JUECES

justiceEn la Biblia se formulan advertencias sobre los jueces y en los tiempos que vivimos, parecen haberse acrecentado las críticas contra las decisiones de quienes son los responsables de aplicar las leyes.

En algunos países más y en otros menos, las críticas están dirigidas contra los hombres que tienen la alta misión de interpretar las decisiones de los legisladores.

Por qué son tan criticados los jueces?

Porque evidentemente existe la presunción generalizada que muchas de sus decisiones no son ajustadas a derecho.

En el Libro de Deuteronomio se hace especial mención a la labor de los hombres que fueron elegidos para impartir justicia.

Queda en evidencia que estamos frente a dos niveles de Justicia. La que legislan e imparten los hombres, que siempre será perfectible.

Y la verdadera Justicia, la del Eterno!

Reclamar fallos perfectos es imposible, porque ni las leyes que se sancionan lo son, como así tampoco los hombres que las aplican.

En Deuteronomio se hace un severo llamado a que los jueces no reciban sobornos, porque impiden que se pronuncien con equidad ante las partes de un litigio.

Esto era vigente hace cientos y cientos de años y lo es en nuestro tiempo. Solamente que debemos reparar en una cuestión que muchas veces no tomamos en cuenta.

Es tan grave que un juez acepte soborno, como la actitud de quién se lo ofrece. Porque para que se consuma el soborno, indefectiblemente debe haber dos partes: El sobornado y el sobornador.

Oremos por los jueces! Oremos para que se puedan librar de las acechanzas de otros hombres, que buscan pervertir la justicia humana.

Deuteronomio 16:19

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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AVARICIA

Dv12No14Ser avaro es algo que cuesta reconocer y mucho más hacerlo notorio. Puedo decir: No soy avaro…pero en el fondo estoy mintiéndome y mintiendo a los demás.

Cumplo con mis obligaciones en cuanto al diezmo y las ofrendas) Sí. Pero el dinero no es el verdadero fondo de la cuestión de la avaricia.

Es lo que cada uno tiene en su corazón, se puede ser avaro dando mucho como dando poco. El concepto está relacionado con la sanidad que debe operarse en nuestro interior.

Para concretar hablemos de nuestro tiempo. De él sí que somos avaros. Podríamos decir que escandalosamente avaros!

El ejemplo casi perfecto, es el tiempo que le dedicamos al Señor!

Con Dios siempre tenemos límites: El cumplimiento de los horarios laborales, familiares y también de nuestro ocio. En todos estos casos somos poco generosos con las obligaciones y muy generosos con nosotros mismos.

Es lo que nos ocurre con nuestra familia y con lo que llamamos ocio…Quizás hasta seamos magnánimos en exceso.

Y con Dios como somos?

Somos bien modestos con el tiempo que le dedicamos. Cumplimos con los cultos, con la lectura de la Biblia y también con la oración. Pero somos muy cuidadosos con el tiempo que le ofrecemos!

En eso consiste el fondo de la avaricia!

Somos generosos con lo que nos gusta y nos agrada, pero somos mezquinos cuando leemos la Biblia y estamos controlando cada minuto que utilizamos. Y con la oración más exigentes todavía!

Oremos para sanar nuestro corazón de la avaricia. Sobre todo de la avaricia primera, que es la relacionada con el Señor!

1 Timoteo 6:9

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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TEMED…

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El temor está vinculado con las cosas que no vemos, pero que nos hacen preocupar por la maldad que sabemos que existe.

El temor es lo contrario del miedo, que está relacionado con lo físico, con el daño que podamos sufrir en nuestro cuerpo.

Jesús nos enseñó a quién temer!

No a los hombres que nos pueden maltratar, agredir, causar heridas y hasta la muerte. Porque los hombres solo pueden hacernos daño en nuestro cuerpo mortal.

Jesús nos enseñó a quién nos puede provocar el daño definitivo, que no es otra cosa que la decisión de Dios de enviarnos al infierno para siempre.

Por esta razón es que somos advertidos de que debemos de tener temor de Dios!

En nuestra vida cotidiana olvidamos con demasiada frecuencia que todos nuestros actos cuentan y que cuando llegue el Juicio, tendremos que responder por cada cosa que hayamos hecho.

