SÉPTIMO MILENIO: LA EXITOSA CANTANTE INEXISTENTE

virtualQue nos está pasando a los humanos?
Esta inquietante pregunta se origina en el éxito descomunal que está teniendo una cantante que es producto de la tecnología y por lo tanto inexistente.
Es tan asombroso lo que ocurre con esta ficción que hasta tiene nombre y actúa ante el público. Hatsune Miku se presenta con timidez y hasta con recato ante miles de personas en los conciertos en los que ha actuado.
Los defensores de la tecnología con toda seguridad defenderán la creación de un emprendedor japonés que lanzó a su estrella virtual en 2007 como una mascota. Por cierto, su voz también es virtual, no es humana.
El creador cuando se percató de lo que había conseguido rápidamente la transformó en una auténtica estrella en Japón.
Un tiempo después amenaza con convertirse en un éxito mundial al cantar en inglés. Seguramente los defensores de la tecnología celebrarán este “logro”.
Pensemos: es posible que una creación virtual sea un éxito comercial?
Una cantante que no existe conmueve a millones de personas… no estamos yendo demasiado lejos con nuestra adoración por la tecnología?
No es cuestión de ser retrógrados, pero no se contrapone esta creación con lo que nos advierte la Biblia a propósito de los ídolos creados por el hombre?
Es verdad que las sociedades siempre han buscado tener referencias a los que llamamos ídolos. Pero todos fueron mortales y de hecho muchos ya murieron.
Pero adorar a una creación inexistente, no es adorar un ídolo?

Ud. Que opina?

Diego Acosta

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SOLO

solo2Muchas mañanas muy temprano he visto a un hombre sentado en un banco del barrio donde vivo.

Muchas mañanas con buen tiempo y a veces hasta con lluvia y nieve, este hombre estaba sentado, protegiéndose como podía de la dureza del clima.

Muchas mañanas fui testigo de su soledad. Ese hombre fue también el motivo de mi oración clamando al Señor por su vida, clamando por el fin de su soledad, clamando por un tiempo nuevo para él.

Un lunes lo dejé de ver, hasta que, cuando fue avanzando la semana me convencí de que algo le había ocurrido. Nunca supe lo que le sucedió, ni si fue bueno o si fue malo.

Entonces el Señor por su Gracia me dejó la tranquilidad de que había hecho con ese hombre lo único que debía hacer: que era orar sin cesar por él.

Quienes nos encontramos en situaciones parecidas podríamos sentirnos frustrados por la incapacidad de ofrecer nuestra solidaridad de una manera concreta. Pero en eso radica la enseñanza.

Hay personas a las que las capacita y les concede medios para que ayuden, pero esas personas difícilmente tengan tiempo para orar por quienes reciben su esfuerzo.

Y hay otras personas que no tenemos oportunidad de materializar nuestro Amor al prójimo con hechos concretos, pero sí tenemos la posibilidad de clamar por quienes precisan del Señor.

Cuando veamos a alguien solo no nos quedemos paralizados por la falta de medios para ayudarlo, para comprenderlo. Pongámonos en acción orando!

No dejemos pasar ninguna oportunidad de ayudar…orando!

1 Samuel 12:23

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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CONGREGACIÓN del SÉPTIMO MILENIO

