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ANSIOSO?

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Debo reconocer que pertenezco al grupo de personas que lee la Biblia, según un modelo de conveniencia e interés, desechando lo que no me gusta.

Esta diferencia, entre lo que me interesa y lo que no me gusta, podría interpretarse como una forma de rebelión contra el Poder del Eterno.

En realidad, creo que no se trata de rebeldía, se trata de leer interesadamente la Palabra de Dios, para acogerme a lo que me resulta bueno y para distanciarme de las obligaciones que establece.

De todas maneras este enfoque distorsionado de la realidad, en nada contribuye para buscar el Camino de la Perfección, que es el Camino del Señor.

Pensaba en todo esto, cuando reparé en algo que a pesar de las veces que lo había leído, nunca lo había tomado en su verdadera dimensión.

Jesús estableció que NO debemos estar ansiosos!

Pero es un mandato?

Absolutamente.

Es un mandato que no caigamos en el peligroso torbellino de la ansiedad, pues no solo que nos perjudica como personas, sino que nos aleja del propio Hijo de Dios.

Por qué entonces estoy ansioso?

Simplemente porque es una categórica demostración de la distorsión que tengo con relación a mi vida y a mis prioridades.

No solo me pongo ansioso por mi escasa o pobre confianza en el Soberano. Me pongo ansioso porque pretendo cosas que están alejadas del Propósito de Dios para mi vida.

Si en lugar de buscar lo que considero mi sitio en el mundo, buscara el Reino de Dios, encontraría la Justicia, que es la Única Verdad y la Única forma de vivir en paz y en armonía, en un sentido superior.

Mateo 6:34

Diego Acosta/ Neide Ferreira

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Press SM: Los musulmanes implantaron un «régimen perverso» en Al-Andalus para «la humillación» de los cristianos

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Reproducimos un comentario publicado en el Diario ABC de España.

El historiador Rafael Sánchez Saus, catedrático de Historia Medieval de la Universidad de Cádiz ha afirmado en una entrevista a Efe que los musulmanes que sometieron la Hispania visigótica, Al-Andalus, implantaron un «régimen perverso» para «la humillación continúa» de judíos y, particularmente, cristianos.
Ese régimen perduró siglos y «quienes ponen a Al-Andalus como ejemplo de tolerancia lo que hacen es una manipulación brutal en términos históricos», según Sánchez Saus, autor de «Al-Andalus y la Cruz» (Stella Maris).
El dominio «ejercido por una pequeña minoría de guerreros musulmanes orientales y norteafricanos» sobre una mayoría de cristianos autóctonos supuso «el sometimiento político, religioso y la inferioridad jurídica y moral» de los cristianos sometidos mediante ese «régimen perverso» que los mantenía discriminados en todos los órdenes sociales y ámbitos de la vida cotidiana.
«Toda la legislación, cualquier disposición y el espíritu de las normas» tendían someter dejando patente «la humillación, la debilidad y la derrota» de los cristianos, que tenían que pagar impuestos superiores, mientras que las multas por las mismas infracciones eran la mitad de cuantiosas para los musulmanes.
Un cristiano había de levantarse si entraba un musulmán y sólo podía pasarle por el lado izquierdo
Entre otros ejemplos, el historiador ha puesto que un cristiano que matara a un musulmán, aún en defensa propia, era indefectiblemente condenado a muerte -no así al contrario-; que el testimonio de un cristiano contra un musulmán no valía ante un tribunal; que un cristiano había de levantarse si entraba un musulmán y sólo podía pasarle por el lado izquierdo, considerado maldito.
Igualmente un cristiano no podía montar a caballo en presencia de un musulmán, ni podía tener servidumbre musulmana, ni la casa de un cristiano podía ser más alta que la de un musulmán hasta el punto de, en ese caso, tener que demoler el piso superior.
Ese «régimen perverso» se mantuvo en la Península durante siglos, por lo que el historiador ha afirmado que «la realidad de la vida de los cristianos en Al-Andalus poco o nada tiene que ver con las ensoñaciones interesadas que nutren un mito construido a costa de la verdad histórica».
Como ejemplo «arquetípico, casi risible» de esas ensoñaciones, Sánchez Saus ha puesto las efectuadas por el escritor Antonio Gala, que, como otras semejantes, ha achacado a «un déficit de identificación de los españoles con su propio país» y a un intento de buscar en un periodo histórico idealizado «todo lo que le falta a España y a su cultura», por ejemplo en materia de tolerancia sexual.

«No hay libertad sexual en el Islam ni la ha habido nunca» y en Al-Andalus «lo que hubo fue la utilización de la mujer o de un joven en beneficio de quien imponía las normas», ha concluido.
Sánchez Saus explica en «Al-Andalus y la Cruz» que aunque las ventajas ofrecidas a los conversos al Islam llevaron a numerosos cristianos a la apostasía, otros muchos optaron por la emigración pese a lo cual hacia el año 950 la Península era mayoritariamente cristiana.
«No hay libertad sexual en el Islam ni la ha habido nunca»
Dos siglos más tarde esa cristiandad hispánica se había desintegrado por la inmersión en la cultura árabe y por la persecución declarada contra ella por almorávides y almohades. De las actuales reivindicaciones islamistas sobre Al-Andalus ha señalado que son equivalentes «a que España reivindicara la Patagonia a Argentina».
«Habrá musulmanes que puedan sentir que aquella construcción que fue Al-Andalus -una construcción que desapareció igual que se creó- forma parte de su patrimonio cultural; otra cosa es deducir de ese periodo histórico algún derecho sobre la España actual», ha concluido

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HACIENDO MEMORIA – CCVL

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13 de enero – DOS HECHOS RELACIONADOS CON LA REFORMA PROTESTANTE

153O – EN ESPAÑA SE PROHIBE LA ENTRADA DE LIBROS LUTERANOS

De esta manera se produce un intento de evitar que los fundamentos de la Reforma, puedan afectar la vida de la iglesia católica española.

