COMPETIR?

bible1Bien podríamos afirmar que en el mundo los hombres compiten ferozmente, despiadadamente. El tema daría lugar a la utilización de muchos adjetivos.

Todos reveladores de cómo somos los humanos cuando carecemos de normas de vida, que supongan límites a esa faceta oscura que todos albergamos en nuestro interior.

Nos podemos preguntar: Y en la iglesia no hay competencia?

Lamentablemente la respuesta es afirmativa, por la sencilla razón de que la transformación en hombres y mujeres nuevos, es un proceso largo y a veces muy complicado.

Siempre nos van quedando ataduras del pasado, cosas de nuestra vida que no quedaron en el agua cuando fuimos bautizados y que permanecen en nosotros, muchas veces contra nuestra propia voluntad.

De esto surge la importancia que debemos prestar a quienes se han entregado al Señor y precisan ser guiados con amor y paciencia, por el nuevo Camino que se les ha propuesto.

La cuestión que se plantea es muy práctica: Tenemos tiempo para dedicarles? Tenemos esa capacidad para escuchar y para modificar con amor las conductas equivocadas? O estamos pensando con quién competir?

Muchas veces cuando nos preguntamos qué podemos hacer en la congregación, pensemos en los nuevos creyentes. Esos que muchas veces los vemos como desorientados y sin rumbo…porque ellos son quienes más precisan de nosotros.

En la iglesia competimos, no podemos ser necios para negarlo. Pero debemos cambiar esa actitud de pretender ser mejores que otros, por la maravillosa obra de cuidar a las ovejas del Señor.

Competir siempre traerá frustraciones. Enseñar siempre traerá la alegría del propósito  cumplido!

Colosenses 1:28

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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PALABRAS

spreche2Siempre debemos hacer memoria que el Eterno creó al mundo con su Palabra.

De allí la tremenda importancia que tienen nuestras expresiones, que usamos con una ligereza que tiene mucho de irracional y mucho de insensatez.

Así como por pronunciar la palabra de aceptación de Jesús como nuestro Señor, iniciamos el camino de la salvación, también por la palabra podemos iniciar el camino de nuestra perdición.

Poder comunicarnos a través de la palabra nos distingue como la especie superior de toda la Creación y por eso nos fue concedido el poder para señorear sobre lo que está bajo las aguas, sobre el suelo y en los cielos.

Podemos recordar como David reclama al Todopoderoso por las palabras pronunciadas por sus enemigos, para acusarlo falsamente y para pronunciar testimonios maliciosos.

David memora como la Ley que le fue entregada a Moisés, castiga a quienes usan las palabras con esos fines reprobables, como está escrito en el Libro de Deuteronomio.

Cada vez que las palabras vengan a nuestra boca, seamos sabios y la mantengamos cerrada. Pensemos profundamente en lo que estamos por decir, contrastando cada término con lo que nos enseña la Biblia.

Con nuestra boca podemos bendecir y podemos maldecir!

Tengamos especial cuidado con la intención con la que usamos nuestras palabras. Porque por la naturaleza de esa intención podremos ser juzgados en el Día de nuestro Juicio.

Oremos para que de nuestra boca solamente salgan palabras de Verdad y de bendición.

Salmo 109:17

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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SÚBDITOS

 

Me and my Dad
Un siervo de Dios escribió esta frase: HAGAMOS DISCÍPULOS, NO SÚBDITOS. Confesamos que con solo leer el texto sufrimos un gran impacto por todo lo que significa como advertencia en los tiempos que vivimos.

Cuál es la definición académica de súbdito?

Textualmente sería: Sujeto a la autoridad de un superior con obligación de obedecerle.

Si profundizamos en el sentido de la frase pronto advertiremos que semejante afirmación no es gratuita ni producto de un momento especial. Creemos que es el resultado de haber visto cosas sobre las que se nos debe alertar.

