HALLOWEEN Y EL SATANISMO

La frivolidad de nuestra sociedad nos ha llevado a celebrar una fecha que en realidad tiene un significado tremendamente grave: El 31 de octubre es el día en que los satanistas realizan sus cultos de ofrendas al enemigo de nuestra fe.

No se trata de un juego, se trata de que desde siempre se han ofrecido sacrificios de muerte a Satanás, incluyendoa los propios hijos para evitar la obra destructora del maligno en las familias.

Cada vez que disfrazamos a uno de nuestros hijos, lo que estamos haciendo es consagrarlo a las potestades diabólicas, porque aunque nosotros lo tomemos como un simple pasatiempo, Satanás nunca juega.

Debemos reaccionar con firmeza frente a lo que se presenta como una tradición, como un motivo más para divertirnos, si es que tiene algo de diversión asustar o amedrentar a los demás. Que sería lo menos grave.

La obra destructora que se está haciendo en la sociedad en la que vivimos, nos debe llevar a la lectura apasionada de la Palabra de Dios para recuperar la fuente de toda razón y justicia.

No consagremos a nuestros hijos a Satanás. No permitamos que se presente como diversión, lo que es un culto a los poderes ocultos. No seamos partícipes de los pactos diabólicos.

Estamos advertidos. Asumamos nuestra responsabilidad. Es la Palabra de Dios la que nos amonesta!

Deuteronomio 18:10-13

Diego Acosta García

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