1531 – JUAN CALVINO ADHIERE AL MOVIMIENTO INICIADO POR MARTIN LUTERO

Esta fecha es incierta, pero el teólogo francés n acido en Noyon, al norte de París, formó parte del impulso que supuso la Reforma y el cisma con la iglesia católica.

Diego Acosta

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QUIÉN ERA…?

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Prácticamente todos los días oro por las personas con las que me cruzo en la calle, en un autobús, en cualquier circunstancia y lugar.

Más de una vez me he preguntado: Quienes serán? A donde irán? Por qué han salido de sus casas? Que preocupaciones tienen? Que están esperando de la vida?

Que necesitan? Que les falta? Están tristes? Están contentas? Están solas? Precisan ayuda? Que están buscando?

Muchas preguntas…

Ninguna respuesta.

Todos desconocidos, con quienes ni podría hablar a causa del idioma.

Pero oro por las personas, lo declaro sin darle el mayor mérito ni adjudicarme la menor importancia. Es eso lo que me manda hacer el Espíritu, en el momento más inesperado y en el lugar menos creíble!

Pero cuando oro, pienso que alguna vez alguien oró por mí!

Pienso que alguien recibió la inquietud del Espíritu de orar por mí!

Me habrá conocido? Habrá sabido quién era? De donde venía y a donde iba? Habrá percibido mi cansancio y mi soledad?

Cuando me acuerdo de esto, oro por esa persona, de la que nunca sabré su nombre ni quién era, ni que hacía, ni por qué oró por mí.

Así son las cosas de Dios!

ÉL obra a través de su Espíritu, inquietándonos, guiándonos, por caminos que no pensábamos recorrer, por las personas, que ni siquiera conocemos.

Orando por personas de las que tal vez nunca sabremos sus nombres, pero con una certeza: Yo no sé quiénes son, pero el Señor sí sabe!

Cada uno debe hacer su parte!

Yo hago la mía, obedeciendo cuando soy mandado a orar. En silencio y sin ninguna demostración. Solamente con fe, que esa oración pueda transformar una vida.

Como transformó la mía.

Efesios 6:18

Diego Acosta / Neide Ferreira

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la otra 2

LA OTRA HISTORIA – III

la otra

COMO CONSIGUIÓ CONQUISTAR JERUSALÉN EL REY DAVID – II
Este momento histórico revela la capacidad del hijo de Esaú, para elaborar planes y cumplirlos con precisión.
David comprendió que no debía seguir gobernando desde Hebrón y que debía elegir un nuevo lugar de residencia para poder ser el rey de todo Israel y no despertar suspicacias acerca de un presunto favoritismo hacia el Reino de Judá. La razón, es que Hebrón se encontraba en el territorio del sur, en Judá.
Jerusalén reunía todas las condiciones para convertirse en la capital del Reino, ya que literalmente se encuentra en la frontera que dividía a los dos reinos judíos.
La biblia nos dice que el Rey tomó a sus hombres, por lo que se descarta que sean los soldados que integraban los ejércitos de Judá y del Norte y avanzó sobre Jerusalén.
Los jebuseos le recordaron el pacto que les permitía controlar la ciudad, pero ante la insistencia de David, lo maldicen, hecho que era muy común en aquellos tiempos. Se apelaba a las maldiciones y sortilegios, cuando alguien dejaba de cumplir un pacto. Esta es la explicación de los cojos y los ciegos que podemos leer en el Libro 2 de Samuel 5:6.
Como conquistó David la ciudad, solo con sus hombres?
De una manera sorprendente por lo que tiene de astuta e ingeniosa. Los jebuseos se abastecían del agua que provenía de un manantial, que brotaba dentro de una gruta que tenía la forma de un depósito natural. Cuando la gruta se llenaba el agua fluía por la colina y se perdía en el fondo del valle.
En épocas de paz, las mujeres de la ciudad bajaban hasta la gruta, para llevar en cántaros el líquido que precisaban para cada día.
En cambio, cuando la ciudad era asediada, la solución provenía de un túnel vertical, que fue cavado a través de la montaña, hasta alcanzar el nivel de la fuente de agua. Desde ese lugar hicieron otro túnel pero horizontal, hasta desembocar en la gruta donde se almacenaba el líquido vital.
En el caso de un ataque, los jebuseos bloqueaban la entrada exterior de la gruta y entonces el agua fluía por el túnel horizontal hasta llenarlo. Luego valiéndose de cuerdas, utilizaban baldes para la provisión a través del túnel vertical. De esta manera podían afrontar cualquier forma de asedio.
David que conocía este emplazamiento, lo único que hizo fue bloquear la entrada de la cueva, por lo que el agua dejó de fluir hacia el interior de Jerusalén y fue desviada en un nuevo curso, provocando que la población de Jerusalén dejara de tener este elemento vital para la subsistencia..
Ante ello finalmente los jebuseos pactaron con David para que pudiera emplazar la capital, establecer su residencia y también el lugar de culto, en el ámbito de Sión.
A cambio el rey les permitió a los pobladores seguir habitando la ciudad. Y así convivieron por espacio de varios años.
David, con esta ingeniosa estrategia, controló Jerusalén sin combatir y pudo afirmar que era una victoria personal porque la consiguió con sus propios hombres.
La historia de la conquista de la fortaleza de Sión, está narrada en 2 de Samuel 5:6-10.
Desde entonces la Ciudad de David, forma parte indivisible de la historia de Israel, de la historia del Pueblo de Dios.

Diego Acosta

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