EL ABORTO ES ASESINATO

Son duras estas palabras ¿verdad? A ninguna mujer que se ha sometido a un aborto le gusta que le digan que es una asesina, en el fondo no queremos matar a nuestros bebés aún a pesar de que muchos luchen con uñas y dientes por conseguir una ley que ampare este acto.
Lo que pasa es que hay una mente perversa qulourdese quiere destruir al ser humano, una mente que desde el principio de la Creación ha tratado por todos los medios que entre los hombres haya enemistades, conflictos, contiendas y que también haya argumentos poderosos detrás de los cuales ocultarse para justificar nuestros actos. Una mujer que toma la decisión de abortar no piensa en el ser humano que está dentro de ella, piensa en el problema, en que no lo desea, en que no le viene bien, en que descubre una infidelidad, en que es el resultado de una violación o el resultado de una noche loca en la que mantuvo relaciones con alguien que no solo no ama sino que ni le conoce.
Pongámonos en el lado contrario, cuando una mujer se queda embarazada y ese embarazo es el fruto de una relación estable, fruto de un amor consolidado, algo que ha deseado, buscado. Desde el primer momento que sabe que hay vida en su vientre siente un amor inigualable, un amor como nunca ha sentido por nadie, un amor sereno, lleno de ternura, espera con entusiasmo que comience a moverse, acaricia su vientre, le habla, se cuida, prepara su ropita y todas las cosas que va a necesitar para la llegada de ese nuevo ser. Cuida su alimentación y se prepara para el encuentro con ese ser que ha guardado dentro de sí durante 9 meses, sueña como será su cara y cuando nace la primera preocupación es ¿todo está bien doctor?
Esa es la verdadera condición de la mujer, dar vida, solo en casos excepcionales he escuchado a mujeres decir que no tienen instinto maternal.
El aborto es antinatural, no está en el corazón del ser humano. Yo sé que una mujer no quiere asesinar, yo sé que un hombre tampoco quiere matar y mucho menos un médico, el verdadero asesino es Satanás, que ha conseguido inocular ese argumento mentiroso en los corazones.
¿Qué madre o que padre mata a un hijo? Cuando oímos una noticia sobre una madre que mató a su hijo al nacer nos horrorizamos, cuando oímos de un padre que golpeó a su bebé hasta matarle deseamos que caiga sobre el todo el peso de la ley ¿por qué buscamos excusas cuando se trata de un bebé no nacido?
Hasta los animales tienen quienes defienden su derecho a vivir, ¿por qué no somos más contundentes a la hora de defender la vida de un bebé que no ha nacido?
Solo Dios puede traer esa convicción de pecado a los corazones de las madres y padres, de los médicos, de los políticos de los legisladores y de toda ésta sociedad confundida; no dejemos de gritar, de manifestarnos, de denunciarlo, no dejemos a los no nacidos solos. Ellos no tienen voz pero nosotros sí, DALE UN NO ROTUNDO AL ABORTO.

Lourdes Díaz – España

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FICCIÓN

ficcionHay quienes viven peligrosamente en un mundo que solo existe en sus mentes, idealizando situaciones completamente alejadas de la realidad.

Ese mundo quizás sea una forma de escapar a las exigencias cotidianas, aquellas que demandan tanto esfuerzo y tantas preocupaciones.

Una joven se manifestaba a favor de tener dos vidas. Una la real y otra en la que la mente podía imaginar una situación placentera tras otra. Como si fuera una película de obligado final feliz.

En varias oportunidades la joven fue advertida de la necesidad de tener un cambio de actitud, mucho más cuando se consideraba creyente y había manifestado su aceptación a Jesús.

Lamentablemente ella persistió en su postura hasta que un día la realidad la golpeó duramente. El mundo de fantasía que se había creado ya no existía ni en su mente ni en su corazón.

Quienes estuvimos a su lado tratando de llevar consuelo y palabras de esperanza, fuimos testigos de su transformación. Poco a poco dejó de ser aquella joven arrogante que disfrutaba de sus dos vidas.

Entonces nos dijo: Si yo no soy capaz de pedir perdón por mi error sobre las dos vidas, tampoco podré recibir el gozo del Señor en un momento tan difícil como este.

Oramos dando gracias a Jesús por esta poderosa obra del Espíritu en su vida y también agradecimos la enseñanza tan impresionante que nos había dejado.

Oremos para que ninguna ficción por seductora que sea, nos aparte del Señor!

Oremos para que aprendamos a vivir nuestra realidad sabiendo que el Hijo del Hombre siempre estará a nuestro lado.

