VOLVER AL PASADO

Frecuentemente nos sorprendemos pensando en los días en que vivimos, en los buenos momentos que pasamos, en los gratos que nos resultaron determinados momentos. Frecuentemente miramos hacia el pasado.

Pareciera ser una forma de olvidarnos del presente, de escaparnos de la realidad que tenemos que afrontar cada día, de refugiarnos frente a hechos que nos preocupan y que no son de nuestro agrado.

Demasiado frecuentemente el pasado ocupa el presente de nuestra vida y esto afecta también a nuestro futuro. La cuestión es: ¿Por qué miramos hacia el pasado y no miramos hacia el futuro?

Seguramente habrá tantas respuestas como personas contesten, pero nos atrevemos a asegurar que en el fondo se trata de una fuga hacia lo conocido en lugar de afrontar lo que desconocemos.

Una fuga hacia lo que vivimos en el pasado, aunque no nos sea demasiado grato porque no nos atrevemos a afrontar la realidad de este día y mucho menos la incertidumbre del futuro.

Debemos romper con esta costumbre de mirar hacia atrás. Debemos recordar que la misericordia de Dios se renueva cada día y que mañana también la tendremos, nueva y amorosa como la tenemos hoy. No volvamos nuestra mirada al pasado. Lo mejor está por venir.

Eclesiastés 7:10

Diego Acosta García

ISRAEL: EL RELOJ DE DIOS (1)

La recuperación de un osario robado por ladrones especialistas en objetos antiguos y devuelto a las Autoridades de Antigüedades de Israel, permitió la lectura de una inscripción que reveló la gran importancia de la pieza recuperada.

El texto en el osario dice: Miriam hija de Yeshua hijo de Caiaphus sacerdotes de Maazías de Beit Imri. De esta manera queda identificada  la familia del sumo sacerdote Caifás, que fuera protagonista de los trascendentales momentos en los que Jesucristo fue condenado a muerte.

Este descubrimiento identifica además el lugar geográfico de donde proviene la familia de Caifás, que es la población de Beit Imri ubicada en las laderas del Monte Hebrón.

La precisión de todos los detalles relacionados con el sumo sacerdote que impulsó el proceso que llevó a la muerte a nuestro Salvador, nos debe llevar a pensar que estamos recibiendo una nueva señal de advertencia relacionada con los tiempos que vivimos.

Se podrá argumentar que desde hace dos mil años se vienen descubriendo elementos que pueden ser identificados gracias a las aportaciones registradas en la Palabra de Dios. Y que muchas generaciones creyeron estar viviendo los tiempos trascendentales profetizados por el Divino Maestro.

Sin embargo debemos advertir que las circunstancias actuales son completamente diferentes a todas las anteriores. Recordemos que tras la muerte de Herodes Agripa en el año 44 dC  terminó en la práctica el último período de un gobierno judío estable en Jerusalén.

Desde entonces pasaran casi 1.900 años hasta que nuevamente los hebreos se dieran un gobierno estable, con la creación del Estado de Israel el 14 de mayo de 1.948. Y la Ciudad Santa está unificada bajo el mandato del pueblo elegido por Dios.

¿Qué significa esta fecha para la consideración de Israel como el Reloj de Dios? Nada más ni nada menos que hemos iniciado un tiempo absolutamente nuevo y que probablemente coincida con las señales del fin  anunciadas por el Señor Jesús en el Evangelio de Mateo y en el de Lucas.

Por tanto este es el tiempo de la reflexión serena y profunda para analizar cómo es nuestra relación con Dios y como nos preparamos para los acontecimientos futuros. Este también es el tiempo para recordar más que nunca que debemos cumplir con el ineludible e impostergable mandamiento de la Gran Comisión.

Diego Acosta García

PRESTAR OIDOS

Escuchar puede ser un acto misericordioso cuando lo hacemos con amor fraterno, para que alguien pueda aliviar su corazón contando sus penas, sus dudas, sus temores. Es también una oportunidad para que le llevemos el mensaje de Paz y de consuelo que solo Jesús puede dar a los hombres.

