22 de Enero de 1826 – CAE EL ÚLTIMO BASTIÓN DEL DOMINIO ESPAÑOL EN AMÉRICA
El general español Bartolomé Salom rindió la fortaleza militar del Real Felipe, en el puerto del Callao, en Perú.
De esta manera el imperio español rendía su última posesión en el continente. El bastión se entregó ante la falta de ayuda que debía de llegar desde el continente europeo, para resistir al asedio de las fuerzas patriotas que buscaban la libertad del Perú.
La fortaleza del Real Felipe fue la construcción más grande realizada por los españoles en el continente y ocupa un área de 70 mil metros cuadrados, con la forma de un pentágono irregular.
Otra maravillosa parte de la Creación, que la mayoría de nosotros consideramos más un problema…que algo con lo que nos podamos deleitar.
Una mañana me detuve a observar como el rocío había caído sobre las plantas y había hecho vivificar las flores de un jardín.
El verde era más verde y los colores más brillantes. Y todo sin que ningún hombre interviniera para absolutamente nada.
Todo lo había hecho el Creador desde el comienzo mismo de los tiempos!
Un poco asombrado volví a mis preocupaciones cotidianas, pero con la impresión de que algo había ocurrido, aunque no sabía muy bien que era.
Rocío…
La palabra iba y venía en mi mente, como si hubiera un mensaje pendiente de ser reconocido, pendiente de ser apreciado.
Finalmente me dediqué a pensar en la imagen que había impresionado mis ojos por la mañana…con el rocío resplandeciente con la luz del sol.
Como aquellas pequeñas gotas formadas por la humedad en el frío de la noche, podían causar tanto efecto sobre la naturaleza?
Y entonces vino a mí, la revelación sobre el rocío!
Esas gotitas de agua, eran una manifestación del Poder de Dios!
Solamente ÉL puede hacer con tan poca cosa, algo tan inalcanzable para los humanos, como es reverdecer las plantas y alentar su vida!
Pensé como cambiaría mi existencia si dejara caer el rocío sobre mí, el humilde rocío que el Eterno nos envía y que tantas veces ni nos enteramos de su presencia.
Oremos para que el rocío caiga sobre nuestra vida. Oremos para que esa manifestación del Poder del Soberano, obre restaurando aquello que está marchito.
AS PROMESSAS DO SENHOR
Estava pensando: Que coisa boa termos na memória, as promessas do Senhor!
Houve um tempo, em que eu não entendia as promessas de Deus!
Lia na Palavra, mas não as compreendia!
Cria que era tudo para os tempos passados!
Mas, um dia o Espírito Santo abriu meus olhos e vi que tudo o que Ele promete é eterno, como Ele é eterno!
Depois disso, minha vida mudou e muito!!!!
Vivo «firme nas promessas do Senhor», hino que cantávamos e sequer entendíamos o que queria dizer!
As promessas do Senhor são Sim e Amém!!!!
«Se Ele prometeu, é certo que o fará»!
Alegra-te com elas neste dia, e viva delas!
Não! Ele não tarda em cumpri-las, nós é que tardamos em crer!
Creia e receba o que Ele preparou para você, para nós, neste dia!
Com amor, Tia Arlete!
21 de Enero de 1853 – EN BERLÍN SE ANUNCIA LA AYUDA A LOS PROTESTANTES EN TIERRA SANTA
En una ceremonia realizada en la Catedral de la capital, se anunció que la Asociación Jerusalén, ayudará a los protestantes en la región.
La iniciativa tuvo el propósito de colaborar de forma activa con las instituciones que fueran creadas por protestantes alemanes. De manera especial se decidió apoyar la obra de los orfanatos.
La acción se extendió a Beirut, Alejandría y el Cairo.
21 de Enero de 1287 – MENORCA CAE EN MANOS DEL EJÉRCITO CRISTIANO
Los musulmanes que controlaban la isla balear estaban sitiados en la fortaleza de Santa Águeda. Las tropas del rey Alfonso III, concretan un nuevo paso en la reconquista del territorio español.
Las condiciones de la rendición fueron duras, quedando todo el territorio de Menorca bajo el control de los cristianos, debiendo pagar los musulmanes rescate por sus vidas y perdiendo todas sus posesiones.
Menorca quedaba bajo la autoridad del reino de Aragón.
Un error que cometía bastante frecuentemente, era el de compararme con otros hermanos que tenían ministerios que torpemente calificaba de exitosos.
En más de una ocasión, tuve que orar para luchar contra ese peligroso sentimiento que llamamos envidia y que es inaceptable en la vida de un creyente.
Aún sabiendo esto, no podía menos que sentirme triste por ver a otros hermanos desarrollando servicios, que me parecían muy importantes.
Cuando pasaba revista a lo que yo estaba haciendo, era el momento peligroso para todas estas cuestiones, que tienen mucho más de mundanas que espirituales.
Con frecuencia comencé a preguntarme qué era lo que estaba sucediendo. Hasta que alguien con mucha experiencia, me explicó lo que ocurría.
Era muy sencillo: Estaba cometiendo el grave error de compararme con los demás!
Había caído en el error de no advertir una cuestión fundamental en esta cuestión: No debemos compararnos con nadie!
La razón?
Las comparaciones son válidas entre iguales!
Nunca entre personas distintas!
Y ese fue mi error: Olvidarme, no percibir este concepto esencial que nos muestra la Palabra de Dios y que en mi torpeza espiritual había pasado por alto.
Como me puedo comparar con otra persona, si Dios nos ha Creado a todos diferentes?
Acaso es posible, como coloquialmente se expresa, comparar peras con clavos?
El Eterno nos ha Creado diferentes, porque para cada uno de nosotros, tiene un Propósito distinto, con lo que cualquier intento de comparación es casi infantil.