AMADOS PERDEDORES

Creo que desde siempre, las sociedades no han aceptado a quienes pueden ser consideradores perdedores. Tal vez sea para no tener un espejo en el que se podrían mirar…

Cada vez que leo un comentario sobre la cuestión de los perdedores, de los desechados, recurro a las palabras de Jesús sobre los débiles.

Y cada vez que recurro a su Sabiduría, no hago otra cosa que convencerme que cada día, nos apartamos más de sus Enseñanzas o más directamente, cada día nos separamos más de ÉL.

Y podríamos decir: Así nos está yendo…así nos irá!

Esta cuestión de abandonar lo que Jesús ha establecido se torna especialmente dramática, cuando consideramos la situación de quienes son considerados perdedores.

Es obvio que es lo opuesto de…triunfadores!

Siguiendo con la lógica perversa de la sociedad de nuestros tiempos, un día podríamos darnos cuenta, que tampoco hay lugar para nosotros… los que no somos triunfadores.

No en vano Jesús defendió a los débiles y estableció como un mandato, que sean cuidados y protegidos, no apartados ni marginados.

Un perdedor, es un ser normal como yo, por ejemplo, que no es capaz de competir ni de luchar contra nadie y que aunque quisiera, tampoco sabría cómo hacerlo.

Que tiene de malo esto?

Acaso no fue el propósito del Padre que su Hijo, se hiciera Hombre para salvar a quienes eran pecadores y no justos?

Es hora de pensar en estas cuestiones, porque así como el sol sale para todos, para los perdedores está el Amor del Eterno!

Y es en ese Amor y Misericordia, donde nos debemos refugiar!

Romanos 5:6

ES – Porque Cristo, cuando aún éramos débiles,

a su tiempo murió por los impíos.

Pt -Porque Cristo, estando nós ainda fracos,

morreu a seu tempo pelos ímpios.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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