importante para mí, puede ser prescindible para ÉL.

Éxodo 15:2

Diego Acosta / Neide Ferreira

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ANARQUÍA

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Que le ocurre a una persona cuando pierde las referencias morales para su vida?

Esto me preguntaba al leer el Libro de Jueces y lo que sucedió cuando los Hijos de Israel, hicieron lo que bien les parecía.

En medio de un ambiente violento y sombrío, aún en esas circunstancias fue visible la Misericordia de Dios obrando sobre su Pueblo.

Si considero esa situación relacionándola con mi propia vida, puedo afirmar que aún en las peores circunstancias en que me he encontrado, siempre tuve la certeza del cuidado del Soberano.

Este es el motivo por el que aún cuando parecía que todo se derrumbaba, siempre tuve la certeza que llegaría el tiempo en el que el Misericordioso me haría notar su presencia.

Así de Grande es nuestro Dios!

Con temor y temblor recuerdo amargos momentos de mi pasado, cuando aún no había aceptado al Señor como mi Salvador, cuando a pesar de todo, siempre tuve la seguridad de que una mano Poderosa estaba sobre mí.

Me había librado de mis errores?

No.

Me había librado de sus consecuencias?

No.

Pero había evitado que los males fueran aún peores de lo que ya eran. Había evitado que la desazón fuera tan grande, como para dejarme arrastrar por los peligrosos caminos de la angustia.

Así como el Eterno tuvo Misericordia de Su Pueblo, así también tiene Misericordia de cada uno de sus Hijos!

No nos abandona, aun cuando nuestra mente nos intente recordar, que el Todopoderoso, ha apartado su mirada y nos ha dejado.

Porque tengo la seguridad que ÉL nunca nos abandonará, es que dejo este mensaje de Esperanza!

Jueces 21:24-25

Diego Acosta / Neide Ferreira

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CRÍTICO

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Conozco el caso de un creyente que se ufanaba de tener espíritu crítico y lo aplicaba de manera constante en su vida.

Más de una vez tuve la oportunidad de comentarle que esa forma de obrar, de abrir juicio sobre la conducta u obras de otras personas, no era algo bueno.

Lamentablemente ni mis razones ni las de otros hermanos, pudieron influir en su vida, de manera que abandonara ese hábito tan arraigado de juzgar a los demás.

Pensando en esto, traté en varias oportunidades de hacerle ver que la cuestión no era solamente su actitud de juzgar.

Sino que además, en la mayoría de los casos sus palabras eran desfavorables y también, destructoras, porque no aportaban nada que pudiera servir a quién era objeto de sus críticas.

En situaciones como estas, queda una profunda frustración personal, por no haber sido capaz de lograr un cambio en la vida de ese hombre por el que me preocupaba.

Quién formula juicios sobre otras personas, difícilmente acepte nada que se diga sobre su propia conducta, por lo que las sugerencias, siempre tienen un límite.

Cuando llegó ese momento, solamente me quedó orar por él.

Tiempo después me comentaron que el hombre de los juicios, había abandonado la congregación, porque se sentía perseguido e incomprendido.

Más tarde, cambió de ciudad, de trabajo…pero el problema continuaba. No era un lugar determinado el que creaba las situaciones, era él con su actitud.

Me dijeron hace pocos días, que había tenido serios problemas. Pero seguía ufanándose de su sentido crítico de la vida.

Sin saber y mucho menos reconocer, que esa conducta lo alejaba de Dios…y lo exponía a su propio Juicio.

Job 22:4

Diego Acosta / Neide Ferreira

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