Por eso Jesús habló que Dios conoce la muerte de los gorriones o sabe hasta cuándo se nos cae un cabello. Por qué? Porque es el Soberano sobre todas las cosas.

En ese entendimiento debemos de saber que Dios está en el control de todo lo que hacemos, lo bueno y lo malo, en lo poco y en lo mucho.

Seamos fieles a esta enseñanza de Jesús y tengamos verdadero temor de Dios. No obremos con ligereza ni con frivolidad en ningún caso ni en ninguna cuestión por irrelevante que nos parezca!

Mateo 10:28

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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DESBORDADOS…

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Que difícil nos resulta rendirnos ante la evidencia!

Un día comprendemos que por grandes que sean nuestros esfuerzos, somos absolutamente incapaces de superar una situación que nos afecta y por tanto nos preocupa grandemente.

Frente a esta situación tenemos varias formas de reaccionar. La más sencilla de todas es renunciar a hacer nada, lo que más tarde nos traerá el remordimiento por la pasividad.

Otra alternativa es seguir perseverando, aunque el desgaste de nuestras fuerzas haya llegado a su límite y entonces apelamos al orgullo.

Pero podemos apelar al orgullo?

Entonces pensamos que si planteamos la situación con un nuevo enfoque, tal vez podríamos superarla. Pero rápidamente comprobaremos que no hay nada más insensato que engañarnos nosotros mismos.

Que nos queda por hacer?

Volver nuestros ojos al Todopoderoso!

Volver a quién es el Soberano sobre todas las cosas y clamar por su ayuda. Elías en una situación asombrosa clamó al Señor para que le respondiera.

Siempre se podrá decir que la situación no es comparable ni el ejemplo es válido. Sin embargo es una referencia que nos puede ayudar a pedir perdón por nuestra falta de confianza.

El mundo nos enseña a confiar en nuestras propias fuerzas, porque para eso somos hombres y como somos hombres nos merecemos todo. Incluso solucionar problemas.

Antes que sea demasiado tarde y estemos desbordados de forma definitiva por nuestro problema, volvamos nuestros ojos con arrepentimiento al Señor, para que nos ayude en nuestra debilidad.

Él se glorifica en ella!

Isaías 18:37

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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CONGREGAR

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El domingo es día de ir a la iglesia…

Esta frase puede tener varios significados, según sea quién la pronuncie o quién la practique. Sin embargo congregar es un mandamiento del Todopoderoso.

La cuestión es saber que entendemos en este tiempo por CONGREGAR.

Haciendo memoria de los primeros años de la iglesia, reunirse con los demás creyentes no tenía las facilidades de las que disfrutamos en muchos países del mundo.

Los primeros cristianos debieron afrontar tiempos complicados para expresar su fe y también para formar parte del vínculo que crea la iglesia.

Infelizmente la historia de los cristianos perseguidos, acosados y muertos se sigue repitiendo y podemos afirmar que cada vez con más frecuencia y mayor intensidad.

Nuestras oraciones deben contribuir a respaldar la fe de los hermanos que viven horas angustiosas, con riesgo cierto por sus vidas.

Pero, qué ocurre donde nos podemos reunir libremente?

Somos verdaderamente la iglesia que estableció Cristo o somos un sucedáneo acomodado a las normas del mundo?

Somos una fuente de Sana Doctrina o nos hemos dejado impregnar por falsas ideologías, permitiendo que los falsos profetas lucren y ofendan al Creador?

Cuántas iglesias se asemejan más a reuniones sociales que a reuniones donde se honre al Señor y se pueda escuchar la Palabra inspirada por el Espíritu.

Cuando vayamos hacia el templo, pensemos que es lo que estamos haciendo. Pensemos si vamos para reunirnos con nuestros amigos o con nuestros hermanos.

Pensemos si vamos dispuestos a escuchar la Palabra del Señor o si vamos predispuestos a escuchar aquello que nos resulta grato, que es lo que finalmente se nos predica.

Oremos para recuperar el verdadero significado de CONGREGAR!

Deuteronomio 12:5

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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CADA TIEMPO…

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La profundidad de la Palabra de Dios nos debe hacer reflexionar acerca de cómo la leemos, de cómo la interpretamos y sobre todo, como la confrontamos con nuestra vida.

