CUMPLIMIENTO

dV6noCuando leemos la Palabra de Dios nos regocijamos con las promesas de las que nos hacemos co-herederos a través de Israel.

Cada vez que leemos una promesa nos sentimos bendecidos sabiendo de su cumplimiento inexorable!

Pero, cuando leemos las palabras dirigidas contra quienes se rebelaron contra Jehová, pensamos que tienen una forma de cumplimiento que pertenece al pasado.

Y efectivamente es así. Pero por qué casi nunca pensamos que esas profecías, también nos pueden alcanzar? Acaso no nos rebelamos contra Dios?

Si creemos y nos regocijamos con las promesas, también debemos de creer que los castigos impuestos por el Eterno, nos alcanzan, en la misma manera y proporción que las bendiciones.

Acaso no se cumplieron las palabras en contra de los amonitas y los moabitas? Acaso esos pueblos finalmente no fueron absorbidos por los árabes?

Debemos reflexionar sobre cada cosa que hacemos a lo largo de nuestra vida. Sobre cada cosa que decimos y sobre las bendiciones y maldiciones que salen de nuestra boca.

Todo tiene un significado y todo tendrá su recompensa. En algunos casos serán bendiciones y en otros, el mismo cumplimiento de las maldiciones que se formularon contra quienes se rebelaron contra Dios.

Esto ha sido siempre así y lo seguirá siendo!

Por estas razones no nos podemos sorprender cuando en determinados momentos de nuestra vida nos ocurren cosas que nunca esperábamos. Ni deseábamos!

Pero delante de Dios todo tiene validez, desde las palabras hasta los hechos y por eso debemos de tener temor y temblor.

Nuestra vida es la suma de todas las acciones. Unas serán de bendición y otras obrarán en nuestra contra!

Ezequiel 25:7-8

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

SÉTIMO MILÊNIO

flagbrasilCONGREGAÇÃO

 SÉTIMO MILÊNIO

 

BogoMil

A MORTE

Com a morte, uma das mais profundas realidades da vida, dificilmente nos habituamos.

Para muitos a morte é o fim, não há nada mais a fazer.

Embora muitas pessoas pensem que não há mais nada após a morte, Jesus é a solução até mesmo para a própria morte.

Portanto, os que se perturbam nos momentos de luto e de dor precisam saber que a morte não é o fim.

Se cremos em Cristo, sabemos que o fim da vida aqui na terra é apenas uma transição para uma existência incomparavelmente melhor – a eternidade com Deus.

Disse Jesus:

«Eu sou a ressurreição e a vida.
Aquele que crê em mim, ainda que morra, viverá; e quem vive e crê em mim, não morrerá eternamente»
(S. João 11.25 e 26a).

Bogomil Blumenthal – Silvia Truffi – Brasil

www.septimomilenio.com

COMIDA

plato
Pensemos en la comida que arrojamos como basura diariamente…Pensemos en esta forma tan insensata de vivir.

Habrá quienes no tiren restos de su comida?

Cada vez que desaprovechamos los alimentos, estamos violando aquello que nos enseñó Jesús de alimentar al hambriento.

No es un hecho tan simple como parece juntar los restos, guardarlos tal vez ordenadamente, embolsarlos y luego como ciudadanos obedientes de las leyes, buscamos el contenedor donde tirar nuestros alimentos sobrantes.

Sigamos pensando en este tema!

Por qué nos sobran los alimentos? Sencillamente porque elaboramos cantidades, manifiestamente exageradas para la cantidad de personas que se sientan a la mesa.

Si preparamos con exageración la comida para alimentarnos, con toda seguridad tendremos que arrojar como desperdicio, la parte sobrante.

Cuando nos volvamos a sentar para comer observemos con atención la mesa. Es razonable, mínimamente razonable lo que ven nuestros ojos?

Es posible que demos gracias a Dios por la provisión de cada día y luego arrojemos esos alimentos bendecidos a la basura?

No estamos hablando desde la perspectiva de cualquier forma de legalismo, estamos hablando de la ofensa que hacemos al Proveedor, dando un pésimo uso de aquello que recibimos por su Generosidad.

Porque si tiramos comida no es por la abundancia de la Provisión!