Escuchar también puede ser un acto poco sensato de nuestra parte, cuando advertimos que lo que estamos oyendo no nos edifica y que por el contrario estamos compartiendo con nuestro silencio lo que otra persona pueda decirnos.

Es necesario obrar con sabiduría para que nuestros actos sean verdaderamente de amor y de misericordia por el prójimo, por nuestros hermanos y aún por los que se niegan a reconocer a Dios. Escuchar siempre será un acto deseable, porque también puede edificarnos grandemente.

Lo que no debemos hacer nunca es prestar oídos a palabras necias, a acusaciones maliciosas, a críticas o juicios contra quienes son autoridades espirituales o contra la propia Iglesia.

Como hijos de Dios que somos debemos ser extremadamente prudentes para no convertir una acción legítima desde la perspectiva espiritual, en algo que nos puede perjudicar y hacernos responsables por omisión de cuestiones muy serias. Seamos sabios al prestar oídos.

Pr 10:32

Diego acosta García

EL CONFLICTO DE CADA DIA

Si alguna vez nos imaginamos que nuestra vida podría ser plácida, tranquila, sin sobresaltos y ni complicaciones, seguramente no tuvimos en cuenta que esta clase de deseos no son propios de quienes nos llamamos hijos de Dios.

Si por el contrario estamos dispuestos a afrontar los conflictos que genera nuestro paso por el mundo, entonces sí que estaremos alineados con lo que nos ha sido anunciado.

Los conflictos son una permanente fuente que alimenta y robustece nuestra confianza en las promesas que recibimos como herederos de Abraham, padre del pueblo elegido por Dios y por tanto se hacen extensibles a cada uno de nosotros.

No tengamos actitudes reveladoras de miedo ni quejosas reveladoras de nuestra falta de fe. Por el contrario asumamos que cada conflicto es una prueba que deberemos pasar para crecer en ese ideal maravilloso que es parecernos a Cristo.

La templanza frente a los conflictos es producto de nuestra profunda convicción que Dios cumplirá su promesa de estar siempre a nuestro lado y de no abandonarnos nunca. Y mucho más cuando lo necesitemos.

Jn 16:33

Diego Acosta García

UN DOMINGO ESPECIAL

¿Para qué hacemos un devocional? ¿Para acercarnos a Dios? ¿Para sentir su presencia en el lugar donde nos encontramos? ¿Para sentirnos un poco más hijos suyos?

El devocional puede asumir múltiples maneras y también múltiples formas de acercarnos a Dios. Y esto es así porque se trata de algo estrictamente personal y que idealmente debemos realizar en la intimidad.

Pero hoy es un día especial, por ser domingo y consagrarlo al Señor y porque hoy recordamos con tribulación los 10 años del atentado del 11 S. Y al recordarlo debemos pensar en las vidas vilmente asesinadas, en sus familias destrozadas y en los héroes que se sacrificaron hasta la muerte para salvar otras vidas.

Por tanto en este día debemos reflexionar sobre el valor supremo de la vida, debemos de recordar que solo Dios es quién la otorga y solo Él quién la quita. Oremos por los caídos y oremos por los autores de la masacre.

Oremos para que Dios nos fortalezca en nuestra fe y no cedamos ante el chantaje del terror y no tengamos temor frente a quienes son los apóstoles de la ideología de la muerte.

Hoy más que nunca intercedamos por los que sufren, pidamos justicia a Dios por este acto monstruoso y defendamos la vida como bien que se nos ha dado por Gracia.

Job 12:10

Diego Acosta García

LAS PEQUEÑAS DESOBEDIENCIAS

Es probable que cada uno de nosotros conozca a alguna persona que afirma que él solo obedece a Dios y de Dios para abajo, obedece según la ocasión y caso por caso.

Esta extravagante interpretación de la obediencia es una desobediencia total, porque obedecer a Dios se manifiesta en cada uno de nuestros actos y somos obedientes aún en aquellas cosas que aparentemente no tienen la menor importancia.

