PAN DE VIDA
Recordemos la lección de Jesús:
Dad, pues a César lo que es de César;
Y a Dios lo que es de Dios.
Recordemos la lección de Jesús:
Dad, pues a César lo que es de César;
Y a Dios lo que es de Dios.
En un curso de idiomas he leído esta frase: Soy pequeño porque soy un niño!
Evidentemente se trata de un ejercicio para recordar la condición de pequeño y la de niño. Pero me llamó la atención…
Las dos palabras juntas o separadas tienen que ver con el mensaje de Jesús, con relación a quienes pertenece el Reino de los Cielos…!
Los pequeños, por serlo!
Los niños, por serlo!
Recordamos la frase bíblica y la replanteamos: Como una persona con muchos años puede ser pequeña y puede ser niño a la vez?
Acaso es posible esto?
La condición de pequeño está relacionada con la dimensión que nosotros mismos nos damos, al considerar lo que podríamos llamar la importancia personal.
Si somos pequeños, seremos capaces de aproximarnos a la humildad que proclamó Jesús!
La condición de niño está relacionada con nuestro nuevo nacimiento en Cristo y en la necesidad de mantener esa condición espiritual.
No de ser infantiles, sino ser niños en nuestro interior!
He pensado cómo en un curso de idiomas, se puede encontrar un motivo para reflexionar sobre el Hijo del Hombre y sus enseñanzas?
Tal vez esto sea lo que se nos reclama a propósito de obrar como Jesús, pensar como Jesús!
Siempre el Salvador como centro de nuestros pensamientos, de nuestras oraciones, de nuestros hechos sirviendo a los demás.
Sería muy importante reflexionar sobre esta cuestión de ser pequeños y de ser niños. Cuando lo hice tuve la maravillosa percepción de un acercamiento a Jesús.
Poderoso por lo sencillo!
Aunque pueda parecer una locura, que importante sería que verdaderamente fuéramos pequeños y niños. A la vez!
Mateo 18:14
Así, no es la voluntad de vuestro Padre que está en los cielos, que se pierda uno de estos pequeños.
Diego Acosta / Neide Ferreira
HACIENDO MEMORIA DCLXIV
27 de Octubre de 312
El Emperador de Roma afirmó haber recibido en sueño un mensaje que atribuyó a Dios, para cambiar el rumbo de la batalla del Puente Livio, al norte de la capital.
Este mensaje fue determinante para que Constantino modificara el estandarte imperial y luego del triunfo militar tomara importantes decisiones.
Resolvió la publicación del Edicto de Milán por el que se otorgaban grandes facilidades a los cristianos para el culto a Dios. También convocó el Concilio de Nicea, para definir la posición frente al movimiento llamado arrianismo.
Diego Acosta
Advertencia de Jesús:
Teniendo ojos, no veis,
y teniendo oídos no oís?
Y no recordáis?
Advertência de Jesus:
Vocês têm olhos e não veem
e têm ouvido e não ouvem?
E não se lembram?
Leyendo la Biblia, podemos plantearnos preguntas que causan profunda sorpresa.
Quién es el Único capaz de revelar lo oculto?
Quién es el Único capaz de revelar lo profundo?
La respuesta es una sola: Dios!
Y esta respuesta me plantea otra cuestión: Por qué somos tan engreídos los humanos, que pensamos que podemos llegar a saberlo todo?
Pareciera que mis dotes de inteligencia, me pueden llevar a la torpeza de creer que todo lo puedo y que nada me resulta imposible.
En estos tiempos en los que el hombre es enaltecido más allá de toda lógica y fundamento, esta creencia a veces agita mi ánimo.
Si soy inteligente: Puedo!
Si soy hombre: Puedo y debo!
Nada parece ser lo suficientemente difícil o complejo como para que se aleje de nuestras posibilidades. Absolutamente nada.
En el Libro de Daniel he leído algunos versículos que constituyen un severo llamado de atención. El Profeta define con claridad, Quién es el que verdaderamente TODO lo puede.
La soberbia de la que creo que nadie se libra, nos permite albergar en lo más profundo de nuestro corazón que siendo como somos, seres pensantes, podemos lograr cosas extraordinarias.
Y es verdad, pero es una verdad tan pequeña como nuestra propia relevancia.
Podemos lograr todo lo que el Señor permita!
Nada más que eso.
Nadie puede superar ese límite, porque la sabiduría humana es tan elemental si la cotejamos con la verdadera Sabiduría, me avergüenzo de algunos de mis pensamientos.
A veces, escasamente podemos apreciar lo que es evidente. Cómo nos atrevemos a creer, que somos capaces de ver lo que solo el Eterno puede revelar?
Daniel 2:22
El revela lo profundo y lo escondido;
conoce lo que está en tinieblas, y con él mora la luz.
Diego Acosta / Neide Ferreira
Estamos advertidos:
Podemos “celebrar” el encuentro con los muertos
o con los espíritus malignos?
Hacerlo, puede ser bueno para nuestra vida y la de nuestros hijos?