Nuestra vida como hijos de Dios debe buscar la ejemplaridad. Y en esa búsqueda debemos aprender que cada gramo de comida que arrojamos como basura, es alimento que falta en la vida de otras personas.

Tratemos de ser coherentes!

No pidamos Provisión para luego desperdiciarla. Y si un día nos faltara, que reclamaríamos? Tal vez entonces pidamos perdón por comportarnos con tanta necedad.

Salmo 104:27-28

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

SÉPTIMO MILENIO: MUERTE DIGNA?

mujerHace unas horas una mujer de 29 años se suicidó ante el avance de una enfermedad terminal. Ella misma explicó que buscaba tener una muerte digna. Tengamos un pensamiento de Misericordia y de Amor hacia su familia que la ayudó en su decisión.

Ante situaciones como estas es importante reflexionar acerca de la vida y la muerte.Es indudable que habrá una confrontación puesto que se plantean dos visiones distintas de una misma cuestión. Podemos los hombres acabar con nuestra vida?
Podemos acabar con la vida que se está gestando en el seno de una mujer?

Estas preguntas llevan implícitas las respuestas. No podemos!

Esta rotunda afirmación surge de nuestra fe. Dios es quién da la vida y es el Único que la puede quitar. A partir de este razonamiento el concepto de dignidad varía considerablemente.
La dignidad de la muerte deviene no de un suicidio, sino de la templanza para afrontar el dolor, por grande que sea.
Si confiamos en Dios, hasta el último aliento, tenemos la posibilidad de que escuche nuestros ruegos y su Misericordia se haga manifiesta sobre la persona de una manera tan sobrenatural, que la ciencia de los hombres no lo puede explicar.
Obviamente el mundo argumentará todo lo contrario
Pero la opinión del mundo está cegada por su obstinación a no reconocer al Todopoderoso su Poder sobre todas las cosas, hombres incluidos.
No obremos con ligereza frente a estos casos tan dolorosos de suicidio. La dignidad de la muerte, no surge de quitarse la vida.
La dignidad de la muerte es producto de la certeza de que afecta a nuestro cuerpo, pero que luego de ella hay otra Vida.

Para unos será de Gozo y para otros de sufrimientos. Lo importante es saber que tanto uno como otros, serán Eternos!

Oremos para que la ceguera espiritual deje de impedir cuál es la Verdad. La Única Verdad.
Oremos!

Diego Acosta

www.septimomilenio.com

ARREBATO

Dv4Nv14Algunos más, otros menos, pero todos estamos expuestos al arrebato, como reacción airada, ante algo que nos ofusca, nos perturba, nos afecta.

El arrebato es mucho mayor cuando somos acusados, criticados o agraviados injustificadamente. Entonces es cuando reaccionamos de una manera casi desproporcionada con relación al hecho inicial.

El arrebato nos lleva a la dolorosa situación de que hemos obrado de una manera airada, pero el problema que la provocó sigue vigente.

Si antes teníamos un problema, a partir del arrebato como forma de reacción, ahora tenemos dos problemas. Y lo que tal vez sea más grave aún, tal vez tengamos problema con la misma persona.

Como siempre la Palabra de Dios es nuestra mejor consejera, nuestra mejor ayuda, para mostrarnos aquello que hicimos mal y sobre todo para perdonar rápidamente el supuesto agravio y no dejar una brecha abierta al enemigo.

Nunca dejemos que un arrebato nos aparte del verdadero Camino, pues estamos corriendo el riesgo de que por una cuestión del momento o sin importancia, dejamos crecer la peligrosa raíz de amargura de la que nos advierte Pablo.

No en vano el enemigo de nuestra fe se aprovecha de estas circunstancias para obrar con rapidez y eficacia y sembrar la cizaña, más peligrosa si la razón está de nuestra parte.

Ante el arrebato: Oremos!

Pidamos perdón por la reacción inadecuada y guardemos nuestro corazón, para que no albergue ningún rencor, ni para que nuestra sensibilidad herida tenga tiempo de obrar.

El arrebato, no es de Dios!

Salmos 37:8

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

LO PRIMERO…

arrepentSi nos preguntáramos que es lo que precisamos para obtener la Salvación, sin ninguna duda debemos respondernos: Arrepentirnos!