Eclesiastés 5:7

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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PARA BIEN…

aid
Resulta casi innecesario tratar de explicarnos la manifiesta incapacidad que tenemos los humanos, para comprender mínimamente la Grandeza del Todopoderoso.

Hace muchos años uno de los grandes predicadores del Evangelio, contó una historia que podría decirse que es increíble si no fuera que es totalmente cierta.

Mientras escuchábamos la historia recordamos como en primera persona podemos dar testimonio de las cosas extraordinarias que hace el Señor, incluso para salvarnos de la propia muerte.

En mi caso viene a mi memoria una dolorosa cirugía y el desatino que cometí al quitarme uno de los elementos que se utilizan para completar los efectos de la operación.

En esas circunstancias vino de visita una persona con la que estaba definitivamente distanciado. Cuando se marchó y regresaba a su casa, pensó en lo raro que le había resultado que no le hubiera insistido en las recomendaciones para conducir.

Tan extraño le pareció que decidió volver y fue entonces cuando los médicos comprobaron el grave error que había cometido al quitarme un elemento complementario de la operación.

Fue tan grave el error que me estaba asfixiando sin que me pudiera dar cuenta a causa de mi desfallecimiento. El regreso de esta persona permitió que el error no se convirtiera en fatal. Ese día aprendí a no ser insensato.

Todo lo que ocurre aún lo más grave tiene un propósito y todo contribuye para remediar situaciones o circunstancias difíciles, convirtiéndolas en hechos cargados de su Poder.

Cuando estemos en la mayor de las dificultades, oremos confiadamente esperando la intervención Sobrenatural del Creador de todas las cosas.

Jeremías 17:7-8

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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CONGREGACIÓN del SÉPTIMO MILENIO

dar

NO TENGO NADA…

Generalmente cuando nos enfrentamos a la situación de tener que dar algo, rápidamente pensamos en el dinero. Como si fuera lo único que podemos dar…
Si verdaderamente careciéramos de dinero para dar como una ofrenda, por ejemplo o como una ayuda, nos quedamos un poco frustrados, porque a pesar de nuestras buenas intenciones no tenemos la posibilidad de materializarlas.
Por qué siempre pensamos en el dinero en el momento de ayudar?
Quizás porque es la forma más práctica y directa de expresar nuestra voluntad de participar de un acto generoso.
La formulación es muy simple: Si no tengo dinero, no puedo dar nada. Sin embargo en la Palabra de Dios tenemos una enseñanza específica muy aplicable a esta cuestión.
Es importante recalcar que la enseñanza la tenemos en la Biblia, para que comprendamos acabadamente la necesidad que tenemos de conocer los fundamentos de nuestra fe y el Libro que los contiene.
Muchas veces obraríamos de una manera diferente si fuéramos conocedores de la Palabra y si tuviéramos la decisión de aplicar en nuestra vida, lo que se nos revela como conocimiento de Dios para los hombres.
Recordamos el momento en que Pedro acompañado por Juan entraba sobre las tres de la tarde al Templo para participar del tiempo de oración, en la hora novena.
Un hombre cojo de nacimiento les pidió limosna y Pedro le dijo que no tenía nada para darle, refiriéndose al dinero. Pero luego le dio de lo que tenía.
Y que tenía Pedro?
Pedro tenía el Poder que había recibido de Jesús para que en su Santo Nombre pudieran ser sanados los enfermos. Y ese paralítico de nacimiento, estaba recibiendo por Gracia lo que Pedro había recibido por su fe en Cristo.
Esta es la gran enseñanza que debemos de tener en cuenta cada vez que tengamos que dar algo, porque está en nuestro corazón hacerlo. No hace falta pensar solamente en el dinero.
Tenemos el mismo poder que recibió Pedro, con la gran diferencia que el discípulo no tuvo miedo ni vergüenza de hacer uso de ese poder delegado.
Decimos miedo por no saber los resultados que podría tener su gesto y vergüenza para obrar en público con la firmeza que requería el momento.
Cuántos cojos podrían haber vuelto a andar si hubiéramos obrado como Pedro?
Aprendamos esta lección que Pedro puso en práctica en circunstancias especialmente difíciles para los seguidores de Jesús. Esos tiempos seguramente fueron más complicados que los nuestros.
No obstante cuando llegue el momento obremos con la misma firmeza de Pedro, como está recogido en el Libro de los Hechos, en el capítulo 3 a partir del versículo 4…
No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda!