Jesús cuando inició la notable labor de elegir a sus discípulos, con toda seguridad no estaba eligiendo a hombres que estuvieran obligados a obedecerle. Estaba eligiendo a hombres en los que se pudiera despertar la fe!

No estaba eligiendo a hombres que lo único que debían hacer era obedecer, sin pensar y sin tener en cuenta ninguna otra cosa que esa forma de obediencia que caracteriza a quienes llamamos súbditos.

Quién de nosotros elegiría ser súbdito en lugar de ser discípulo?

Probablemente ninguno de nosotros caería en la trampa de no ser discípulo. Pero, por qué se nos advierte a propósito de no hacer súbditos? Seguramente porque habrá quienes piensan que mejor es tener un súbdito que un discípulo.

Nunca olvidemos que la Iglesia es del Señor.
Que nuestra responsabilidad es de cuidar sus ovejas, que son propiedad de Jesús y no patrimonio de ningún líder.

Antes de reaccionar pensemos en esto. Que es lo que buscamos: Hacer discípulos para el Señor o súbditos personales?

1 Pedro 5:2-3
Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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GRACIAS

 

mil

Muchas personas tienen la ilusión de presenciar un milagro. En lo personal podemos afirmar que haber llegado a los 1.000 DEVOCIONALES, como hemos llegado hoy, es un milagro!

No es por la capacidad personal, ni la sabiduría, ni la tenacidad. Es la obra generosa del Espíritu por habernos guiado mil días para que cada Devocional fuera posible.

Damos gracias al verdadero hacedor de los Devocionales!

También damos gracias a quién nos ayuda cada día y a Pacto Nuevo que hace posible el trabajo diario.

Y damos gracias a las miles de personas que leyeron los Devocionales del SÉPTIMO MILENIO.

Con temor y temblor mientras el Eterno lo permita, seguiremos sirviendo cada día con amor y misericordia.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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JESÚS

 

Dv25Jl14
Que sería de nosotros si Jesús no se hubiera revelado como Dios hecho Hombre?

Inesperadamente el Espíritu nos inquietó con esta pregunta. Como en otras oportunidades nos costó bastante esfuerzo pensar en una respuesta más o menos atinada.

Se nos ocurrió que una aproximación sería:
Que no tendríamos el Verbo,
Que no tendríamos la Luz,
Que no tendríamos el Camino,
Que no tendríamos el gran mandamiento del Amor,
Que no tendríamos el Reino y su Justicia,
Que no tendríamos al Intercesor,
Que no tendríamos a nuestro Abogado,
Que no tendríamos poder para sanar enfermos,
Que no tendríamos autoridad para expulsar demonios,
Que no tendríamos en quién descansar,
Que no tendríamos las enseñanzas con las Parábolas,
Que no tendríamos la Cena del Señor,
Que no tendríamos quién orara por nosotros,
Que no tendríamos el perdón de nuestros pecados,
Que no seríamos discípulos,
Que no tendríamos la presencia del Espíritu.
Que no tendríamos las bienaventuranzas,
Que no tendríamos la Gran Comisión,
Que la Iglesia no existiría,
Que no tendríamos las señales antes del fin,

Es seguro que estos pensamientos están incompletos, pero tal vez puedan ayudarnos a pensar que sería de nosotros si Jesús no hubiera pisado la Tierra Prometida como el Hijo del Hombre.

Demos gracias, como nunca lo hemos hecho por tener la Verdad de Jesús con nosotros!
Demos gracias al Padre por su Hijo!

Juan 5:24-27

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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INCOMODIDAD

???????????????????????????????En la ciudad donde vivimos se registraron temperaturas muy altas para la media del verano, originando que se tuviera una sensación de calor muy importante.

Al término de un culto en medio de ese clima, varias personas expresaron lo que habían demostrado durante la alabanza y la predicación. Era demasiado obvio, pero lo hicieron y lo dijeron: Hace mucho calor.