Sin que demos ese paso de reconocimiento de nuestros pecados, es imposible que comience a operar el Plan de Salvación.

Si no somos capaces de admitir que pecamos, si no somos capaces de comprender que en cada pecado hay una ofensa directa al Todopoderoso, nunca llegará el perdón.

El arrepentimiento es la gran cuestión con relación a la Salvación!

Cuando hablamos con personas que tienen ansiedad por conocer a Jesús, muchas veces intentamos buscar los atajos que los puedan llevar más rápidamente hacia Él.

Pero nos equivocamos y equivocamos a quién necesita certezas y no supuestas vías rápidas, para llegar hasta Quién nos puede perdonar.

Si recordamos nuestra experiencia personal con Jesús, tendremos ante nosotros lo real y verdadero y no intentar buscar otros caminos cuando solamente hay uno.

Pensando en esto, debemos de tener en cuenta que la firmeza con la que expresemos nuestro testimonio frente a quienes están ansiosos por beber del Río de la Vida, siempre debe estar basada en lo que nos fue enseñado.

Obrar con ligereza o frivolidad en estas cuestiones nos puede llevar a cometer un grave perjuicio a quién confiadamente nos escucha.

El Señor siempre habló con rotundidad!

Es absolutamente imprescindible reconocer nuestros pecados y arrepentirnos por todo lo que hicimos mal. Solamente con esa declaración, comenzaremos a andar por el verdadero Camino.

Nunca enseñemos otra cosa! Lo primero para la Salvación es el arrepentimiento por los pecados cometidos!

Amós 5:12

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

CONGREGACIÓN del SÉPTIMO MILENIO

 gilabert

LA DISCIPLINA INEFICAZ

Es suficiente para tal persona este castigo que le fue impuesto por la mayoría; así que, por el contrario, vosotros más bien deberíais perdonarlo y consolarlo, no sea que en alguna manera este sea abrumado por tanta tristeza. Por lo cual os ruego que reafirméis vuestro amor hacia él. 2 Corintios 2.6–8 (LBLA)

En la iglesia en Corinto había una persona que había caído en pecado. Por una decisión de la mayoría de la congregación, la persona fue disciplinada. Ahora, sin embargo, se hace necesario que Pablo corrija la severidad en el trato que había recibido esta persona. La razón es que toda corrección tiene como objetivo restaurar al caído y ayudarlo a volver a caminar en santidad con el Señor.
Existe en nosotros, sin embargo, la tendencia de acompañar nuestros esfuerzos por disciplinar con una buena dósis de ira o rencor. ¿Cuántas veces, como padres, hemos sido excesivamente duros con nuestros hijos, porque no actuamos en el momento indicado? Nuestra paciencia no fue paciencia sino negligencia, y permitió que se acumularan sentimientos de fastidio y rabia. Cuando llegó el momento de corregir, lo usamos también para descargar todo nuestro disgusto sobre nuestro hijo. La presencia de estos elementos anula el beneficio de la disciplina porque utiliza un espíritu incorrecto.
De la misma manera, dentro de la iglesia la disciplina frecuentemente es prolongada por un espíritu de dureza hacia el infractor. Se le somete a humillaciones innecesarias y muchos optan por tener el menor contacto posible con esa persona. No obstante, la disciplina es una experiencia sumamente positiva para la vida de los que anhelan mayor crecimiento espiritual. Por medio de ella podemos ser corregidos y encaminados correctamente. También debemos admitir que es algo sumamente desagradable. Nos sentimos agredidos y nuestro orgullo inmediatamente comienza a demandar algún tipo de retribución. Caemos en un estado general de tristeza y desconsuelo que, de prolongarse, podría tener repercusiones serias para nuestra vida espiritual. Sabiendo esto, el apóstol Pablo anima a los hermanos a que no «abrumen» con demasiada tristeza a la persona disciplinada. El deseo es que la persona no sea enterrada y hundida por la acción de sus hermanos, porque la disciplina perdería su sentido.
En lugar de esto Pablo los anima a que «reafirmen su amor» hacia el caído. Esta exhortación recalca una de las grandes verdades del Reino de Dios. El poder que más transforma la vida de otros es el que proviene del amor. La disciplina corrige, pero es el amor el que cala hondo en el corazón y lo abre a las experiencias más espirituales. Por esta razón, Cristo se apresuró a reafirmar su amor hacia Pedro, luego de que este le negara tres veces. El amor incondicional en el acto de Jesús encaminó definitivamente al apóstol en el ministerio que se le había encomendado.

