ESTUPOR

DEVOCIONAL

Una amiga comentaba su tremendo enfado y estupor, por algunas  cosas que estaban ocurriendo y que afectaban negativamente a sus hijos.

Ella no concebía como se pretendía quitarle a los padres el poder de decisión sobre la forma de educarlos y sobre todo, como se pretendía cambiar lo bueno por malo.

Esta señora no es creyente, pero coincidía en muchas de las afirmaciones que planteamos quienes nos llamamos hijos de Dios. Algo natural, cuando se unen los pensamientos en torno a los Mandatos del Señor, aunque no se lo conozca o reconozca.

Mi respuesta a este encendido alegato, estuvo dirigida a confirmar lo que ella tenía en su corazón, explicándole que eso era exactamente lo que el Eterno demandaba de los padres.

No solo el derecho sino también la obligación de formarlos sobre los principios fundamentales del Supremo: Hombre y mujer, convertidos en una sola carne en el matrimonio.

Cuando se pretenden otras alternativas, se violentan principios y se desafía a Dios, que no tolera la rebeldía de los humanos y tiene especial cuidado por los más débiles de la Creación.

Mateo 11:25
En aquel tiempo, respondiendo Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños.

Mateus 11:25
Naquele tempo, respondendo Jesus, disse: Graças te dou, ó Pai, Senhor do céu e da terra, que ocultaste estas coisas aos sábios e instruídos e as revelaste aos pequeninos.

Diego Acosta / Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

John Piper / PARA PENSAR

 

LA BATALLA PARA RECORDAR

“Pero esto consideraré en mi corazón, y por esto esperaré: Que por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias;» (Lamentaciones 3: 21–22)
Uno de los grandes enemigos de la esperanza es olvidar las promesas de Dios. Recordar es un gran ministerio. Pedro y Pablo dijeron que escribieron cartas por esta razón (2 Pedro 1:13; Romanos 15:15).
El principal ayudante para recordarnos lo que necesitamos saber es el Espíritu Santo (Juan 14:26). Pero eso no significa que debas ser pasivo. Eres responsable solo de tu propio ministerio de recordar. Y el primero que necesita recordarte de ello eres tú.
La mente tiene este gran poder: puede hablar consigo misma a modo de recordatorio. La mente puede «recordar», como dice el texto: Pero esto consideraré en mi corazón, y por esto esperaré: el constante amor del Señor nunca cesa (Lamentaciones 3: 21–22).
Si no «recordamos» lo que Dios ha dicho sobre sí mismo y sobre nosotros, desanimamos. ¡Oh, cómo sé esto por experiencia dolorosa! No te revuelvas en el fango de mensajes falsos en tu propia cabeza. Mensajes como: «No puedo…» » Él no lo hará…» «Eso nunca …» “Nunca ha funcionado…».
El punto no es que sean verdaderos o falsos. Su mente siempre encontrará una manera de hacerlos realidad, a menos que «recuerde» algo más grande. Dios es el Dios de lo imposible. Razonar para salir de una situación imposible no es tan efectivo como recordarte que Dios hace cosas imposibles.
Sin recordarnos la grandeza, la gracia, el poder y la sabiduría de Dios, nos hundimos en un torpe pesimismo. «Tan torpe era yo, que no entendía; ¡era como una bestia delante de ti!» (Salmo 73:22).
El gran giro de la desesperación a la esperanza en el Salmo 77 viene con estas palabras: “Me acordaré de las obras de Jah; sí, haré yo memoria de tus maravillas antiguas. Meditaré en todas tus obras y hablaré de tus hechos.” (Salmo 77: 11–12).
Esta es la gran batalla de mi vida. Asumo que la tuya también. La batalla para recordar! A mí mismo. Luego a otros.

John Piper

www.septimomilenio.com

ARDILLAS

DEVOCIONAL

Desde una de las ventanas de mi casa, casi todos los días puedo ver ardillas, que se mueven presurosas en busca de comida e incluso juegan provocando mi deleite.

Ayer, mientras las miraba pensé: Le dedico yo tanto tiempo a la Biblia, como le estoy dedicando a estos pequeños seres de la Creación?

Probablemente sí, pero lo que me resultó grave es que leyendo la Palabra, no tengo la sensación de deleite que me produce mirar las veloces maniobras de estos animalitos.

Me pregunto: Qué tiene de malo deleitarse con las ardillas y no deleitarse con el Texto?

En realidad nada, pero lo que ocurre es que así como nos deleitamos con la Creación en movimiento, del mismo modo deberíamos deleitarnos con la infinita profundidad de lo que el Eterno nos revela cada día.