Nada de lo que ha sido escrito escapa a la Grandeza de Dios, por lo que hasta cada punto y cada coma, tienen un sentido profundo.

Recordando estas cuestiones, tampoco debemos omitir que el Todopoderoso, es el Soberano sobre todas las cosas, sobre las que se nos ha permitido conocer y sobre aquellas que ignoramos.

Resulta fundamental entonces que comprendamos el significado del tiempo, porque nos ayudará a saber cuestiones relevantes sobre nuestra vida.
Dios es Eterno y nosotros mortales, finitos para decirlo de otra forma.

Por esa razón cuando los discípulos pensaron que la Venida triunfal de Jesús como el Mesías Soberano, era evidente que no habían interpretado correctamente lo escuchado.

Esa falsa certeza de que Jesús regresaría en un futuro próximo y no en otro tiempo más lejano, nos debe llevar a pensar en nuestra propia existencia.

Cuando el Hijo del Hombre se refirió a las señales antes del fin, es evidente que se estaba refiriendo a un tiempo que evidentemente no sería próximo.

Y así como los discípulos se equivocaron en la interpretación de esas afirmaciones, tengamos cuidado para no repetir un error parecido.

Hay dos tiempos antes del fin!

Uno que se cumplirá cuando el Soberano lo disponga y será para toda la humanidad. Y habrá otro tiempo, que es el fin de nuestra propia existencia, entendiendo por esto a nuestro cuerpo mortal.

Razón por la que debemos estar preparados cada hora, cada día, para afrontar ese tiempo!

Mateo 23:39

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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SERVIR? COMO?

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La disposición de servir al prójimo, muchas veces tropieza con el inconveniente de no saber como encauzar la sana intención del corazón.

Buscamos, anhelamos servir, pero no encontramos la manera práctica de hacerlo, porque suponemos que debe haber fórmulas más o menos establecidas y que desconocemos.

Sin embargo la realidad es completamente diferente. Recuerdo que hace muchos años en una humilde iglesia, un grupo grande de hermanos trabajaba para cambiar el suelo de tierra por uno de cemento.

Como mi intención era ser parte del esfuerzo pregunté: Que puedo hacer? Y la respuesta que recibí, hasta hoy la retengo en mis oídos.

El que quiere trabajar, siempre encuentra algo para hacer!

En otras palabras me estaban diciendo que observara y que pronto vería que queriendo trabajar, siempre es posible hacerlo

Y fue así. Miré con atención y descubrí que una de las tareas más sencillas era una de las que hacía más lento el trabajo.

Y no era otra cosa que echar arena en las carretillas, para hacer el cemento. En ese mismo momento comencé a hacer esa parte del trabajo, que ayudó en la modesta fuerza de mi empeño.

Si deseamos servir, observemos con atención a nuestro alrededor y algo encontraremos para hacer. No importa lo que sea, lo que resulta bueno es que siempre en algo podemos contribuir al esfuerzo de todos.

La imagen de un médico o un enfermero haciendo sonreír a un niño nos puede ayudar a comprender la idea de que para servir, lo primero y más importante es la actitud.

Hay tanto para hacer…y tan pocos para realizarlo!

Lucas 10:2

Diego Acosta
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CUMPLIMIENTO

dV6noCuando leemos la Palabra de Dios nos regocijamos con las promesas de las que nos hacemos co-herederos a través de Israel.

Cada vez que leemos una promesa nos sentimos bendecidos sabiendo de su cumplimiento inexorable!

Pero, cuando leemos las palabras dirigidas contra quienes se rebelaron contra Jehová, pensamos que tienen una forma de cumplimiento que pertenece al pasado.

Y efectivamente es así. Pero por qué casi nunca pensamos que esas profecías, también nos pueden alcanzar? Acaso no nos rebelamos contra Dios?

Si creemos y nos regocijamos con las promesas, también debemos de creer que los castigos impuestos por el Eterno, nos alcanzan, en la misma manera y proporción que las bendiciones.

Acaso no se cumplieron las palabras en contra de los amonitas y los moabitas? Acaso esos pueblos finalmente no fueron absorbidos por los árabes?

Debemos reflexionar sobre cada cosa que hacemos a lo largo de nuestra vida. Sobre cada cosa que decimos y sobre las bendiciones y maldiciones que salen de nuestra boca.