Pr. José Gilabert – España

www.septimomilenio.com

ORDEN

Orden_1Hace algunos años recibimos a un reconocido maestro, un auténtico siervo de Dios. Luego de enseñarnos sobre los Evangelios, le hicimos la pregunta final: Que mensaje nos dejaría para el futuro?

Uno solo: ORDEN!

Nos quedamos asombrados y ante nuestra perplejidad el maestro agregó: Cada uno de ustedes debe encontrar el sentido de lo que he querido decir.
Pero, no nos puede ayudar?
No, el ORDEN tal y como se los he planteado es una cuestión estrictamente personal y por eso cada uno con la ayuda del Espíritu Santo debe encontrar sus propias respuestas.

A pesar de que lo hablamos entre varios de los que asistimos a la reunión, el sentido de la respuesta no lo podíamos encontrar.

Orando pedí Sabiduría y a partir de ese momento comenzó a abrirse una Luz dando claridad a la confusión de mis ideas.

Recordé que cuando era joven la idea de ORDEN era contraria por completo a lo que entendía por libertad. El concepto de aquellos tiempos era que nadie podía ser libre si estaba sometido a cualquier forma de orden.

Era una propuesta política anarquista?

No lo creía ni lo creo ahora. Era más bien una actitud ante los retos que se planteaba a un joven con preocupaciones por la sociedad.

Pero el ORDEN del que habló el maestro, estaba relacionado con el auténtico caos que había sido mi vida. Había sido libre viviendo así? De ninguna manera, había sido esclavo de mi propia confusión.

Gracias al Señor, cuando el ORDEN verdadero vino a mi vida, todo cambió. No llegó la tan temida rutina, sino la tan ansiada Libertad.

Levítico 18:4

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

AVIVAMENTO OU REFORMA?

flagbrasilCONGREGAÇÃO

 SÉTIMO MILÊNIO

AVIVAMENTO OU REFORMA??????

Hoje o mundo comemora o dia da reforma.
Estava meditando sobre isso…
Tenho orado por um avivamento na igreja brasileira. Os que me conhecem sabem disso com certeza… Mas, pensando bem e converArletesando com o Senhor, cheguei à conclusão que o que precisamos no momento é de uma boa reforma…
Me lembrei da reforma nos dias do rei Josias… (leia II REIS, de 22 A 24).
Para a reforma de uma casa, é necessário tirar para fora todos os móveis que ali foram colocados, e deixar a casa vazia para estudar a estrutura e ver se ela aguenta uma reforma como convém…
A Igreja no Brasil já passou um tremendo avivamento nos anos 60, que trouxe o fogo do Espírito Santo ao altar, mas, com o tempo, muita coisa foi trazida do mundo para dentro da Igreja, que necessita urgentemente, ser tirada para fora e ser queimada para a purificação da mesma…
O fogo do Espírito Santo não convive com as práticas mundanas da igreja atual. É necessário que se levantem «Luteros», que com muita coragem e valor, enfrentem os tribunais estabelecidos por homens, para trazer uma verdadeira reforma à Igreja, noiva de Cristo…
Lutero enfrentou as autoridades da época, e sofreu as consequências de tal ato…
Onde estão os «Luteros» que, nos dias de hoje, se levantarão e arregaçando as mangas, comecem a jogar fora tudo aquilo que contaminou a «casa do Senhor»????
Haverá alguém valente para tal obra?
Voltar à leitura da palavra, como ela está escrita…
Foi este o desejo de Lutero, quando ele traduziu ao alemão a Bíblia…que todo povo conhecesse a palavra de Deus!!!
Vinde voltemos ao Senhor, como a alva será a sua saída!!!!

Pra. Arlete Batista Ferreira – Brasil

www.septimomilenio.com