Uno de los ancianos fue en cierta forma el receptor de las quejas y fue quién las respondió. Coincidió que efectivamente había hecho mucho calor en el interior de la iglesia, porque el local está preparado para afrontar los fuertes fríos y no los golpes de calor.

A propósito de esto, el anciano preguntó: Alguno de ustedes tienen aire aconduicionado en sus pisos? La respuesta fue única: Un no rotundo. Entonces el anciano se preguntó: Y por qué entonces querríamos tener aire acondiconado en la Iglesia?

Solamente por estar muy cómodos dos o tres domingos en el año que puede hacer mucho calor, como hoy? Como podríamos justificar delante del Señor un dispendio semejante, por unos pocos días de calor?

Entonces alguien le dijo: En realidad tampoco es una gran cantidad la que haría falta. El anciano argumentó: Cualquiera que sea la cantidad, nunca la podríamos justificar ante quién no tenía donde apoyar su cabeza para descansar.

Los participantes de la improvisada reunión nos despedimos apresuradamente, pues la confrontación con la Verdad nos había dejado en evidencia. Somos muy capaces de exigir lo que nosotros mismos no somos capaces de hacer.

Y eso nos recordó y mucho… a los fariseos.

Mateo 8:20

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

SERIES

serieLos hombres tenemos como casi una constante histórica contradecir a nuestro Creador. Él nos hizo diferentes y nosotros buscamos ser iguales, aunque no lo aceptemos.

En que somos iguales?

Si observamos con un poco de atención nuestros comportamientos, podremos darnos cuenta como seguimos cualquier moda por inverosímil que sea y de esta manera nos convertimos en auténticas personas-series.

Todo lo contrario de lo que Dios determinó para cada uno de nosotros. A pesar de ello hablamos de una determinada manera, nos vestimos de otra y nos comportamos según con patrones que nos han sido impuestos.

Cuánto más buscamos diferenciarnos, más nos parecemos los unos a los otros!

Asombra como sometemos nuestra personalidad, nuestro carácter a las normas que rigen en la sociedad. Quién intenta diferenciarse enseguida adopta la actitud de los transgresores, que es algo completamente diferente.

Tal vez si pensáramos un poco en lo que hacemos podríamos llegar a algunas conclusiones importantes. El Eterno nos hizo diferentes porque para cada uno de nosotros tiene un Plan diferente.

No es una casualidad que no haya nadie igual en más de siete mil millones de personas. Es una prueba impresionante y contundente de que el Propósito para cda uno de nosotros, será por tanto diferente.

Vivimos la contradicción de pretender sobresalir de la multitud mundana y caemos con una facilidad pasmosa, en la similitud que el mundo nos impone a través de sus modas y normas de comportamientos.

Sabiendo que somos diferentes, no seamos personas-series. Seamos como Dios quiere que seamos!

Romanos 12:6

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

JÓVENES

 

jovenes
Un grupo de jóvenes solicitó una reunión con el pastor, para anunciarle que pensaban abandonar la congregación. El motivo: Que había poca actividad para ellos y porque en cierta forma se sentían abandonados.

Seguramente nada nuevo bajo el sol, pero si importante para la vida de una Iglesia. El pastor escuchó a varios de los jóvenes expresar sus opiniones, orando en el Espíritu para dar las respuestas adecuadas.

Una pregunta: Dios hace acepción de personas?

Casi como en un coro la respuesta fue un no rotundo. Entonces si Dios no hace acepción de personas, por qué separamos a los jóvenes del resto de los hermanos? A este interrogante no hubo ninguna respuesta.

Alguien me puede explicar que significa que no hay actividades para jóvenes?

Otra pregunta sin respuesta. Acaso no hacemos campañas evangelísticas? Acaso no hacemos vigilias de ayuno y oración? Acaso no hacemos campañas para ayudar a las personas más necesitadas del barrio?