Si cuando entramos a nuestra Iglesia no respetamos las sugerencias de los ujieres para que nos ubiquemos en determinados lugares, estamos siendo desobedientes. ¿Por qué? Porque ellos fueron puestos para que se cumplan normas de orden que mejoran el Culto, desde su inicio.

Debemos ser plenamente conscientes que la obediencia no es ni optativa ni puede ser selectiva. La obediencia es una forma de relación con nuestro Dios, que se hace manifiesto en cada uno de nuestros actos cotidianos.

Lo más grave de las pequeñas desobediencias es que voluntariamente decidimos apartarnos de la Gracia que tenemos sobre nuestras vidas, cada vez que somos obedientes aún en aquello que nos parece sin importancia.

La pequeña desobediencia es como el robo de un euro. Siempre será desobediencia aunque sea pequeña y siempre será robo aunque represente una pequeña cantidad.

Proverbios 3:1

Diego Acosta García

LA SEÑAL DEL 11 S

¿Cómo comenzó el Séptimo Milenio? ¿Los acontecimientos extraordinarios que ocurrieron en estos años de la década forman parte del fin del siglo?

Estas inquietantes preguntas pueden llegar a perturbar el espíritu de muchas personas que ven con temor como nos podemos estar aproximando a esos momentos cruciales sobre los que los discípulos preguntaron al Divino Maestro.

Es natural que prestemos atención a sus impresionantes profecías, pero es necesario que también recordemos que nos dice: Mirad que no os turbéis; porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin.

Por tanto cuando recordamos el  brutal e inmisericorde atentado de Nueva York debemos reflexionar acerca de su naturaleza, de su inspiración y de su ejecución.

La confianza que los ciudadanos americanos tenían en la libertad fue puesta a prueba porque hubo hombres que traicionaron esa libertad. Porque hubo hombres que inspirados en su espíritu de conquista no vacilaron en matar a inocentes indefensos y libres de cualquier tipo de responsabilidad política o económica. La cuestión era poner en práctica la teología de la muerte.

El 11S fue un duro golpe a la confianza puesta en las instituciones de los hombres, en la libertad garantizada por hombres y en los derechos defendidos  por hombres. Bastó que un grupo de fanáticos asesinos decidieran practicar su doctrina de muerte y destrucción, para que esa confianza se derrumbara como trágicamente lo hicieron las torres gemelas.

Con amor cristiano recordamos a los muertos y a los héroes anónimos que entregaron sus vidas para que los apóstoles de la maldad no se cobraran más vidas.

¿Pero fue lo único que ocurrió en estos primeros años del Séptimo Milenio? No. Nos referimos a la crisis económica que también se inició en Nueva York y que se extendió por todo el mundo, con los efectos devastadores que todavía sufrimos. Y esta crisis también afectó a la confianza que muchos hombres y mujeres tenían depositadas en el centro de la economía mundial.

Afectó a quienes consideraron al dinero como el dios supremo. Estemos atentos a estas señales. Con todo lo tremendas que fueron quizás nos puedan hacer distraer de su verdadero significado. Si no aprendemos a reconocer estas señales, veremos otras y tampoco podremos saber qué es lo que nos están anunciando. Analicemos en qué y en quién tenemos depositada nuestra confianza.

Diego Acosta García

LA SABIDURIA DE ESCUDRIÑAR

El ritmo frenético en el que vivimos nos aleja de la posibilidad de pensar en las cosas de Dios. Nos aleja de la necesidad que tenemos de analizar todo lo que ocurre a nuestro alrededor desde la perspectiva de su Palabra.

Si esto es así con las cosas que nos rodean, cuánto más será con nuestra propia relación con el Señor de nuestras vidas. Debemos confrontar nuestros pensamientos y nuestras decisiones con aquello que Él quiere de nosotros, con el propósito que sabemos Él tiene para nosotros.