Aunque el deleite sea agresivo y también duro para con mi vida, porque no todo puede ser placentero como contemplar ardillas. Hay un tiempo para cada cosa! La cuestión es no perder de vista que es lo primero y lo más importante!

Deuteronomio 17:19
Y lo tendrá consigo, y leerá en él todos los días de su vida,
para que aprenda a temer a Jehová su Dios,
para guardar todas las palabras de esta ley
y estos estatutos, para ponerlos por obra.

Deuteronômio 17:19
E o terá consigo e nele lerá todos os dias da sua vida,
para que aprenda a temer ao
Senhor, seu Deus,
para guardar todas as palavras desta lei
e estes estatutos, para fazê-los.

Diego Acosta / Neide Ferreira

 

MOHO

DEVOCIONAL

Sorpresivamente un hermano me comentó que en su casa había aparecido una mancha de moho y esto le había provocado una gran preocupación.

Por qué aparecen estas manchas?

Especialmente en el Antiguo Testamento se vincula al pecado con las manchas que tienen moho y en un nivel más grave todavía, con la lepra que era una enfermedad de gran importancia en el pasado.

Siempre el moho es una señal de pecado?

La sola aparición de estas manchas, sin causa aparente, revelan algo evidentemente anormal primero en lo físico y luego en lo espiritual, tanto que siempre se apartó a los enfermos para que no contagiaran a persona alguna.

Limpiar una mancha de moho es difícil, pero aun más difícil es tratar de encontrar en la propia vida, las señales que pueden indicar que hay algo pernicioso en nuestro interior.

Cuando se habla con ligereza del pecado, se está incurriendo en una gran torpeza, porque el pecado ofende a Dios y no lo consiente, aunque ame al pecador para buscar su redención.

Isaías 1:5-6
ES –
¿Por qué querréis ser castigados aún? ¿Todavía os rebelaréis? Toda cabeza está enferma, y todo corazón doliente.
 Desde la planta del pie hasta la cabeza no hay en él cosa sana, sino herida, hinchazón y podrida llaga; no están curadas, ni vendadas, ni suavizadas con aceite.

PT –  Porque seríeis ainda castigados, se mais vos rebelaríeis? Toda a cabeça está enferma, e todo o coração, fraco.
Desde a planta do pé até à cabeça não há nele coisa sã, senão feridas, e inchaços, e chagas podres, não espremidas, nem ligadas, nem nenhuma delas amolecida com óleo
.

Diego Acosta / Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

 

EL PECADO-1/2

ESTUDIO BÍBLICO

Existe un proceso en el pecado del hombre que comienza con la tentación, que hace mella en cada individuo en las áreas en que su propia concupiscencia se manifiesta (sus debilidades). Hasta aquí no hay pecado, pero cuando uno, de su voluntad, decide seguir la tentación entonces comienza el pecado que puede ser en deseo, acto u omisión.

Mateo 5:27.

27Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio. 28Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón

La codicia ya produce, delante de Dios los efectos del pecado. Tanto la codicia como el odio, la envidia o la queja son actitudes pecaminosas del corazón.

Santiago 4:17.

17y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado.

Dejar de hacer algo que sabemos que podemos para bien de otros es pecado, así aquellos hombres piadosos que pasaron delante del herido en la parábola del buen samaritano pecaron con su actitud de evitar compromiso en aquella situación.

Romanos 14:20-23.

20No destruyas la obra de Dios por causa de la comida. Todas las cosas a la verdad son limpias; pero es malo que el hombre haga tropezar a otros con lo que come. 21Bueno es no comer carne, ni beber vino, ni nada en que tu hermano tropiece, o se ofenda, o se debilite. 22¿Tienes tú fe? Tenla para contigo delante de Dios. Bienaventurado el que no se condena a sí mismo en lo que aprueba. 23Pero el que duda sobre lo que come, es condenado, porque no lo hace con fe; y todo lo que no proviene de fe, es pecado.

La medida correcta para saber cuando hay pecado o no en algo, está en la fe que tenemos en hacerlo, si realmente guiados por el Espíritu (que es el que da fe) tenemos fe para hacer algo, tendremos libertad para hacerlo, mas si hay duda entonces se cumple la palabra “lo que no proviene de fe es pecado”

Pr. Ramón Ubillos

www.septimomilenio.com

Y EL HOMBRE…?

CONGREGACIÓN
SÉPTIMO MILENIO

Caminando recientemente por una calle, advertí que había cambios importantes, pero no conseguía concretarlos a pesar de que conozco las señas de identidad que caracterizan mi ciudad.

Que estaba ocurriendo?