Acaso no buscamos personas comprometidas con las actividades de la iglesia, para discipular y para enseñar la Biblia? Si todo esto no es suficiente para los jóvenes, comienzo a explicarme porque casi ninguno de vosotros participa en cada.

Ahora dijo el pastor, me gustaría orar personalmente por quienes desean marcharse de la congregación. Nadie dio un paso al frente.

El pastor terminó: Dios no hace acepción de personas y nosotros tampoco. Tal vez haya llegado el tiempo de que renovemos nuestro Pacto con el Señor! Así seremos una Luz que también atraerá a otros jóvenes!

Romanos 2:11

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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LIGEREZA

??????????Cuando escuchamos a un predicador hablar sobre un asunto que parece repetitivo, la primera reacción que tenemos es de una ligereza llamativa, en lugar de reflexionar acerca de lo que está ocurriendo.

Por qué el tema de un mensaje se repite y se vuelve a repetir en las predicaciones?

Dejando de lado las explicaciones simplistas debemos de entender que ese proceso tiene una explicación mucho más profunda que el frívolo gesto con el que manifestamos nuestra sorpresa.

Un domingo un predicador insistió ante la congregación acerca de la diferencia que había entre nuestros hechos y nuestras palabras. Cuando se percató de la actitud de algunos miembros, reaccionó.

Habló con más contundencia y reafirmando sus palabras. La repetición no es una cosa de hombres, sino del Espíritu que toca el corazón de los hombres!

Si se nos advierte de la necesidad de cuidar nuestros comportamientos, es porque hay algo que estamos haciendo mal. Esto llama a la reflexión individual y también como miembros de una iglesia.

Si estamos hablando del Amor, estamos procediendo con Amor?
Si estamos hablando de Misericordia, estamos obrando con Misericordia?

Las advertencias si se reiteran es porque tienen un trasfondo de preocupación del Espíritu, acerca de lo que estamos haciendo con nuestras vidas. Por eso las repeticiones que genera el Espíritu.

Sabemos que es muy fácil hacer determinadas afirmaciones. Lo verdaderamente difícil es cumplirlas y hacer que de ese cumplimiento, otras personas puedan ver a hijos de Dios comprometidos con la Palabra.

La ligereza con la que obramos en algunas ocasiones, se puede estar transformando en nuestra forma de vivir.
Que diría Jesús de nuestros hechos?

Efesios 4:17-18

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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EL ÁRBOL

arbol
Para algunos, uno de los recuerdos más imborrables de su niñez lo constituye el día en que su padre le anunció que plantarían un árbol en el patio de la casa familiar.

Puede parecer una historia demasiado sencilla pero está llena del Amor de Dios!

Con sumo cuidado, decidieron además colocarle una guía para que creciera derecho sin ninguna clase de desviaciones. Los años pasaron y aquella pequeña forma de árbol se convirtió en un alto y tupido refugio para muchísimos pájaros.

Cuando uno de los hermanos comentó que se iba a casar el padre convocó a toda la familia para reunirse bajo el árbol. La nuera que se incorporaba a la familia advertía que todo lo que se relacionaba con el árbol era muy especial.

El padre le explicó: Mira, cuando tu futuro esposo era un niño decidimos plantar un árbol en la casa. Primero lo cuidamos con mucho esmero y después fue él que nos cuidó a nosotros del calor y de las tormentas.

Por esta razón cuando nos alegramos de que la familia empieza a crecer, es bueno que nos reunamos en este lugar bajo su cobijo. Porque es como si nos pudiéramos bajo la sombra de nuestro Creador.

Porque así como el árbol nos guarda de las inclemencias, así nos guarda el Señor todos los días de nuestra vida. Bajo este árbol lloré la pérdida de mi padre y te damos la bienvenida como una nueva hija. Así de grande es la Misericordia de Dios!

1 Pedro 5:7

Diego Acosta
Música Neide Ferreira

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