Por tanto debemos escudriñar lo que nos ocurre y lo que ocurre, lo que es evidente y lo que está oculto, lo que es del espíritu y lo que es de la carne. Solamente escudriñando podremos evitar apartarnos de las cosas de Dios.

En estos tiempos tan complejos no tengamos miedo de detenernos el tiempo que haga falta para escudriñar dentro de nosotros lo que estamos haciendo, para diferenciar con la sabiduría que viene de lo Alto, lo que es  Verdad y lo que proviene de nuestras emociones, de nuestros sentimientos.

Solamente así evitaremos ser engañados por los falsos profetas de los tiempos finales. Evitaremos que las cosas que no son de Dios las aceptemos porque vienen escondidas bajo atractivos envoltorios. Lo que es de Dios es diáfano y transparente, tan diáfano y transparente que muchas veces no queremos ver lo que Él nos muestra.

Lm 3:40

Diego Acosta García

APRENDER A VIVIR


Buenos días!

Cada mañana cuando nos despertamos debemos de tomar la primera decisión. Debemos decidir si asumimos que somos hijos de Dios o nos comportaremos como simples seres humanos que afrontan otra jornada en la que estaremos sometidos a la presión de la crisis económica o de las crisis o problemas personales.

¿Por qué nos olvidamos tan fácilmente que Dios nos ama? ¿Por qué nos olvidamos que somos sus hijos amados en quienes tiene complacencia? ¿No fue así como bendijo a su Hijo cuando fue bautizado por Juan el Bautista?

¿Por qué nos negamos la gracia de una bendición tan grande? Aprendamos a vivir! Tengamos confianza en que la misericordia de Dios se renueva cada día y eso vale para hoy 8 de Septiembre de 2011. Tengamos conciencia que ninguna circunstancia nos puede apartar de su Amor. Toda nuestra confianza la debemos depositar en nuestro Señor y Salvador. Él debe ser nuestra única certeza.

No lo olvidemos. Es necesario APRENDER A VIVIR!

Ro 8:35

la satánica lady gaga

La música siempre ha sido un arma poderosa en manos del enemigo de los hombres y especialmente los jóvenes. Esa arma poderosa fue usada por ejemplo por The Beatles o por los Rolling Stone entre otros.

De esta manera varias generaciones recibieron el mensaje relacionado con el consumo de drogas, que era bueno para todo, para el cuerpo, para la mente y para el espíritu. Sin contar con las subliminales alusiones a la necesidad de creer en el enemigo de Dios, para romper con todas las ataduras a las que sociedad intenta someternos.

Creemos que el fenómeno de la utilización del recurso de la música no tiene nada de novedoso, por eso escuchamos como de forma más o menos encubierta se acepta que hay grandes músicos que han hecho  pactos satánicos para obtener éxito.

Con este argumento que debería preocuparnos, se convencen muchas personas que en busca del éxito es posible y hasta deseable hacer cualquier pacto con cualquier condición. Lo importante es ser reconocidos, tener la gloria de la fama y el dinero que llega por añadidura.

El éxito justifica cualquier medio que se emplee para obtenerlo y con esta base, se induce a la sociedad y especialmente a nuestros jóvenes a que busquemos la vanagloria que conceden los hombres.

Lady Gagá no es otra más en la larga lista de falsos profetas que se presentan para convencernos del perverso argumento, que si alguien triunfa haciendo pactos con el diablo, es una fórmula que todos debemos emplear.

Estamos advertidos y especialmente los jóvenes, que con la música nos pueden afectar las debilidades más íntimas y las pasiones más elementales. La música puede ser un instrumento de exaltación de la vida o de la muerte, de la bendición o la maldición, de adoración o emociones, de alabanza o sentimientos.

Desde 1948 con la creación de su Estado comenzó la cuenta el reloj de Israel, por lo que debemos recordar las palabras del Señor Jesús sobre las señales del fin, en Mateo 24 versículos 11 y 12: Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos; y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará.

Diego Acosta García

Ministerio SÉPTIMO MILENIO

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