Luego de pensar bastante en la cuestión llegué a la conclusión que los cambios que apreciaba, no eran los de la ciudad, sino de los hombres y mujeres que la poblábamos.

En qué sentido?

La mayoría de nosotros estaba totalmente pendiente de sus artilugios tecnológicos, sujetos a utilizarlos en cualquier momento y en cualquier circunstancia.

La ciudad era la misma, cautivante e impactante, pero había muchas personas que no advertían en el lugar en el que se desenvolvían, cada uno atento a su actividad.

Incluso, lo más sorprendente era que también hacían lo mismo las personas que habían llegado para visitar la gran capital, para recordar su pasado y para disfrutar de su notable patrimonio cultural.

En esa complejidad de pensamientos, no acertaba todavía a distinguir lo que estaba ocurriendo. Si el escenario era el que conocía, por qué no era capaz de discernir el cambio que apreciaba?

Y llegué finalmente a la conclusión que todo lo que ocurría estaba relacionado con las personas, con los seres que como yo, se dirigían en todas las direcciones, cada cual con su historia personal.

Pero, haciendo un breve ejercicio de Memoria, podía advertir que siendo la ciudad casi la misma, los que habíamos cambiado éramos los hombres, que dejamos de ser los mismos, por causa de la forma en la que la tecnología domina y controla nuestras vidas.

Así como en un tiempo, cuando aparecieron las pilas para las radios y luego las imágenes de la televisión, todo cambió, ahora también ha cambiado solo que de una manera más rápida, más directa, mucho más personal.

Seguramente es lícito preguntarse por el hombre? Qué ha sido de nosotros? los que deberíamos pensar, razonar, debatir e incluso conversar exponiendo las ideas y pensamientos que dan razón a nuestra personalidad.

Y si es difícil encontrar al hombre, más difícil es encontrar a Dios en este torbellino tecnológico en el que vivimos. Pero ÉL, que sabe todas las cosas, también sabe que un día volveremos sus ojos hacia su Majestad y entonces nos reencontraremos como sus joyas de la Creación, que somos.  

Diego Acosta / Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

John Piper / PARA PENSAR

Tramo final de un comentario sobre los creyentes y Estados Unidos.

Dios odia el orgullo, incluido el orgullo político, y toda la arrogancia auto exaltada será eliminada por el Rey Jesús, y solo Dios será exaltado a su debido tiempo. Estados Unidos no es la Nueva Jerusalén, y la política no es la salvación. Podemos tener éxito en poner en práctica todas las políticas fiscales, todas las políticas sociales sabias, todas las políticas internacionales, y Estados Unidos seguirá siendo un pueblo malvado.

Todos los que silencian el llamado al arrepentimiento no son cristianos ni son amorosos. Hacer un llamado a la justicia sin hacer un llamado a la justicia y hacia Dios, y lo que deberíamos hacer hacia él, lo que es correcto y lo que se le debe, es un compromiso con la injusticia. Bajo esta orientación radical sobre Cristo y su reino, votamos. Y esperamos muy poco de las consecuencias eternas de nuestro voto.

Un día es como mil años, y mil años son como un día, dice el apóstol, en presencia de Dios (2 Pedro 3: 8). Lo que significa que han pasado aproximadamente dos días desde que Jesús fue al cielo. Y América, mientras dura, tiene aproximadamente ocho horas. Nuestra política debe estar impregnada de lo que es real, no de lo que es tan efímero.

John Piper

www.septimomilenio.com

 

LA INDOLENCIA

DEVOCIONAL

Me sorprendo como poco a poco voy aceptando cosas que están mal, como si el tiempo fuera capaz de limar las asperezas de situaciones que no debería tolerar.

Cuando pienso en esta cuestión, la atribuyo a la indolencia con la que vivo, porque en lugar de tener posiciones firmes, me debato entre mis obligaciones y las propuestas del mundo.

No cabe ninguna duda que este debate, es el peor resultado que puede haber en cuanto a las certezas que debemos de tener quienes nos llamamos hijos de Dios.

Ser indolente, me lleva a olvidarme que hay principios que son innegociables y de obligado cumplimiento y por lo tanto no pueden estar sujetos a opiniones o consideraciones interesadas.

Combatir la indolencia es una gran propuesta que me he planteado, para buscar ser digno ante el Eterno y su Majestad. No basta con declararme creyente, debo practicarlo tanto como el respirar.

Proverbios 12:27
El indolente ni aun asará lo que ha cazado;
pero haber precioso del hombre es la diligencia.

Provérbios 12:27
O preguiçoso não assará a sua caça,
mas o bem precioso do homem é ser diligente.

Diego Acosta / Neide Ferreira

www.septimomilenio.com