Todo tiene un significado y todo tendrá su recompensa. En algunos casos serán bendiciones y en otros, el mismo cumplimiento de las maldiciones que se formularon contra quienes se rebelaron contra Dios.

Esto ha sido siempre así y lo seguirá siendo!

Por estas razones no nos podemos sorprender cuando en determinados momentos de nuestra vida nos ocurren cosas que nunca esperábamos. Ni deseábamos!

Pero delante de Dios todo tiene validez, desde las palabras hasta los hechos y por eso debemos de tener temor y temblor.

Nuestra vida es la suma de todas las acciones. Unas serán de bendición y otras obrarán en nuestra contra!

Ezequiel 25:7-8

Diego Acosta
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COMIDA

plato
Pensemos en la comida que arrojamos como basura diariamente…Pensemos en esta forma tan insensata de vivir.

Habrá quienes no tiren restos de su comida?

Cada vez que desaprovechamos los alimentos, estamos violando aquello que nos enseñó Jesús de alimentar al hambriento.

No es un hecho tan simple como parece juntar los restos, guardarlos tal vez ordenadamente, embolsarlos y luego como ciudadanos obedientes de las leyes, buscamos el contenedor donde tirar nuestros alimentos sobrantes.

Sigamos pensando en este tema!

Por qué nos sobran los alimentos? Sencillamente porque elaboramos cantidades, manifiestamente exageradas para la cantidad de personas que se sientan a la mesa.

Si preparamos con exageración la comida para alimentarnos, con toda seguridad tendremos que arrojar como desperdicio, la parte sobrante.

Cuando nos volvamos a sentar para comer observemos con atención la mesa. Es razonable, mínimamente razonable lo que ven nuestros ojos?

Es posible que demos gracias a Dios por la provisión de cada día y luego arrojemos esos alimentos bendecidos a la basura?

No estamos hablando desde la perspectiva de cualquier forma de legalismo, estamos hablando de la ofensa que hacemos al Proveedor, dando un pésimo uso de aquello que recibimos por su Generosidad.

Porque si tiramos comida no es por la abundancia de la Provisión!

Nuestra vida como hijos de Dios debe buscar la ejemplaridad. Y en esa búsqueda debemos aprender que cada gramo de comida que arrojamos como basura, es alimento que falta en la vida de otras personas.

Tratemos de ser coherentes!

No pidamos Provisión para luego desperdiciarla. Y si un día nos faltara, que reclamaríamos? Tal vez entonces pidamos perdón por comportarnos con tanta necedad.

Salmo 104:27-28

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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ARREBATO

Dv4Nv14Algunos más, otros menos, pero todos estamos expuestos al arrebato, como reacción airada, ante algo que nos ofusca, nos perturba, nos afecta.

El arrebato es mucho mayor cuando somos acusados, criticados o agraviados injustificadamente. Entonces es cuando reaccionamos de una manera casi desproporcionada con relación al hecho inicial.

El arrebato nos lleva a la dolorosa situación de que hemos obrado de una manera airada, pero el problema que la provocó sigue vigente.

Si antes teníamos un problema, a partir del arrebato como forma de reacción, ahora tenemos dos problemas. Y lo que tal vez sea más grave aún, tal vez tengamos problema con la misma persona.

Como siempre la Palabra de Dios es nuestra mejor consejera, nuestra mejor ayuda, para mostrarnos aquello que hicimos mal y sobre todo para perdonar rápidamente el supuesto agravio y no dejar una brecha abierta al enemigo.

Nunca dejemos que un arrebato nos aparte del verdadero Camino, pues estamos corriendo el riesgo de que por una cuestión del momento o sin importancia, dejamos crecer la peligrosa raíz de amargura de la que nos advierte Pablo.

No en vano el enemigo de nuestra fe se aprovecha de estas circunstancias para obrar con rapidez y eficacia y sembrar la cizaña, más peligrosa si la razón está de nuestra parte.

Ante el arrebato: Oremos!

Pidamos perdón por la reacción inadecuada y guardemos nuestro corazón, para que no albergue ningún rencor, ni para que nuestra sensibilidad herida tenga tiempo de obrar.

El arrebato, no es de Dios!

Salmos 37:8

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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