Hagamos como Pedro, cuando llegue la hora obremos con su misma FE.

Diego Acosta – Alemania

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DUDAR?

 

dudar4Algunas personas son más propensas que otras a la duda. Y nadie se puede considerar tan sólido y estable, como para no tener dudas.

Lo que evidentemente no se puede hacer es pasar el tiempo dudando!

Las dos mujeres que fueron el domingo de mañana a la tumba donde había sido sepultado Jesús tras su muerte en la cruz, NO esperaban que hubiera resucitado.

Ellas con amor y celo iban con los ungüentos necesarios para sepultos los restos del Hijo del Hombre. No se podía poner en entredicho su fe en el Señor…pero no habían creído sus palabras.

Habían dudado y por eso fueron con los ungüentos!

Por esta razón fue que los ángeles les preguntaron por qué iban a buscar entre los muertos al que Vive? Acaso ellas no habían escuchado el anuncio del propio Jesús que resucitaría?

Ese es el momento de la duda, cuando nuestra razón se impone sobre la fe, cuando lo racional es superior a nuestra creencia. Entonces dudamos…

Aquellas mujeres que habían escuchado a Jesús hablar sobre su muerte y Resurrección, se dejaron llevar más por sus sentimientos que por sus convicciones con relación a Jesús.

Por lo tanto recordando este episodio sobre la Gloriosa Resurrección del Señor, nunca dejemos que nuestra mente controle la poderosa vitalidad de nuestra fe.

Cuando las dudas lleguen hasta nuestros oídos, seamos capaces de apartarlas con decisión, para ser fieles y acabados hacedores de aquello que se nos ha dado por Mandato.

Que las dudas humanas no nos aparten de la Verdad!

Hechos 23:1-8

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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ESCUDOS

multi1Los hijos de Coré escribieron un Salmo que tiene singulares características. Se refirieron a Dios, como el Rey de toda la Tierra, especialmente sobre los pueblos y las naciones.

Dios es el Soberano sobre todo y sobre todos y por esta razón debemos adorarlo. Resulta impresionante como se nos recuerda quién es el Eterno y el Poder que tiene sobre lo Creado.

De manera muy especial los hijos de Coré mencionan a los escudos, que son de Dios. Quienes son los escudos? En un sentido muy amplio de la interpretación podemos pensar es que son los gobernantes.

Es necesario que recordemos que no hay ninguna autoridad sobre todas las naciones, cuyo mandato no provenga de Dios. Crean o no crean en Él.

Si declaramos que el Eterno es el Soberano sobre todas las cosas, también lo es sobre los gobernantes, ya que no hay en la Tierra nadie que tenga más Poder que Él.

Por lo tanto debemos entender que cuando se nos manda orar por los gobernantes, estamos cumpliendo el propósito de que sean eficaces y fundamentalmente protectores de los pueblos que administran.

También en un sentido más amplio de esta interpretación debemos orar por todos quienes están en responsabilidad, para que honren sus cargos sirviendo adecuadamente.

Honrar el cargo que detentamos es una forma de honrar a Quién les ha conferido el mandato. Si fuéramos deshonestos estaríamos incumpliendo gravemente con las normas del Eterno.

Oremos por los gobernantes y por quienes están en responsabilidad. Oremos para que sean justos, probos e irreprochables, como lo manda el Todopoderoso!

Salmo 47:10

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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